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princorgaos - Los órganos principales del cuerpo

Los órganos principales del cuerpo

Los órganos más importantes están formados por músculos lisos, protegidos por las costillas y reciben el aporte sanguíneo a través del aparato circulatorio, y los impulsos nerviosos, por los nervios que salen de la médula espinal. Sus funciones escapan a nuestro control consciente y están regidas por el sistema nervioso autónomo.

 

LOS ÓRGANOS

ÓRGANO : Corazón

Función: Bombea la sangre por todo el cuerpo

Situación: a la izquierda del centro de la cavidad torácica, entre los dos lóbulos del pulmón izquierdo.

ORGANO: Pulmones

Función: Oxigenan la sangre y expulsan el dióxido de carbono

Situación: En la cavidad torácica protegidos por las costillas

 

ÓRGANO: Hígado

Función: Descompone los nutrientes y limpia la sangre

Situación: En la cavidad abdominal, sobre la cúpula diafragmática derecha, protegido por las costillas inferiores derechas.

 

ÓRGANO: Estómago

Función: En la cavidad abdominal,sobre la cúpula diafragmática derecha, protegido por las costillas inferiores izquierdas.

Situación: En la cavidad abdominal, sobre la cúpula diafragmática izquierda protegido por las costillas inferiores izquierdas.

ÓRGANO: Riñones

Función: Mantienen el equilibrio de los fluidos y expulsan los productos de desecho

Situación: En la aprte trasera de la cavidad abdominal

 

ÓRGANO: Intestio grueso

FUNCIÓN: Absorbe agua, vitaminas y minerales y elimina desechos

SITUACIÓN: Rodea la cavidad abdominal envolviendo el intestino delgado

ÓRGANO: Intestino delgado

Función: Descompone los alimentos parcialmente digeridos y absorbe nutrientes

Situación: Conectado con el estómago y el intestino grueso

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SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DE BELLEZA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DE BELLEZA

 

 

Los beneficios del masaje son muchos. Los músculos relajados y libres de basura
metabólica mejoran la apariencia de la cara, mientras que el aumento de la
circulación y el uso de aceites hacen que la piel reluzca. A su vez, cuando nos
sentimos bien tenemos buen aspecto, gracias a ese brillo que procede de dentro.

 

 

1 circuios sobre las sienes Coloca las pun-
tas de los dedos sobre las sienes de tu com-
pañero. Aplica una ligera presión y traza
círculos hacia atrás, en dirección a tu cuer-
po, de forma que levantes y estires la piel
Es importante que el movimiento sea siem-
pre hacia atrás, alejándote de la cara, para
que los rasgos tengan un aspecto más re-
lajado y abierto. Trabaja en medios círculos
para evitar hacer presión hacia la cara.

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2 pellizqueo sobre las cejas Coloca los ín-
dices y los pulgares sobre el borde de las
cejas. Partiendo de la linea central, ve le-
vantando y pellizcando a intervalos regula-
res hacia las sienes. Esto aumenta la circu-
lación hacia los músculos y ayuda a relajar
la frente y los ojos. Repite varias veces re-
corriendo toda la línea de las cejas con los
dedos firmes. Recuerda que debes mante-
nerte totalmente alejado de los ojos.

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3 pellizqueo sobre la mandíbula Esto ayu-
da a mejorar la definición de la mandíbula.
Aplícate, si fuese necesario, un poco de
aceite sobre los dedos y coloca las puntas
bajo la linea de la mandíbula, con los pul-
gares juntos en el centro de la barbilla.
Aprieta el hueso mientras deslizas las ma-
nos hacia fuera siguiendo la línea. Al ha-
cerlo, estás estirando suavemente la piel y
estimulando los músculos.

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4 círculos sobre la mandíbula Coloca las
puntas de los dedos sobre los músculos del
ángulo de la mandíbula de tu compañero.
Muchas veces están muy tensos y dan al
rostro un aspecto bastante enfadado y de-
cidido. Aplica presión con las yemas de los
dedos y traza círculos grandes y amplios so-
bre ellos, mientras animas a tu compañero
a que relaje la mandíbula. Presiona con las
puntas de los dedos allí donde percibas al-
gún punto especialmente tenso.

