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MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

 

El término ayurveda procede de una palabra sánscrita que significa «ciencia
de vida», y es el complejo y antiguo sistema de filosofía y medicina en el que el
masaje indio de cabeza hunde sus raíces. El ayurveda considera que el equilibrio
y la moderación son esenciales para la salud, en la que el cuerpo y la mente
están inextricablemente ligados.

 

 

Según el pensamiento ayurvédico, el univer-
so está compuesto por cinco elementos —éter,
aire, tierra, fuego y agua—, y los seres hu-
manos están formados por una combinación
de estos elementos.

 

Los doshas
Además, se cree que existen tres doshas. o
energías, en toda la materia. Se denominan
vata, pitta y kapha. La mayoría de las perso-
nas tienen un dosha dominante, y eso es algo
que un tratamiento ayurvédico debe tener en
cuenta. Vata es la energía del aire, y estos ti-
pos tienden a ser delgados, inquietos, ansio-
sos, creativos y con la piel seca. Pitta es una
mezcla de fuego y agua, y estos tipos son ac-
tivos, decididos, con buen apetito, el pelo fino
y la piel suave; también sudan con facilidad.
Kapha es una mezcla de agua y tierra, y estos
tipos tienden al sobrepeso, se mueven lenta-
mente, duermen mucho y tienen el pelo fuer-
te y la piel grasa

 

Los chakras
La energía vital que se mueve por todo el
cuerpo se conoce como prana. Existen siete
círculos principales de energía, o chakras, si-
tuados a lo largo de la columna vertebral, y el
prana fluye a través de ellos. Estos chakras ge-
neran una energía que se transmite a los cen-
tros menores del cuerpo. Los primeros seis
chakras se localizan en los genitales, el sacro,
el plexo solar, el corazón, el cuello y la frente; el
séptimo está situado en la parte superior de
la cabeza. Cuando la energía que fluye por los
chakras se bloquea, se producen trastornos
mentales y físicos. El masaje ayurvédico esti-
mula el flujo libre de energía y, en conse-
cuencia, favorece la buena salud.

MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

 

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masaje oriental relajante - Masaje Oriental

Masaje Oriental

En China existen hallazgos arqueológicos que confirman que ya se practicaba el masaje hace más de tres mil años. El Tratado de medicina interna del Emperador Amarillo, el primer texto médico  y el general, recopilado en algún momento entre el  aC., perfila el tratamiento utilizando hierbas, acunpuntura y masaje. TuiNa, que significa empujar y agarrar, surgiró del masaje popular anmo, todavia en uso hoy en dia. Sus raices se remontam a la dinastia Shang (que comenzó hacia el año 1700 aC.) y emergió entre el 1368 y el 1644.

En el sigilo vi dC. se introdujo en Japón, desde China y a través del budismo, una antigua forma de masaje conocida como anma.  A principíos del siglo xix dominó la medicina occidental, pero un siglo más tarde surgiró el shiatsu, que en la actualidad goza de reconocimiento oficial en este país.

En la Índia encontramos textos sánscritos fechados alrededor del año 1500 aC., que conforman la base de la medicina ayurvédica que hacen referencia al masaje, a los aceites y as hierbas. El masaje índio de cabeza, o champissage (champi significa champú), ha formado parte del aseo familiar desde hace mil años y se utiliza para tener el pelo sano. En jeroglíficos encontrados en tumbas egipicias, y que datan de alrededor del año 2300 aC., aparecen representadas personas frotando manos y pies con sus manos.

 

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MEDIA UNO - Presion Media - parte uno

Presion Media – parte uno

PRESION MEDIA – PARTE UNO

Las técnicas con presión media ayudan a liberar la tensión de los músculos y se utilizan después de haber aplicado el aceite con el rozamiento. Comienza con suavidad; dependiendo de la respuesta que recibas, puedes aumentar la presión hasta que sientas cómo se relajan los músculos. Aplica estas técnicas a zonas musculares y carnosas.

 


 

AMASAMIENTO

 

PRESION        media
CONTACTO   dedos, toda la mano
El amasamiento es una de las técnicas más estimulantes. Realizada después del rozamiento con aceite para preparar los músculos, el amasamiento (como su propio nombre indica) los trabaja de forma repetitiva para relajarlos, liberar las tensiones y reducir el tono muscular. Se emplea en zonas grandes y carnosas, como los muslos, los glúteos y los músculos situados a ambos lados de la columna, pero no es adecuado para zonas delicadas o para trabajar sobre huesos.

 

Cómo hacerlo
Coloca las yemas de los dedos en posición. Presiona con el pulgar, alejando los músculos de ti; a continuación, sin perder el contacto, coge los músculos con los otros dedos y ruédalos hacia el pulgar. Cuando termines el movimiento, comienza de nuevo a amasar en una zona ligeramente diferente con la otra mano, de forma que trabajes a un ritmo alterno y constante. Cuando te hayas acostumbrado a los movimientos de amasamiento, haz que las palmas de tus manos entren también en contacto para dar mayor efectividad a la técnica.

