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masaje bebe - Antes de empezar

Antes de empezar

Recuerda que la piel del bebés es extremadamente sensible. No hay nada peor que unas manos frías cuando intentas relajarlo o darle de comer. Así pues,antes de iniciar el masaje, úntate las manos y frótalas para que se calienten. Daré dos consejos a los padres para que estén seguros de que tienen las manos calientes (personalmente, siempre tengo las manos frías!). Primero, antes de empezar, me lavo las manos calientes (personalmente, siempre tengo las manos frías!). Primero, antes de empezar, me lavo las manos con jabón y agua muy caliente, pasándolas repetidamente por debajo de chorro. Y segundo, me gusta poner un frasco de aceite en el microondas durante diez segundos. Al sacarlo,agítalo para que el aceite precalentado se distribuya uniformemente por todo el frasco y luego pruébalo echando un poco en la cara interior de la muñeca y comprobar así que no está excesivamente caliente. Cuando te lo eches en las manos, asegúrate de que no está demasiado caliente para el bebé.

Mientras te frotas las manos, mantén el contacto visual con tu hijo háblale. Recuerda que cuanto dices y todos tus movimientos son una expresión de tu amor. Si empiezas el masaje de esta forma, el niño sabrá a qué atenerse se relajará.

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masajebt - Autorización

Autorización

Aunque pueda parecer extraño, antes de empezar el masaje deberías pedir la autorización  del bebé para tocarlo. Aunque creas que los niños de esta edad son incapaces de comprender lo que estás diciendo, si lo haces le estarás demonstrando respeto por su cuerpo y límites personales. No olvides que los bebés son muy interactivos; no des por sentado que se sentirá satisfecho.

Como debes hacerlo? Cuando estéis en una posición cómoda, pon un poco de aceite en las manos y frótalas para que vea lo que estás haciendo. Poco a poco el bebé empezará a identificar este proceso y anticipar lo que sucederá a continuación: el masaje. Acto seguido, pídele permiso. Sí,por supuesto,es posible que no comprenda tus palabras, pero la intención que subyace debajo de ellas no se debe infravalorar. El niño la percibe, y si tu intención es tranquilizarlo y demostrarle tu amor, lo captará. También es sensible a la forma en la que respondes a sus sentimientos. Procura identificar sus reacciones antes de empezar el masaje.

Ahora fíjate en su respuesta. Abrir los brazos indica vulnerabilidad y confianza. Es una señal de singue adelante. Los brazos cerrados, en cambio, son protectores. Experimenta con algunos de los métodos de relajación que se describen en este capítulo para seducirlo y serenarlo. Siempre es preferible esperar a que el bebé acepte de buen grado tu solicitud. Con el tiempo, esto tendrá un efecto muy positivo en su autoestima, que también puedes potenciar con otras afirmaciones durante el masaje, tales como “Eres fuerte” o “Qué bien te sientes”.

Básicamente, cuando pides permiso a tu hijo para tocarlo y esperas una respuesta estimulante, le estás enseñando que su cuerpo es privado y que sólo él puede terminar quién, cuándo, dónde y cómo lo puede tocar,lo cual, a su vez, formenta el sentido de autorrespeto del niño y establece los límites de la confianza e intimidad.

 

Consejos para el éxito

– No des tu hijo un «tranquilizador» o cualquier otra cosa durante el masaje. Podría sobreestimularlo, y lo que en realidad pretendes es que se concentre en ti y en el masaje. Sin embargo,todos los bebés son diferentes, y algunos de ellos sí lo necessitan. Aun así, si es posible, intenta evitarlo.

– El masaje debe hacerlo una sola persona. Aunque tus otros hijos quieran ayudarte, sólo conseguirán confundir al pequeño. Dale tiempo para que primero se familiarice contigo, y luego con los demás, siempre de uno en uno. Si alguien desea aprender a dar masajes (un abuelo o un hermano), procura que la transición sea lo más suave posible. Recuerda que la nueva persona, al igual que lo hiciste tú, debería pedirle permiso para tocarlo.

– Ponte siempre en situación. Inspira profundamente, relájate y libera el estrés acumulado durante el día. Si estás tenso, es muy probable que tu hijo también lo esté.