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5 rozamiento sobre los párpados Pide a tu
compañero que cierre los ojos y coloca las
yemas de los dedos corazón con mucha sua-
vidad sobre los párpados, cerca del puente
de la nariz. De manera uniforme y suave,
mueve los dedos sobre los párpados, te-
niendo cuidado de no presionar sobre los
ojos. Asegúrate de tener suficiente aceite
en los dedos como para no arrastrar la piel,
pero no tanto como para irritar los ojos.

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6 círculos sobre las mejillas Coloca las ye-
mas de los dedos sobre las mejillas. Masa-
jea con círculos pequeños y en espiral so-
bre ellas, desde la nariz hacia las orejas.
Esto debe estimular los músculos y mejorar
la circulación sin estirar de la piel. Repite en
tres líneas horizontales, terminando siem-
pre en un toque positivo hacia arriba.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DE BELLEZA


7 percusión sobre las mejillas y la mandí-
bula Teclea suavemente sobre las mejillas
y la mandíbula como si tus dedos fuesen
gotas de lluvia. Utiliza las yemas de los de-
dos para que los movimientos sean suaves.
Manten las manos firmes y las muñecas
elevadas. Los movimientos deben ser rápi-
dos y suaves. Esto estimula la piel, mejora
la circulación y proporciona un brillo mara-
villoso y saludable.

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a56sds56a4d56a4d65a46d5 - MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE

 

 

El automasaje es una forma estupenda de localizar puntos que pueden ser
difíciles de encontrar en otras personas sin algo de práctica. Los puntos pueden
estar un poco sensibles y sentirás cómo resuena la energía cuando encuentras
el lugar exacto. Cuanto más practiques, más natural te resultará.

 

1 círculos con los dedos sobre los hom-
bros El cuello y los hombros siempre acu-
san la tensión, por lo que ésta es una bue-
na forma de relajarse. Coloca las manos
por encima de los hombros y localiza los
músculos a ambos lados de VG 14. Traza
círculos con las puntas de los dedos con
toda la firmeza que te resulte agradable
para relajarlos. Muévelas hacia los brazos
para dispersar las acumulaciones de chi.

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2 apretar los hombros Coloca una mano
por detrás del hombro contrario y aprieta
los músculos entre los dedos y la zona hi-
potenar (la almohadilla situada justo enci-
ma de la muñeca). Hazlo hacia el cuello y
localiza VB 21, situado en línea con VG 14.
Percibirás una depresión sensible. Traza
círculos sobre el punto con las puntas de
los dedos y a continuación presiona direc-
tamente un poco más fuerte. Repite los
movimientos en el otro hombro.

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3 presión con los dedos sobre la zona
lumbar Coloca las manos por detrás de la
espalda, con las puntas de los dedos sobre
los músculos lumbares, a ambos lados de
la columna. Presiona con los dedos des-
cendiendo por los músculos y sobre el sa-
cro, el triángulo óseo situado en la base de
la columna. Esto estimula el meridiano de
la vesícula y relaja la zona lumbar.

PRECAUCIÓN No utilices los puntos VG 14, VB 21 ni
VB 30 durante el embarazo.

MASAJE CHINO: AUTOMASAJE


4 presión con los dedos sobre los glúteos
Localiza VB 30, a dos tercios del recorrido
desde los glúteos hacia las caderas y aproxi-
madamente a un tercio hacia abajo. Presió-
nalo y traza círculos sobre él con las puntas
de los dedos. Aunque es difícil conseguir la
misma presión en ti mismo que en un com-
pañero, te servirá para relajar la zona de la
cadera bastante bien.

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5 presión sobre las cejas Pellizca a lo largo
de la línea de las cejas con los pulgares y los
índices, desde el puente de la nariz hacia
las sienes. Pellizca y levanta al mismo tiem-
po, recorriendo el camino hacia VB 1. Pue-
des sentir esta depresión en la línea que
parte desde la cuenca del ojo. Presionar y
trazar círculos sobre él es fantástico para
aliviar la tensión y despertar los ojos can-
sados.

