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El tacto en la reflexología

Cuando hagas un masaje a tu hijo, aplica siempre un contacto «sutil», aunque no demasiado leve. Al igual que a la mayoría de los adultos, a los niños les encanta que les froten los pies con una presión bastante firme. A menudo, con un pase muy ligero, el niño aparta instintivamente los pies, tal vez a causa del cosquilleo que produce.
Dado que los pies del bebé son muy pequeñitos, en ocasiones es difícil localizar la posición exacta de las áreas de reflejo. Te recomiendo concentrarte en aquellas que corresponden a los sistemas orgánicos descritos por la reflexología siguiendo el gráfico (véase página siguiente). Pero aun en el caso de que no sepas dónde están exactamente los puntos de reflejo, puedes realizar un masaje eficaz, siempre que frotes los pies con la intención de curar y transmitir paz y amor. Basta con sujetar el pie del niño para influir en su sistema nervioso y relajarlo. En cualquier caso, con un poco de práctica aprenderás a localizar mejor las áreas de reflejo.

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laspatitas - Técnicas - De Paseo con los pulgares

Técnicas – De Paseo con los pulgares

Ésta es una técnica extraordinaria que permite estimular grandes áreas del pie e influir en todos los sistemas orgánicos en lugar de puntos de reflejo específicos. Sujeta el talón con la mano de soporte y apoya el pulgar en el área de reflejo que quieras trabajar. (Usa el gráfico de reflexología de este capítulo.) Con un movimiento de «oruga», flexiona la primera articulación del pulgar y desplázalo.

lentamente desde el talón hasta los dedos, siempre hacia delante, nunca hacia atrás. Para trabajar todo el pie con el «paseo con el pulgar», te aconsejo dividirlo en cinco secciones con líneas horizontales (pelvis, cintura, diafragma y cuello/hombros). Cuando llegues a la sección superior, desplaza de nuevo el dedo hasta la línea de partida, rciniciando el proceso. Con esta técnica trabajarás todo el pie.
LO QUE DEBES RECORDAR
1. Suavidad con las manos
Procura trabajar con las manos relajadas al dar un masaje en los pies. Recuerda que el objetivo es poten-
ciar tus propias habilidades relajando y desestrcsando el cuerpo. Si mantienes la concentración, el tacto
transmitirá la energía necesaria para serenar el cuerpo y la mente, eliminando los bloqueos de energía. Es difícil de conseguir si tus manos irritan la piel del bebé.

2. Comunicación
Cuando estés haciendo un masaje a tu hijo, deberás confiar en una detenida observación para saber cuándo hay que reajustar la presión en los puntos sensibles, especialmente si al niño le han extraído muestras de sangre en el talón u otra área del pie, en cuyo caso puede estar extremadamente sensible. Al principio de un tratamiento es importante prestar atención a las respuestas del pequeñín para saber si estás ejerciendo una presión adecuada. No olvides que la reflexología debería provocar siempre una sensación agradable. Si el bebé se pone tenso porque siente dolor, se desaprovechará una buena parte del efecto positivo.
Tómate el tiempo necesario para explorar mientras trabajas. Si encuentras áreas «granulosas», dedícales varios minutos. (Cuando hablo de áreas «granulosas» me estoy refiriendo a zonas que parecen «nudosas», como si hubiera arena debajo de la piel.) Poco a poco desaparecerán.
3. Sentir el pie
Mientras aplicas las técnicas de reflexología en los pies, recuerda sintonizar el masaje con tu propio sentido del tacto. Cuanto más practiques, más fácil te resultará localizar las áreas «nudosas», que indican la existencia de trastornos potenciales en su órgano correspondiente. A medida que vayas desarrollando la sensibilidad en las yemas de los dedos, serás capaz de detectar sutiles cambios en la superficie de la piel y eliminar los problemas antes de que se manifiesten en el cuerpo del niño. Aun en el caso de que conozcas la existencia de algún trastorno, si prestas atención a lo que están sintiendo tus dedos, en lugar de limitarte simplemente a realizar la secuencia de movimientos de la técnica, podrás aplicar un tratamiento de reflexología más eficaz. Una forma excelente de desarrollar el sentido del tacto consiste en practicar con tus pies. Antes de iniciar la sesión con tu hijo, dedícales unos minutos y hazte un masaje para descubrir lo que se siente.
4. Intuición
Los tratamientos de reflexología carecen de una rutina precisa. Guíate por la intuición. Cuando estés
trabajando los pies, concéntrate en las áreas «congestionadas» que dan la sensación de estar «granulosas», es decir, como si se hubieran alojado diminutos cristalitos debajo de la piel. Aunque al principio te pueda parecer difícil, dejando que sean las propias manos las que se desplacen a su antojo, te será mucho más fácil confiar en tu intuición. Unas veces detectarás áreas más calientes o más frías que otras. Es un signo de una posible congestión; y otras simplemente tendrás un «presentimiento» que te llevará a prestar atención a una área de reflejo determinada. Las respuestas del niño te indicarán la dirección en la que se deben desplazar los dedos.
5. Cuidado con los cosquilieos
Muchos bebés tienen cosquillas cuando les tocas la planta de los pies, aunque casi siempre es el resultado de un contacto excesivamente leve que provoca risitas nerviosas y que obliga al pequeñín a apartar instintivamente los pies. Si es el caso de tu hijo, interrumpe el masaje y sujétale el pie con firmeza entre las manos durante diez segundos. Así se acostumbrará a las sensaciones del tacto y se relajará. A continuación, cuando empieces a estimular el pie, procura mantener una presión uniforme y
movimientos cortos. La mejor técnica en el caso de bebés hipersensibles o propensos al cosquilleo
consiste en realizar pequeños círculos con el pulgar muy lentamente. Cuando el pie se haya relajado,
prueba con otras técnicas de reflexología. Recuerda que la presión con el dedo debe ser firme y el movimiento, lento.

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masagedelospies - Masaje de los pies

Masaje de los pies

Ahora que ya te has familiarizado con las técnicas de masaje de las piernas de tu hijo, nos centraremos en los pies. A los bebés les suele gustar muchísimo el masaje de los pies, aunque al principio, si les han extraído una muestra de sangre en el talón para su posterior análisis podrían resistirse al tacto en esta área. Dale tiempo. Acabará gustándole.
Tal vez ya hayas preparado al niño para el masaje en los pies con el pase de pulgares examinado en el ca- pítulo anterior. Ahora te enseñaré un estilo de masaje basado en la modalidad curativa conocida como «re- flexología». La reflexología es mucho más terapéutica que un simple masaje en los pies. Presionando con el pulgar y el índice, y utilizando algunas técnicas con las manos a estas áreas de reflejo, puede relajar y revitaüzar todas las partes del cuerpo, aliviar el estrés y fomentar la sensación de bienestar del bebé. Asimismo, puede solucionar múltiples trastornos de la salud, además de su función de «mantenimiento preventivo». Más adelante te explicaré más cosas acerca de cómo utilizar la reflexología y en qué puntos debes ejercer la presión para contribuir a la curación de condiciones específicas. Por ahora, bastará con algunas técnicas básicas para que puedas hacer un masaje en los pies de tu hijo como parte de la rutina general de masaje. Te será más fácil aprender esta secuencia y luego volver atrás y concentrarte en el aprendizaje de la reflexología.

 

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