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56as4ds6a54d6a4das6d4 - MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

MASAJE PARE BEBES: PARTE DELANTERA DEL CUERPO

 

El comienzo sobre la parte delantera del cuerpo resulta tranquilizador porque
puedes mantener contacto visual con el bebé, lo que le ayuda a relajarse.
Tus movimientos deben ser largos y fluir de uno a otro. Trabaja intuitivamente
y adapta o acorta la secuencia como mejor te parezca.

 

 

1 primer contacto Comienza el masaje por
delante para mantener el contacto visual
mientras tu bebé se acostumbra a los mo-
vimientos. Encuentra una postura que te
venga bien. Frótate un poco de aceite en
los dedos y coloca las manos sobre el ab-
domen, con las puntas de los dedos justo
debajo del ombligo. Haz una pequeña pau-
sa y limítate a observar.

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2 rozamiento Comienza el masaje con lige-
ros movimientos de barrido, desde el ab-
domen hacia los hombros y bajando por la
caja torácica hasta la posición inicial. Re-
pite varias veces para relajar y tranquilizar
a tu bebé. Amolda las manos a los múscu-
los y manten los movimientos suaves y rít-
micos. Utiliza muy poca presión en el toque
descendente.

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3 rozamiento Repite el rozamiento subien-
do esta vez por el abdomen y continuando
por los brazos. Aprieta los músculos con
mucha suavidad como parte del movi-
miento. Repite varias veces en diferentes
posiciones para extender el aceite. Realiza
movimientos continuados y repetitivos.

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4 circuios Cuando completes la rutina de ro-
zamiento, continúa hasta las manos y tra-
za círculos con los pulgares. Dependiendo
de la postura del bebé, puedes hacer los
círculos sobre la palma o sobre el dorso. Lo
importante es relajar la mano y abrir los de-
dos. Repite varias veces.

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5 apretar Aprieta suavemente cada uno de
los dedos del bebé, utilizando una presión
ligerísima para trabajar, bajando por cada
dedo hasta la punta. Puedes hacerlo en las
dos manos al mismo tiempo o una por
una. Hacer la «bicicleta» con los dedos es
otra de las cosas más agradables. Mueve
suavemente las muñecas también para que
todo el brazo quede incluido en los movi-
mientos.

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6 presión con las palmas Acaricia cada bra-
zo con un poco más de presión, utilizan-
do tus manos de forma alterna en una se-
rie de movimientos cortos. Comienza en la
muñeca y masajea hasta el hombro, en-
volviendo la articulación con las manos. La
presión debe proceder de las palmas de las
manos. También puedes utilizar una mano
de apoyo y la otra para subir masajeando
por el brazo.

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7 pases neurosedantes Utiliza las puntas de
los dedos para realizar una sene de suaves
pases neurosedantes a lo largo del brazo.
Trabaja desde el hombro hasta la muñeca.
Se trata de una caricia ligera y lúdica, pero
también sirve para estimular la piel y au-
mentar las sensaciones. Manten las muñe-
cas elevadas y las manos relajadas para que
el movimiento sea como una sene de olas.

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8 círculos Sujeta la muñeca por abajo y tra-
za pequeños círculos con los pulgares. Co-
mienza con los dos pulgares juntos en el
centro de la muñeca para ir girando en es-
pirales a lo largo de la articulación. La pre-
sión debe ser bastante ligera y efectuarse
con las yemas de los dedos, y las manio-
bras deben deslizarse sobre la piel.

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9 círculos con los pulgares Continúa los
movimientos circulares sobre el dorso de la
mano del bebé. Sujétala con los otros de-
dos por debajo y traza los círculos hacia
fuera empleando las yemas de los pulga-
res. Los movimientos deben ser como es-
pirales y deslizarse sobre la piel. Repite tra-
zando varias líneas a lo largo del dorso de
la mano de tu bebé.