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6 presión con el pulgar Sujeta una mano
con la otra y masajea sobre la parte carno-
sa del pulgar. Haz fuerza con los otros de-
dos por debajo. Localiza P 10, a medio
camino de esta zona carnosa del pulgar.
Traza círculos y luego presiona suavemen-
te, con la punta de tu pulgar activo, hacia
el hueso. Manten un momento, afloja y re-
pite en la otra mano.

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7 apretar las piernas Pellizca y aprieta ba-
jando por la cara externa de las dos pier-
nas, desde la parte superior de los muslos
hasta los tobillos. Aplica la presión entre los
pulgares y el resto de los dedos. Los movi-
mientos deben ser rápidos y vigorosos. Evi-
ta ejercer cualquier presión sobre las rodillas.
Repite varias veces para llevar la energía al
suelo.

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8 presión con los pulgares sobre los de-
dos de los pies Sujeta el pie por debajo y
coloca el pulgar de una mano sobre el pie
contrario, en la zona entre el pulgar y el ín-
dice del pie. Localiza IG 13 y presiónalo con
la punta del pulgar. Este punto puede es-
tar muy sensible, por lo que puedes trazar
círculos sobre él para dispersar la presión
y luego intentar apretarlo directamente.
Repite en el otro lado.

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SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

 

 

Esta versión reducida del masaje shiatsu contiene algunos de los pasos más
importantes. Realiza cada uno de ellos con igual atención y céntrate para
conseguir el mejor efecto. De acuerdo con el masaje completo, haz que
los cambios de postura de tu cuerpo sean los mínimos.

 

 

1 presión con las palmas sobre la espalda
Coloca tus manos con la zona hipotenar
entre los omóplatos de tu compañero, a
ambos lados de la columna. Tus dedos de-
ben apuntar hacia los lados del cuerpo.
Apóyate sobre las manos para aplicar pre-
sión sobre los músculos y estimular el me-
ridiano de la vejiga. Trabaja con una ca-
dencia constante hasta la zona lumbar.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

2 presión con el codo sobre las caderas
Redondea el codo y colócalo sobre el glú-
teo. Localiza VB 30, a dos tercios de la an-
chura y un tercio de la altura del músculo.
Aplica una presión razonable sobre el cuer-
po. Continúa presionando sobre la cadera
y alrededor de ella. Repite en el otro lado
o, si crees que puedes lograrlo, intenta pre-
sionar con los dos codos sobre los glúteos
al mismo tiempo.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

3 presión con las palmas sobre el abdo-
men Coloca una mano sobre el cuerpo
para apoyarte mientras presionas con la
otra alrededor del ombligo, en la dirección
de las agujas del reloj. Manten la palma
plana e intenta encontrar zonas de tensión.
Hacerlo de una forma regulada y relajada
estimula la liberación de tensiones, lo que
a su vez producirá una respiración más pro-
funda y completa.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

4 tracción de cuello Siéntate detrás de la
cabeza de tu compañero. Desliza las ma-
nos por debajo del cuello hasta que pue-
das rodear con ellas la base del cráneo.
Asegúrate de que tu compañero está rela-
jado antes de echarte hacia atrás con todo
tu peso, estirando suavemente hacia ti.
Vuelve a deslizar las manos por debajo de
la parte posterior de la cabeza para bajar-
la de nuevo.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

 

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MASAJE PARA BEBES: LA CARA

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

 

El masaje sobre la cara y el cuero cabelludo del bebé debe ser extremadamente
ligero, evitando acercar el aceite a los ojos. Haz que sea una experiencia lúdica
para que todo el masaje sea divertido y algo que los dos esperáis con gusto. Son
unos momentos para compartir contacto visual, sonidos estimulantes y sonrisas.

 

 

1 rozamiento Sujetando una vez más la ca-
beza del bebé, acaricia muy suavemente
sobre la frente con las yemas de los pulga-
res. Comienza con los dedos juntos sobre
el centro de la frente y ve separándolos
poco a poco Repite varias veces, mante-
niendo los movimientos alejados de los
ojos. Puede que necesites utilizar un poco
más de aceite para que tus pulgares se des-
licen sobre su piel.

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2 rozamiento Coloca los pulgares sobre las
mejillas y repite el rozamiento, trabajando
sobre los pómulos hacia las orejas. Los pul-
gares deben deslizarse con suavidad sobre
la piel. Pellizca ligeramente los mofletes
para hacer sonreír al bebé. Repite trazan-
do varias líneas sobre la cara.