– En el caso de bebés prematuros, el hipo es uns señal de estrés. Dado que estos niños son demasiado pequeñitos como para establecer un contacto visual, debes confiar en otras reacciones tanto en el hospital como en casa. Si tiene hipo o tratar de evitar el contacto físico, será una claríssima evidencia de sobreestimulación. Pide siempre la autorización del médico antes de hacer masajes a un bebé prematuro, ya que el peso es un factor de seguridad.

– Los padres de niños con necesidades especiales también deben consultar al pediatra antes de iniciar un programa de masaje. Infórmate de los posibles problemas y limitaciones del pequeniñ y luego actua seguiendo estas diretrices. El masaje del bebé es íntimo, no terapéutico, y debes saber lo que podría ser contraproducente o intensivo en relación con sus  necesidades exclusivas. También tienes que saber que la respuesta al masaje puede ser diferente de la que se describe en este libro a causa de estas necesidades especiales.

– Los padres adoptivos pueden observar que su hijo evita el contacto visual y que tarda mucho más en estableces un vínculo emocional. En estos casos, llorar durante el masaje forma parte de un proceso de liberación de tensión y malestar, sobre todo cuando le frotas el pecho. Si al hacerlo,llora,reconfórtalo, háblale con cariño y desplaza las manos lentamente desde del corazón en todas direcciones. Con el tiempo, confiará más y llorará menos.

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dormirbocaabajoarriba - Dormir boca abajo o boca arriba?

Dormir boca abajo o boca arriba?

El ciclo de sueño del bebé está relacionado con su ciclo de alimentación, por lo
menos en las primeras etapas de la vida. Al principio, el sueño es corto y frecuente, pero a medida que va aumentando su interacción con el mundo que lo rodea, también las horas de sueño se alargan. Un masaje regular, o incluso una suave caricia similar al Pase de Pluma del que ya hemos hablado en este libro puede ayudar a los niños que tienen dificultades para conciliar el sueño. Mejor aún, un masaje como parte de la siesta y de la rutina de acostarse contribuye a ajustar lentamente el programa de sueño del pequeñín al de la familia.

En total, los recién nacidos duermen entre doce y veinte horas diarias, y los períodos de sueño se alargan y disminuye su frecuencia a medida que van madurando.
Durante muchísimos años se ha creído que acostar al niño boca abajo era ideal para
su salud general y su seguridad. No obstante, estudios recientes han demostrado
que esta posición puede aumentar el riesgo del síndrome de muerte súbita. Veamos cuál es el protocolo actual en cuanto a la seguridad en el sueño se refiere:
• Coloca a tu hijo de espalda, asegurándote de que el colchón y la cuna reúnen
las condiciones de seguridad vigentes. Se desaconseja el uso de camas de
agua, sofás y colchones blandos.

• Retira de la cuna toda clase de objetos blandos, tales como almohadas, «tranquilizadores», mantitas de borreguito y muñecos de peluche.

• Utiliza un «pelele» a modo de manta. Es lo bastante caliente.

• Si prefieres usar una manta, pon al niño con los pies al pie de la cuna, sujeta los bordes debajo del colchón y tápalo sólo hasta el pecho.

• Periódicamente durante el día, acuesta al bebé boca abajo para fomentar el
fortalecimiento de los músculos de los brazos y el cuello. Otra alternativa consiste en llevarlo en una mochila delantera.

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masajepies2 - El tacto en la reflexología

El tacto en la reflexología

Cuando hagas un masaje a tu hijo, aplica siempre un contacto «sutil», aunque no demasiado leve. Al igual que a la mayoría de los adultos, a los niños les encanta que les froten los pies con una presión bastante firme. A menudo, con un pase muy ligero, el niño aparta instintivamente los pies, tal vez a causa del cosquilleo que produce.
Dado que los pies del bebé son muy pequeñitos, en ocasiones es difícil localizar la posición exacta de las áreas de reflejo. Te recomiendo concentrarte en aquellas que corresponden a los sistemas orgánicos descritos por la reflexología siguiendo el gráfico (véase página siguiente). Pero aun en el caso de que no sepas dónde están exactamente los puntos de reflejo, puedes realizar un masaje eficaz, siempre que frotes los pies con la intención de curar y transmitir paz y amor. Basta con sujetar el pie del niño para influir en su sistema nervioso y relajarlo. En cualquier caso, con un poco de práctica aprenderás a localizar mejor las áreas de reflejo.