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10 círculos con los pulgares Dale la vuelta
a la mano y colócala con la palma hacia
arriba. Los dedos deben sujetarla por aba-
jo. Con las yemas de los pulgares, traza
pequeños círculos sobre la palma de la
mano, de forma que masajees cuanta más
superficie, mejor. Los dedos proporciona-
rán resistencia desde abajo. Aprieta la
mano con suavidad al cerrar.

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11 pases neurosedantes Continúa sujetan-
do la mano y realiza ligeros pases neuro-
sedantes sobre el dorso de la mano. A
continuación, dale la vuelta. Continúa efec-
tuando pases neurosedantes con las pun-
tas de los dedos sobre la palma y luego
sobre cada uno de los dedos. Los movi-
mientos proporcionarán unas sensaciones
agradables y estimularán la piel de tu
bebé. A continuación repite todos los mo-
vimientos en el otro brazo.

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12 fricciones alternas Vuelve al pecho, re-
pite el rozamiento y a continuación fric-
ciona suavemente el torso con movimien-
tos alternos en la maniobra descendente.
Con el bebé en una postura segura, cruza
las manos hacia los lados opuestos de las
costillas, amoldándolas al pecho. Deslíza-
las lentamente una hacia la otra hasta el
otro lado. Repite los movimientos en la
parte inferior del abdomen.

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13 rozamiento Utiliza más aceite si es nece-
sario y efectúa un rozamiento hacia fuera
sobre el abdomen del bebé, bajando esta
vez por las piernas. Aprieta suavemente
para estimular los músculos como parte
del movimiento, y fricciona y retuerce li-
geramente la piel. Repite en varias posi-
ciones para extender el aceite por la ma-
yor superficie posible.

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14 apretar Cuando hayas completado la se-
cuencia de rozamiento, aprieta ambos
píes entre tus manos, con los dedos por
arriba y los pulgares por debajo. Masajea
las plantas de los pies con los pulgares.
También puedes hacer un pie cada vez si
te resulta más fácil. Desliza las manos por
el pie y los dedos mientras continúas apre-
tando suavemente.

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15 presión con las palmas Con las manos
planas, masajea sobre una pierna, co-
menzando justo por encima del tobillo y
terminando sobre la cadera. A continua-
ción acaricia con las palmas de las manos,
empleando un poco más de presión, en
una serie de movimientos cortos. Masajea
subiendo por la pierna y sobre la cadera,
curvando las manos alrededor de la arti-
culación. Repite varias veces más para cu-
brir la cadera completamente.

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16 fricciones alternas Rodea con las manos
la cara externa del muslo con los dedos
hacia dentro. Desliza suavemente ambas
manos hacia el centro de la pierna, y a
continuación cruza hasta el lado opuesto.
Fricciona ligeramente sobre el muslo y
continúa bajando por la pierna todo lo
que puedas. Puedes aplicar un poco de
presión con este movimiento, siempre y
cuando tus manos se deslicen y no se que-
den pegadas a la piel.

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17 círculos con los pulgares Sujeta el pie de
tu bebé con la mano y traza pequeños
círculos sobre la planta con los pulgares.
Los círculos deben formar espirales por
debajo del pie. En la base de los dedos
puedes presionar suavemente. Trabaja so-
bre toda la superficie que puedas, pero no
apliques presión en el puente. Si tienes
dudas, masajea simplemente la zona car-
nosa y el talón.

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18 fricciones alternas Coloca los pulgares
debajo del pie, con los otros dedos por en-
cima. Fricciona hacia atrás y hacia delan-
te sobre el pie, realizando un movimien-
to completo con cada mano. Continúa
hacia los dedos y repite varias veces, con
los pulgares por debajo para dar resisten-
cia. Esto es muy bueno para relajar los
músculos.