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3 rozamiento Lleva los pulgares hasta la
barbilla, doblando los índices por debajo y
colocando las yemas de los pulgares en el
centro. Mueve despacio las manos a lo lar-
go de la línea de la mandíbula. Repite va-
rias veces y, en la última, da unos ligeros
apretoncillos a los lóbulos de las orejas.

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4 rozamiento Coloca las palmas de las ma-
nos justo por encima de la línea de naci-
miento del pelo, con los dedos hacia el
centro de la cabeza. Con suavidad acaricia
el pelo del bebé hacia la nuca. Utiliza las
manos de forma alterna para obtener un
ritmo suave y relajante. Es un momento es-
tupendo para compartir un montón de
contacto visual y sonidos tranquilizadores.

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

 

 

 

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introduction - Leer el cuerpo

Leer el cuerpo

Cuantos más masajes des, más irás percibiendo y entendiendo de tu compañero. El cuerpo da pistas acerca de lo que necesita, y tú irás adquiriendo confianza a medida que vayas aprendiendo qué zonas requieren atención. Puedes empezar dándote cuenta de la forma en la que tu compañero se mueve y está de pie.

¿Percibes algún patrón o notas alguna tensión? ¿Hay algo que dé la impresión de estar incómodo o en mala postura? Aquí no se debe juzgar, sino sólo observar, lo que gradualmente irá dibujando una mejor imagen de cómo puedes ayudar Sin duda tu compañero te señalará las zonas de tensión, que suelen ser el cuello, los hombros y la zona lumbar Y una vez que hayas empezado a dar masajes, tus manos irán percibiendo más información. Sin embargo, cuando tu compañero está tumbado justo antes de empezar el masaje, puedes conocer muchas cosas acerca de él He aquí unos cuantos indicadores básicos con los que empezar.

1 Cuello: ¿Gira la cabeza con facilidad hacia un lado? En caso contrario, nos estaría señalando que existe rigidez.
2 Hombros: ¿Están relajados y bastante planos? Si no es así, también están indicando rigidez.
3 Parte superior de la espalda: ¿Tiene un aspecto relajado y relativamente plano, o sobresalen los omóplatos? Esto podría significar que debes tratar esta zona para que los hombros puedan relajarse.
4 Zona lumbar: ¿Está muy arqueada? Eso podría estar provocando tensión en la zona lumbar, por lo que puede ser un área que debas relajar
5 Caderas: ¿Están niveladas? Si no es así, puede indicar un problema en la zona lumbar o en las caderas. Esta zona podría beneficiarse con una relajación.
6 Manos: ¿Están las manos cerradas o en puño? Puede ser una zona en la que debas centrarte y una señal de que tu compañero no está relajado. Si las articulaciones están muy sensibles, masajea por encima y a su alrededor, y no sobre ellas.
7 Piernas: ¿Aparecen venas varicosas? Nos indicarían problemas circulatorios. No debes masajear sobre estas venas
8 Piel: ¿Está suave o áspera? ¿Aparecen zonas secas? Eso puede indicar una falta de hidratación y la necesidad de elegir un aceite de masaje nutritivo.
9 Tobillos: ¿Están hinchados? Eso podría significar trastornos circulatorios o una linfa perezosa. Trabaja sobre las zonas inflamadas, pero no sobre ellas, para facilitar el drenaje
10 Pies: ¿Existe alguna rojez? ¿Observas algún tras torno de los pies? ¿Podría deberse al uso de calzado ajustado? Los dedos apretados se benefician enormemente del masaje, pero ten cuidado si observas síntomas de infección.

leer el cuerpo

56as4da565d4ada56d56sa4d - MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

 

 

Una vez relajado, a tu bebé no le importará que le des masaje sobre la espalda.
Asegúrate de que el cuerpo está bien apoyado. Haz movimientos de barrido,
cortos y ligeros, que fluyan uno con otro, y acorta la secuencia si tu bebé
o tú os cansáis. Adapta las maniobras para ajustarías a la postura de tu bebé.