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colicomasaje - Alivio del cólico con el masaje

Alivio del cólico con el masaje

Para desesperación de muchos nuevos padres, los médicos no conocen las causas del cólico, que se I caracteriza por un llanto excesivo, irritabilidad extrema, sensibilidad acentuada e insomnio. En medicina se define el cólico como un llanto inconsolable que se produce durante los tres primeros meses de vida del bebé y que dura, por lo menos, tres horas al día, tres días por semana, y que continúa duran- te tres semanas. Aunque por término medio la mayoría de pequeñines lloran 1-3 horas intercaladas al día, los que sufren cólicos lo hacen de una forma muchísimo más acusada, a menudo gritando, levantan- do las piernas y expulsando gases. Según la Academia Americana de Pediatría, aproximadamente uno de cada cinco niños desarrolla un cólico, casi siempre entre las 2 y 4 semanas, prolongándose hasta el tercer, cuarto o quinto mes. En palabras de un médico, «sabes que tu hijo tiene un cólico cuando sientes la irre- sistible urgencia de acondicionarle su propio apartamento». El cólico es difícil de solucionar, ya que casi todo puede desencadenar el llanto del niño. Aunque la causa exacta sigue siendo un misterio, entre las posibles figuran la inmadurez del sistema gastrointesti- nal, la inmadurez del sistema nervioso central y el temperamento del bebé. A medida que el sistema ner- vioso completa su desarrollo alrededor de los 3-6 meses, tu hijo debería tranquilizarse. El masaje en el vientre puede reducir significativamente el tiempo de llanto del niño. Esta técnica de «alivio de cólicos» puede ayudar al organismo a funcionar mejor. La respuesta puede tardar varios días, pero ten paciencia, continúa con el masaje regular y ambos os veréis recompensados.

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bebedormir - Otros pases relajación

Otros pases relajación

‘Indos estos sencillo» movimientos durante el masaje pueden aliviar el eolio, y se pueden realizar
cualquier momento, tanto si el bebé está vestido como desnudo. Repítelos cuatro veces.
1. Con el bebé frente a ti, sujeta sus tobillos, flexiona las rodillas y acércalas al vientre. Luego estíralas de nuevo. Cuando estén sobre el vientre, balancéalas suavemente a un lado y al otro para que el niño relaje las rodillas, y al estirar las piernas, balancea un poco las caderas.
2. A continuación flexiona y estira cada pierna, como si montara en bicicleta. Hazlo lentamente, procurando que la pierna se estire por completo. A los bebés les suele gustar este movimiento.
3. Cruza las piernas a la altura del vientre y presiónalas delicadamente sobre el mismo. Lo ayudarás a expulsar gases. Manten esta posición durante unos segundos y luego estíralas. Invierte la posición de las piernas en el cruce y repite la secuencia.

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bebecolllico - Método de masaje para bebés con cólico

