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introduction - Leer el cuerpo

Leer el cuerpo

Cuantos más masajes des, más irás percibiendo y entendiendo de tu compañero. El cuerpo da pistas acerca de lo que necesita, y tú irás adquiriendo confianza a medida que vayas aprendiendo qué zonas requieren atención. Puedes empezar dándote cuenta de la forma en la que tu compañero se mueve y está de pie.

¿Percibes algún patrón o notas alguna tensión? ¿Hay algo que dé la impresión de estar incómodo o en mala postura? Aquí no se debe juzgar, sino sólo observar, lo que gradualmente irá dibujando una mejor imagen de cómo puedes ayudar Sin duda tu compañero te señalará las zonas de tensión, que suelen ser el cuello, los hombros y la zona lumbar Y una vez que hayas empezado a dar masajes, tus manos irán percibiendo más información. Sin embargo, cuando tu compañero está tumbado justo antes de empezar el masaje, puedes conocer muchas cosas acerca de él He aquí unos cuantos indicadores básicos con los que empezar.

1 Cuello: ¿Gira la cabeza con facilidad hacia un lado? En caso contrario, nos estaría señalando que existe rigidez.
2 Hombros: ¿Están relajados y bastante planos? Si no es así, también están indicando rigidez.
3 Parte superior de la espalda: ¿Tiene un aspecto relajado y relativamente plano, o sobresalen los omóplatos? Esto podría significar que debes tratar esta zona para que los hombros puedan relajarse.
4 Zona lumbar: ¿Está muy arqueada? Eso podría estar provocando tensión en la zona lumbar, por lo que puede ser un área que debas relajar
5 Caderas: ¿Están niveladas? Si no es así, puede indicar un problema en la zona lumbar o en las caderas. Esta zona podría beneficiarse con una relajación.
6 Manos: ¿Están las manos cerradas o en puño? Puede ser una zona en la que debas centrarte y una señal de que tu compañero no está relajado. Si las articulaciones están muy sensibles, masajea por encima y a su alrededor, y no sobre ellas.
7 Piernas: ¿Aparecen venas varicosas? Nos indicarían problemas circulatorios. No debes masajear sobre estas venas
8 Piel: ¿Está suave o áspera? ¿Aparecen zonas secas? Eso puede indicar una falta de hidratación y la necesidad de elegir un aceite de masaje nutritivo.
9 Tobillos: ¿Están hinchados? Eso podría significar trastornos circulatorios o una linfa perezosa. Trabaja sobre las zonas inflamadas, pero no sobre ellas, para facilitar el drenaje
10 Pies: ¿Existe alguna rojez? ¿Observas algún tras torno de los pies? ¿Podría deberse al uso de calzado ajustado? Los dedos apretados se benefician enormemente del masaje, pero ten cuidado si observas síntomas de infección.

leer el cuerpo

56as4da565d4ada56d56sa4d - MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

 

 

Una vez relajado, a tu bebé no le importará que le des masaje sobre la espalda.
Asegúrate de que el cuerpo está bien apoyado. Haz movimientos de barrido,
cortos y ligeros, que fluyan uno con otro, y acorta la secuencia si tu bebé
o tú os cansáis. Adapta las maniobras para ajustarías a la postura de tu bebé.

 

 

1 rozamiento Encuentra una postura có-
moda para el masaje, de forma que tu
bebé esté bien apoyado. Frótate un poco
de aceite en los dedos y efectúa un roza-
miento sobre la espalda. Comienza con
los dedos juntos en la zona lumbar, deslí-
zalos hasta los hombros y vuelve a bajar
por los lados del cuerpo. Las maniobras
deben ser tranquilizadoras, con las manos
amoldadas a la forma de los músculos.

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2 círculos Repite el rozamiento y, al separar
las manos, traza círculos hacia fuera con
los pulgares siguiendo la línea de los hom-
bros. Estos círculos deben ser espirales
continuas, deslizando los pulgares sobre
la piel. Repite los movimientos circulares
varias veces. Comienza a dos centímetros
y medio de la columna y masajea hacia los
brazos.

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3 fricciones alternas Coloca las manos jus-
to debajo de las axilas, sobre los lados
opuestos de las costillas. Lentamente acér-
calas de forma que crucen hasta el otro
lado. Fricciona con suavidad hasta la zona
lumbar. La maniobra debe ser ligera y los
movimientos deben deslizarse sobre la
piel, sin estirar. Repite varias veces por
toda la espalda.