 

 

1 rozamiento Encuentra una postura có-
moda para el masaje, de forma que tu
bebé esté bien apoyado. Frótate un poco
de aceite en los dedos y efectúa un roza-
miento sobre la espalda. Comienza con
los dedos juntos en la zona lumbar, deslí-
zalos hasta los hombros y vuelve a bajar
por los lados del cuerpo. Las maniobras
deben ser tranquilizadoras, con las manos
amoldadas a la forma de los músculos.

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2 círculos Repite el rozamiento y, al separar
las manos, traza círculos hacia fuera con
los pulgares siguiendo la línea de los hom-
bros. Estos círculos deben ser espirales
continuas, deslizando los pulgares sobre
la piel. Repite los movimientos circulares
varias veces. Comienza a dos centímetros
y medio de la columna y masajea hacia los
brazos.

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3 fricciones alternas Coloca las manos jus-
to debajo de las axilas, sobre los lados
opuestos de las costillas. Lentamente acér-
calas de forma que crucen hasta el otro
lado. Fricciona con suavidad hasta la zona
lumbar. La maniobra debe ser ligera y los
movimientos deben deslizarse sobre la
piel, sin estirar. Repite varias veces por
toda la espalda.

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4 círculos Al volver a la zona lumbar, traza
círculos grandes y amplios con los pulga-
res sobre la parte superior de los glúteos.
Comienza a dos centímetros y medio de
la columna y ve dibujando espirales por la
piel. Si utilizas los lados de los pulgares, te
asegurarás de que la presión sea siempre
la misma y no profundice. Repite varias
veces.

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5 rozamiento Aplícate un poco más de acei-
te en las manos y vuelve a hacer un roza-
miento sobre la espalda del bebé, pero esta
vez pasando sobre el dorso de los brazos
hasta las manos. Deslízate sobre las manos
y los dedos con un movimiento amplio y
continuado. Repite varias veces para acei-
tar y estimular convenientemente la piel.

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6 balanceo Coloca las manos alrededor de
la parte superior del brazo. Con suavidad
balancea los músculos entre las manos, tra-
bajando hasta la muñeca. Manten las ma-
nos amoldadas a los músculos y relaja los
movimientos en el codo. Ajusta las manos
para acomodarlas a la postura del bebé, y
sencillamente balancea toda la superficie
del brazo que te sea posible.

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7 rodado con los pulgares Sujeta la mano
de tu bebé y rueda con los pulgares sobre
el dorso de la mano hacia los dedos, esti-
rándolos todo lo que puedas. Rueda dibu-
jando varios trazos, empleando los lados
de los pulgares para que los movimientos
sean más suaves. Traza círculos muy suaves
entre los tendones y alrededor de los nu-
dillos.

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8 apretar Aprieta suavemente los dedos del
bebé entre los dedos índice y pulgar. Ma-
sajéalos uno por uno, trabajando hacia
abajo y sobre la punta. También puedes
frotar y rodar los dedos entre los tuyos.
Efectúa unos pases neurosedantes por el
brazo, desde el hombro hasta las puntas de
los dedos, y repite todos los movimientos
en el otro brazo.

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9 rozamiento Frótate un poco de aceite en
los dedos si lo necesitas y coloca las puntas
juntas sobre la zona lumbar del bebé. Des-
lízalas hacia arriba y separa las manos para
trabajar sobre los glúteos y a lo largo de las
piernas. Repite los movimientos vanas ve-
ces, trabajando hasta los pies y sobre ellos.

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10 apretar Tras el último rozamiento, aprie-
ta las plantas de los pies, con los pulga-
res sobre ellas y los otros dedos soste-
niéndolas por debajo. Aprieta suavemente
los pies entre tus dedos, especialmente la
parte carnosa de las plantas. Recuerda
que debes evitar los arcos de los pies.

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11 fricciones alternas Coloca las manos a
ambos lados del muslo, con los dedos ha-
cia dentro. Deslízaías lentamente una ha-
cia la otra hasta alcanzar el lado contrarío
de la pierna. Continúa friccionando mien-
tras subes y bajas por el muslo hasta la ro-
dilla. Manten las muñecas relajadas y las
manos amoldadas a los músculos.