Método de masaje para bebés con cólico

Para bebés con cólico, esta técnica para aliviar la retención de gases es extremadamente útil. Úntate las manos con un poco de aceite para masaje (3-5 gotas de tintura de hierba gatera en aceite de oliva o dealmendra da excelentes resultados), y alternando las manos, pasa la palma desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas, ahuecando las manos. Repítelo por lo menos cinco veces.
A continuación, junta las rodillas de tu hijo, flexiónalas y sostenías cerca del vientre durante treintasegundos, y luego suéltalas. Esto contribuye a mantener el cuerpo «conectado». Luego realiza el Pase Circular. Como recordarás de la sección dedicada al masaje del vientre, este pase consiste en trazar culos alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.
Con el bebé boca arriba frente a ti, desplaza la mano derecha desde justo debajo de la caja torácica (lado izquierdo del bebé) hasta la base del vientre con un movimiento vertical. A continuación, con la mano izquierda, describe un ángulo recto («L» invertida) empezando en el área situada debajo de la caja torácica en el lado derecho del niño, continuando hacia el lado izquierdo, con un movimiento horizontal, y por último, de nuevo con la mano derecha, un doble ángulo recto («U» invertida) empezando en la sección inferior del vientre, continuado hacia arriba hasta la caja torácica (lado derecho del bebé), hacia la derecha con un movimiento horizontal (lado izquierdo del niño) y finalmente hacia abajo. Personalmente, me gusta realizar varias veces cada etapa del pase y luego el pase completo, también
varias veces. Cuando hayas terminado, traza un círculo completo con las manos y luego continúa por debajo del ombligo hacia el lado derecho. Alterna las manos y describe el círculo con un movimiento ininterrumpi-do, apoyando una mano después de la otra. Trabaja con una presión moderada. ¡A los bebés les encanta! Finalmente, júntale de nuevo las rodillas, flexiónalas y mantenías cerca del vientre durante otros treinta segundos. Suelta las piernas y dales un suave masaje para aliviar la tensión. Repite tres veces la rutina completa.

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MASAJE PARA BEBES: LA CARA

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

 

El masaje sobre la cara y el cuero cabelludo del bebé debe ser extremadamente
ligero, evitando acercar el aceite a los ojos. Haz que sea una experiencia lúdica
para que todo el masaje sea divertido y algo que los dos esperáis con gusto. Son
unos momentos para compartir contacto visual, sonidos estimulantes y sonrisas.

 

 

1 rozamiento Sujetando una vez más la ca-
beza del bebé, acaricia muy suavemente
sobre la frente con las yemas de los pulga-
res. Comienza con los dedos juntos sobre
el centro de la frente y ve separándolos
poco a poco Repite varias veces, mante-
niendo los movimientos alejados de los
ojos. Puede que necesites utilizar un poco
más de aceite para que tus pulgares se des-
licen sobre su piel.

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2 rozamiento Coloca los pulgares sobre las
mejillas y repite el rozamiento, trabajando
sobre los pómulos hacia las orejas. Los pul-
gares deben deslizarse con suavidad sobre
la piel. Pellizca ligeramente los mofletes
para hacer sonreír al bebé. Repite trazan-
do varias líneas sobre la cara.

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3 rozamiento Lleva los pulgares hasta la
barbilla, doblando los índices por debajo y
colocando las yemas de los pulgares en el
centro. Mueve despacio las manos a lo lar-
go de la línea de la mandíbula. Repite va-
rias veces y, en la última, da unos ligeros
apretoncillos a los lóbulos de las orejas.

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4 rozamiento Coloca las palmas de las ma-
nos justo por encima de la línea de naci-
miento del pelo, con los dedos hacia el
centro de la cabeza. Con suavidad acaricia
el pelo del bebé hacia la nuca. Utiliza las
manos de forma alterna para obtener un
ritmo suave y relajante. Es un momento es-
tupendo para compartir un montón de
contacto visual y sonidos tranquilizadores.

MASAJE PARA BEBES: LA CARA

 

 

 

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masaje bebe1 - Revisión del masaje del bebé

Revisión del masaje del bebé

Si has llegado hasta aquí y has aprendido y practicado el masaje de las diferentes partes del cuerpo de tu hijo, estarás listo para seguir adelante y ofrecerle una rutina completa de masaje. Ten en cuenta la posibilidad de que el niño no siempre se muestre receptivo a un masaje completo. Le puede gustar un masaje en las piernas o el vientre, pero resistirse si lo intentas en los brazos, por ejemplo. Sin embargo, incluso con un masaje en una o dos áreas el pequeñín se beneficiará de la calidez de tu tacto. Más adelante, a medida que se vaya acostumbrando a la sensación del masaje, podrás probar en otras áreas. Antes de repasar la secuencia de las técnicas, intentaré despejar algunas dudas que podrías tener. Dado que es difícil recordar todos los pases del masaje del bebé, te sugiero utilizar este capítulo a modo de guía durante la sesión.