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4 círculos Al volver a la zona lumbar, traza
círculos grandes y amplios con los pulga-
res sobre la parte superior de los glúteos.
Comienza a dos centímetros y medio de
la columna y ve dibujando espirales por la
piel. Si utilizas los lados de los pulgares, te
asegurarás de que la presión sea siempre
la misma y no profundice. Repite varias
veces.

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5 rozamiento Aplícate un poco más de acei-
te en las manos y vuelve a hacer un roza-
miento sobre la espalda del bebé, pero esta
vez pasando sobre el dorso de los brazos
hasta las manos. Deslízate sobre las manos
y los dedos con un movimiento amplio y
continuado. Repite varias veces para acei-
tar y estimular convenientemente la piel.

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6 balanceo Coloca las manos alrededor de
la parte superior del brazo. Con suavidad
balancea los músculos entre las manos, tra-
bajando hasta la muñeca. Manten las ma-
nos amoldadas a los músculos y relaja los
movimientos en el codo. Ajusta las manos
para acomodarlas a la postura del bebé, y
sencillamente balancea toda la superficie
del brazo que te sea posible.

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7 rodado con los pulgares Sujeta la mano
de tu bebé y rueda con los pulgares sobre
el dorso de la mano hacia los dedos, esti-
rándolos todo lo que puedas. Rueda dibu-
jando varios trazos, empleando los lados
de los pulgares para que los movimientos
sean más suaves. Traza círculos muy suaves
entre los tendones y alrededor de los nu-
dillos.

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8 apretar Aprieta suavemente los dedos del
bebé entre los dedos índice y pulgar. Ma-
sajéalos uno por uno, trabajando hacia
abajo y sobre la punta. También puedes
frotar y rodar los dedos entre los tuyos.
Efectúa unos pases neurosedantes por el
brazo, desde el hombro hasta las puntas de
los dedos, y repite todos los movimientos
en el otro brazo.

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9 rozamiento Frótate un poco de aceite en
los dedos si lo necesitas y coloca las puntas
juntas sobre la zona lumbar del bebé. Des-
lízalas hacia arriba y separa las manos para
trabajar sobre los glúteos y a lo largo de las
piernas. Repite los movimientos vanas ve-
ces, trabajando hasta los pies y sobre ellos.

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10 apretar Tras el último rozamiento, aprie-
ta las plantas de los pies, con los pulga-
res sobre ellas y los otros dedos soste-
niéndolas por debajo. Aprieta suavemente
los pies entre tus dedos, especialmente la
parte carnosa de las plantas. Recuerda
que debes evitar los arcos de los pies.

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11 fricciones alternas Coloca las manos a
ambos lados del muslo, con los dedos ha-
cia dentro. Deslízaías lentamente una ha-
cia la otra hasta alcanzar el lado contrarío
de la pierna. Continúa friccionando mien-
tras subes y bajas por el muslo hasta la ro-
dilla. Manten las muñecas relajadas y las
manos amoldadas a los músculos.

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12 presión con los pulgares Para masajear
sobre la parte posterior de la rodilla, cam-
bia los movimientos por presiones con los
pulgares. Sujeta la rodilla por abajo si es
necesario y estira hacia fuera sobre el plie-
gue con los lados de los pulgares. Cúrva-
los alrededor de los lados de la rodilla antes
de repetir el movimiento. A continuación
continúa friccionando, alternando las ma-
nos por la pantorrilla hasta el tobillo.

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13 fricciones alternas Coge el pie del bebé
entre tus manos, con los dedos por deba-
jo y los pulgares sobre las plantas. Friccio-
na hacia atrás y hacia delante con las dos
manos al mismo tiempo. A continuación
deslízaías hasta el centro y vuelve. Los mo-
vimientos deben deslizarse sobre la piel
mientras los dedos permanecen amolda-
dos alrededor del pie.

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14 presión con los dedos Manteniendo el
pie sujeto entre tus manos, traza círculos
suaves y presiona bajo la base de los de-
dos. Utiliza la punta del pulgar para pre-
sionar ligeramente entre las articulaciones
y a su alrededor, y para hacer círculos so-
bre las yemas de los dedos. Es un movi-
miento muy agradable para relajar el pie.
Recuerda que debes mantener la presión
suave y calmante.

