lo antiguo es nuevo - Lo antiguo es nuevo

Lo antiguo es nuevo

La evidencia más específica de la práctica de la reflexología en una cultura antigua fue el descubrimiento de un mural ilustrativo en la tumba de Ankhmahor, en Saqqara, también conocida como «tumba del médico». Ankhmahor era el oficial de mayor rango en Egipto después del faraón. El mural, que data del año 2330 a.C, describe claramente un sistema de masaje/presión en las manos y los pies, es decir, lo que hoy en día llamamos «Reflexología».

la reflexologia y el bebé - La reflexología y el bebé

La reflexología y el bebé

Hay dos formas de reducir la reflexología a una rutina de masaje básica para bebes de veinte minutos. La primera consiste en desarrollar la sensibilidad para detectar las áreas «granulosas» (o «nudosas») en la planta de los pies del niño. Su causa reside en los depósitos cristalinos de calcio y ácido úrico que se desarrollan en la base de los nervios cuando existe un desequilibrio de energía a lo largo de su recorrido. Y sí, los bebés experimentan este tipo de desequilibrios. Los he detectado yo misma en pequeñines de apenas un mes. Si encuentras una área «granulosa», trabájala durante varios minutos, intentando desmenuzar los cristales. El masaje en estos puntos elimina los bloqueos y restaura el flujo libre de energía a todo el cuerpo del bebé. No hace falta presionar con más fuerza o cambiar el método básico de masaje, sino simplemente dedicar más tiempo a estimular estas áreas. Aunque no te creas capaz de detectarlas, deja que la intuición guíe tus dedos. Si lo haces así, es muy probable que actúes en el lugar correcto. Seguir tu instinto es preferible a ponerte tenso y nervioso mientras intentas localizar el «punto» exacto, lo cual, a menudo, es difícil, ya que los pies del niño son muy pequeños. Cuando apliques tratamientos de reflexología a tu hijo, trabja siempre con una suave presión y recordando que el objetivo fundamental es aprovecharla para transmitir amor y energía curativa.