 

Amasiamento sobre los muslos
Sitúate a un lado de tu compañero. Presiona los músculos con el pulgar y vuelve a rodarlos con los otros dedos. Comienza un movimiento similar con la otra mano, alternándolas hacia arriba y hacia abajo a lo largo del muslo. No te alejes de los músculos carnosos y evita la presión sobre la parte posterior de la rodilla y la cara interna del muslo.

presion media

 

Amasamiento de los glúteos
Sitúate junto a la zona lumbar de tu compañero. Inclínate sobre él y comienza a amasar el glúteo contrario, primero con una mano y después con la otrar hasta que hayas establecido el ritmo. Masajea las zonas carnosas para liberar todas las tensiones. Puedes utilizar bastante presión, pero recuerda que estos músculos están a menudo muy sensibles.

gluteos

Amasamiento de la espalda
Sitúate junto a la espalda de tu compañero. Inclínate y comienza a amasar las bandas musculares del lado opuesto de la columna. Trabaja a dos centímetros y medio de la columna como mínimo, empujando con los pulgares hacia el lado contrario al que estás. Después rueda los otros dedos hacia los pulgares, subiendo y bajando a lo largo de la columna, desde la zona lumbar hasta los hombros, siempre y cuando no amases por encima de ella.

la espalda 12321354

 

 

 


 

VACIADO NERVOSO

 

PRESIÓN         media
CONTACTO     toda la mano
El vaciado venoso se realiza en dirección ascendente en brazos y piernas, aplicando presión hacia el corazón. Utilizado después del roce, ayuda a liberar la tensión de los músculos y a estimular la circulación. Los pulgares y los dedos índices rodean el miembro mientras se aplica la presión con toda la mano. El vaciado venoso es también bueno para percibir los «nudos».

 

Cómo hacerlo
Coloca el pulgar y el índice sobre el brazo o la pierna de tu compañero, justo por encima de la articulación, formando una «V» con la mano. Aprieta mientras vas ascendiendo aplicando presión y haciendo contacto con toda la mano. A medida que vayas avanzando puedes presionar por separado con las dos manos, extendiéndolas para acomodarlas a la zona del cuerpo pero sin reducir la presión.

 

Vaciado venoso del antebrazo
Sostén el brazo de tu compañero por la muñeca, coloca el pulgar y el índice justo por encima de ésta y presiona deslizándolos sobre los músculos en dirección al codo. A partir de aquí el contacto debe hacerse con toda la mano. Aplica una presión relativamente firme, aflojándola justo por debajo del codo.

antebrazo

Vaciado venoso del muslo
Coloca ambas manos planas sobre el muslo de tu compañero, empezando justo por encima de la rodilla. Con una ano detrás de la otra, aplica una presión deslizante sobre los músculos en dirección a la cadera. Esta presión debe ser bastante firme, y puedes repetir la maniobra varias veces. Evita la cara interna de los muslos. En su lugar, abre las manos en abanico hacias la caderas.

muslo

 

 

Vaciado venoso de la pantorrilla
Sitúate junto a los pies de tu compañero y coloca ambas manos justo encima del tobillo, en forma de «V» y amoldándolas a la pierna. Presiona deslizándolas hacia la rodilla, aplicando una presión mayor sobre los músculos de la pantorrilla. Evita trabajar sobre venas varicosas, y afloja la presión al llegar debajo de la rodilla.

pantorrilla

 

 

 

 


 

RODADO CON LOS PULGARES

 

PRESIÓN       media
CONTACTO   pulgares
Utiliza el rodado con los pulgares para relajar los músculos, encontrar los «nudos» y conectar los movimientos de una zona a otra. Úsalo a lo largo de la columna o sobre zonas más pequeñas, como las manos, empleando los dedos como apoyo. Los pulgares se van alternando para conseguir un efecto constante.

 

Cómo hacerlo
Coloca uno de tus pulgares sobre el cuerpo de tu compañero y deslízalo lentamente sobre los músculos alejándolo de ti, empleando una presión media. Cuando alcances el final del movimiento, separa el pulgar del cuerpo con suavidad para llegar a la siguiente posición. Al hacerlo, comienza a deslizar el otro pulgar, de forma que ambos se alternen y sus posiciones se solapen.

 

Rodado sobre la columna
Sitúate junto a la cabeza de tu compañero. Inclínate hacia delante y comienza a deslizar uno de los pulgares sobre los músculos de un lado de la columna. Alterna con el otro pulgar levantando las manos entre movimientos, para llegar hasta la zona lumbar. Repite varias veces.

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Rodado sobre la mano
Sujeta la mano de tu compañero con tus dedos y rueda los pulgares sobre la palma. Este movimiento es un buen liberador de tensiones Oüttza el pulgar alejándolo de ti y repite con el otro, de forma que cubras la mayor superficie posible de la palma. La presión firme puede ser efectiva, pero comprueba siem pre si a tu compañero le resulta molesta.

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Rodado sobre la nariz
Ésta es una versión más suave para trabajar sobre zonas delicadas. Cuando estés trabajando en la cara de tu compañero, puedes utilizar una presión deslizante muy suave para maniobrar sobre toda la nariz, desde el puente hasta la punta. Emplea movimientos de rotación diminutos, que resultan realmente reconfortantes, para cubrir toda la zona.

