deteccion de gases - Detección de gases

Detección de gases

«Camina» por el vientre del bebé con las yemas de los dedos, de izquierda a derecha, siguiendo la forma de la «U» invertida. Esto te permitirá localizar las burbujas de aire. Si lo prefieres, puedes utilizar las dos manos y caminar con el índice y el corazón. Si detectas una pequeña burbuja, dedica unos segundos a trabajar esta área hasta que la expulse. Habitualmente, los pequeñines recompensan la atención con una sonrisita de alivio. Para completar el masaje del vientre, levanta las piernas del niño hasta el pecho y luego suéltalas. Le facilitarás la digestión y contribuirás a la expulsión de los gases. Haz un breve descanso (también puedes hacerlo después del masaje del pecho) y aprovecha para cambiarle el pañal o limpiar las deposiciones.

resumen - Resumen de la secuencia de masaje del vientre

Resumen de la secuencia de masaje del vientre

1. Pase descendente. Alternando las palmas de las mano desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas.

2. Pase circular. Masaje alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.

3. Pases dactilares. Pases cortos y solapados con los dedos, describiendo una «U» invertida.

4. Pase de pulgar. Con los pulgares juntos en el vientre del bebé y empujando suavemente hacia los costados.

5. Almohadilla. Sujetando las piernas del niño con una mano a la altura de los tobillos, o con las dos manos al mismo tiempo, según prefieras, y desplazando el borde blando de la palma de las manos (como si arrastraras arena hacia ti).

detalles - Más detalles acerca del vientre

Más detalles acerca del vientre

Alimentado a través del cordón umbilical, el vientre constituye el centro neurálgico de la vida del bebé en útero materno. Durante el parto, la conexión umbilical se mantiene hasta que, poco después, los órganos vitales empiezan a funcionar por sí solos: un perfecto intercambio fisiológico que mantiene el soporte del entorno anterior hasta que el niño está fisiológicamente seguro en el nuevo. Más adelante, cuando los últimos vestigios de la vida uterina desaparecen, los restos del cordón umbilical se desprenden, dejando atrás del ombligo, un punto diminuto que actúa a modo de recordatorio constante de la conexión con nuestra madre. Como centro de intuición, las sensaciones intestinales predicen a menudo el resultado de un evento con mayor precisión que el intelecto. Cuántas veces habrás oído a un padre decir que su hijo parece reconocer instintivamente a las personas y circunstancias «buenas» y «malas»? Como adultos, disponemos de una mente racional que nos ayuda a emitir juicios, dependiendo estrictamente de ella. Pero el bebé sólo dispone de sentimientos dificiles de explicar. Deste tiempos remotos los japoneses han considerado el vientre como el Onaka, o centro venerado, y tanto los japoneses como los chinos por un igual, como el centro del Chi, una fuente de extraordinaria energía utilizado para la autocuración y autodefesa. Como centro emocional, el vientre se tensa como respuesta al miedo, al estrés y a la ansiedad, y se relaja con la camla. Recientes estudiso médicos revelan que las células nerviosas en el intestino delgado son casi tan prolíficas como las del propio cerebro. De ahí que esta área se conozca como el «pequeño cerebro». Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es la relación, si la hay, entre este factor celular y nuestros instintos, es muy posible que aquellas «sensaciones en el estómago» que en ocasiones experimentamos estén de algún modo asociadas a esta gran concentración de nervios.

masaje del vientre - Masaje del vientre

Masaje del vientre

Un buen masaje en el vientre y el pecho del bebé no sólo lo tranquilizará, sino que también le proporcionará el alivio necesario en el caso de retención de gases y estreñimiento. Si se muestra irritado o nervioso, unos pocos minutos de masaje en el vientre, incluso sobre la ropa, obran maravillas. Por otra parte, ayudar la niño a sentirse conectado con esta área de su cuerpo desarrolla la confianza y la seguridad en sí mismo. En Oriente, en el budismo y taoísmo, así como también en las artes marciales, el ombligo está considerado como el centro del poder personal. También es el área de la que depende el sentido del equilibrio. Antes de examinar las técnicas, permíteme compartir contigo algunas directrices de seguridad:

  1. Asegúrate de que el cordón umbilical se ha curado completamente antes de hacer un masaje en esta área.
  2. Dado que la finalidad del masaje del vientre es facilitar la circulación de los gases y de los residuos de desecho hacia los intestinos, los pases deberían seguir siempre la dirección natural del colon, es decir, desde el lado derecho del bebé hasta el izquierdo. (Si estás mirando al niño, el pase debería realizarse de izquierda a derecha.)
  3. Aplica siempre un movimiento en el sentido de las manecillas del reloj cuando realices un masaje en el vientre. Hacerlo en la dirección opuesta puede provocar molestias en el delicado sistema intestinal del bebé.