Preguntas frecuentes

P. ¿Qué debería hacer primero?
R. Antes de empezar el masaje, consulta a tu pediatra.
P. ¿Cuándo debo empezar el masaje de mi hijo?
R. Con la previa autorización del pediatra, puedes empezar el mismo día en que salgas del hospital y lo
lleves a casa.
R ¿Con que frecuencia debería hacer un masaje a mi hijo?
R. Hasta el sexto o séptimo mes, la mayoría de los bebés se beneficia muchísimo de un masaje diario. A
medida que tu hijo se muestre más activo, podrías limitarlo a un par de veces por semana.
P. ¿Cuánto tiempo debería durar el masaje?
R. Dado que la mayoría de los bebés son muy activos y no están quietos en una posición, un masaje completo no debería durar más de veinte minutos. Incluso un masaje diario de pocos minutos te ayudará a sintonizar con su lenguaje corporal y aprender a interpretar sus estados de ánimo, sensaciones y necesidades.
P. ¿Cuándo debería evitar el masaje?
R. Espera siempre cuarenta y cinco minutos después de las tomas. También deberías evitarlo en caso de:
• Enfermedad. No le des un masaje si está enfermo. Consulta a tu pediatra antes de hacerlo.
• Erupciones e infecciones. No trabajes las áreas irritadas o infectadas.
• Vacunas. Es preferible esperar por lo menos una semana antes de darle un masaje después de la vacunación. Evita el masaje directo en el área de la inyección; puede estar muy sensible.
P. ¿Cuándo debería hacer un masaje a mi hijo?
R. El mejor momento es cuando los dos estáis relajados. Observa el comportamiento del niño. Si empiezas y se resiste o disgusta, lo mejor es interrumpir la sesión y dejarlo para más tarde. No fuerces el masaje. Cada bebé es diferente; pruébalo en distintos momentos del día hasta encontrar el ideal para ambos. Después del baño suele dar excelentes resultados.
P. ¿Dónde debería hacer el masaje?
R. Los bebés se relujan más fácilmente si están en un entorno cálido. Elige pues una habitación cálida y silenciosa. Incluso puedes poner música clásica o nanas de fondo.
R ¿Qué material necesito?
R. Vas a necesitar los utensilios siguientes:
• «Tranquilizador» cubierto con una toalla
• Otra toalla para limpiarte las manos
• Aceite inodoro vegetal (de almendra o de sésamo). Te recomiendo los aceites nutritivos 100% naturales y «aptos para el consumo» en lugar de los productos comerciales con una base inorgánica de petróleo, que (Hieden perjudicar el delicado tracto digestivo del bebé. El aceite inodoro es el mejor, ya que el sentido del olfato está muy desarrollado en los pequeñines, y la identificación del olor de la madre es un factor muy importante en el establecimiento de vínculos afectivos.
R ¿Debería hacer algo más?
R. Dedica unos minutos a lavarte a conciencia las manos y a limar las uñas para eliminar los bordes agudos. Procura que éstas no sean demasiado largas.
P. ¿Que debo hacer si llora?
R. Si en cualquier momento de la sesión de masaje tu hijo se echa a llorar, no lo interrumpas de inmediato. El tacto alivia mucha tensión y puede provocar ganas de llorar incluso en los adultos. Continúa durante algunos minutos, hablándole suavemente, o simplemente apoya las manos en el cuerpo del niño mientras le hablas. Además del llanto, el pataleo y desvío de la mirada también son signos de sobrecstimulación. Tcnlo presente y acorta la sesión de masaje, tal vez unos pocos minutos en una sola parte del cuerpo, trabajando esta área durante una semana. Localiza el punto que menos desagrada a tu hijo y aplica el masaje sólo en esa área hasta que se sienta más cómodo. Luego pasa a otra. También puedes hacer un descanso y realizarle algunos estiramientos de brazos y piernas. A menudo, este cambio interrumpe el llanto. Espera un poco y continúa. Si no deja de llorar después de un breve descanso, recuerda dónde le estabas haciendo el masaje. Por ejemplo, si era en el vientre, tal vez tenga gases o dolor de estómago, o si era en un brazo, quizá le haya quedado dolorido durante el paño. Aprovecha esta extraordinaria oportunidad de aprender cómo tu hijo expresa su malestar.