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Continuación: Presión Media – parte dos

 

A5SD4AS564DAS6DD4 - MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

 

 

 

Estas maniobras deben realizarse con aceite, pues proporciona una sensación
voluptuosa y es bueno para el pelo. Si decides no utilizarlo, estos pasos pueden
ir directamente detrás de la secuencia previa sobre la cabeza. En cualquier caso,
la técnica del descanso (paso 4) es el contacto final de todo el masaje.

 

 

1 presión con los dedos Si vas a emplear
aceite, éste es el momento de aplicarlo.
Vierte un poco en tus manos y aplícalo al
pelo de tu compañero, frotándolo y masa-
jeándolo hasta las puntas. Si no utilizas
aceite, realiza esta secuencia antes de tra-
bajar sobre la cara. Comienza como si es-
tuvieras lavando la cabeza, aplicando pre-
sión con las puntas de los dedos para
conseguir una maravillosa relajación.

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO


2 rotación Sujeta la cabeza de tu compañe-
ro con una mano y coloca las puntas de los
dedos de la otra sobre el cuero cabelludo.
Extiende los dedos y manten la posición.
Gira las puntas de los dedos sin desplazar-
las, de forma que se mueva el cuero cabe-
lludo debajo de tu mano en cada giro.
Cambia de manos para cubrir la mayor su-
perficie de la cabeza posible.

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3 tirones Sujeta la cabeza con una mano e
introduce la otra por debajo del pelo, aga-
rrándolo firmemente desde la raíz. De este
modo impedimos que la técnica resulte do-
lorosa. Tira con bastante fuerza sin deslizar
y trabaja sobre todo el cuero cabelludo co-
giendo un pequeño mechón de pelo cada
vez. Esto resulta especialmente agradable
en la nuca. Cambia de mano para traba-
jar el resto de la cabeza.

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4 descanso Para terminar, respira con calma
y coloca las manos justo por encima de la
corona de la cabeza de tu compañero.
Manten unos momentos y bájalas gra-
dualmente hasta que descansen sobre la
cabeza. Respira con calma una vez más,
manten la postura unos momentos y des-
liza las manos por encima de los hombros
de tu compañero para cerrar el masaje.

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56as4ds6a54d6a4das6d4 - MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

 

El comienzo sobre la parte delantera del cuerpo resulta tranquilizador porque
puedes mantener contacto visual con el bebé, lo que le ayuda a relajarse.
Tus movimientos deben ser largos y fluir de uno a otro. Trabaja intuitivamente
y adapta o acorta la secuencia como mejor te parezca.

 

 

1 primer contacto Comienza el masaje por
delante para mantener el contacto visual
mientras tu bebé se acostumbra a los mo-
vimientos. Encuentra una postura que te
venga bien. Frótate un poco de aceite en
los dedos y coloca las manos sobre el ab-
domen, con las puntas de los dedos justo
debajo del ombligo. Haz una pequeña pau-
sa y limítate a observar.

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2 rozamiento Comienza el masaje con lige-
ros movimientos de barrido, desde el ab-
domen hacia los hombros y bajando por la
caja torácica hasta la posición inicial. Re-
pite varias veces para relajar y tranquilizar
a tu bebé. Amolda las manos a los múscu-
los y manten los movimientos suaves y rít-
micos. Utiliza muy poca presión en el toque
descendente.

 MASAJE PARE BEBÉS: PARTE DELANTERA DEL CUERPO


 

3 rozamiento Repite el rozamiento subien-
do esta vez por el abdomen y continuando
por los brazos. Aprieta los músculos con
mucha suavidad como parte del movi-
miento. Repite varias veces en diferentes
posiciones para extender el aceite. Realiza
movimientos continuados y repetitivos.

 MASAJE PARE BEBÉS: PARTE DELANTERA DEL CUERPO


4 circuios Cuando completes la rutina de ro-
zamiento, continúa hasta las manos y tra-
za círculos con los pulgares. Dependiendo
de la postura del bebé, puedes hacer los
círculos sobre la palma o sobre el dorso. Lo
importante es relajar la mano y abrir los de-
dos. Repite varias veces.

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5 apretar Aprieta suavemente cada uno de
los dedos del bebé, utilizando una presión
ligerísima para trabajar, bajando por cada
dedo hasta la punta. Puedes hacerlo en las
dos manos al mismo tiempo o una por
una. Hacer la «bicicleta» con los dedos es
otra de las cosas más agradables. Mueve
suavemente las muñecas también para que
todo el brazo quede incluido en los movi-
mientos.

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6 presión con las palmas Acaricia cada bra-
zo con un poco más de presión, utilizan-
do tus manos de forma alterna en una se-
rie de movimientos cortos. Comienza en la
muñeca y masajea hasta el hombro, en-
volviendo la articulación con las manos. La
presión debe proceder de las palmas de las
manos. También puedes utilizar una mano
de apoyo y la otra para subir masajeando
por el brazo.