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19 estiramiento Envuelve el talón con la
mano y apoya los dedos contra la planta
del pie. Aprieta el pie hacia atrás, dete-
niéndote antes de notar resistencia. El
ejercicio pasivo es bueno para las articu-
laciones. Sin embargo, como las articula-
ciones de un bebé pueden ser muy móvi-
les, es preferible hacerlo con suavidad.

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20 estiramiento Sujeta la pierna sostenién-
dola por debajo del talón y en la rodilla.
Con suavidad empuja hacia atrás para es-
tirar la cadera. Hazlo varias veces. Tu aga-
rre debe ser ligero para que puedas rela-
jar antes de encontrar resistencia. Vuelve
a girar la pierna, pero esta vez hacia el
lado. Efectúa unos pases neurosedantes
hasta el tobillo. Repite en la otra pierna.

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21 círculos Vuelve al abdomen y efectúa un
rozamiento hasta el pecho del bebé. A
continuación separa las manos y desliza-
las por los lados de las costillas. A partir de
aquí, traza grandes círculos sobre éstas,
subiendo por los lados del cuerpo y vol-
viendo a bajar en círculos. Repite varias ve-
ces, con los dedos bien extendidos y las
manos relajadas, deslizándolas sobre la
piel.

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22 rozamiento Coloca los pulgares juntos
en el centro del pecho, justo debajo de las
clavículas- Aplica un poco más de aceite si
lo necesitas. Acaricia despacio, con las ye-
mas de los pulgares, sobre la parte supe-
rior del pecho hasta los hombros. Rodea
los hombros con las manos y repite vanas
veces.

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23 presión con los dedos Coloca las puntas
de los dedos sobre la nuca del bebé, con
los índices sosteniendo el cráneo. Apoya
los dedos corazón y anular sobre los
músculos de los lados de la columna. Con
muchísima suavidad, presiona los múscu-
los con las puntas de los dedos y masajea
hacia arriba, hasta la base del cráneo.

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24 apretar Con las manos todavía sujetando
la cabeza, acaricia las mejillas con los pul-
gares en un movimiento circular hacia
atrás, hasta las orejas. Aprieta suavemen-
te los lóbulos entre el pulgar y el índice, y
acaricia alrededor y por detrás de las ore-
jas. Se pretende que éstos sean unos pe-
queños momentos agradables y tranquili-
zadores.

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masajelacara4 - Masaje de la cara

Masaje de la cara

Cuando lo acuestes boca abajo durante el masaje, es muy probable que se quede dormido. (AD- VERTENCIA: No lo dejes durmiendo boca abajo después del masaje; aumentaría el riesgo del síndro- me de muerte súbita.) Aunque tu tacto y tu voz seguirán reconfortando al pequeñín, a menudo es acon- sejable dedicar unos minutos más cara a cara para conectar mejor con él. Veamos algunas cosas que también deberías tener en cuenta durante el masaje de la cara. Muchos be- bés, especialmente durante los tres primeros meses, acumulan tensión en el rostro y el cuello como con- secuencia del llanto, succión, dolor en las encías e interacción con el entorno. Este masaje constituye una forma extraordinaria de aliviarla, establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos con tu hija. El método que te enseñaré se basa, en parte, en un estilo de masaje llamado Masaje Indio de la Cabeza, el más popular en aquel país y que incluye pases en la parte superior de la espalda, hombros, cuello, cabeza y cara. Fue desarrollado como parte del sistema curativo ayurvédico practicado en India durante miles de años.
El Masaje Indio de la Cabeza es un proceso sistemático. Está diseñado para liberar la tensión, las capas musculares y el tejido de conexión, dejando espacio para que los músculos se distiendan y se relajen. Se utiliza un ritmo firme, aunque sutil, y el efecto no es sólo físico, sino que también contribuye a equilibrar las emociones. Este tipo de masaje tranquilizará a tu hijo al igual que lo hace con los adultos.

