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musculos - Músculos

Músculos

Los músculos esqueléticos son los que dan al cuerpo su forma y permiten el movimiento. Cada músculo está formado por haces de fibras reunidas en una funda protectora. Cuando un músculo se contrae en respuesta a una señal del cerebro, las fibras se deslizan unas sobre otras acortando el músculo.

Los músculos están unidos al esqueleto mediante tos tendones de sus extremos, que ayudan a flenonar o estirar la articulación.

Estos puntos de umón se conocen como ongen, el hueso que el músculo no mueve, e inserción, el hueso que si mueve. Los músculos trabajan en pares o grupos, relajándose y contrayén dose alternativamente para producir movimento.
Los músculos esqueléticos están bajo nuestro control consciente y se denominan músculos voluntarios. Los músculos involuntarios o lisos, que no están sometidos a nuestro control consciente, incluyen el corazón y los diversos órganos de la digestión.

Para poder funcionar de forma correcta, los músculos precisan grandes cantidades de nutrientes.
La sangre les aporta glucosa y oxigeno, y a continuación retira tos productos de desecho del esfuerzo en forma de ácido láctico y urea.
Cuando tos músculos no se relajan lo suficiente después del trabajo, pueden acumularse los productos de desecho, to que ralentiza la circulación de la sangre y la entrada de nutrientes.
Esto, a su vez, provoca rigidez y un incremento del tono en reposo. Con el tiempo puede dar lugar a la formación de tejido fibrótico lo uqe habitualmente se conoce como nudos o contracturas, duro y tenso al tacto, y que restringe la amplitud normal del movimiento.

El masaje y los musculos:

El masaje favorece a los músculos porque estimula los procesos corporales normales.
Los productos de desecho como el ácido láctico son liberados de las fibras musculares, lo que permite a los músculos moverse con más libertad.
En combinación con los beneficios de la relajación muscular, los incrementos del tono muscular vuelven a un nivel óptimo.

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El aparato circulatorio

La sangre es el sistema de transporte del cuerpo; aporta nutrientes a los músculos y órganos, y retira tos desechos del metabolismo. El corazón, su órgano principal, es un músculo que actúa como una bomba para hacer que la sangre circule por todo el cuerpo. Está dividido en cuatro cavidades: dos aurículas en la parte superior y dos ventrículos en la inferior.

El corazón bombea la sangre oxigenada por el ventrículo izquierdo para dar servicio al cuerpo,a través de una red de arterias y capilares menores, que llevan los nutrientes a tos tejidos. La
sangre con poco oxigeno y que contiene dióxido de carbono se transporta de vuelta al corazón por los capilares y las venas. Las de las piernas tieñen vávulas para favorecer el flujo sanguíneo.

La sangre entra en la aurícula derecha y pasa por el ventrículo derecho hacia los pulmones, donde recibe oxígeno fresco.  A conti-
nuación regresa al corazón por la aurícula izquierda para comenzar de nuevo su recorrido.

Dato de la sangre:

► La sangre recorre todo el cuerpo veintiocho veces al día.
► Está formada por células sanguíneas
(glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas» y plasma (nutrientes y agua).
► Existen alrededor de Cinco millones de
glóbulos rojos en un mililitro de sangre.
► Los glóbulos rojos transportan, oxígeno.
► Los glóbulos blancos luchan contra las
enfermedades
► Las plaquetas coagulan la sangre

El masaje y la circulación:

El masaje ayuda a mejorar la circulación mediante la estimulación. Los productos de desecho se transportan desde los músculos a través de los capilares y las venas, mejorando el transporte de nutrientes a los músculos y los órganos a través de las arterias y los capilares. Los efectos calmantes del masaje pueden tener también un efecto beneficioso sobre el ritmo cardíaco.

circulatorio

 

 

 

manos a la obra - Manos a la obra

Manos a la obra

El masaje propiamente dicho se inicia con el paso de saludo («hola!»). Luego seguirás con las piernas y los pies. El masaje en los músculos de las pantorrillas, muslos y nalgas fomenta la elasticidad y coordinación, y mantiene las piernas flexibles, cualidades todas ellas esenciales para el desarrollo de una buena postura. Aunque no existe una secuencia «indiscutible» para hacer un masaje al bebé, te recomiendo empezar con las piernas y los pies, ya que son las partes menos vulnerables del cuerpo. En ocasiones, los niños se ponen tensos y echan a llorar si empiezas por el tronco, más vulnerable. Los bebés cerrarán los brazos instintivamente si realizas un masaje en un área para la que todavía no están preparados. Cuando hayas aprendido la rutina completa, adáptala a las necesidades de tu hijo según consideres oportuno.