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7 pases neurosedantes Utiliza las puntas de
los dedos para realizar una sene de suaves
pases neurosedantes a lo largo del brazo.
Trabaja desde el hombro hasta la muñeca.
Se trata de una caricia ligera y lúdica, pero
también sirve para estimular la piel y au-
mentar las sensaciones. Manten las muñe-
cas elevadas y las manos relajadas para que
el movimiento sea como una sene de olas.

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8 círculos Sujeta la muñeca por abajo y tra-
za pequeños círculos con los pulgares. Co-
mienza con los dos pulgares juntos en el
centro de la muñeca para ir girando en es-
pirales a lo largo de la articulación. La pre-
sión debe ser bastante ligera y efectuarse
con las yemas de los dedos, y las manio-
bras deben deslizarse sobre la piel.

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9 círculos con los pulgares Continúa los
movimientos circulares sobre el dorso de la
mano del bebé. Sujétala con los otros de-
dos por debajo y traza los círculos hacia
fuera empleando las yemas de los pulga-
res. Los movimientos deben ser como es-
pirales y deslizarse sobre la piel. Repite tra-
zando varias líneas a lo largo del dorso de
la mano de tu bebé.

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10 círculos con los pulgares Dale la vuelta
a la mano y colócala con la palma hacia
arriba. Los dedos deben sujetarla por aba-
jo. Con las yemas de los pulgares, traza
pequeños círculos sobre la palma de la
mano, de forma que masajees cuanta más
superficie, mejor. Los dedos proporciona-
rán resistencia desde abajo. Aprieta la
mano con suavidad al cerrar.

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11 pases neurosedantes Continúa sujetan-
do la mano y realiza ligeros pases neuro-
sedantes sobre el dorso de la mano. A
continuación, dale la vuelta. Continúa efec-
tuando pases neurosedantes con las pun-
tas de los dedos sobre la palma y luego
sobre cada uno de los dedos. Los movi-
mientos proporcionarán unas sensaciones
agradables y estimularán la piel de tu
bebé. A continuación repite todos los mo-
vimientos en el otro brazo.

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12 fricciones alternas Vuelve al pecho, re-
pite el rozamiento y a continuación fric-
ciona suavemente el torso con movimien-
tos alternos en la maniobra descendente.
Con el bebé en una postura segura, cruza
las manos hacia los lados opuestos de las
costillas, amoldándolas al pecho. Deslíza-
las lentamente una hacia la otra hasta el
otro lado. Repite los movimientos en la
parte inferior del abdomen.

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13 rozamiento Utiliza más aceite si es nece-
sario y efectúa un rozamiento hacia fuera
sobre el abdomen del bebé, bajando esta
vez por las piernas. Aprieta suavemente
para estimular los músculos como parte
del movimiento, y fricciona y retuerce li-
geramente la piel. Repite en varias posi-
ciones para extender el aceite por la ma-
yor superficie posible.

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14 apretar Cuando hayas completado la se-
cuencia de rozamiento, aprieta ambos
píes entre tus manos, con los dedos por
arriba y los pulgares por debajo. Masajea
las plantas de los pies con los pulgares.
También puedes hacer un pie cada vez si
te resulta más fácil. Desliza las manos por
el pie y los dedos mientras continúas apre-
tando suavemente.

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15 presión con las palmas Con las manos
planas, masajea sobre una pierna, co-
menzando justo por encima del tobillo y
terminando sobre la cadera. A continua-
ción acaricia con las palmas de las manos,
empleando un poco más de presión, en
una serie de movimientos cortos. Masajea
subiendo por la pierna y sobre la cadera,
curvando las manos alrededor de la arti-
culación. Repite varias veces más para cu-
brir la cadera completamente.

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16 fricciones alternas Rodea con las manos
la cara externa del muslo con los dedos
hacia dentro. Desliza suavemente ambas
manos hacia el centro de la pierna, y a
continuación cruza hasta el lado opuesto.
Fricciona ligeramente sobre el muslo y
continúa bajando por la pierna todo lo
que puedas. Puedes aplicar un poco de
presión con este movimiento, siempre y
cuando tus manos se deslicen y no se que-
den pegadas a la piel.

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17 círculos con los pulgares Sujeta el pie de
tu bebé con la mano y traza pequeños
círculos sobre la planta con los pulgares.
Los círculos deben formar espirales por
debajo del pie. En la base de los dedos
puedes presionar suavemente. Trabaja so-
bre toda la superficie que puedas, pero no
apliques presión en el puente. Si tienes
dudas, masajea simplemente la zona car-
nosa y el talón.

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18 fricciones alternas Coloca los pulgares
debajo del pie, con los otros dedos por en-
cima. Fricciona hacia atrás y hacia delan-
te sobre el pie, realizando un movimien-
to completo con cada mano. Continúa
hacia los dedos y repite varias veces, con
los pulgares por debajo para dar resisten-
cia. Esto es muy bueno para relajar los
músculos.

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19 estiramiento Envuelve el talón con la
mano y apoya los dedos contra la planta
del pie. Aprieta el pie hacia atrás, dete-
niéndote antes de notar resistencia. El
ejercicio pasivo es bueno para las articu-
laciones. Sin embargo, como las articula-
ciones de un bebé pueden ser muy móvi-
les, es preferible hacerlo con suavidad.