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Teorías acerca del cólico

Dolor
Es natural pensar que un bebé aquejado de cólico debe estar experimentando algún tipo de dolor. Por lo menos, durante miles de años, cualquier padre, madre o abuelos que hayan tenido que cuidar a un niño de estas características así lo han creído. No obstante, como resultado de estudios científicos, sabemos que el cólico no se debe al dolor. Los expertos modernos en dolor han aprendido a medirlo a nivel fisio- lógico utilizando ondas cerebrales, niveles hormonales y otros factores, todo lo cual ha permitido de- mostrar el hecho de que el dolor que sienten los recién nacidos en el transcurso de procedimientos como la administración de inyectables o la circuncisión, no difieren del de los adultos. Sin embargo, las investigaciones han revelado que, utilizando sofisticados dispositivos de control, la pauta fisiológica en unniño con cólico es muy diferente. ¡Se parece a todo menos a dolor! ¡Da la impresión de estar más relacionado con el enfado! ¿Su significado? Hasta la fecha sólo podemos especular. Retención de Gases
La idea de que el cólico debe de estar de algún modo relacionado con la retención de gases procede de la observación universal de que los bebes que lo sufren los expulsan muy a menudo y en grandes cantidades. En ocasiones, adquiere la forma de flatulencia, y en otras la de un eructo excesivo. No obstante, innumerables estudios indican que los niños expulsan gases porque tienen un cólico, pero que no lo tienen necesariamente porque expulsan gases. La evidencia más directa deriva de investigaciones en las que se insufló gases artificialmente a bebés sin cólico mediante una dieta especial o medicaciones benignas. Expulsaban muchísimos más gases, pero no lloraban más. Otras evidencias contrarias a la teoría de la retención de gases procede de estudios acerca de las así llamadas «gotas de gas» (Mylicon, Phazyme, etc.), cuya eficacia depende de la perspectiva del análisis. En efecto, si el estudio se centra en la cantidad de gas expulsado, las gotas contribuyen a su reducción. Pero si se centran en el tiempo de llanto y la severidad del cólico, su eficacia no supera a la del placebo. En la actualidad se cree que los bebés que lloran tragan mucho aire. Y como es bien sabido, todo lo entra, tiene que salir. El llanto en el trastorno de cólico explica el gas, pero el gas no explica el cólico.
Alergías
Un trastorno gastrointestinal que guarda una cierta relación con el cólico es la alergia del bebé a determinados alimentos, aunque es de carácter moderado y sólo se aplica a una minoría de recién nacidos aquejados de este síndrome. Los síntomas iniciales de un niño con alergia a los alimentos pueden asemejarse a los de un cólico infantil, aunque habitualmente desarrollan otros síntomas adicionales de alergia alimentaria a las pocas semanas, entre los que se incluyen los eczemas, vómitos, salivación excesiva, diarrea, deposiciones con sangre y falta de aumento de peso. El desarrollo de estos otros síntomas facilita el diagnóstico de una alergia a los alimentos cuando se produce, afectando a todos los niños que sufren este tipo de trastorno alérgico. Aunque algunos bebés con cólico (los que se hallan en las etapas iniciales de desarrollo de una alergia alimentaria) responden a un cambio en la fórmula hipoalérgica, lo cierto es que sólo se observa en un pequeño porcentaje de pequeñines con cólico. Dado que estas fórmulas son muy caras y menos nutritivas que las más habituales, no se suele recomendar su sustitución antes de que el niño haya desarrollado otros signos y síntomas de alergia. En cualquier caso, cuando un bebé con alergia a los alimentos deja de ingerir la sustancia causante, los síntomas del cólico casi siempre desaparecen. Factores Gastrointestinales
El reflujo gastroesofágico (EGE) puede provocar dolores abdominales en el recién nacido, aunque suele ir acompañado de vómitos anormalmente graves, y en ocasiones de tos, náuseas y falta de aumento de peso. El niño aquejado de EGE llora inconsolablemente después de cada toma y su esófago se inflama a causa de la irritación acida. Afortunadamente el EGE se puede tratar con medicación y colocando al bebé en posición erguida. Iniciado este protocolo, el cólico suele remitir en un elevado número de casos. Una segunda cuestión relacionada con los trastornos gastrointestinales deriva de la intolerancia a la lactosa, es decir, la incapacidad de digerir el azúcar principal presente en la leche (lactosa). No es una alergia alimentaria, y a pesar de sus similitudes en algunos síntomas, carece de la menor relación con ella, si bien es cierto que inicialmente se parecen. En realidad, los recién nacidos con intolerancia a la lactosa presentan otros trastornos además del llanto, sobre todo vómitos y escaso crecimiento. Otra cuestión asociada a los trastornos gastrointestinales, el simple estreñimiento, también puede acompañar al cólico, y se caracteriza por unas deposiciones duras y dificultad en su expulsión. Así pues, tanto la intolerancia a la lactosa como el estreñimiento se suelen identificar con facilidad y responden a sencillas intervenciones, tales como un cambio en la fórmula o la administración de un ablandador de deposiciones tales como leche o papillas ricas en fibra o, en casos extremos, supositorios pediátricos de glicerina, siempre por indicación expresa del pediatra. En cualquier caso se deberían considerar separadamente y no relacionarse con el cólico infantil.
Otros Factores Gastrointestinales
Algunos padres echan la culpa del cólico a la administración de dietas ricas en hierro o están convencidos de que su hijo presenta otros tipos de «intolerancia» además de la alergia. Muchos médicos fomentan esta creencia introduciendo cambios aleatorios en la fórmula, en un intento de aliviar o tratar el cólico. Sin embargo, la cantidad de hierro presente en la composición de la leche materna o incluso en las fórmulas enriquecidas con hierro no basta para provocar dolores en el estómago. Algunos estudios han demostrado que el cambio de fórmula (en cualquier dirección) en ausencia de claros síntomas clínicos de alergia, estreñimiento o intolerancia a la lactosa no es más eficaz que un placebo en el alivio de un cólico. Asimismo, también se han estudiado otros muchos aspectos relacionados con la función gastrointestinal en niños con cólico, como por ejemplo la investigación de otras causas (p. ej., accidentes vehiculares motrices) con el uso de microscopios electrónicos. A decir verdad, no se han encontrado diferencias entre ellos y los bebés normales. Se ha realizado un control y seguimiento pormenorizados de niños con un historial de cólico infantil durante toda la infancia y en la edad adulta. Sus índices de enfermedades gastrointestinales posteriores, como la enfermedad intestinal inflamatoria, el síndrome intestinal irritable, úlceras, trastornos de vejiga, patologías hepáticas o del páncreas, no difieren del resto de la población. Ni que decir tiene que todo esto no ha resultado demasiado útil en el aislamiento de las causas de tan frustrante trastorno infantil.
Factores Psicosociales
Otra teoría acerca del cólico infantil, que adquirió una cierta popularidad a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980, era la que asociaba sus causas a la debilidad de los vínculos afectivos maternofilialcs. En aquellos años abundaban las investigaciones sobre los lazos emocionales infantiles y se empezaban a comprender más cosas de este fenómeno. Parecía lógico que los niños con cólico tuvieran dificultades en relación con este proceso. Se realizaron innumerables protocolos de investigación psicológica con parejas de madres e hijos, algunos con cólico y otros no, descubriendo que no había ninguna relación entre la calidad de los vínculos emocionales del niño y el tiempo de llanto diario. En efecto, algunos de los pequeñines más faltos de lazos afectivos e incluso entre los padres más negligentes a este respecto eran muy tranquilos, mientras que los que disfrutaban de unos padres atentos y cariñosos eran los más propensos al cólico. Los expertos concluyeron que no existía correlación alguna entre la conducta paterna y el cólico infantil.
Temperamento
Algunos investigadores han asegurado que el cólico es una expresión precoz de una personalidad «difí- cil». Se han realizado estudios, en la adolescencia e incluso en la edad adulta, de bebés que sufrieron un cólico infantil en las primeras etapas de la vida. En realidad, no se ha podido demostrar relación alguna entre un historial de cóüco y el cociente intelectual, personalidad, éxito escolar, delincuencia juvenil o un conjunto de otros problemas psicológicos como la depresión, ansiedad y trastornos de la personalidad. En resumen, el cólico infantil nada tiene que ver con la psicología.
Inmadurez Neurovegetativa
Esta es la teoría más conocida y también la más lógica y atractiva desde una perspectiva científica acerca del cólico infantil, y también la única que no ha sido refutada en su totalidad. Según esta teoría, el cólico es un fenómeno derivado de una inmadurez neurológica. Se ha observado que los niños con cólicom son más fáciles de sobreestimular que otros, y una vez sobreestimulados, les resulta mucho más difícil tranquilizarse por sí solos o con intervención externa. El «control del estado» es la habilidad neurológica que, en opinión de los investigadores, está relati- vamente infradesarrollada en estos bebés. Por definición, el control del estado es la capacidad de una persona para mantener un estado mental equilibrado (p. ej., estar despierto o profundamente dormido), además de la habilidad para realizar una transición entre un «estado equilibrado» y otro más equilibrado si cabe. Veamos un par de ejemplos: un niño «adormilado» que intenta conciliar un sueño profundo o despertar, u otro que está llorando y que intenta tranquilizarse. Esta capacidad, al igual que la memoria y el lenguaje, se desarrolla con la edad. En los adultos casi siempre ha madurado más que en los bebés; los niños algo más mayorcitos son capaces de tranquil izarse mejor sin ayuda externa que los más pequeños; y algunos recién nacidos lo consiguen de un modo más eficaz que otros. La teoría del desarrollo neurológico se basa en innumerables observaciones. La primera es que todos los bebés con cólico infantil lo superan, habitualmente a los cuatro meses. La segunda es que las estrategias de relajación que implican una considerable estimulación (mecerlos en brazos, eantarles, hablarles, alimentarlos o cambiarles los pañales) suelen ser contraproducentes en el caso de niños con cólico. Por el contrario, las que implican una reducción de la estimulación (abrigarlo o colocarlo en una habitación oscura) tienden a dar mejores resultados Esta teoría ha dado lugar al desarrollo de un dispositivo llamado «Sleep Tight» (del inglés, «duerme tranquilo»), que combina un vibrador con un ritmo monótono que se instala en la cuna, simulando la marcha de un automóvil circulando a una velocidad de 90 km/h. Sus diseñadores lo venden con garantía de devolución del precio pagado si no funciona. Según mi experiencia, esto da resultado con muchos bebés, pero no con todos. En cualquier caso, es inocuo