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15 estirar Coge el pie con una mano y con la
otra tira de los dedos, uno por uno. Re-
tuerce desde la base de cada dedo hasta
la punta. Presiona y aprieta entre tus de-
dos para que los movimientos resulten di-
vertidos. Aprieta y sujeta la yema de cada
dedo antes de deslizante sobre la punta.

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16 pases neurosedantes Sujeta la pierna
con una mano y efectúa unos pases neu-
rosedantes por toda su longitud con la
otra, con movimientos ligeros para esti-
mular la pierna. Los toques cortos con las
puntas de los dedos son los más agrada-
bles y resultan relajantes y calmantes. Re-
pite varias veces sobre el pie, todos los
movimientos, en la otra pierna.

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17 pellizqueo Ésta es una ligera variación del
pellizqueo. Sujeta al bebé por debajo del
hombro. Coloca el pulgar y el índice en la
nuca, sobre los músculos a ambos lados
de la columna. Levanta suavemente la
mano y desliza los dedos sobre la piel
«agarrando» el aire. Debes hacerlo con
mucha suavidad, sin apretar ni pellizcar.
Repite dos veces más para relajar el cuello.

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18 tecleteo Tamborilea con suavidad a lo lar-
go de toda la espalda con las yemas de los
dedos, empleando movimientos peque-
ños y ligeros, como gotas de lluvia. Evita
golpear sobre la columna. Trabaja desde
los hombros hasta la zona lumbar en una
serie de movimientos alegres. Repite va-
rias veces.

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO


 

19 pases neurosedantes Pasa suavemente
las puntas de los dedos por la columna,
desde los hombros hasta la zona lumbar.
Manten las muñecas relajadas y efectúa
una sene de movimientos fluidos, emplean-
do las manos una después de la otra. Es-
tos movimientos deben ser calmantes, re-
lajantes y cariñosos.

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20 descanso Para cerrar el masaje, descansa
las manos con suavidad sobre la espalda
durante unos momentos. Debes colocar
una mano entre los omóplatos y la otra
sobre el sacro (el triángulo óseo de la base
de la columna). Respira con calma unos
instantes y céntrate en el contacto entre
tus manos y la piel de tu bebé. A conti-
nuación dale la vuelta y ponle de cara a ti.

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VOLVER: MASAJES PARA SITUACIONES ESPECIALES

 

 

presion ligera parte uno - Presión ligera - parte uno

Presión ligera – parte uno

MASAJE LIGERA

 

Las técnicas de presión ligera deben ser una introducción suave y tranquilizadora a una secuencia o a un grupo muscular concreto. Pueden utilizarse en cualquier momento para dar confianza o tranquilizar durante el masaje, y son importantes a la hora de cerrarlo. Puedes repetir los movimientos tantas veces como desees.


ROZAMIENTO

Presión ligera
Contacto toda la mano

El rozamiento es un movimiento suave y deslizante que se utiliza a menudo para extender el aceite al comienzo del masaje. Es una presentación al cuerpo de tu compañero. El ritmo fluido relaja el cuerpo del receptor y proporciona a la persona que da el masaje la oportunidad de recoger información a través de las manos. La presión debe ser mayor cuando se avanza hacia el corazón y más suave al volver.

Cómo hacerlo

Frótate un poco de aceite sobre las manos. A continuación, colócalas planas sobre el cuerpo de tu compañero en el punto más cercano a ti. Manteniéndolas juntas, ve siguiendo el contorno de los músculos. Deslízalas hasta donde puedas, y luego sepáralas y acércalas de nuevo hacia ti con suavidad. El movimiento debe mantenerse uniforme, reconfortante y relajante.

Rozamiento sobre la espalda

Sitúate junto a la cabeza de tu compañero. Échate un poco de aceite en las manos y colócalas en la parte superior de la espalda, justo por encima del nivel de los omóplatos. Deslízalas hacia la zona lumbar todo lo que puedas. Mantén el contacto pleno de tus manos con el cuerpo de tu compañero. Separa las manos, reduce la presión y súbelas por las costillas para volver a la posición inicial.

masaje presion ligeira

Rozamiento sobre las piernas

Sitúate junto a los pies de tu compañero. Vierte un poco de aceite en las manos y colócalas sobre el tobillo. Rodea con ellas el contorno de la pierna mientras las deslizas a lo largo de la pantorrilía, sobre la rodilla y la parte trasera del muslo, tan lejos como alcances con comodidad. Separa las manos y bájalas por la pierna hasta la posición inicial. La presión debe reducirse al pasar sobre la rodilla. Evita toda presión sobre venas varicosas.