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20 estiramiento Sujeta la pierna sostenién-
dola por debajo del talón y en la rodilla.
Con suavidad empuja hacia atrás para es-
tirar la cadera. Hazlo varias veces. Tu aga-
rre debe ser ligero para que puedas rela-
jar antes de encontrar resistencia. Vuelve
a girar la pierna, pero esta vez hacia el
lado. Efectúa unos pases neurosedantes
hasta el tobillo. Repite en la otra pierna.

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21 círculos Vuelve al abdomen y efectúa un
rozamiento hasta el pecho del bebé. A
continuación separa las manos y desliza-
las por los lados de las costillas. A partir de
aquí, traza grandes círculos sobre éstas,
subiendo por los lados del cuerpo y vol-
viendo a bajar en círculos. Repite varias ve-
ces, con los dedos bien extendidos y las
manos relajadas, deslizándolas sobre la
piel.

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22 rozamiento Coloca los pulgares juntos
en el centro del pecho, justo debajo de las
clavículas- Aplica un poco más de aceite si
lo necesitas. Acaricia despacio, con las ye-
mas de los pulgares, sobre la parte supe-
rior del pecho hasta los hombros. Rodea
los hombros con las manos y repite vanas
veces.

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23 presión con los dedos Coloca las puntas
de los dedos sobre la nuca del bebé, con
los índices sosteniendo el cráneo. Apoya
los dedos corazón y anular sobre los
músculos de los lados de la columna. Con
muchísima suavidad, presiona los múscu-
los con las puntas de los dedos y masajea
hacia arriba, hasta la base del cráneo.

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24 apretar Con las manos todavía sujetando
la cabeza, acaricia las mejillas con los pul-
gares en un movimiento circular hacia
atrás, hasta las orejas. Aprieta suavemen-
te los lóbulos entre el pulgar y el índice, y
acaricia alrededor y por detrás de las ore-
jas. Se pretende que éstos sean unos pe-
queños momentos agradables y tranquili-
zadores.

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a56sds56a4d56a4d65a46d5 - MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

 

 

El automasaje es una forma estupenda de localizar puntos que pueden ser
difíciles de encontrar en otras personas sin algo de práctica. Los puntos pueden
estar un poco sensibles y sentirás cómo resuena la energía cuando encuentras
el lugar exacto. Cuanto más practiques, más natural te resultará.

 

1 círculos con los dedos sobre los hom-
bros El cuello y los hombros siempre acu-
san la tensión, por lo que ésta es una bue-
na forma de relajarse. Coloca las manos
por encima de los hombros y localiza los
músculos a ambos lados de VG 14. Traza
círculos con las puntas de los dedos con
toda la firmeza que te resulte agradable
para relajarlos. Muévelas hacia los brazos
para dispersar las acumulaciones de chi.

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2 apretar los hombros Coloca una mano
por detrás del hombro contrario y aprieta
los músculos entre los dedos y la zona hi-
potenar (la almohadilla situada justo enci-
ma de la muñeca). Hazlo hacia el cuello y
localiza VB 21, situado en línea con VG 14.
Percibirás una depresión sensible. Traza
círculos sobre el punto con las puntas de
los dedos y a continuación presiona direc-
tamente un poco más fuerte. Repite los
movimientos en el otro hombro.

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3 presión con los dedos sobre la zona
lumbar Coloca las manos por detrás de la
espalda, con las puntas de los dedos sobre
los músculos lumbares, a ambos lados de
la columna. Presiona con los dedos des-
cendiendo por los músculos y sobre el sa-
cro, el triángulo óseo situado en la base de
la columna. Esto estimula el meridiano de
la vesícula y relaja la zona lumbar.

PRECAUCIÓN No utilices los puntos VG 14, VB 21 ni
VB 30 durante el embarazo.

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE


4 presión con los dedos sobre los glúteos
Localiza VB 30, a dos tercios del recorrido
desde los glúteos hacia las caderas y aproxi-
madamente a un tercio hacia abajo. Presió-
nalo y traza círculos sobre él con las puntas
de los dedos. Aunque es difícil conseguir la
misma presión en ti mismo que en un com-
pañero, te servirá para relajar la zona de la
cadera bastante bien.

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5 presión sobre las cejas Pellizca a lo largo
de la línea de las cejas con los pulgares y los
índices, desde el puente de la nariz hacia
las sienes. Pellizca y levanta al mismo tiem-
po, recorriendo el camino hacia VB 1. Pue-
des sentir esta depresión en la línea que
parte desde la cuenca del ojo. Presionar y
trazar círculos sobre él es fantástico para
aliviar la tensión y despertar los ojos can-
sados.

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6 presión con el pulgar Sujeta una mano
con la otra y masajea sobre la parte carno-
sa del pulgar. Haz fuerza con los otros de-
dos por debajo. Localiza P 10, a medio
camino de esta zona carnosa del pulgar.
Traza círculos y luego presiona suavemen-
te, con la punta de tu pulgar activo, hacia
el hueso. Manten un momento, afloja y re-
pite en la otra mano.