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Equilibrio de sistemas orgánicos específicos con reflexología - Equilibrio de sistemas orgánicos específicos con reflexología

Equilibrio de sistemas orgánicos específicos con reflexología

La segunda forma de incorporar la reflexología en el masaje del bebé consiste en concentrarse en un área problemática, localizar los puntos y prestarles una especial atención durante la etapa de masaje de los pies. Te sorprendería comprobar cuan eficaz resulta concentrarse en una área que «representa» un sistema orgánico determinado cuando el niño sufre una enfermedad de menor importancia. La estimulación de todas las áreas de reflejo correspondientes de los órganos implicados en uno de los diez sistemas orgánicos puede fortalecerlos y equilibrarlos para que funcionen lo mejor posible. Te enseñaré a hacerlo para cada sistema orgánico. A medida que vayas leyendo el siguiente apartado, consulta el gráfico de reflexología de los pies. De este modo sabrás dónde debes presionar y realizar un suave masaje a tu hijo para conseguir los efectos deseados. Pero déjame hacer un especial hincapié en un
aspecto muy concreto: no tienes que trabajar en cada una de las diez áreas cada vez que hagas un masaje en los pies del niño; céntrate en uno de ellos o deja, simplemente, que la intuición te guíe en la secuencia de digitopresión.

 

  • Sistema Cardiovascular

El sistema cardiovascular está compuesto por el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre. La sangre circula por todo el cuerpo a través de la red de venas y arterias del bebé más de mil veces al día. El corazón es responsable del bombeo de la sangre a través de los vasos sanguíneos y hasta los pulmones, donde se libera el dióxido de carbono y se absorbe el oxígeno. El sistema cardiovascular no sólo suministra oxígeno, sino también minerales, nutrientes, hormonas y anticuerpos a todas las células del organismo. Cuando el estrés y la tensión se acumulan en el cuerpo, la circulación se debilita, el sistema cardiovascular se tensa y el flujo de sangre se reduce. Es pues extremadamente importante aliviar los niveles de estrés del bebé para que el sistema cardiovascular sea capaz de conducir un flujo suave y regular de sangre a todo el organismo. Trabaja esta área si tu hijo muestra los síntomas iniciales de un resfriado o cuando haya estado echado en una determinada posición durante un largo período de tiempo. Los bebés con trastornos cardiacos se pueden beneficiar muchísimo de un masaje regular en esta área de los pies.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Corazón. Presiona con un dedo en el área de reflejo del corazón, situada en el pie izquierdo.

Vasos sanguíneos y sangre. Haz un masaje con los pulgares cruzados y en «V» en las plantas de los dos pies.

 

  • Sistema Digestivo

El tracto digestivo consta de un grupo de órganos que se encargan de descomponer los alimentos en pequeños nutrientes que luego serán absorbidos y transformados en energía para el organismo. Asimismo, este sistema también renueva las células y tejidos. Se inicia en la boca, continúa en la faringe (garganta) y el esófago, llegando hasta el estómago, los intestinos delgado y grueso, el recto y el ano. La leche materna, la maternizada y los alimentos sólidos se mezclan con numerosas sustancias químicas (jugos gástricos), que los descomponen en unidades más pequeñas que se pueden absorber en la sangre y el sistema linfático. Una parte de este material se utiliza para el consumo de energía, otra como piedras angulares para tejidos y células, y otra, en fin, se almacena para el futuro o para casos de emergencia. El hígado y el páncreas también segregan jugos gástricos que descomponen los alimentos a su paso por los conductos digestivos. Teniendo en cuenta que no todo lo que comemos lo podemos digerir, los residuos se expulsan a través del colon. Muchos bebés, y en especial los que sufren cólicos, tienen dolores asociados al tracto digestivo. El masaje de esta área de sus pies puede aliviarlos muy considerablemente, con el consiguiente alivio que también supone para ti la respuesta de bienestar que experimenta tu hijo. He visto a niños llorando a causa de trastornos digestivos dejar de hacerlo después de unos pocos minutos de reflexología en las áreas de reflejo correspondientes al estómago y el intestino delgado.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Boca y garganta. Trabaja la sección situada entre la línea del cuello/hombro y los dedos de los pies
deslizando un dedo. Presiona el dedo gordo, el área de reflejo del cuello/garganta. Da excelentes resultados cuando el pequeñín tiene dificultades para adaptarse a la succión del pecho materno o del biberón.

Estómago, hígado, intestino delgado, colon. Cruza los pulgares y desliza un dedo presionando las secciones situadas entre la línea pélvica y la del diafragma. Este punto de reflexología es particularmente eficaz en niños aquejados de cólicos. Encontrarás más información sobre este tema más adelante.

 

  • Sistema Endocrino

El sistema endocrino está formado por un conjunto de glándulas que producen hormonas necesarias
para el Funcionamiento normal de las funciones orgánicas del bebé. Estas hormonas son responsables de una amplia diversidad de procesos fisiológicos, incluyendo la regulación del metabolismo, crecimiento, desarrollo sexual, emociones y niveles de energía. Contribuyen a mantener la homeostasis, un estado de equilibrio químico y emocional del cuerpo. Las glándulas endocrinas liberan hormonas directamente en el torrente sanguíneo, desde donde son transportadas hasta los órganos y tejidos a través de todo el cuerpo para regular el funcionamiento de todos los sistemas orgánicos. Si el crecimiento general o los niveles de energía de tu hijo parecen insuficientes, dedica una especial atención a esta área durante la rutina de masaje.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Hipotálamo, glándula pineal, glándula pituitaria y glándula tiroidea. Desliza el pulgar y presiona el dedo gordo del pie. Trabaja todo el dedo, desde la base hasta la punta, y también los dos lados.