 

Pase de Saludo – («hola!»)

El pase de saludo utiliza la técnica de masaje sueca. Consiste en un movimiento muy ligero y deslizante, sin présion. Se trata de proporcionar al niño una «pista» táctil que le indique que estás a punto de hacerle un massaje. Dile «hola» apoyando las dos manos en el vientre y luego desplanzándolas hacia los lados (con suavidad, pero con la suficiente firmeza como para evitar el cosquilleo). Utiliza este pase para que el niño se familiarice con este nueva sensación y observa si se muestra o no predispuesto al masaje. Esta etapa no forma parte del masaje del vientre propiamente dicho, sino que es una introducción a la sesión. El pase de saludo es un modo de averiuguar el grado de receptividad de tu hijo en este preciso momento. Es posible que al principio las nuevas sensaciones le desagraden, pero a medida que se acostumbre a ellas durante la sesión, empezará a relajarse y a disfrutar de tu suave tacto.

 

Después del pase de saludo, continúa con la siguiente secuencia de técnicas para las piernas:

Ordeño Indio

El primer pase del masaje de las piernas es el Ordeño Indio, que se inicia en la parte superior del muslo y discurre hasta el tobillo. Mejora la circulación y relaja y tonifica los músculos. Se denomina así porque desplaza la energía desde el tronco hacia las manos y los pies. Se trata de expulsar el estrés y la energía negativa a través de la punta de las manos y de los pies. El Ordeño Indio se realiza colocando los dedos de una mano sobre la pierna y los dedos de la otra mano, debajo de la pierna, y luego apretando y soltando suavemente la pierna con el borde interior de cada mano mientras te desplazas desde la sección superior del muslo hasta el tobillo. Lo piedes hacer alternando las mano como si estuvireas trepando por una cuerda, o bien manteniéndolas apoyadas en la misma posición y apretar y soltar con suavidad a lo largo de la pierna. Cuando llegues al pie, desplaza de nuevo las mano hasta la parte superior del muslo y repite el pase 2-3 veces para calentar la pierna. Sujeta la pierna con una mano y usa la otra para apretar y «arrastrar» desde la cadera hasta el tobillo. Aplica una presión ligera pero firme, y lo más regular posible. Si la presión es insuficiente, le harás cosquillas. Luego cambia de mano y vuelve a apretar y arrastrarla desde el muslo hasta el tobillo. Repítelo varias veces.

Apretar y girar

Al igual que en el pase del Ordeño Indio, éste empieza en la sección superior del muslo y prosigue hasta el tobillo. Sujeta la pierna del bebé con las dos manos, mientras las aprietas, deslizas y giras alrededor de la pierna. Procura que los movimientos sean lentos y suaves. Guíate por tu instinto y deja que todo suceda con naturalidad. Sigue hablándole: «Relájate», «Te gusta, verdad?», etc. Esto ayudará al niño a asociar la relajación y la comunicación con la hora del masaje. Poco a poco, responderá de una forma más decidida a tuas palabras y entonación. A muchos pequeñines les encanta este pase y suelen sonreír desde su inicio.

Pase de Pulgares

El pase de pulgares significa lo que su propio nombre indica. En lugar de utilizar la mano abierta, ejercerás la presión con los pulgares en las caras opuestas de la pierna. Esto te permite identificar los músculos en los que se haya acumulado la tensión. Coloca una mano a cada lado del muslo de tu hijo y presiona hacia dentro con los pulgares mientras te desplazas desde el muslo hasta el pie. Puedes repetir varias veces este pase para trabajar la cara anterior y posterior del muslo. El pase de pulgares también te permite actuar con eficacia en los pies. Dado que los pies tienen múltiples puntos de reflexología, que más adelante explicaré, te aconsejo extender el masaje de la pierna hasta el pie, utilizando los pulgares para hacer un suave masaje en la planta. También puedes apretar y girar cada dedo del pie. Pasa los lugares por la cara superior del pie, hacia el tobillo, y luego continúa alrededor del tobillo. Tira ligeramente de las áreas mullidas de la planta, presiónalas con los pulgares y luego tira lentamente de la parte superior del pie hacia el tobillo. Esto prepara al niño para la parte del masaje de reflexología podal.