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7 apretar las piernas Pellizca y aprieta ba-
jando por la cara externa de las dos pier-
nas, desde la parte superior de los muslos
hasta los tobillos. Aplica la presión entre los
pulgares y el resto de los dedos. Los movi-
mientos deben ser rápidos y vigorosos. Evi-
ta ejercer cualquier presión sobre las rodillas.
Repite varias veces para llevar la energía al
suelo.

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8 presión con los pulgares sobre los de-
dos de los pies Sujeta el pie por debajo y
coloca el pulgar de una mano sobre el pie
contrario, en la zona entre el pulgar y el ín-
dice del pie. Localiza IG 13 y presiónalo con
la punta del pulgar. Este punto puede es-
tar muy sensible, por lo que puedes trazar
círculos sobre él para dispersar la presión
y luego intentar apretarlo directamente.
Repite en el otro lado.

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ASD65A4D56A4D56A4D6A4D - TRASTORNOS COMUNES: RESFRIADOS Y GRIPE

TRASTORNOS COMUNES: RESFRIADOS Y GRIPE

TRASTORNOS COMUNES: RESFRIADOS Y GRIPE

 

 

Un resfriado puede ser una señal de que tu nivel de inmunidad está bajo,
y la gripe requiere, sin lugar a dudas, cama y tratamiento médico. Para aliviar
los síntomas de un resfriado común, prueba estas técnicas de masaje.
Al mismo tiempo reduce tus niveles de estrés y sigue una dieta saludable.

 

 

 

presión con el pulgar sobre las manos Co-
loca tu pulgar sobre la unión entre el índice
y el pulgar de tu compañero. Localiza IG 4, si-
tuado entre los huesos, y presiona con la pun-
ta del pulgar. Al mismo tiempo aprieta por de-
bajo con el dedo corazón para dar una cierta
resistencia. El punto puede resultar doloroso,
por lo que debes hacerlo con suavidad. Man-
ten unos momentos, y repite a lo largo de va-
rios días para ayudar a reducir el exceso de
calor.

TRASTORNOS COMUNES: RESFRIADOS Y GRIPE


 

presión con el pulgar sobre las muñecas
Localiza MC 6, situado en el centro de la mu-
ñeca, entre los tendones, a dos dedos y me-
dio de la articulación. Presiona con la punta
del pulgar, sujetando el antebrazo por deba-
jo para obtener una tonificación general o
para reducir el calor. Presiona y manten la pre-
sión durante unos momentos, luego afloja y
repite los movimientos en la otra mano.

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presión con los pulgares sobre el pecho
Localiza VC 17, situado sobre el esternón, en-
tre los pezones Presiona el punto con la yema
del pulgar, manten unos momentos y a con-
tinuación traza círculos sobre el punto. Es muy
bueno para facilitar la respiración y relajar la
tensión emocional del pecho. Repite duran-
te vanos días para aliviar los síntomas.

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círculos sobre la cabeza Los síntomas del es-
trés muscular y los de la gripe pueden a veces
confundirse. En lugar de encogerte (un ins-
tinto natural cuando te sientes mal), intenta
masajearte la frente, el cuero cabelludo y el
cuello con pequeños círculos efectuados con
las puntas de los dedos. Muchas veces esto
puede ayudar al cuerpo a volver a la norma-
lidad y te ofrece la oportunidad de recupe-
rarte antes de que te venza la enfermedad.

 

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CONSEJOS PARA MEJOR ESTILO DE VIDA: RELAJACION

CONSEJOS PARA MEJOR ESTILO DE VIDA: RELAJACION

 

 

La relajación es la forma que tiene el cuerpo de recuperarse de los esfuerzos,
ya sean físicos o mentales. Estos procesos están regidos por el sistema nervioso
parasimpático y ayudan a mantener el equilibrio interno.
La relajación es un estado activo más que pasivo.

 

Puede incluir las diversiones, pero a menudo
relajamos nuestros cuerpos mientras segui-
mos estimulando la mente. La verdadera re-
lajación nos renueva por completo y nos apor-
ta una nueva perspectiva de la vida. Existen
técnicas que se ajustan a los gustos de las per-
sonas, y puede que necesitemos algo de prác-
tica al principio para elegir la nuestra.

 

 

Cómo hacer una relajación progresiva

Túmbate o siéntate en una postura cómoda.
Toma nota de cualquier zona de tu cuerpo
que se sienta tensa o incómoda. A continua-
ción ve tensando y relajando cada una de las
partes de tu cuerpo, comenzando por los pies
y subiendo hasta la cabeza. Relájate unos mi-
nutos y respira con calma. A continuación
vuelve a bajar por el cuerpo, moviendo cada
una de sus partes hasta llegar a los pies.

 

La relajación requiere práctica y esfuerzo, por lo
que debes experimentar con diferentes técnicas
hasta que encuentres tu método.

Visualización

Algunas personas tienen facilidad para visuali-
zar, pero no es algo adecuado para todo el
mundo. La visualización es una forma de ca-
nalizar la energía mental y transformarla en
algo positivo: creas una situación ideal en tu
mente. Incluye tanta información sensorial
como puedas para que se convierta en una ex-
periencia real, y recuerda la imagen o los sen-
timientos que experimentaste siempre que lo
necesites. Las visualizaciones pueden ser guia-
das por otra persona, de forma que puedas de-
jarte llevar y darlo todo en la experiencia.