Timo y páncreas. Desliza un dedo presionando el área situada entre la línea de la cintura y la del diafragma.

 

  • Sistema Linfático

El sistema linfático, esencial para los mecanismos de defensa del cuerpo, filtra organismos portadores de enfermedades, produce leucocitos y genera anticuerpos. También es importante para la distribución de fluidos y nutrientes en el cuerpo, ya que drena el exceso de líquidos y proteínas para que los tejidos no se inflamen. La «linfa» es un fluido orgánico lechoso que contiene un tipo de leucocitos llamados «linfocitos», además de proteínas y grasas. La linfa se origina en los tejidos corporales y su función consiste en eliminar las bacterias y ciertas proteínas de los tejidos, transportar las grasas desde el intestino delgado y suministrar más linfocitos a la sangre. Los vasos linfáticos están presentes allí donde hay vasos sanguíneos y transportan el exceso de fluidos hasta los vasos terminales sin necesidad de ninguna acción de «bombeo». El sistema linfático y el sistema cardiovascular son estructuras estrechamente relacionadas y conectadas por un sistema de capilares. El organismo del bebé es capaz de eliminar los productos de la descomposición celular y la invasión bacteriana a través del flujo sanguíneo, los nodos linfáticos, canalizándolos vía linfa. Existen más de cien nodos linfáticos, situados principalmente en el cuello, ingle, axilas y distribuido a lo largo de los vasos linfáticos, donde actúan a modo de barreras para las infecciones filtrando y des fruyendo toxinas y gérmenes. El tejido linfoide más grande del cuerpo humano es el bazo. El conducto linfático derecho, que drena el fluido linfático del cuarto superior derecho del organismo, encima del diafragma y debajo de la línea medial, así como el conducto torácico, que drena el resto del cuerpo, son dos partes muy significativas del sistema linfático. El sistema linfático, además de crear anticuerpos en el organismo del niño, lo protege de las infecciones. Si tu hijo enferma a menudo o empieza a mostrar los primeros síntomas de un resfriado o gripe, trabaja esta área durante el masaje. En los meses de invierno, concéntrate también en ella para fortalecer si sistema inmunológico.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Vasos y conductos linfáticos, nodos y fluidos linfáticos. Presiona y trabaja los dos pies cruzando los pulgares.

 

  • Sistema Muscular

El sistema muscular incluye más de seiscientos músculos del cuerpo, los cuales, conectados a los huesos mediante tendones y otros tejidos, transforman la energía química en tensión y contracción. Están formados por millones de minúsculos filamentos de proteína que actúan juntos, contrayendo y relajando para producir el movimiento. Los nervios del cerebro y la columna vertebral conectan todos y cada uno de los músculos del cuerpo del bebe. Los músculos tienen múltiples funciones y se pueden clasificar en tres tipos: músculos cardíacos, que sólo se encuentran en el corazón, estimulan la acción de bombeo de la sangre; los músculos viscerales, que rodean o forman parte de los órganos internos; y los músculos esqueléticos, responsablesdel movimiento del cuerpo. Los dos primeros atienden a estímulos involuntarios, sin control consciente, mientras que los últimos, en cambio, realizan movimientos voluntarios. Constituyen el tejido más abundante en el cuerpo humano, copando un 23% del peso de una niña plenamente desarrollada y alrededor de un 40% en un hombre. Dado que los huesos y músculos del niño crecen rápidamente, es una excelente área de trabajo para aliviar dolores asociados al crecimiento.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

600 músculos. Desliza el pulgar, presionando todo el pie.
Corazón, diafragma. Presiona con un dedo en estas áreas de reflejo.
Paredes intestinales. Desliza un dedo y presiona el área situada entre la línea pélvica y la línea de la cintura.

 

  • Sistema Nervioso

El sistema nervioso central es el auténtico centro de control en el que se recoge y almacena la informa-
ción. Su función principal consiste en recopilar información acerca del estado externo del cuerpo del
bebé, analizarla y responder adecuadamente para satisfacer ciertas necesidades, la más importante de las cuales es la de supervivencia. Los nervios no forman un solo sistema, sino varios sistemas interrelacionados. El cerebro y la columna vertebral forman el sistema nervioso central. El sistema nervioso periférico es responsable de las funciones orgánicas involuntarias, es decir, no sometidas a control consciente, tales como el pulso cardíaco o el tracto digestivo. Está dividido en otros dos sistemas: simpático y parasimpatico, que funcionan en direcciones opuestas y proporcionan equilibrio.
El sistema nervioso utiliza impulsos eléctricos, que circulan a través de las células. Cada célula procesa información procedente de los nervios sensoriales e inicia una acción en cuestión de milisegundos. Estos impulsos viajan a velocidades de hasta 400 km/h, mientras que otros sistemas, como el endocrino, pueden tardar horas en responder con producción de hormonas. Ya hemos examinado la estrecha conexión entre los nervios, la piel y el sentido del tacto del bebé. Trabajar esta área le proporciona una experiencia general más satisfactoria y placentera, estimulando los receptores táctiles.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Cerebro (incluyendo el hipotálamo, glándula pituitaria y glándula pineal). Desliza un dedo y presiona el
dedo gordo del pie, desde la base hasta la punta, y también en los lados.

Columna vertebral. Desliza un dedo, presionando a lo largo del borde interior del pie, desde el talón hasta el dedo gordo.

Plexo solar. Utiliza la técnica del «Relajador del Plexo Solar».