 

Beneficios del Masaje Indio de la Cabeza:

• Alivia el estrés y la tensión en los músculos adyacentes.
• Proporciona una sensación de bienestar general.
• Alivia los dolores de cabeza, oído y dentición.
• Estimula la circulación y aumenta el flujo linfático.
• Estimula la piel y los terminales nerviosos situados debajo de la misma.
• Fomenta elevados niveles de alerta y concentración.

 

El único problema que se puede plantear es que no a todos los bebés les gusta el tacto cerca de la cara.
Les provoca un reflejo de sobresalto. Algunos niños pueden echarse a llorar al apoyar las manos en el rostro demasiado deprisa. Para evitarlo, empieza esta parte del masaje apoyándolas lenta y suavemente en diversas áreas de la cabeza, incluyendo las siguientes:

 

• Frente, sienes y base del cráneo
• Cejas y párpados
• Nariz
• Mejillas
• Alrededor de la boca
• Orejas y áreas adyacentes.

Actúa con un tacto firme; si es excesivamente delicado le harás cosquillas. Deja que se acostumbre a tus manos alrededor de la cara. Mantenías en cada posición durante algunos segundos hasta que se relaje, v luego pasa a otra área. Sólo entonces deberías empezar el masaje. Calienta un poco de aceite en las manos, asegurándote de que no gotee. ¡Cuidado! Evita siempre los ojos y la boca. En realidad, si te ha quedado un poco después de los masajes anteriores durante la sesión, no hace falta añadir más. En la cabeza y la cara del niño hay muchas más áreas de trabajo de las que podrías imaginar. Empieza con los pulgares. Desplázalos por la trente a partir del centro y moviéndote hacia los lados, como si intentaras alisar las páginas de un libro. Actúa con lentitud, manteniendo una presión firme. Puedes empezar en la línea del cabello y avanzar hacia las cejas con cada pase. A continuación, mueve las manos hasta la nariz, y con la punta de los dedos, desplaza los pulgares desde la nariz hasta las sienes. Manten una presión firme pero ligera. No tires nunca de la piel del niño. Los dedos se deben deslizar suavemente, tal y como lo haces cuando te maquillas los párpados. Repítelo varias veces, dejando que las puntas de los dedos continúen hasta las mejillas y luego el mentón. Repite varias veces esta secuencia, dependiendo siempre de la mayor o menor respuesta de satisfacción del bebé.

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Cuando estés muy cerca del mentón, pasa los pulgares hacia fuera a lo largo de la línea maxilar.
Les suele encantar y a menudo reaccionan con una amplia sonrisa. Después, traza pequeños círculos con los dedos en el maxilar. Esto alivia a los niños que tienen dolor de encías o que succionan mucho.
Ahora desplaza los pulgares hacia arriba, por debajo del mentón, para relajar el área maxilar. Si no tienes demasiado aceite en las manos, resigue la silueta de los labios. (De lo contrario, sécate un poco.) No te extrañes si el niño empieza a girar la cabeza en busca de tu pecho o del biberón. Es una respuesta perfectamente normal.Acto seguido, desliza las puntas de los dedos índice y corazón hasta el área situada debajo de los ojos, y traza pequeños círculos muy lentamente alrededor de los ojos. Trabaja también las cejas, desde el borde interior hasta el exterior. Por último, pasa a las orejas usando los pulgares y la punta de los dedos. Puedes hacer el masaje en las dos orejas al mismo tiempo, resiguiendo el borde de las mismas y su cara posterior, desplazándote acto seguido hasta el mentón. Este pase es muy reconfortante cuando el niño tiene dolor de encías. Estimular las orejas de este modo también toca todos los puntos de reflexología en esta área. ¡Hay tantos como en las manos y los pies! Luego pasa a la cabeza y el cabello (si lo tiene).
Es un área extremadamente sensible y saturada de terminales nerviosos. La receptividad al tacto es extraordinaria. El masaje en la cabeza y el cuello relaja profundamente.