masaje las piernas

Rozamiento sobre el abdomen

Sitúate a un lado de tu compañero. Échate un poco de aceite en las manos y colócalas planas sobre el abdomen. A continuación dibuja un círculo alrededor del ombligo en el sentido de las agujas del reloj, una mano después de la otra. Mantén la presión relativamente suave.

masaje abdomen

 

 


 

PASES NEUROSEDANTES

PRESIÓN ligera

CONTACTO   puntas de los dedos

 Son una maniobra de cierre para una secuencia de masaje. Estimulan la superficie de la piel y producen una sensación relajante y agradable. Pueden llevar la atención de una zona del cuerpo a otra, y son señal de que una secuencia concreta ha terminado. Se utilizan fundamentalmente en la espalda, los brazos y las piernas.

 Cómo hacerlo

Coloca las puntas de los dedos sobre el cuerpo de tu compañero. A continuación deslízalas sua vemente hacia abajo. Ve alternando ambas manos para que los movimientos resulten agradables y continuos. Sólo una de ellas debe estar en contacto con el cuerpo en cada momento. Afloja la presión y haz que los movimientos vayan siendo gradualmente más lentos a medida que te acercas al final de la secuencia.

 

Pases neurosedantes sobre los brazos

Coloca las puntas de los dedos en la parte superior del brazo de tu compañero. A continuación acaricia suavemente el brazo en toda
su longitud hasta la mano. Emplea un ritmo ligero y fluido, utilizando una mano después de la otra. Puedes repetir el movimiento vanas veces y cerrar tocando suavemente las puntas de los dedos.masaje pases 1

 

Pases neurosedantes sobre los dedos de los pies

Coloca una mano debajo del talón de tu compañero para sostener el pie y la otra sobre el tobillo. Acaricia suavemente con las puntas de los dedos desde el tobillo hasta los dedos del pie. Repite varias veces. Utiliza una presión más firme para evitar la posibilidad de hacer cosquillas.

les pies

 

Pases neurosedantes sobre la espalda

De pie y a un lado de tu compañero, coloca ambas manos en la parte superior de la columna (aquí sí puedes trabajar sobre ella porque la presión es muy ligera) Con movimientos suaves y alternos, barre y acaricia la columna, bajando hasta la zona lumbar.

la espalda

 

CONTINUACCIÓN – MASAJE – PRESION LIGERA PARTE DOS

introduction - Sensibilidad

Sensibilidad

Cuando aprendes a dar masajes, puedes dar un buen uso a tu sensibilidad. Tus manos —el principal punto de contacto entre tu compañero y tú— no son sólo las herramientas que aplican las técnicas de masaje, sino que también son un medio de comunicación entre ambos.

Las palmas de las manos son especialmente importantes, y quizá debas trabajar la relajación de las manos y los dedos, en especial cuando estés probando técnicas nuevas. Antes de empezar un masaje es conveniente que sensibilices tus manos, pues eso asegura que tu atención fluya en la dirección correcta. Prueba para ello los siguientes ejercicios.

Siente tu respiración

Colócate de pie, relajado, con los brazos colgando a ambos lados del cuerpo y los pies firmemente plantados sobre el suelo a una distancia equivalente a la anchura de los hombros. Haz una inspiración profunda y relajada, e imagina que estás aspirando a través de las plantas de los pies. Siente cómo el aliento va recorriendo el centro de tu cuerpo hasta los hombros. Al exhalar, siente cómo la respiración te baja por los brazos y las manos.

sensibilidad

Energizar las manos

Cuando respires hacia las manos (véase página anterior), levanta los antebrazos hasta la altura de los codos y con las palmas de las manos hacia arriba. Sentirás cómo las manos se llenan de energía y puede que incluso percibas un cosquilleo en las palmas. Repite el ejercicio unas cuantas veces. Si al principio no sientes mucho, no te preocupes; todas estas cosas requieren un poco de práctica.

energizar las manos

Continuación: Leer el Cuerpo

asd4a56d45as6d4a6d46as4d - MASAJE PARA BEBES: APLICACION

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

 

 

Masajear a un bebé es beneficioso tanto para la madre como para el niño, y
proporciona un momento tranquilo y especial en el que establecer un vínculo
entre ambos. Los movimientos que sugerimos en la secuencia del masaje son
para que tú elijas, ya que es importante no cansar ni sobreestimular al bebé.