 

  • Sistema Reproductor

El sistema reproductor masculino consta del pene, las vesículas seminales, los conductos diferentes, la próstata y los testículos. El esperma, conjuntamente con las hormonas sexuales masculinas, se produce en los testículos, dos glándulas de forma oval suspendidas en una bolsa llamada escroto Los órganos sexuales del varón son parcialmente visibles y parcialmente ocultos en del cuerpo. El sistema reproductor femenino está formado por la vagina, el útero, las trompas de falopio, los ovarios y las glándulas mamarias, órganos todos ellos que se encargan de la liberación de óvulos (las niñas nacen con óvulos preproducidos). A diferencia de los masculinos, los órganos sexuales femeninos están ocultos casi por completo. Es improbable que tu hijo o tu hija tenga trastornos en estos órganos, aunque puede trabajar sus áreas de reflejo correspondientes para fomentar un desarrollo sexual sano. Asimismo, conozco padres cuyos hijos varones no han experimentado un descenso correcto de los testículos. En tal caso trabajar esta área del pie podría solucionarlo.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Tantos para los niñois como para las niñas, presiona con un dedo el interior y exterior de cada pie, justo debajo del hueso del tobillo. Desliza el dedo a lo largo de la zona en la que el pie se articula con el huesos de los tobillos. Esta área corresponde a:

Niños: pene. vesículas seminales, conductos deferentes, próstata y estículos.

Niñas: vagina, útero, trompas de falopio, ovarios y glándulas mamarias.

 

  • Sistema Respiratorio

El funcionamiento sano del aparato respiratorio es indispensable para la supervivencia. Está formado por los pulmones y una serie de conductos entrantes y salientes: boca, tráquea y bronquios. La respiración es un intercambio de gases (oxígeno, dióxido de carbono y nitrógeno) entre la atmósfera, la sangre y las células. Al igual que el pulso cardíaco, la respiración es una función automática controlada por el cerebro. En realidad es el proceso de consumo de energía a partir del oxígeno. La respiración e una parte evidente del flujo respiratorio, aunque el flujo de energía y de aire también interviene en los bostezos, estornudos, tos, hipo, capacidad de expresión verbal y sentido del olfato. Asimismo, el flujo respiratorio también se canaliza a través de la laringe, o caja vocal, que lo utiliza para crear una amplia multiplicida de sonidos con los que el bebe puede comunicarse. Trabaja esta área si el niño tiene hipo o está resfriado, o para estimular la comunicación entre ambos. Algunos pequeñines nacen con trastornos respiratorios que requieren el suministro de oxígeno inmediatamente después del parto. En estos casos, la reflexología es muy beneficiosa.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Nariz, sinus. Desliza un dedo presionando todos los dedos del pie, prestando una especial atención a la punta.

Pulmones y diafragma. Desliza un dedo en el área situada entre la línea del diafragma y la del cuello/hombro.

 

  • Sistema Esquelético

El esqueleto humano de un adulto consta de 206 huesos que almacenan minerales tales como el calcio y el potasio para su suministro a otras partes del organismo. Los huesos están unidos mediante ligamentos y tendones, proporcionando una estructura protectora y de soporte a los músculos y los suaves tejidos subyacentes. El esqueleto desempeña una función muy importante en el movimiento, facilitando
múltiples «palancas» móviles e independientes de las que pueden tirar los músculos para mover diferentes partes del cuerpo. Asimismo, soporta y protege los órganos internos. Por otro lado, el esqueleto produce células rojas a partir de la médula espinal de determinados huesos, y leucocitos a partir de la de otros, destinados a destruir bacterias dañinas. El esqueleto consta de dos partes principales: el esqueleto axial y el esqueleto apendicular. El esqueleto axial está formado por el cráneo, la columna vertebral, las costillas y el esternón, e incluye 80 huesos, mientras que el esqueleto apendicular consta de los hombros, la pelvis y los huesos de las extremidades. Esta parte del sistema esquelético está formada por 126 huesos: 64 en los hombros y extremidades superiores y 62 en la pelvis y extremidades inferiores. Los bebés nacen con 270 huesos blandos (cartílagos), es decir, alrededor de 64 más que un adulto, muchos de los cuales se fusionarán entre los veinte y los veinticinco años, quedando reducidos a 206 huesos duros y permanentes. Evidentemente, esta región es un punto excelente para trabajar durante la etapa de crecimiento, con el fin de que los huesos adquieran fortaleza para soportar el peso del niño. La estimulación de esta área fomenta el crecimiento sano en la infancia.

Área de reflejo que hay que estimular.

Todos los huesos del cuerpo. Presiona y desliza un dedo a lo largo de todo el pie.

 

  • Sistema Urinario

Se podría decir, utilizando un símil, que el sistema urinario es una especie de red de cañerías, con conductos especiales que facilitan la circulación del flujo de agua y sales minerales. La estructura del tracto urinario comprende los ríñones, dos uréteres (conductos que unen los ríñones y la vejiga) y la uretra, un tubo que discurre desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo. Los ríñones actúan a modo de sistema de filtro para la sangre, reabsorbiendo el 99 % del fluido en el torrente sanguíneo y enviando sólo entre 0,94 el y 1,88 el de producto de desecho (orina) a la vejiga para su almacenaje hasta la expulsión. Los ríñones permiten a la sangre mantener los niveles correctos de glucosa, sales y minerales después de haberla limpiado de toxinas, que se expulsan a través del tracto urinario. La orina se produce en los ríñones y circula a través de dos conductos de entre 25 cm y 30 cm de Iongitud llamados uréteres, que conectan los ríñones con la vejiga. Los uréteres, de alrededor de 0,63 cm de diámetro, están provistos de paredes musculares que se contraen para crear ondas de movimiento destinadas a impulsar la orina hasta la vejiga. Por su parte, la vejiga es capaz de dilatarse, aumentando de volumen, y almacena la orina hasta su expulsión. Asimismo, cierra las aberturas de los uréteres para que no pueda circular de nuevo hasta los ríñones. El conducto a través del cual fluye la orina hasta el exterior del cuerpo se denomina uretra. Concéntrate en esta área si tu hijo tiene una infección en la vejiga. Más adelante, cuando lo estés entrenando para el uso del orinal, será clave para asegurar un sistema urinario fuerte.