Ordeño Sueco

El siguiente pase se conoce como Ordeño Sueco. Al igual que el indio, consiste en apretar ligeiramente la pierna con el borde interno de cada mano. Empieza en el tobillo y continúa hasta la parte superior de la pierna. El pase del Ordeño Sueco se dirige hacia el corazón, no hacia las extremidades, para mejorar la circulación sanguínea y tonificar los músculos. Apoya las dos manos una a cada lado de la pierna y apriétala y suéltala, deslizándola desde el tobillo hasta la parte superior del muslo. Repite varias veces este pase con una mano sobre la otra o una después de la otra. Luego sujeta el tobillo del niño con una mano, y con la otra presiona y suelta con suavidad mientras la desplazas hacia arriba a lo largo de la cara interna de la pierna. Cuando llegues arriva, cambia de mano, apretando y soltando con la otra para estimular la otra cara de la pierna desde el tobillo hasta la sección superior del muslo. Repételo varias veces. Recuerda que no existe ningún número «correcto» de pases que deberías realizar en cada parte del cuerpo. Confia en tu intuición y deja que las mano los repitan tantas veces como sea necesario mientras el bebé se muestre satisfecho.

Enrollado

Éste es un pase muy sencillo en el que enrollas la pierna entre las manos desde la rodilla del niño hasta el tobillo. Asimismo, si lo deseas, puedes hacerlo con toda la pierna en dirección opuesta. Todo dependerá de la etapa del masaje en la que vayas a introducir este pase, si es que así lo has decidido. Lo he incluido porque ofrece una amplia superficie táctil, y además, porque resulta muy gratificante para los padres, ya que no implica presión. Cuando lo hagas, piensa en cómo enrollarías con las mano un pedazo de plastilina para estirarlo. Enrollar los músculos estimula el sistema nervioso del bebé y relaja los músculos, y lo que es más importante, es una técnica que obra maravillas para nutrir la piel y reducir es estrés.

Pase de Pluma

Concluye el masaje de las piernas atenuando la caricia de las manos y utilizando las yemas de los dedos para deslizarte con el más ligero de los toques a lo largo de toda la pierna del niño, desde la cadera hasta las puntas de los pies, dándoles unos ligeros golpecitos. Este toque prácticamente imperceptible para le pequeñin, pero tiene un extraordinario efecto relajante. El pase de pluma ayuda a integrar las piernas en el tronco y proporciona una inconfundible sensación de «estar llegando al final» de esta etapa del masaje. (Dicho sea de paso, el pase de pluma es uno de los más indicados durante el parto debido a su efecto tranquilizante.) Cuando este toque se aplica con la palma de la mano en grandes áreas del cuerpo, se llama effleurage. Es un pase de masaje sueco y uno de los más relajantes que se conocen. Básicamente, el effleurage consiste en movimientos largos, fluidos y circulares, con las palmas de las mano. Se aplica una ligeríssima presión en los pases ascendentes y se atenúa en los descendentes. Si tu hijo muestra signos de desagrado, tal vez sienta cosquillas. Prueba con un poquito más de presión o arrastrando las yemas de los dedos. EL arrastre es excelente para usar después de una secuencia de pases de masaje para estimular los terminales nerviosos próximos a la superficie de la piel y eliminar la tensión del cuerpo. Arquea un poco los dedos, en forma de garra, y aplica las yemas en la piel con movimientos cortos y solapados, una mano después de la otra, con una acción descendente regular. Empieza desde la parte superior de cada extremidad. Atención!: Si utilizas este pase, es doblemente importantes que las uñas estén bien cortadas y limadas para evitar arañazos en la piel del bebé. Cuando hayas terminado con una pierna, repítelo con la otra. El niño identificará el pase de pluma o el arrastre con la conclusión de esta etapa del masaje, anticipando la siguiente. Cuando hayas terminado con las piernas, continúa en otra área del cuerpo. Te recomiendo los pies, que ya has preparado parcialmente con el masaje de las piernas.

 

Resumen de la secuencia de masaje de las piernas

  1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
  2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continar hasta el tobillo.
  3. Pase de Pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
  4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
  5. Enrollado. Aciión de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
  6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.