 

 

Convierte el masaje en parte de tu rutina dia-
ria desde el principio, y continúa con él mien-
tras a tu bebé le guste. Si necesitas dirección,
puede venirte bien asistir a clases de masaje
para bebés. Los aceites deben ser simples, or-
gánicos y sin perfume (véase página 279). Da
el masaje antes de alimentar al bebé. El ob-
jetivo es nutrir, tocar y aumentar la estimula-
ción sensorial, y ha de ser un juego y una di-
versión.

 

Prepara de antemano todo lo que necesi-
tes: ten a tu alcance los aceites (si los estás uti-
lizando), unos pañuelos de papel, pañales y
una manta o toalla. A menudo es convenien-
te introducir el masaje en tu rutina diaria: an-
tes del baño, a la hora de acostarse, antes de
alimentarle o antes de la siesta. Si utilizas acei-
te, haz una prueba en la cara interior del codo
del bebé veinticuatro horas antes para com-
probar si se produce alguna reacción, pues la
piel de un bebé es muy delicada y puede ver-
se afectada.

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

El masaje para tu bebé puede hacerse tam-
bién «en seco», si asi lo prefieres, empleando

menos presión para evitar toda fricción sobre
la piel del bebé. Puede hacerse incluso a tra-
vés de la ropa.

 

Puedes sentarte en una silla con respaldo o
sobre el suelo contra una pared. El bebé pue-
de estar en una alfombrilla especial sobre la
mesa (pero vigila su seguridad) o sobre una
manta en el suelo delante e ti.
Cuando es muy pequeño, probablemente
esté mejor sobre tus rodillas. Se trata de pre-
ferencias personales, pero el contacto corpo-
ral es ideal.

 

 

 

PUNTOS IMPORTANTES

 

Técnicas: Los movimientos principales son
la presión suave con las yemas de los de-
dos, el rozamiento y las fricciones alternas
ligeras.
Movimientos: Deben ser suaves, con
sensibilidad, calmantes y tranquilizadores,
sin presión fuerte ni maniobras rápidas o
repentinas.
Equipo: Necesitas un lugar cómodo en el
que puedas apoyar la espalda; mantas,
toallas y pañales; pañuelos de papel y de
tela; una música sedante para crear un en-
torno de descanso; aceite vegetal puro.
Respuesta: Tu bebé te dará respuestas
instantáneas.
Duración: Un masaje para bebés debe
durar entre cinco y diez minutos, depen-
diendo de su edad.

 

 

 

 

VOLVER: MASAJES PARA SITUACIONES ESPECIALES

 

a56s4da564d6as4d64 - SHIATSU: LOS BRAZOS Y LAS MANOS

SHIATSU: LOS BRAZOS Y LAS MANOS

SHIATSU: LOS BRAZOS Y LAS MANOS

 

 

Comienza la secuencia sobre el brazo que tengas más cerca. Incluye un
estiramiento y trabaja hasta las puntas de los dedos para obtener una liberación
final de energía. A partir de aquí la secuencia continúa alrededor del cuerpo, de
forma que completes el trabajo en el brazo opuesto cuando alcances el otro lado.

 

 

1 presión con las palmas Sitúate a un lado
de tu compañero. Coloca su brazo, con la
palma de la mano hacia arriba, en ángulo
recto con el cuerpo. Con una mano des-
cansando en el hombro, aplica presión con
la palma de la otra a lo largo de la cara in-
terna del brazo, trabajando desde el hom-
bro hasta la muñeca. Comprueba tu equi-
librio, coloca la palma, apoya tu peso y
suelta de manera uniforme y constante.

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2 presión con el pulgar Localiza MC 6, en
el centro del antebrazo y a dos dedos y me-
dio de la muñeca. Con una mano manten
el contacto con el brazo de tu compañero
y coloca el pulgar de la otra sobre el pun-
to. Presiona lenta y constantemente con la
yema, y a continuación afloja de forma uni-
forme. Es un buen punto para aliviar el es-
trés. Repite varias veces.