Áreas de reflejo que hay que estimular.

Riñones, vejiga, dos uréteres y uretra. Desliza un dedo en el área situada entre la línea pélvica y la línea de la cintura, presionando en el área de reflejo correspondiente a los riñones y la vejiga.

 


 

Cuando hayas terminado, arrastra suavemente las puntas de los dedos (el Pase de Pluma del que hablamos en el apartado anterior) desde la parte superior de las piernas hasta la punta de los dedos. Esto indicará al bebé que el masaje de la mitad inferior del cuerpo ha llegado a su fin.

 

 

 

 

 

 

otros transtornos - Otros transtornos

Otros transtornos

Niños expuestos a la cocaína y al virus del sida

Los bebés expuestos a estos tipos de estrés físico antes de nacer necesitan cuidados intensivos en las primeras etapas de la vida. Estudios realizados con niños expuestos a la cocaína mejoran con el masaje. Tres sesiones diarias de quince minutos cada una durante por lo menos los diez primeros días aumenta en un 30% su capacidad para ganar peso y reduce las complicaciones post-natales. Los bebés de madres seropositivas también muestran los mismos beneficios con el masaje: aumento de peso, mayor concentración y estado de alerta, y mayor capacidad de control.

 

Niños que han sufrido malos tratos

Es probable que un niño maltratado haya entrado en tu vida a través de la adopción. Es posible que se

muestre reacio al tacto, pero en realidad lo necesita muchísimo más que los demás. Un masaje diario de
quince minutos durante un mes mejora las pautas de sueño y el estado de alerta, reduciendo paulatinamente la aversión al tacto.

 

Niños con enfermedades específicas

Asma. Para los bebes con asma, en masaje alivia la ansiedad, mejora el estado de ánimo y reduce la fre-
cuencia de los ataques.

Cáncer. En estos casos, el masaje proporciona a los padres un rol activo en el tratamiento, especialmen-
te el destinado a fortalecer el sistema inmunológico.

Dermatitis y soriasis. La medicación combinada con el masaje reduce la reacción de aversión al tacto (la piel es muy sensible). Asimismo, alivia el estrés, que como han demostrado innumerables estudios, contribuye al empeoramiento de algunas afecciones cutáneas.

Diabetes. Dado que los padres ya están controlando la dieta y los niveles de azúcar en la sangre de su
hijo, la introducción del masaje no suele ser difícil. Les ayuda a reducir el estrés y mejora su capacidad de control de los progresos del niño.

Artritis. El masaje alivia el dolor de los bebés y niños algo más mayorcitos que padecen artritis, mejo-
rando asimismo la circulación en las áreas inflamadas.

Fibromialgia. El masaje reduce el dolor, la ansiedad, la depresión y las hormonas del estrés que crea esta patología.

 

Niños con transtornos psicológicos y de desarrollo

Autismo. La terapia de masaje en los niños autistas mejora la atención, las habilidades interactivas no
verbales, la consciencia sensorial y el comportamiento social.

Bulimia. Los adolescentes tratados con una terapia de masaje aunque sólo sea un par de veces por se-
mana experimentan progresos muy significativos, tales como una mejora en la percepción de la imagen
corporal, menos síntomas depresivos y un mayor control urinario.

Trastorno de Estrés Post-traumático. Un masaje regular ha demostrado ser bastante eficaz en casos de depresión, ansiedad, reflejos exagerados y producción de hormonas del estrés en niños que sufren este trastorno.

Trastorno de Déficit de Atención. Bastan cinco semanas de masaje regular para reducir la hiperactividad, ampliar el período de atención y mejorar el rendimiento escolar.

bebecolllico - Método de masaje para bebés con cólico

Método de masaje para bebés con cólico

Para bebés con cólico, esta técnica para aliviar la retención de gases es extremadamente útil. Úntate las manos con un poco de aceite para masaje (3-5 gotas de tintura de hierba gatera en aceite de oliva o dealmendra da excelentes resultados), y alternando las manos, pasa la palma desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas, ahuecando las manos. Repítelo por lo menos cinco veces.
A continuación, junta las rodillas de tu hijo, flexiónalas y sostenías cerca del vientre durante treintasegundos, y luego suéltalas. Esto contribuye a mantener el cuerpo «conectado». Luego realiza el Pase Circular. Como recordarás de la sección dedicada al masaje del vientre, este pase consiste en trazar culos alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.
Con el bebé boca arriba frente a ti, desplaza la mano derecha desde justo debajo de la caja torácica (lado izquierdo del bebé) hasta la base del vientre con un movimiento vertical. A continuación, con la mano izquierda, describe un ángulo recto («L» invertida) empezando en el área situada debajo de la caja torácica en el lado derecho del niño, continuando hacia el lado izquierdo, con un movimiento horizontal, y por último, de nuevo con la mano derecha, un doble ángulo recto («U» invertida) empezando en la sección inferior del vientre, continuado hacia arriba hasta la caja torácica (lado derecho del bebé), hacia la derecha con un movimiento horizontal (lado izquierdo del niño) y finalmente hacia abajo. Personalmente, me gusta realizar varias veces cada etapa del pase y luego el pase completo, también
varias veces. Cuando hayas terminado, traza un círculo completo con las manos y luego continúa por debajo del ombligo hacia el lado derecho. Alterna las manos y describe el círculo con un movimiento ininterrumpi-do, apoyando una mano después de la otra. Trabaja con una presión moderada. ¡A los bebés les encanta! Finalmente, júntale de nuevo las rodillas, flexiónalas y mantenías cerca del vientre durante otros treinta segundos. Suelta las piernas y dales un suave masaje para aliviar la tensión. Repite tres veces la rutina completa.