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56as4da565d4ada56d56sa4d - MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO

 

 

Una vez relajado, a tu bebé no le importará que le des masaje sobre la espalda.
Asegúrate de que el cuerpo está bien apoyado. Haz movimientos de barrido,
cortos y ligeros, que fluyan uno con otro, y acorta la secuencia si tu bebé
o tú os cansáis. Adapta las maniobras para ajustarías a la postura de tu bebé.

 

 

1 rozamiento Encuentra una postura có-
moda para el masaje, de forma que tu
bebé esté bien apoyado. Frótate un poco
de aceite en los dedos y efectúa un roza-
miento sobre la espalda. Comienza con
los dedos juntos en la zona lumbar, deslí-
zalos hasta los hombros y vuelve a bajar
por los lados del cuerpo. Las maniobras
deben ser tranquilizadoras, con las manos
amoldadas a la forma de los músculos.

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2 círculos Repite el rozamiento y, al separar
las manos, traza círculos hacia fuera con
los pulgares siguiendo la línea de los hom-
bros. Estos círculos deben ser espirales
continuas, deslizando los pulgares sobre
la piel. Repite los movimientos circulares
varias veces. Comienza a dos centímetros
y medio de la columna y masajea hacia los
brazos.

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3 fricciones alternas Coloca las manos jus-
to debajo de las axilas, sobre los lados
opuestos de las costillas. Lentamente acér-
calas de forma que crucen hasta el otro
lado. Fricciona con suavidad hasta la zona
lumbar. La maniobra debe ser ligera y los
movimientos deben deslizarse sobre la
piel, sin estirar. Repite varias veces por
toda la espalda.

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4 círculos Al volver a la zona lumbar, traza
círculos grandes y amplios con los pulga-
res sobre la parte superior de los glúteos.
Comienza a dos centímetros y medio de
la columna y ve dibujando espirales por la
piel. Si utilizas los lados de los pulgares, te
asegurarás de que la presión sea siempre
la misma y no profundice. Repite varias
veces.

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5 rozamiento Aplícate un poco más de acei-
te en las manos y vuelve a hacer un roza-
miento sobre la espalda del bebé, pero esta
vez pasando sobre el dorso de los brazos
hasta las manos. Deslízate sobre las manos
y los dedos con un movimiento amplio y
continuado. Repite varias veces para acei-
tar y estimular convenientemente la piel.

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6 balanceo Coloca las manos alrededor de
la parte superior del brazo. Con suavidad
balancea los músculos entre las manos, tra-
bajando hasta la muñeca. Manten las ma-
nos amoldadas a los músculos y relaja los
movimientos en el codo. Ajusta las manos
para acomodarlas a la postura del bebé, y
sencillamente balancea toda la superficie
del brazo que te sea posible.

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7 rodado con los pulgares Sujeta la mano
de tu bebé y rueda con los pulgares sobre
el dorso de la mano hacia los dedos, esti-
rándolos todo lo que puedas. Rueda dibu-
jando varios trazos, empleando los lados
de los pulgares para que los movimientos
sean más suaves. Traza círculos muy suaves
entre los tendones y alrededor de los nu-
dillos.

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8 apretar Aprieta suavemente los dedos del
bebé entre los dedos índice y pulgar. Ma-
sajéalos uno por uno, trabajando hacia
abajo y sobre la punta. También puedes
frotar y rodar los dedos entre los tuyos.
Efectúa unos pases neurosedantes por el
brazo, desde el hombro hasta las puntas de
los dedos, y repite todos los movimientos
en el otro brazo.

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9 rozamiento Frótate un poco de aceite en
los dedos si lo necesitas y coloca las puntas
juntas sobre la zona lumbar del bebé. Des-
lízalas hacia arriba y separa las manos para
trabajar sobre los glúteos y a lo largo de las
piernas. Repite los movimientos vanas ve-
ces, trabajando hasta los pies y sobre ellos.

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10 apretar Tras el último rozamiento, aprie-
ta las plantas de los pies, con los pulga-
res sobre ellas y los otros dedos soste-
niéndolas por debajo. Aprieta suavemente
los pies entre tus dedos, especialmente la
parte carnosa de las plantas. Recuerda
que debes evitar los arcos de los pies.