 

Pase Descendente:

– Úntate las mano con un poco de masaje, y alternándolas, desplaza las palmas hacia abajo desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas. Repítelo varias veces. Esto ayuda a «conectar» el torso con las piernas, creando una sensación de plenitud corporal iniciada con el pase de saludo. Este pase es especialmente beneficioso para aliviar el dolor producido pro la retención de gases. Los bebés tragan siempre un poquito de aire al comer, aunque algunos son más propensos que otros a retenerlo, sobre todo los que se alimentan con biberón. Puedes detectar la retención si llora y levanta las piernas. Para relajar el vientre aun más si cabe, levántale las piernas con una mano y continúa el masaje con la otra. En mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas de color azul pálido en la parte delantera.Síguelas con las manos para completar el Pase Descendente.

Pase Circular:

– Se realiza alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj y consta de tres etapas. Primero, con el niño mirando hacia ti, desplaza la mano derecha desde justo debajo de la caja torácica (lado iquiero del bebé) hasta la base del vientre con un movimiento vertical. A continuación, con la mano izquierda, describe un ángulo recto («L» invertida) empezando en el área situada debajo de la caja torácica en el lado derecho del niño, continuando hacia el lado izquierdo, con un movimiento horizontal, y por último, de nuevo con la mano derecha, un doble ángulo recto («U» invertida) empezando en la sección inferior del vientre, continuado hacia arriba hasta la caja torácica (lado derecho del bebé), hacia la derecha con un movimiento horizontal (lado izquierdo del niño) y finalmente hacia abajo. Repite varias veces toda la secuencia, alternando la mano derecha y la mano izquierda (como si treparas por una cuerda), y describiendo un círculo ininterrumpido, siempre con una ligera presión. A los pequeñines les encanta! Recuerda que es muy importante realizar este pase sólo en el sentido de las agujas del reloj, ya que éste es el movimiento natural del tracto digestivo y gastrointestinal. Si lo haces al revés, desplazarás los gases en la dirección equivocada, provocando una mayor sensación de dolor en tu hijo. Si dispones de mi body de masaje, el Pase Circular corresponde al círculo amarillo con las manos anaranjadas. Insisto a costa de hacerme pesada: con el niño mirando hacia ti, desplaza las manos en la dirección de las manecillas del reloj, nunca en la contraria. Alterna este pase con el siguiente.

Pases Dactilares:

– Alternando las manos, efectúa pases cortos con los dedos, solapándolos ligeramente. Empieza en el lado derecho del niño y desliza los dedos realizando el mismo movimiento de «U» invertida del Pase Circular y terminando en el lado izquierdo. Estos pases relajantes siguen la dirección del colon y ayudan a expulsar los gases acumulados. Asimismo, alivian el dolor de estómago provocado por la retención de gases, el estreñimiento y los cólicos, que algunos pediatras asocian a la acumulación de gases en el abdomen.

Pase de Pulgar:

– Tal y como su nombre indica, empieza con los pulgares situados justo debajo de la caja torácica del bebé. Desliza los pulgares hacia arriba, a ambos lados del cuerpo, desde el ombligo. Si el niño tiene gases, tal vez le disguste, pero si continúas, lo ayudarás a desplazarlos y expulsarlos más deprisa.

Almohadilla:

– Lo puedes hacer de dos formas, sujetando las piernas del bebé con una mano a la altura de los tobillos, y desplazando la otra de arriba abajo, en un lado del cuerpo, frotando el vientre con el borde de la palma de la mano, como si arrastraras arena hacia ti, y luego cambiando de manos para trabajar el otro lado del cuerpo del niño, o bien con las dos manos a un tiempo, describiendo ligeros semicírculos con el borde de las palmas, en un lado hacia arriba y en el otro hacia abajo (véase ilustración). Es un pase muy eficaz para relajar el vientre.