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3 tracción Agarra con firmeza la mano de tu
compañero, levanta el brazo y tira hacia
atrás para efectuar un estiramiento. Tu
postura debe estar equilibrada, de forma
que puedas emplear tu peso corporal; ima-
gina que el movimiento procede de tu
hará. El estiramiento ayuda a liberar toda
la energía alrededor de las articulaciones.

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4 presión con la zona hipotenar de las
manos Con una mano sobre el hombro
para apoyarte, utiliza la zona hipotenar de
la otra mano para presionar a lo largo de la
cara interna del brazo, siguiendo el meri-
diano del pulmón. Coloca la mano, presio-
na, manten y afloja a intervalos regulares
mientras avanzas hacia la mano. Presiona
sobre el pulgar y aprieta la punta para ter-
minar.

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5 presión con el pulgar Localiza IG 4, si-
tuado entre el pulgar y el índice. Coloca tu
pulgar en posición, traza círculos sobre el
punto y a continuación presiónalo entre tu
índice y la punta del pulgar. Manten la pre-
sión unos momentos y afloja. Si deseas un
efecto más sutil, traza círculos con la yema
del pulgar.

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6 apretar Coloca el dedo corazón y el pul-
gar entre el índice y el pulgar de tu com-
pañero. Sube todo lo que puedas y aprieta
mientras estiras entre los tendones y los
huesos hasta llegar a los dedos. Al hacer-
lo, da pequeños tironcillos con el pulgar y
el índice para obtener un efecto de zigzag.
Repite entre los tendones del dorso de la
mano.

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7 presión con los pulgares Vuelve la mano
de tu compañero de forma que quede con
la palma hacia arriba, entrelaza tus meñi-
ques y sujeta por abajo. Esto estira los de-
dos y ayuda a abrir la palma. A continua-
ción presiona con bastante fuerza sobre la
superficie con los dos pulgares para es-
timular la mayor superficie posible de la
mano.

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8 tracción Agarra el pulgar de tu compañe-
ro entre tus dedos y apriétalo hacia la pun-
ta. Presionando bastante, retuércelo hacia
un lado, aprieta en la uña y a continuación
da un tirón al pulgar terminando con un
chasquido. Repite los movimientos en cada
uno de los dedos. Esto ayuda tanto a esti-
mular como a liberar la energía.

SHIATSU: LOS BRAZOS Y LAS MANOS

VOLVER: SHIATSU

as6d4a6d4sa56d4a6d4ad - SHIATSU: APLICACION

SHIATSU: APLICACION

SHIATSU: APLICACION

 

Tradicionalmente, el shiatsu se recibe vestido, sin cremas ni aceite, y con el
receptor tumbado sobre el suelo, aunque en Japón se están dando ya sobre
camilla. El masajista utiliza el peso de su propio cuerpo para aplicar presión
con las manos, así como con los codos, los antebrazos, las rodillas y los pies.

 

La presión debe ser lenta y constante; la pos-
tura, equilibrada, y la energía debe proceder
del abdomen o hará. Esto proporciona esta-
bilidad física, además de emocional. Una
mano, conocida como mano «madre», per-
manece sobre el cuerpo como punto de apo-
yo. Las piernas y los brazos pueden estar es-
tirados o colocados en diversas posiciones
para proporcionar un acceso más efectivo a
los meridianos y permitir presionarlos mejor.
Sin embargo, debes tener siempre en cuenta
tu propia flexibilidad y la de tu compañero.

 

Tanto el masajista como el receptor del ma-
saje deben llevar ropa suelta y cómoda, con
una adecuada sujeción del cuerpo. Tomarse
el tiempo necesario para encontrar posturas
cómodas es importante. El masajista necesita
sentirse equilibrado, tanto física como men-
talmente, para poder apoyarse con su propio
peso y dar un buen masaje El contacto pleno
y comprometido con cada movimiento es vi-
tal, como también lo es la información que el
receptor proporciona al masajista.
Al principio es preferible sentir la energía

de la persona que intentar corregir desequi-
librios. Todo debe tener la máxima sencillez.
Con el tiempo irás aprendiendo a detectar
una deficiencia o un exceso de ki y la mejor
manera de aplicar un remedio. También em-
pezarás a ver más allá de los síntomas con-
cretos para tener una perspectiva más global.