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12 presión con los pulgares Para masajear
sobre la parte posterior de la rodilla, cam-
bia los movimientos por presiones con los
pulgares. Sujeta la rodilla por abajo si es
necesario y estira hacia fuera sobre el plie-
gue con los lados de los pulgares. Cúrva-
los alrededor de los lados de la rodilla antes
de repetir el movimiento. A continuación
continúa friccionando, alternando las ma-
nos por la pantorrilla hasta el tobillo.

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13 fricciones alternas Coge el pie del bebé
entre tus manos, con los dedos por deba-
jo y los pulgares sobre las plantas. Friccio-
na hacia atrás y hacia delante con las dos
manos al mismo tiempo. A continuación
deslízaías hasta el centro y vuelve. Los mo-
vimientos deben deslizarse sobre la piel
mientras los dedos permanecen amolda-
dos alrededor del pie.

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14 presión con los dedos Manteniendo el
pie sujeto entre tus manos, traza círculos
suaves y presiona bajo la base de los de-
dos. Utiliza la punta del pulgar para pre-
sionar ligeramente entre las articulaciones
y a su alrededor, y para hacer círculos so-
bre las yemas de los dedos. Es un movi-
miento muy agradable para relajar el pie.
Recuerda que debes mantener la presión
suave y calmante.

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15 estirar Coge el pie con una mano y con la
otra tira de los dedos, uno por uno. Re-
tuerce desde la base de cada dedo hasta
la punta. Presiona y aprieta entre tus de-
dos para que los movimientos resulten di-
vertidos. Aprieta y sujeta la yema de cada
dedo antes de deslizante sobre la punta.

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16 pases neurosedantes Sujeta la pierna
con una mano y efectúa unos pases neu-
rosedantes por toda su longitud con la
otra, con movimientos ligeros para esti-
mular la pierna. Los toques cortos con las
puntas de los dedos son los más agrada-
bles y resultan relajantes y calmantes. Re-
pite varias veces sobre el pie, todos los
movimientos, en la otra pierna.

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17 pellizqueo Ésta es una ligera variación del
pellizqueo. Sujeta al bebé por debajo del
hombro. Coloca el pulgar y el índice en la
nuca, sobre los músculos a ambos lados
de la columna. Levanta suavemente la
mano y desliza los dedos sobre la piel
«agarrando» el aire. Debes hacerlo con
mucha suavidad, sin apretar ni pellizcar.
Repite dos veces más para relajar el cuello.

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18 tecleteo Tamborilea con suavidad a lo lar-
go de toda la espalda con las yemas de los
dedos, empleando movimientos peque-
ños y ligeros, como gotas de lluvia. Evita
golpear sobre la columna. Trabaja desde
los hombros hasta la zona lumbar en una
serie de movimientos alegres. Repite va-
rias veces.

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO


 

19 pases neurosedantes Pasa suavemente
las puntas de los dedos por la columna,
desde los hombros hasta la zona lumbar.
Manten las muñecas relajadas y efectúa
una sene de movimientos fluidos, emplean-
do las manos una después de la otra. Es-
tos movimientos deben ser calmantes, re-
lajantes y cariñosos.

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20 descanso Para cerrar el masaje, descansa
las manos con suavidad sobre la espalda
durante unos momentos. Debes colocar
una mano entre los omóplatos y la otra
sobre el sacro (el triángulo óseo de la base
de la columna). Respira con calma unos
instantes y céntrate en el contacto entre
tus manos y la piel de tu bebé. A conti-
nuación dale la vuelta y ponle de cara a ti.

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presion ligera parte uno - Presión ligera - parte uno

Presión ligera – parte uno

MASAJE LIGERA

 

Las técnicas de presión ligera deben ser una introducción suave y tranquilizadora a una secuencia o a un grupo muscular concreto. Pueden utilizarse en cualquier momento para dar confianza o tranquilizar durante el masaje, y son importantes a la hora de cerrarlo. Puedes repetir los movimientos tantas veces como desees.


ROZAMIENTO

Presión ligera
Contacto toda la mano

El rozamiento es un movimiento suave y deslizante que se utiliza a menudo para extender el aceite al comienzo del masaje. Es una presentación al cuerpo de tu compañero. El ritmo fluido relaja el cuerpo del receptor y proporciona a la persona que da el masaje la oportunidad de recoger información a través de las manos. La presión debe ser mayor cuando se avanza hacia el corazón y más suave al volver.