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Experimenta con otros pases y dedícales todo el tiempo que consideres oportuno, dependiendo
siempre de la respuesta de bienestar de tu hijo.
Aunque «inventes» algunos pases, lo verdaderamente importante es el cariño y el amor con el
que lo haces. Personalmente, me gusta apoyar la palma de las dos manos en la cabecita del niño y
acariciarle lentamente los dos lados de la misma.
Es un momento ideal para establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos.
Termina el masaje de la cara y la cabeza apoyando delicadamente la palma de las manos en las orejas del pequeño, ahuecándolas para apagar un poco los sonidos del entorno. Quédate así durante algunos segundos para que el bebé sienta el calor de tus manos. Es una posición muy relajante que lo ayuda a concentrarse en ti y a bloquear todo cuanto pueda distraer su atención. Puedes utilizarla siempre que quieras reenfocar la atención de tu hijo.

 

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masajefacialdelbebe - La expresión facial del bebé

La expresión facial del bebé

Tu hijo puede «hablar» contigo mediante un lenguaje no verbal. Las sesiones
de masaje te ofrecen la excelente oportunidad de analizar y aprender esteenguaje
Una de las formas en las que «hablan» los bebés es a través de los ojos. Los niños usan sus ojos para llamar tu atención. Los recién nacidos enfocan la visión entre 18 y 30 cm, es decir, la distancia que media entre ambos cuando lo tienes
en brazos y la ideal para establecer un contacto visual durante el masaje. Cuando os miráis, su expresión se anima y los ojos se abren más para observarte intencionadamente y explorar tu rostro (¡para delicia de mamá o papá!). Si desvías
la mirada, es probable que haga algún ruido o que mueva los brazos para llamar de nuevo tu atención. Es importante que te fijes en estas pequeñas reacciones de tu hijo cuanto antes; te ayudarán a comprender lo que está intentando comunicarte y, en definitiva, a satisfacer sus necesidades.
Una vez establecido el contacto visual, el bebé puede desviar la mirada de vez en cuando. Esto le proporciona unos instantes de descanso en los que procesa los estímulos visuales recibidos. Luego volverá a mirarte y el proceso de comunicación proseguirá. Empieza con expresiones faciales y movimientos simples.
Por ejemplo, simula una «O» con los labios. Si el niño te puede ver con claridad, te imitará. Lo mismo ocurre si sacas la lengua. Los bebés son imitadores extraordinarios y reflejan tus expresiones como si de un espejo se tratara. A la edad
de seis semanas, tus esfuerzos se verán recompensados con sonrisas y grititos de alegría. También existen otras respuestas físicas. Así, por ejemplo, si tensa los músculos, es señal de excitación. Observa estas señales durante todo el proceso de masaje para que podáis aprender juntos.

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masajepecho222 - A tener en cuenta durante el masaje en el pecho

A tener en cuenta durante el masaje en el pecho

En el pecho convergen los latidos del corazón y el ritmo de la respiración, creando el pulso sinfónico de la vida. Mientras que el área del corazón ha sido considerada desde hace mucho tiempo como el centro del amor, valor e incluso de la nostalgia, los pulmones, en la medicina china, están asociados al dolor emocional. Curiosamente, la profunda ola de aliento que precede a un sentimiento de júbilo, euforia o satisfacción personal es la misma que suele preceder a las lágrimas de tristeza.
En cualquier caso, respirar es sentir, y el propio término «inspirar» significa tanto «inhalar el aire» como «despertar un sentimiento». Por el contrario, respirar poco equivale a sentir poco. ¿Te has fijado alguna vez en que una de las formas en las que nuestro cuerpo afronta un trauma o aliviar la sensación de dolor consiste en contener la respiración? Como residencia emocional del pesar y la nostalgia, aunque las sensaciones del corazón se asocian habitualmente al dolor, en realidad están mucho más relacionadas con la contracción muscular del pecho y la garganta que acompaña al llanto prolongado o reprimido. En consecuencia, facilitar la respiración del niño genera vida y sentimientos. Un pecho y unos hombros abiertos, combinado con un vientre relajado, absorben la máxima cantidad de oxígeno, el verdadero espíritu de la vida.