 

Cómo hacer una visualización
Encuentra un lugar donde estés cómodo. La
música puede ayudarte. Deja a un lado los pro-
blemas diarios y respira con calma. Imagina que

estás en un lugar agradable. Experimenta todo
lo que veas, escuches y huelas, y los colores que
aparezcan. Comienza a subir hasta la cima de
una colina cercana, siéntate, mira a tu alrede-
dor y recuerda esa sensación.

 

Sueño

Un sueño de buena calidad es vital para que
el cuerpo pueda recuperarse tras los esfuer-
zos del día. Con demasiada frecuencia expe-
rimentamos interrupciones del sueño o nos
cuesta desconectar mentalmente. La cantidad
de sueño que necesitan las personas varía, y
preocuparse por no poder dormir no hace
más que aumentar la ansiedad. Establecer
una rutina de relajación puede resultar útil, y
también puedes probar a echarte una sieste-
cita de vez en cuando para recuperarte.

 

CONSEJOS PARA DORMIR
► Evita la cafeína y las comidas pesadas jus-
to antes de acostarte.

► Date un baño caliente o una ducha unas
horas antes y aplícate aceite relajante.

► Deja a un lado los problemas diarios, por-
que no los puedes solucionar en ese mo-
mento y ya los afrontarás al día siguiente.

► Convierte tu dormitorio en una zona de
relajación, con iluminación suave y músi-
ca tranquilizante.

► Pon una gota de aceite esencial debajo de
la almohada.

► Piensa en alguien o algo agradable. Relá-
jate.

 

 

masajelacara4 - Masaje de la cara

Masaje de la cara

Cuando lo acuestes boca abajo durante el masaje, es muy probable que se quede dormido. (AD- VERTENCIA: No lo dejes durmiendo boca abajo después del masaje; aumentaría el riesgo del síndro- me de muerte súbita.) Aunque tu tacto y tu voz seguirán reconfortando al pequeñín, a menudo es acon- sejable dedicar unos minutos más cara a cara para conectar mejor con él. Veamos algunas cosas que también deberías tener en cuenta durante el masaje de la cara. Muchos be- bés, especialmente durante los tres primeros meses, acumulan tensión en el rostro y el cuello como con- secuencia del llanto, succión, dolor en las encías e interacción con el entorno. Este masaje constituye una forma extraordinaria de aliviarla, establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos con tu hija. El método que te enseñaré se basa, en parte, en un estilo de masaje llamado Masaje Indio de la Cabeza, el más popular en aquel país y que incluye pases en la parte superior de la espalda, hombros, cuello, cabeza y cara. Fue desarrollado como parte del sistema curativo ayurvédico practicado en India durante miles de años.
El Masaje Indio de la Cabeza es un proceso sistemático. Está diseñado para liberar la tensión, las capas musculares y el tejido de conexión, dejando espacio para que los músculos se distiendan y se relajen. Se utiliza un ritmo firme, aunque sutil, y el efecto no es sólo físico, sino que también contribuye a equilibrar las emociones. Este tipo de masaje tranquilizará a tu hijo al igual que lo hace con los adultos.

 

Beneficios del Masaje Indio de la Cabeza:

• Alivia el estrés y la tensión en los músculos adyacentes.
• Proporciona una sensación de bienestar general.
• Alivia los dolores de cabeza, oído y dentición.
• Estimula la circulación y aumenta el flujo linfático.
• Estimula la piel y los terminales nerviosos situados debajo de la misma.
• Fomenta elevados niveles de alerta y concentración.

 

El único problema que se puede plantear es que no a todos los bebés les gusta el tacto cerca de la cara.
Les provoca un reflejo de sobresalto. Algunos niños pueden echarse a llorar al apoyar las manos en el rostro demasiado deprisa. Para evitarlo, empieza esta parte del masaje apoyándolas lenta y suavemente en diversas áreas de la cabeza, incluyendo las siguientes:

 

• Frente, sienes y base del cráneo
• Cejas y párpados
• Nariz
• Mejillas
• Alrededor de la boca
• Orejas y áreas adyacentes.

Actúa con un tacto firme; si es excesivamente delicado le harás cosquillas. Deja que se acostumbre a tus manos alrededor de la cara. Mantenías en cada posición durante algunos segundos hasta que se relaje, v luego pasa a otra área. Sólo entonces deberías empezar el masaje. Calienta un poco de aceite en las manos, asegurándote de que no gotee. ¡Cuidado! Evita siempre los ojos y la boca. En realidad, si te ha quedado un poco después de los masajes anteriores durante la sesión, no hace falta añadir más. En la cabeza y la cara del niño hay muchas más áreas de trabajo de las que podrías imaginar. Empieza con los pulgares. Desplázalos por la trente a partir del centro y moviéndote hacia los lados, como si intentaras alisar las páginas de un libro. Actúa con lentitud, manteniendo una presión firme. Puedes empezar en la línea del cabello y avanzar hacia las cejas con cada pase. A continuación, mueve las manos hasta la nariz, y con la punta de los dedos, desplaza los pulgares desde la nariz hasta las sienes. Manten una presión firme pero ligera. No tires nunca de la piel del niño. Los dedos se deben deslizar suavemente, tal y como lo haces cuando te maquillas los párpados. Repítelo varias veces, dejando que las puntas de los dedos continúen hasta las mejillas y luego el mentón. Repite varias veces esta secuencia, dependiendo siempre de la mayor o menor respuesta de satisfacción del bebé.