Cómo hacerlo

Frótate un poco de aceite sobre las manos. A continuación, colócalas planas sobre el cuerpo de tu compañero en el punto más cercano a ti. Manteniéndolas juntas, ve siguiendo el contorno de los músculos. Deslízalas hasta donde puedas, y luego sepáralas y acércalas de nuevo hacia ti con suavidad. El movimiento debe mantenerse uniforme, reconfortante y relajante.

Rozamiento sobre la espalda

Sitúate junto a la cabeza de tu compañero. Échate un poco de aceite en las manos y colócalas en la parte superior de la espalda, justo por encima del nivel de los omóplatos. Deslízalas hacia la zona lumbar todo lo que puedas. Mantén el contacto pleno de tus manos con el cuerpo de tu compañero. Separa las manos, reduce la presión y súbelas por las costillas para volver a la posición inicial.

masaje presion ligeira

Rozamiento sobre las piernas

Sitúate junto a los pies de tu compañero. Vierte un poco de aceite en las manos y colócalas sobre el tobillo. Rodea con ellas el contorno de la pierna mientras las deslizas a lo largo de la pantorrilía, sobre la rodilla y la parte trasera del muslo, tan lejos como alcances con comodidad. Separa las manos y bájalas por la pierna hasta la posición inicial. La presión debe reducirse al pasar sobre la rodilla. Evita toda presión sobre venas varicosas.

masaje las piernas

Rozamiento sobre el abdomen

Sitúate a un lado de tu compañero. Échate un poco de aceite en las manos y colócalas planas sobre el abdomen. A continuación dibuja un círculo alrededor del ombligo en el sentido de las agujas del reloj, una mano después de la otra. Mantén la presión relativamente suave.

masaje abdomen

 

 


 

PASES NEUROSEDANTES

PRESIÓN ligera

CONTACTO   puntas de los dedos

 Son una maniobra de cierre para una secuencia de masaje. Estimulan la superficie de la piel y producen una sensación relajante y agradable. Pueden llevar la atención de una zona del cuerpo a otra, y son señal de que una secuencia concreta ha terminado. Se utilizan fundamentalmente en la espalda, los brazos y las piernas.

 Cómo hacerlo

Coloca las puntas de los dedos sobre el cuerpo de tu compañero. A continuación deslízalas sua vemente hacia abajo. Ve alternando ambas manos para que los movimientos resulten agradables y continuos. Sólo una de ellas debe estar en contacto con el cuerpo en cada momento. Afloja la presión y haz que los movimientos vayan siendo gradualmente más lentos a medida que te acercas al final de la secuencia.

 

Pases neurosedantes sobre los brazos

Coloca las puntas de los dedos en la parte superior del brazo de tu compañero. A continuación acaricia suavemente el brazo en toda
su longitud hasta la mano. Emplea un ritmo ligero y fluido, utilizando una mano después de la otra. Puedes repetir el movimiento vanas veces y cerrar tocando suavemente las puntas de los dedos.masaje pases 1

 

Pases neurosedantes sobre los dedos de los pies

Coloca una mano debajo del talón de tu compañero para sostener el pie y la otra sobre el tobillo. Acaricia suavemente con las puntas de los dedos desde el tobillo hasta los dedos del pie. Repite varias veces. Utiliza una presión más firme para evitar la posibilidad de hacer cosquillas.

les pies

 

Pases neurosedantes sobre la espalda

De pie y a un lado de tu compañero, coloca ambas manos en la parte superior de la columna (aquí sí puedes trabajar sobre ella porque la presión es muy ligera) Con movimientos suaves y alternos, barre y acaricia la columna, bajando hasta la zona lumbar.

la espalda

 

CONTINUACCIÓN – MASAJE – PRESION LIGERA PARTE DOS

introduction - Sensibilidad

Sensibilidad

Cuando aprendes a dar masajes, puedes dar un buen uso a tu sensibilidad. Tus manos —el principal punto de contacto entre tu compañero y tú— no son sólo las herramientas que aplican las técnicas de masaje, sino que también son un medio de comunicación entre ambos.