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Cólico: Aspectos básicos

Nada es más desquiciante para unos padres que un recién nacido que no para de llorar. A decir verdad todos los bebés lloran. Es su forma de comunicarse con nosotros, de manera que lo hacen por muy diversos motivos. En ocasiones tienen hambre o sed; otras, tienen sueño; otras, quieren llamar más núestra atención; y otras, en fin, quieren que los dejemos en paz y que nadie los importune. Asimismo, puede que estén sobreestimulados o sencillamente aburridos. También lloran cuando están enfermos o sienten dolor, aunque a menudo no saben realmente por qué están llorando; simplemente se muestran mal humorados. Pero ¿existe siempre una razón específica por la cual seas tú quien esté de mal humor?
En general, los padres encuentran formas que dan buenos resultados a la hora de tranquilizar a su hijo que llora. Lo consiguen aprendiendo a sentir sus necesidades, con frecuencia sobre la base de «probar y fallar». No hay dos bebés a los que se pueda tranquilizar de la misma manera. Incluso los más «rebeldes» suelen dejar de llorar espontáneamente dentro de un lapso de tiempo no excesivamente desesperante para sus progenitores. Aunque lo cierto es que no siempre es así. Algunos pequeñines lloran durante períodos de tiempo demasiado prolongados y es dificilísimo consolarlos. Cuando el examen físico no revela ningún síntoma que pudiera hacer sospechar una posible patología, nos referimos a este fenómeno como «cólico infantil»

El Problema:

La definición de cólico infantil es necesariamente «resbaladiza», pues como ya hemos dicho antes sus causas siguen siendo un enigma. En realidad, depende de la interpretación que se le dé al término «excesivo». ¿Excesivo para quién? Cada pareja tiene un límite de tolerancia al llanto. Para algunos padres, unos pocos minutos son «excesivos», mientras que para otros, lo son varias horas. Los científicos que han estudiado el llanto infantil descubrieron que el niño «medio» llora 2-3 horas diarias, lo cual ha llevado a definir el cólico infantil, a efectos de investigación, como un proceso que se prolonga en el tiempo durante más de cuatro horas. Sin embargo, para algunas parejas, cuatro horas pueden parecer una eternidad. Incluso los minutos pueden parecer horas. Lo cierto es que los padres no suelen ser muy precisos en la estimación del tiempo de llanto de sus hijos.
En realidad, el cólico infantil se define como cualquier cantidad de llanto que resulte excesiva para los padres, lo cual, a su vez, está estrechamente relacionado con su mayor o menor habilidad o éxito a la hora de tranquilizar al bebé. Ser incapaz de hacerlo es muy frustrante. De ahí que pequeñines difíciles de tranquilizar puedan ser mejores candidatos a la adjetivación de «niños con cólico» aun en el caso de que el tiempo de llanto no se diferencie del de otro bebé que llora mucho pero al que es fácil consolar.
Son pocos los trastornos típicos de la tierna infancia cuyas causas sean menos conocidas que el cólico infantil. Las percepciones «padres-médicos» acerca del problema son bastante divergentes, debido principalmente a que las formas de «sentido común» de comprenderlo y de tratarlo difieren considerablemente con los datos de las investigaciones científicas. Todas las teorías enunciadas para explicar el cólico infantil han sido refutadas en innumerables estudios o bien, por naturaleza, se resisten al análisis científico. Así pues, el cólico infantil es uno de aquellos frustrantes problemas médicos del que sabemos más acerca de lo que no es que de lo que es.

En cualquier caso, y a pesar de todos los pesares, los padres siguen esperando que el pediatra identifique la causa y prescriba un tratamiento eficaz. Una honesta explicación de la inexistencia de tratamientos de probada eficacia suele ser fácilmente malinterpretada por los padres como un resultado de la falta de competencia del médico. Por desgracia, conscientes de ello, muchos facultativos indefectiblemente competentes recetan y recomiendan «remedios» de incierta eficacia que no son sino puro placebo. Conocer un poco más a fondo las teorías acerca de las causas del cólico infantil y de las condiciones similares, aunque no idénticas en sus síntomas, podría resultar útil para los padres que creen que su hijo puede estar sufriendo este trastorno. Aunque en caso de duda siempre es aconsejable acudir al pediatra, esta información tal vez os podría ayudar a ambos a aislar y tratar el problema de una forma más rápida, y poder así volver a la normalidad.

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masajecatolico - Perspectiva histórica del católico

Perspectiva histórica del católico

El término «cólico» procede del vocablo griego kolikos^ que significa intestino delgado o colon. Según se desprende de una infinidad de textos antiguos, parece que los bebés hayan sufrido cólicos durante toda la historia escrita, si no más. Los famosísimos documentos egipcios conocidos como Papiro Ebers, que se remontan al año 3000 a.C, incluyen 877 fórmulas y 400 prescripciones de fármacos, incluyendo las destinadas específicamente al cólico. Entre las hierbas recomendadas figuran la manzanilla, el cardamomo, el cilantro y la mejorana. Los chinos llamaban al cólico «los cien días o noches de llanto». Esta condición fue descrita durante el período védico e incluida en textos sobre acupuntura. También los babilonios se hicieron eco del cólico, recomendando hinojo para su alivio.