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11 fricciones alternas Coloca las manos a
ambos lados del muslo, con los dedos ha-
cia dentro. Deslízaías lentamente una ha-
cia la otra hasta alcanzar el lado contrarío
de la pierna. Continúa friccionando mien-
tras subes y bajas por el muslo hasta la ro-
dilla. Manten las muñecas relajadas y las
manos amoldadas a los músculos.

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12 presión con los pulgares Para masajear
sobre la parte posterior de la rodilla, cam-
bia los movimientos por presiones con los
pulgares. Sujeta la rodilla por abajo si es
necesario y estira hacia fuera sobre el plie-
gue con los lados de los pulgares. Cúrva-
los alrededor de los lados de la rodilla antes
de repetir el movimiento. A continuación
continúa friccionando, alternando las ma-
nos por la pantorrilla hasta el tobillo.

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13 fricciones alternas Coge el pie del bebé
entre tus manos, con los dedos por deba-
jo y los pulgares sobre las plantas. Friccio-
na hacia atrás y hacia delante con las dos
manos al mismo tiempo. A continuación
deslízaías hasta el centro y vuelve. Los mo-
vimientos deben deslizarse sobre la piel
mientras los dedos permanecen amolda-
dos alrededor del pie.

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14 presión con los dedos Manteniendo el
pie sujeto entre tus manos, traza círculos
suaves y presiona bajo la base de los de-
dos. Utiliza la punta del pulgar para pre-
sionar ligeramente entre las articulaciones
y a su alrededor, y para hacer círculos so-
bre las yemas de los dedos. Es un movi-
miento muy agradable para relajar el pie.
Recuerda que debes mantener la presión
suave y calmante.

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15 estirar Coge el pie con una mano y con la
otra tira de los dedos, uno por uno. Re-
tuerce desde la base de cada dedo hasta
la punta. Presiona y aprieta entre tus de-
dos para que los movimientos resulten di-
vertidos. Aprieta y sujeta la yema de cada
dedo antes de deslizante sobre la punta.

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16 pases neurosedantes Sujeta la pierna
con una mano y efectúa unos pases neu-
rosedantes por toda su longitud con la
otra, con movimientos ligeros para esti-
mular la pierna. Los toques cortos con las
puntas de los dedos son los más agrada-
bles y resultan relajantes y calmantes. Re-
pite varias veces sobre el pie, todos los
movimientos, en la otra pierna.

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17 pellizqueo Ésta es una ligera variación del
pellizqueo. Sujeta al bebé por debajo del
hombro. Coloca el pulgar y el índice en la
nuca, sobre los músculos a ambos lados
de la columna. Levanta suavemente la
mano y desliza los dedos sobre la piel
«agarrando» el aire. Debes hacerlo con
mucha suavidad, sin apretar ni pellizcar.
Repite dos veces más para relajar el cuello.

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18 tecleteo Tamborilea con suavidad a lo lar-
go de toda la espalda con las yemas de los
dedos, empleando movimientos peque-
ños y ligeros, como gotas de lluvia. Evita
golpear sobre la columna. Trabaja desde
los hombros hasta la zona lumbar en una
serie de movimientos alegres. Repite va-
rias veces.

MASAJE PARA BEBES: PARTE POSTERIOR DEL CUERPO


 

19 pases neurosedantes Pasa suavemente
las puntas de los dedos por la columna,
desde los hombros hasta la zona lumbar.
Manten las muñecas relajadas y efectúa
una sene de movimientos fluidos, emplean-
do las manos una después de la otra. Es-
tos movimientos deben ser calmantes, re-
lajantes y cariñosos.

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20 descanso Para cerrar el masaje, descansa
las manos con suavidad sobre la espalda
durante unos momentos. Debes colocar
una mano entre los omóplatos y la otra
sobre el sacro (el triángulo óseo de la base
de la columna). Respira con calma unos
instantes y céntrate en el contacto entre
tus manos y la piel de tu bebé. A conti-
nuación dale la vuelta y ponle de cara a ti.

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