 

PUNTOS IMPORTANTES
Técnicas: Las maniobras principales son la
presión con los dedos, con las manos, con
los codos y con los pies, con algún balan-
ceo, alguna fricción y unos estiramientos.
Movimientos: Deben ser lentos y tran-
quilizadores, equilibrados y centrados, uti-
lizando todo el peso del cuerpo.
Equipo: Necesitas una alfombrilla sobre
el suelo y apoyos para la cabeza, las rodi-
llas y los tobillos.
Respuesta: Comprueba primero si existe
algún problema de salud y pide a tu com-
pañero que te vaya informando sobre el
desarrollo de masaje.
Duración: Un tratamiento de shiatsu de
cuerpo entero debe durar unos cuarenta
y cinco minutos.

SHIATSU: APLICACION

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56as4as56d4sada56ssd546 - SHIATSU: LA CARA

SHIATSU: LA CARA

SHIATSU: LA CARA

 

 

El masaje de cara debe ser preciso para resultar agradable y para que la
estimulación de los puntos sea efectiva. Es una forma estimulante de cerrar
el masaje, una manera relajante y energética. El toque final de descanso
proporciona equilibrio y alineamiento antes de que termine el masaje.

 

 

1 presión con los pulgares Coloca los pul-
gares sobre las cejas de tu compañero, jus-
to al lado del puente de la nariz. Localiza
V 2 en las pequeñas depresiones del hue-
so. Presiona con los lados de las puntas de
los pulgares, pues este punto debe ser pre-
ciso. Manten la presión unos momentos y
afloja. Presiona con cuidado porque estos
puntos están a menudo sensibles.

 

SHIATSU: LA CARA


2 presión con los pulgares Presiona con las
yemas de los pulgares siguiendo una línea
desde el centro de las cejas hasta el naci-
miento del pelo. Este movimiento debe ser
lento, constante y relajante, y ha de seguir
el meridiano de la vejiga. Repite varias ve-
ces las líneas sobre la frente.

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3 presión con los dedos Presiona con las
puntas de los dedos sobre la línea bajo los
pómulos, trabajando hacia el ángulo de la
mandíbula. Presiona cerca del hueso y li-
geramente por debajo de él, manteniendo
la presión y los movimientos ligeros.

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4 descanso Rodea la base del cráneo de tu
compañero con una mano y coloca la otra
sobre la frente. Tira muy suavemente hacia
ti para alinear la cabeza y a continuación
descansa. Vacía tu mente de todo pensa-
miento y respira con tranquilidad. Esto pro-
porciona un momento de calma antes de
cerrar el masaje e informa a tu compañero
de que se ha completado la secuencia.

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VOLVER: SHIATSU

5sa45da54d56a546das564d - MASAJE CHINO: SOLUCION RAPIDA CON MASAJE CHINO

MASAJE CHINO: SOLUCION RAPIDA CON MASAJE CHINO

MASAJE CHINO: SOLUCION RAPIDA CON MASAJE CHINO

 

 

A continuación indicamos algunos puntos sobre los que es importante trabajar para
un minimasaje chino, que no te llevará mucho tiempo y que ofrece una buena
forma de liberar las tensiones. Céntrate como lo harías para un masaje de cuerpo
entero. Los puntos seleccionados relajan y proporcionan un tónico al sistema.

 

 

1 círculos sobre la espalda Frótate un poco
de aceite en los dedos y efectúa un roza-
miento con movimientos en abanico sobre
la parte superior de la espalda de tu com-
pañero. Encuentra la vértebra prominente
situada justo por debajo del nivel de los
hombros y traza círculos sobre los múscu-
los a ambos lados de VG 14, en la línea
central del cuerpo. Intenta liberar todas las
tensiones del cuello hacia los hombros y
continúa con el rozamiento mientras des-
ciendes a lo largo de la espalda.

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2 presión con los pulgares sobre las pier-
nas Cuando tu compañero se dé la vuelta,
localiza el punto E 36 deslizando la mano
hacia arriba por la espinilla hasta que per-
cibas la depresión situada tres dedos por
debajo de la rodilla. Presiona suavemente
con la yema del pulgar y traza circuios so-
bre ese punto para relajar la zona antes de
aumentar la presión. Manten unos mo-
mentos y afloja.

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3 rodado con los pulgares Rodea el pie con
los dedos para sujetarlo y localiza IG 3 en-
tre los dedos pulgar e índice del pie. Rue-
da de forma alterna con los dos pulgares
sobre el punto para dispersar el chi, mo-
viéndolos en dirección al tobillo. Los mo-
vimientos deben ser bastante suaves y re-
petitivos, y los rodados de los pulgares,
pequeños. Repite varias veces y a conti-
nuación efectúa los últimos dos movi-
mientos sobre la otra pierna.