La idea de que la sensibilidad a los alimentos podría estar relacionada con el cólico aparece documentada por primera vez en los escritos de Hipócrates (400 a.C), quien observó que la leche podía provocar malestares gástricos y urticaria. Más tarde, en el año 980 a.C, un escritor árabe llamado Ibn Sina dedicó un libro entero a esta cuestión: Kitab al-Qulani {ElLibro del Cólico).
A partir de aquellas antiguas investigaciones médicas se creó una verdadera tradición histórica de remedios para esta dolencia. En las zonas rurales se recomendaban curas con hierbas, amén de otros curiosos tratamientos, con la esperanza de tranquilizar al niño. En estos métodos se incluían los siguientes:

• Hierba gatera {Nepeta cataría) (Apalaches)
• Ajenjo, manzanilla o té de menta (España)
• Poleo-menta o té de eneldo (pioneros norteamericanos)
• Beber agua caliente, frotar el vientre o propinar golpecitos en la espalda (Europa rural)
• Llevar un anillo de hierro (antigua Roma y Edad Media)
• Colocar anguilas vivas sobre el estómago del paciente (Europa)

Hasta no hace mucho tiempo, a mediados del siglo xx, los tranquilizantes y sedativos eran los tratamientos más utilizados, recetados rutinariamente por los médicos para el cólico infantil. No hay duda de que este tipo de fármacos funcionaban bastante bien, pero en la década de 1960 se desaconsejó su uso cuando empezaron a darse cuenta de que tenían efectos secundarios adversos a largo plazo en el desarrollo del niño. Aun así, algunos facultativos de edad avanzada continúan prescribiendo esta medicación (Paregoric, Phenobarbital, Bentyl, etc.). Pero eso no es todo. Algunos estudios recientes han demostrado que el alcohol administrado en pequeñas cantidades a los bebés que sufren cólicos reduce el tiempo de llanto. No obstante, hay que destacar que el alcohol pertenece a la misma categoría farmacológica que todos los tranquilizantes que se utilizaban en el pasado y que en consecuencia es posible que tenga los mismos efectos secundarios adversos para el desarrollo infantil. Conozco algunas madres que aseguran que untando un poco de alcohol en la punta de los dedos y dejando que el bebé los succione contribuye a aliviar el cólico, además del dolor en las encías. Desafortunadamente, incluso con nuestros modernos conocimientos, las causas del cólico no se han podido especificar. Veamos a continuación lo que nos dicen algunos médicos al respecto.

 

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necesidades especiales del bebé - Atención de las necesidades especiales del bebé

Atención de las necesidades especiales del bebé

Todos los bebés se benefician de un masaje regular, pero los que nacen con necesidades especiales se benefician mucho más del tacto «nutritivo» y curativo en su cuerpo. A los niños que no pueden ver u oír bien tienen la oportunidad de sentir el amor y afecto a través de la calidez de tus manos y de los suaves pases relajantes del masaje. Con estos pequeñines, el masaje para bebés es una excelente herramienta de comunicación. Necesitan atención extra, amor y confort. Un masaje diario completo, haciendo un especial hincapié en los principales puntos de reflexología, puede optimizar su desarrollo.

masaje6 - Lo que hay que hacer

Lo que hay que hacer

 Como puedes ver, si bien es cierto que sabemos muchas cosas de lo que no es el cólico, seguimos sin saber qué es o lo que hay que hacer para aliviarlo. Una pequeña minoría de bebés que inicialmente parecían sufrir un cólico, se demostró finalmente que tenían estreñimiento, intolerancia a la lactosa o alergia a los alimentos. Esto es algo que tanto tú como tu pediatra identificaréis a su debido tiempo. Procura no extraer conclusiones precipitadas acerca de estos diagnósticos antes de que su sintomatología sea evidente. Como ya hemos dicho con anterioridad, la única teoría que no ha sido completamente refutada es la del desarrollo neurológico, aunque tampoco se ha podido confirmar. En estas circunstancias, ¿qué pueden hacer los padres? En primer lugar, no desanimarse ni malhumorarse. El niño no lo hace a sabiendas. Aunque es difícil asumir que se pueden hacer muy pocas cosas para aliviar el cólico infantil, lo cierto es que siempre hay una luz al final del túnel. Si has llevado a tu hijo al pediatra y se han detectado otros problemas médicos, ten por seguro que este trastorno remitirá a los cuatro o cinco meses. Recuerda que el llanto de tu hijo no tiene nada que ver con la «calidad» de tu paternidad. Busca el apoyo de otros padres con problemas similares para compartir vuestra experiencia v aprovecha todos los momentos de tranquilidad para descansar; un cólico es agotador tanto para el niño como para ti. Otras cosas que podrías hacer y que podrían resultar eficaces son las siguientes: • Evitar la sobreestimulación. Aumentará el llanto del bebé, sobre todo si empieza a perder el control físico. • Homeopatía. Consulta siempre al pediatra antes de administrar un tratamiento homeopático y si se produce cualquier alteración en los síntomas. Entre los tratamientos de homeopatía para cólicos figu- ran el carho vegetalis para la flatulencia y el eructo; la chamomillia para la irritabilidad que parece remitir cogiendo en brazos al bebé o llevándolo de paseo; y la magnesia phosophoricum para cólicos que se alivian un poco al flexionar la cintura. En general, la dosis es de 12X a 30C cada cuatro horas hasta que mejora la sintomatología. Para bebés, hay que diluir cinco granulos en Va de vaso de agua y darles una cucharada cada cuatro horas. En las farmacias puedes encontrar compuestos especiales para cólicos. • Tés de hierbas relajantes. A menos que el pediatra lo desaconseje, prepara un té añadiendo una cucharada de hierbas en un vaso de agua caliente. Mantenlo tapado entre 5 y 10 minutos si se trata de hojas o flores, y entre 10 y 20 minutos si son raíces. Durante la lactancia materna, la ingesta de 2-4 vasos al día puede contribuir al alivio de un niño aquejado de cólico. Ni que decir tiene que debes siempre consultar al médico para asegurarte de que las hierbas que estás utilizando son inocuas si das el pecho a tu hijo, y que no son incompatibles con ninguna medicación que ya esté tomando. El té de semilla de eneldo {Foeniculum vulgare) o semilla de anís {Pimpinella anisum) suele ser ideal tanto si lo ingiere el niño (1 cucharada antes y después de las tomas) como la madre lactante (1 vaso de tres a seis veces al día). Estas hierbas actúan a modo de relajantes gastrointestinales y facilitan la expulsión de gases. Una vez más, consulta al pediatra antes de dárselos. Otras hierbas para madres lactantes que tienen efectos relajantes y contribuyen a aliviar el cólico son el bálsamo de limón {Melissa offtcinalis), la hierba gatera {Nepeta cateria), la menta {Menthapiperita) y la tila {Tilia cordata)

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