 

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masaje bebe - Antes de empezar

Antes de empezar

Recuerda que la piel del bebés es extremadamente sensible. No hay nada peor que unas manos frías cuando intentas relajarlo o darle de comer. Así pues,antes de iniciar el masaje, úntate las manos y frótalas para que se calienten. Daré dos consejos a los padres para que estén seguros de que tienen las manos calientes (personalmente, siempre tengo las manos frías!). Primero, antes de empezar, me lavo las manos calientes (personalmente, siempre tengo las manos frías!). Primero, antes de empezar, me lavo las manos con jabón y agua muy caliente, pasándolas repetidamente por debajo de chorro. Y segundo, me gusta poner un frasco de aceite en el microondas durante diez segundos. Al sacarlo,agítalo para que el aceite precalentado se distribuya uniformemente por todo el frasco y luego pruébalo echando un poco en la cara interior de la muñeca y comprobar así que no está excesivamente caliente. Cuando te lo eches en las manos, asegúrate de que no está demasiado caliente para el bebé.

Mientras te frotas las manos, mantén el contacto visual con tu hijo háblale. Recuerda que cuanto dices y todos tus movimientos son una expresión de tu amor. Si empiezas el masaje de esta forma, el niño sabrá a qué atenerse se relajará.

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masajebt - Autorización

Autorización

Aunque pueda parecer extraño, antes de empezar el masaje deberías pedir la autorización  del bebé para tocarlo. Aunque creas que los niños de esta edad son incapaces de comprender lo que estás diciendo, si lo haces le estarás demonstrando respeto por su cuerpo y límites personales. No olvides que los bebés son muy interactivos; no des por sentado que se sentirá satisfecho.

Como debes hacerlo? Cuando estéis en una posición cómoda, pon un poco de aceite en las manos y frótalas para que vea lo que estás haciendo. Poco a poco el bebé empezará a identificar este proceso y anticipar lo que sucederá a continuación: el masaje. Acto seguido, pídele permiso. Sí,por supuesto,es posible que no comprenda tus palabras, pero la intención que subyace debajo de ellas no se debe infravalorar. El niño la percibe, y si tu intención es tranquilizarlo y demostrarle tu amor, lo captará. También es sensible a la forma en la que respondes a sus sentimientos. Procura identificar sus reacciones antes de empezar el masaje.

Ahora fíjate en su respuesta. Abrir los brazos indica vulnerabilidad y confianza. Es una señal de singue adelante. Los brazos cerrados, en cambio, son protectores. Experimenta con algunos de los métodos de relajación que se describen en este capítulo para seducirlo y serenarlo. Siempre es preferible esperar a que el bebé acepte de buen grado tu solicitud. Con el tiempo, esto tendrá un efecto muy positivo en su autoestima, que también puedes potenciar con otras afirmaciones durante el masaje, tales como “Eres fuerte” o “Qué bien te sientes”.

Básicamente, cuando pides permiso a tu hijo para tocarlo y esperas una respuesta estimulante, le estás enseñando que su cuerpo es privado y que sólo él puede terminar quién, cuándo, dónde y cómo lo puede tocar,lo cual, a su vez, formenta el sentido de autorrespeto del niño y establece los límites de la confianza e intimidad.

 

Consejos para el éxito

– No des tu hijo un «tranquilizador» o cualquier otra cosa durante el masaje. Podría sobreestimularlo, y lo que en realidad pretendes es que se concentre en ti y en el masaje. Sin embargo,todos los bebés son diferentes, y algunos de ellos sí lo necessitan. Aun así, si es posible, intenta evitarlo.