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Cuando estés muy cerca del mentón, pasa los pulgares hacia fuera a lo largo de la línea maxilar.
Les suele encantar y a menudo reaccionan con una amplia sonrisa. Después, traza pequeños círculos con los dedos en el maxilar. Esto alivia a los niños que tienen dolor de encías o que succionan mucho.
Ahora desplaza los pulgares hacia arriba, por debajo del mentón, para relajar el área maxilar. Si no tienes demasiado aceite en las manos, resigue la silueta de los labios. (De lo contrario, sécate un poco.) No te extrañes si el niño empieza a girar la cabeza en busca de tu pecho o del biberón. Es una respuesta perfectamente normal.Acto seguido, desliza las puntas de los dedos índice y corazón hasta el área situada debajo de los ojos, y traza pequeños círculos muy lentamente alrededor de los ojos. Trabaja también las cejas, desde el borde interior hasta el exterior. Por último, pasa a las orejas usando los pulgares y la punta de los dedos. Puedes hacer el masaje en las dos orejas al mismo tiempo, resiguiendo el borde de las mismas y su cara posterior, desplazándote acto seguido hasta el mentón. Este pase es muy reconfortante cuando el niño tiene dolor de encías. Estimular las orejas de este modo también toca todos los puntos de reflexología en esta área. ¡Hay tantos como en las manos y los pies! Luego pasa a la cabeza y el cabello (si lo tiene).
Es un área extremadamente sensible y saturada de terminales nerviosos. La receptividad al tacto es extraordinaria. El masaje en la cabeza y el cuello relaja profundamente.

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Experimenta con otros pases y dedícales todo el tiempo que consideres oportuno, dependiendo
siempre de la respuesta de bienestar de tu hijo.
Aunque «inventes» algunos pases, lo verdaderamente importante es el cariño y el amor con el
que lo haces. Personalmente, me gusta apoyar la palma de las dos manos en la cabecita del niño y
acariciarle lentamente los dos lados de la misma.
Es un momento ideal para establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos.
Termina el masaje de la cara y la cabeza apoyando delicadamente la palma de las manos en las orejas del pequeño, ahuecándolas para apagar un poco los sonidos del entorno. Quédate así durante algunos segundos para que el bebé sienta el calor de tus manos. Es una posición muy relajante que lo ayuda a concentrarse en ti y a bloquear todo cuanto pueda distraer su atención. Puedes utilizarla siempre que quieras reenfocar la atención de tu hijo.

 

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TRASTORNOS COMUNES: RIGIDEZ DE CUELLO

TRASTORNOS COMUNES: RIGIDEZ DE CUELLO

TRASTORNOS COMUNES: RIGIDEZ DE CUELLO

 

 

Para la mayoría de las personas, el cuello y los hombros son las zonas donde
suelen sentir tensión. Un cuello rígido puede ser el resultado de una mala
postura y un estilo de vida sedentario, y puede dar lugar a dolores de cabeza.
Prueba estas técnicas de masaje para aliviar la tensión y relajar los músculos.

 

amasamiento de los hombros Amasa a lo
largo de la parte superior de los hombros, em-
pezando en el cuello y trabajando hacia fuera.
Los dedos de las manos deben descansar so-
bre los hombros, mientras los pulgares ama-
san los músculos. Presiona y dibuja círculos,
prestando atención a cualquier punto tenso.

Allídonde los músculos estén sensibles, reduce la
presión y aumenta la amplitud de los movi-
mientos.

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círculos sobre el cuello Coloca los pulgares
sobre los músculos de los lados de la colum-
na, junto a la vértebra prominente (C7) situa-
da en la base del cuello. Con los dedos des-
cansando sobre los hombros, dibuja círculos
y presiona para relajar los músculos, lo que a
su vez relajará el cuello. Este punto concreto
se denomina VG 14.

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tracción de cuello Estando tu compañero
tumbado boca arriba, desliza las dos manos
por debajo de su cuello y rodea con ellas la
base del cráneo. Levanta la cabeza ligera-
mente y, con suavidad, tira de ella hacia atrás
para estirar el cuello. Esto ayuda a liberar la
tensión y aporta una sensación de alarga-
miento de la columna. Vuelve a bajar la ca-
beza muy suavemente.

TRASTORNOS COMUNES: RIGIDEZ DE CUELLO


 

balanceo de la cabeza Desliza las manos
por debajo del cuello y rodea con ellas la base
del cráneo. Vuelve la cabeza hacia un lado
presionando con la mano plana contra el cue-
llo. A continuación vuélvela del otro lado con
la otra mano. Con suavidad, balancea la ca-
beza de un lado al otro para estimular la rela-
jación de los músculos del cuello y los hombros.

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