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4 presión con el pulgar sobre los brazos
Localiza MC 6, en el centro del brazo y en-
tre los tendones, dos dedos y medio por
encima de la muñeca. Sujeta ésta por de-
bajo y presiona con la yema del pulgar, len-
tamente al principio para ir aumentando la
presión poco a poco. Manten durante unos
momentos, afloja y repite en el otro brazo.

MASAJE CHINO: SOLUCION RAPIDA CON MASAJE CHINO

 

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as2dad2a3d1a32d1as3d - MASAJE CHINO: EL CUELLO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE CHINO: EL CUELLO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE CHINO: EL CUELLO Y EL CUERO CABELLUDO

 

 

Trabaja con movimientos lentos, constantes y tranquilizadores para ayudar a tu
compañero a que se relaje. La relajación del cuello es muy importante, pero a la
mayoría de la gente le cuesta soltarse. Repite los movimientos sobre los músculos
todo lo necesario hasta que percibas un cambio en el tono muscular

 

 

1 balanceo Sitúate junto a la cabeza de tu
compañero. Desliza las manos debajo del
cuello, ahuécalas en la base del cráneo y le-
vanta la cabeza ligeramente. Con suavidad
balancéala de un lado a otro para relajar el
cuello Si a tu compañero le resulta difícil
relajarse, baja la cabeza suavemente, es-
pera un momento y vuelve a intentarlo.
Detente si percibes algo de resistencia o si
hay dolor.

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2 presión con los dedos Sostén la cabeza
con las manos y gírala con cuidado hacia
un lado. Este movimiento debe ser suave y
tranquilizador Localiza V 10, en la depre-
sión situada justo debajo de la base del crá-
neo, aproximadamente a dos dedos de la
columna. Presiona una vez con las yemas
de los dedos índice y corazón, y afloja.

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3 presión con los dedos Gira la cabeza un
poco hacia el centro y localiza VB 20, dos
dedos más alejado de la columna, en la de-
presión de la base del cráneo Presiona con
las yemas de los dedos índice y corazón,
manteniendo la presión firme y uniforme.
Esta maniobra alivia la tensión de la cabe-
za y el cuello.

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4 fricción Sigue sujetando la cabeza de tu
compañero con la mano y aprieta a lo lar-
go de los músculos del cuello con los de-
dos y la zona hipotenar. Trabaja desde los
hombros y ve subiendo hasta la base del
cráneo. Puedes apretar con bastante fir-
meza a lo largo de la parte superior del
hombro. A continuación repite todos los
movimientos girando la cabeza y trabajan-
do en el lado opuesto.

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5 pellizco Aprieta las orejas de tu compañe-
ro entre tus dedos. Sigue su forma tres
veces, trabajando alrededor de la parte ex-
terior hasta los lóbulos. Repite los movi-
mientos otras tres veces a lo largo de una
segunda línea por el interior de las orejas.
Tus movimientos deben constituir una se-
ne de suaves pellizcos simultáneos.

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6 presión con los pulgares Presiona con
ambos pulgares sobre la línea que une el
entrecejo con el nacimiento del cabello y
continúa por la parte posterior de la cabe-
za. La presión debe ser rápida y ligera, uti-
lizando las yemas de los dos pulgares al
mismo tiempo. Ten cuidado de mantener
los otros dedos separados de la cara. Repi-
te varias veces para eliminar toda con-
gestión.

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7 presión con los dedos Gira las palmas de
las manos hacia la parte posterior de la ca-
beza de tu compañero e introduce las ye-
mas de los dedos entre el pelo. Trabaja so-
bre el cuero cabelludo en varias líneas
hasta cubrir tanta superficie de la cabeza
como razonablemente puedas.

MASAJE CHINO: EL CUELLO Y EL CUERO CABELLUDO


 

8 presión con los dedos Vuelve a la frente
y localiza el punto Yintang, situado entre
las cejas. Coloca el dedo corazón sobre él
y presiona ligeramente para relajar y cal-
mar la mente. Debes hacerlo lentamente y
con sensibilidad. Sostén unos segundos
y respira tranquilamente. A continuación,
suelta.

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