– El masaje debe hacerlo una sola persona. Aunque tus otros hijos quieran ayudarte, sólo conseguirán confundir al pequeño. Dale tiempo para que primero se familiarice contigo, y luego con los demás, siempre de uno en uno. Si alguien desea aprender a dar masajes (un abuelo o un hermano), procura que la transición sea lo más suave posible. Recuerda que la nueva persona, al igual que lo hiciste tú, debería pedirle permiso para tocarlo.

– Ponte siempre en situación. Inspira profundamente, relájate y libera el estrés acumulado durante el día. Si estás tenso, es muy probable que tu hijo también lo esté.

– En el caso de bebés prematuros, el hipo es uns señal de estrés. Dado que estos niños son demasiado pequeñitos como para establecer un contacto visual, debes confiar en otras reacciones tanto en el hospital como en casa. Si tiene hipo o tratar de evitar el contacto físico, será una claríssima evidencia de sobreestimulación. Pide siempre la autorización del médico antes de hacer masajes a un bebé prematuro, ya que el peso es un factor de seguridad.

– Los padres de niños con necesidades especiales también deben consultar al pediatra antes de iniciar un programa de masaje. Infórmate de los posibles problemas y limitaciones del pequeniñ y luego actua seguiendo estas diretrices. El masaje del bebé es íntimo, no terapéutico, y debes saber lo que podría ser contraproducente o intensivo en relación con sus  necesidades exclusivas. También tienes que saber que la respuesta al masaje puede ser diferente de la que se describe en este libro a causa de estas necesidades especiales.

– Los padres adoptivos pueden observar que su hijo evita el contacto visual y que tarda mucho más en estableces un vínculo emocional. En estos casos, llorar durante el masaje forma parte de un proceso de liberación de tensión y malestar, sobre todo cuando le frotas el pecho. Si al hacerlo,llora,reconfórtalo, háblale con cariño y desplaza las manos lentamente desde del corazón en todas direcciones. Con el tiempo, confiará más y llorará menos.

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dormirbocaabajoarriba - Dormir boca abajo o boca arriba?

Dormir boca abajo o boca arriba?

El ciclo de sueño del bebé está relacionado con su ciclo de alimentación, por lo
menos en las primeras etapas de la vida. Al principio, el sueño es corto y frecuente, pero a medida que va aumentando su interacción con el mundo que lo rodea, también las horas de sueño se alargan. Un masaje regular, o incluso una suave caricia similar al Pase de Pluma del que ya hemos hablado en este libro puede ayudar a los niños que tienen dificultades para conciliar el sueño. Mejor aún, un masaje como parte de la siesta y de la rutina de acostarse contribuye a ajustar lentamente el programa de sueño del pequeñín al de la familia.

En total, los recién nacidos duermen entre doce y veinte horas diarias, y los períodos de sueño se alargan y disminuye su frecuencia a medida que van madurando.
Durante muchísimos años se ha creído que acostar al niño boca abajo era ideal para
su salud general y su seguridad. No obstante, estudios recientes han demostrado
que esta posición puede aumentar el riesgo del síndrome de muerte súbita. Veamos cuál es el protocolo actual en cuanto a la seguridad en el sueño se refiere:
• Coloca a tu hijo de espalda, asegurándote de que el colchón y la cuna reúnen
las condiciones de seguridad vigentes. Se desaconseja el uso de camas de
agua, sofás y colchones blandos.

• Retira de la cuna toda clase de objetos blandos, tales como almohadas, «tranquilizadores», mantitas de borreguito y muñecos de peluche.

• Utiliza un «pelele» a modo de manta. Es lo bastante caliente.

• Si prefieres usar una manta, pon al niño con los pies al pie de la cuna, sujeta los bordes debajo del colchón y tápalo sólo hasta el pecho.

• Periódicamente durante el día, acuesta al bebé boca abajo para fomentar el
fortalecimiento de los músculos de los brazos y el cuello. Otra alternativa consiste en llevarlo en una mochila delantera.