Las palmas de las manos son especialmente importantes, y quizá debas trabajar la relajación de las manos y los dedos, en especial cuando estés probando técnicas nuevas. Antes de empezar un masaje es conveniente que sensibilices tus manos, pues eso asegura que tu atención fluya en la dirección correcta. Prueba para ello los siguientes ejercicios.

Siente tu respiración

Colócate de pie, relajado, con los brazos colgando a ambos lados del cuerpo y los pies firmemente plantados sobre el suelo a una distancia equivalente a la anchura de los hombros. Haz una inspiración profunda y relajada, e imagina que estás aspirando a través de las plantas de los pies. Siente cómo el aliento va recorriendo el centro de tu cuerpo hasta los hombros. Al exhalar, siente cómo la respiración te baja por los brazos y las manos.

sensibilidad

Energizar las manos

Cuando respires hacia las manos (véase página anterior), levanta los antebrazos hasta la altura de los codos y con las palmas de las manos hacia arriba. Sentirás cómo las manos se llenan de energía y puede que incluso percibas un cosquilleo en las palmas. Repite el ejercicio unas cuantas veces. Si al principio no sientes mucho, no te preocupes; todas estas cosas requieren un poco de práctica.

energizar las manos

Continuación: Leer el Cuerpo

asd4a56d45as6d4a6d46as4d - MASAJE PARA BEBES: APLICACION

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

 

 

Masajear a un bebé es beneficioso tanto para la madre como para el niño, y
proporciona un momento tranquilo y especial en el que establecer un vínculo
entre ambos. Los movimientos que sugerimos en la secuencia del masaje son
para que tú elijas, ya que es importante no cansar ni sobreestimular al bebé.

 

 

Convierte el masaje en parte de tu rutina dia-
ria desde el principio, y continúa con él mien-
tras a tu bebé le guste. Si necesitas dirección,
puede venirte bien asistir a clases de masaje
para bebés. Los aceites deben ser simples, or-
gánicos y sin perfume (véase página 279). Da
el masaje antes de alimentar al bebé. El ob-
jetivo es nutrir, tocar y aumentar la estimula-
ción sensorial, y ha de ser un juego y una di-
versión.

 

Prepara de antemano todo lo que necesi-
tes: ten a tu alcance los aceites (si los estás uti-
lizando), unos pañuelos de papel, pañales y
una manta o toalla. A menudo es convenien-
te introducir el masaje en tu rutina diaria: an-
tes del baño, a la hora de acostarse, antes de
alimentarle o antes de la siesta. Si utilizas acei-
te, haz una prueba en la cara interior del codo
del bebé veinticuatro horas antes para com-
probar si se produce alguna reacción, pues la
piel de un bebé es muy delicada y puede ver-
se afectada.

MASAJE PARA BEBES: APLICACION

El masaje para tu bebé puede hacerse tam-
bién «en seco», si asi lo prefieres, empleando

menos presión para evitar toda fricción sobre
la piel del bebé. Puede hacerse incluso a tra-
vés de la ropa.

 

Puedes sentarte en una silla con respaldo o
sobre el suelo contra una pared. El bebé pue-
de estar en una alfombrilla especial sobre la
mesa (pero vigila su seguridad) o sobre una
manta en el suelo delante e ti.
Cuando es muy pequeño, probablemente
esté mejor sobre tus rodillas. Se trata de pre-
ferencias personales, pero el contacto corpo-
ral es ideal.

 

 

 

PUNTOS IMPORTANTES

 

Técnicas: Los movimientos principales son
la presión suave con las yemas de los de-
dos, el rozamiento y las fricciones alternas
ligeras.
Movimientos: Deben ser suaves, con
sensibilidad, calmantes y tranquilizadores,
sin presión fuerte ni maniobras rápidas o
repentinas.
Equipo: Necesitas un lugar cómodo en el
que puedas apoyar la espalda; mantas,
toallas y pañales; pañuelos de papel y de
tela; una música sedante para crear un en-
torno de descanso; aceite vegetal puro.
Respuesta: Tu bebé te dará respuestas
instantáneas.
Duración: Un masaje para bebés debe
durar entre cinco y diez minutos, depen-
diendo de su edad.

 

 

 

 

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