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masajepies2 - El tacto en la reflexología

El tacto en la reflexología

Cuando hagas un masaje a tu hijo, aplica siempre un contacto «sutil», aunque no demasiado leve. Al igual que a la mayoría de los adultos, a los niños les encanta que les froten los pies con una presión bastante firme. A menudo, con un pase muy ligero, el niño aparta instintivamente los pies, tal vez a causa del cosquilleo que produce.
Dado que los pies del bebé son muy pequeñitos, en ocasiones es difícil localizar la posición exacta de las áreas de reflejo. Te recomiendo concentrarte en aquellas que corresponden a los sistemas orgánicos descritos por la reflexología siguiendo el gráfico (véase página siguiente). Pero aun en el caso de que no sepas dónde están exactamente los puntos de reflejo, puedes realizar un masaje eficaz, siempre que frotes los pies con la intención de curar y transmitir paz y amor. Basta con sujetar el pie del niño para influir en su sistema nervioso y relajarlo. En cualquier caso, con un poco de práctica aprenderás a localizar mejor las áreas de reflejo.

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colicomasaje - Alivio del cólico con el masaje

Alivio del cólico con el masaje

Para desesperación de muchos nuevos padres, los médicos no conocen las causas del cólico, que se I caracteriza por un llanto excesivo, irritabilidad extrema, sensibilidad acentuada e insomnio. En medicina se define el cólico como un llanto inconsolable que se produce durante los tres primeros meses de vida del bebé y que dura, por lo menos, tres horas al día, tres días por semana, y que continúa duran- te tres semanas. Aunque por término medio la mayoría de pequeñines lloran 1-3 horas intercaladas al día, los que sufren cólicos lo hacen de una forma muchísimo más acusada, a menudo gritando, levantan- do las piernas y expulsando gases. Según la Academia Americana de Pediatría, aproximadamente uno de cada cinco niños desarrolla un cólico, casi siempre entre las 2 y 4 semanas, prolongándose hasta el tercer, cuarto o quinto mes. En palabras de un médico, «sabes que tu hijo tiene un cólico cuando sientes la irre- sistible urgencia de acondicionarle su propio apartamento». El cólico es difícil de solucionar, ya que casi todo puede desencadenar el llanto del niño. Aunque la causa exacta sigue siendo un misterio, entre las posibles figuran la inmadurez del sistema gastrointesti- nal, la inmadurez del sistema nervioso central y el temperamento del bebé. A medida que el sistema ner- vioso completa su desarrollo alrededor de los 3-6 meses, tu hijo debería tranquilizarse. El masaje en el vientre puede reducir significativamente el tiempo de llanto del niño. Esta técnica de «alivio de cólicos» puede ayudar al organismo a funcionar mejor. La respuesta puede tardar varios días, pero ten paciencia, continúa con el masaje regular y ambos os veréis recompensados.

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bebedormir - Otros pases relajación

Otros pases relajación

‘Indos estos sencillo» movimientos durante el masaje pueden aliviar el eolio, y se pueden realizar
cualquier momento, tanto si el bebé está vestido como desnudo. Repítelos cuatro veces.
1. Con el bebé frente a ti, sujeta sus tobillos, flexiona las rodillas y acércalas al vientre. Luego estíralas de nuevo. Cuando estén sobre el vientre, balancéalas suavemente a un lado y al otro para que el niño relaje las rodillas, y al estirar las piernas, balancea un poco las caderas.
2. A continuación flexiona y estira cada pierna, como si montara en bicicleta. Hazlo lentamente, procurando que la pierna se estire por completo. A los bebés les suele gustar este movimiento.
3. Cruza las piernas a la altura del vientre y presiónalas delicadamente sobre el mismo. Lo ayudarás a expulsar gases. Manten esta posición durante unos segundos y luego estíralas. Invierte la posición de las piernas en el cruce y repite la secuencia.

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