la espalda - La espalda

La espalda

El cuerpo de tu hijo es tan fuerte como la espalda que lo soporta. La espalda del recién nacido seguirá
estando redondeada como resultado de su posición en el útero materno. Aun así, desde los primeros días de vida, el niño empezará a estirar los músculos que soportan la columna vertebral, proporcionándole una mayor flexibilidad. A medida que el niño va creciendo, el desarrollo sano de la columna es esencial para el progreso de las habilidades motrices avanzadas. Esto es debido a que la columna es el pilar central de soporte no sólo de la cabeza y el corazón, sino también de los pulmones y órganos digestivos. Es una columna hueca y flexible compuesta por treinta y tres huesos que realiza cuatro curvas simétricas y opuestas para equilibrar y contrarrestar el peso que soporta. Verdadero «árbol de la vida», la columna vertebral aloja el sistema nervioso, y en cada una de sus articulaciones se proyectan y multiplican dos raíces nerviosas que conectan con cada parte viva del organismo. La fortaleza y flexibilidad de la columna es crucial para:

  • la salud del sistema nervioso.
  • la postura y su relación con la gravedad.
  • la flexibilidad del tórax y la capacidad respiratoria.
  • la relajación del abdomen y del tracto digestivo.

Por cierto, es muy importante que el bebé tenga una cama con el suficiente espacio para moverse mientras duerme. La columna vertebral crece principalmiente cuando está dormindo, de manera que es esencial que disponga de una cama con barrotes que eviten caídas.

desarrollo - Desarrollo medio de las piernas

Desarrollo medio de las piernas

Hitos más importantes en el desarrollo de las piernas en la mayoría de los bebés (por término medio)

  • 3 meses: da pataditas con las piernas.
  • 4 meses: soporta peso en las dos piernas.
  • 6 meses: utiliza las piernas para rodar.
  • 8 meses: empieza a gatear.
  • 9 meses: se tiene en pie sujetándose a una persona u objeto.
  • 10 meses: camina sujetándose del mobiliario.
  • 11 meses: se tiene en pie sin sujeción durante breves instantes.
  • 13 meses: da unos cuantos pasos.
  • 14 meses: camina con ayuda.
  • 15 meses: sube escaleras gateando.
  • 17 meses: trepa y corre.
  • 21 meses: sube escaleras.
  • 23 meses: baja escaleras sin ayuda.
  • 3-4 años: mantiene el equilibrio sobre un pie durante breves instantes.
manos a la obra - Manos a la obra

Manos a la obra

El masaje propiamente dicho se inicia con el paso de saludo («hola!»). Luego seguirás con las piernas y los pies. El masaje en los músculos de las pantorrillas, muslos y nalgas fomenta la elasticidad y coordinación, y mantiene las piernas flexibles, cualidades todas ellas esenciales para el desarrollo de una buena postura. Aunque no existe una secuencia «indiscutible» para hacer un masaje al bebé, te recomiendo empezar con las piernas y los pies, ya que son las partes menos vulnerables del cuerpo. En ocasiones, los niños se ponen tensos y echan a llorar si empiezas por el tronco, más vulnerable. Los bebés cerrarán los brazos instintivamente si realizas un masaje en un área para la que todavía no están preparados. Cuando hayas aprendido la rutina completa, adáptala a las necesidades de tu hijo según consideres oportuno.

 

Pase de Saludo – («hola!»)

El pase de saludo utiliza la técnica de masaje sueca. Consiste en un movimiento muy ligero y deslizante, sin présion. Se trata de proporcionar al niño una «pista» táctil que le indique que estás a punto de hacerle un massaje. Dile «hola» apoyando las dos manos en el vientre y luego desplanzándolas hacia los lados (con suavidad, pero con la suficiente firmeza como para evitar el cosquilleo). Utiliza este pase para que el niño se familiarice con este nueva sensación y observa si se muestra o no predispuesto al masaje. Esta etapa no forma parte del masaje del vientre propiamente dicho, sino que es una introducción a la sesión. El pase de saludo es un modo de averiuguar el grado de receptividad de tu hijo en este preciso momento. Es posible que al principio las nuevas sensaciones le desagraden, pero a medida que se acostumbre a ellas durante la sesión, empezará a relajarse y a disfrutar de tu suave tacto.

 

Después del pase de saludo, continúa con la siguiente secuencia de técnicas para las piernas:

Ordeño Indio

El primer pase del masaje de las piernas es el Ordeño Indio, que se inicia en la parte superior del muslo y discurre hasta el tobillo. Mejora la circulación y relaja y tonifica los músculos. Se denomina así porque desplaza la energía desde el tronco hacia las manos y los pies. Se trata de expulsar el estrés y la energía negativa a través de la punta de las manos y de los pies. El Ordeño Indio se realiza colocando los dedos de una mano sobre la pierna y los dedos de la otra mano, debajo de la pierna, y luego apretando y soltando suavemente la pierna con el borde interior de cada mano mientras te desplazas desde la sección superior del muslo hasta el tobillo. Lo piedes hacer alternando las mano como si estuvireas trepando por una cuerda, o bien manteniéndolas apoyadas en la misma posición y apretar y soltar con suavidad a lo largo de la pierna. Cuando llegues al pie, desplaza de nuevo las mano hasta la parte superior del muslo y repite el pase 2-3 veces para calentar la pierna. Sujeta la pierna con una mano y usa la otra para apretar y «arrastrar» desde la cadera hasta el tobillo. Aplica una presión ligera pero firme, y lo más regular posible. Si la presión es insuficiente, le harás cosquillas. Luego cambia de mano y vuelve a apretar y arrastrarla desde el muslo hasta el tobillo. Repítelo varias veces.

Apretar y girar

Al igual que en el pase del Ordeño Indio, éste empieza en la sección superior del muslo y prosigue hasta el tobillo. Sujeta la pierna del bebé con las dos manos, mientras las aprietas, deslizas y giras alrededor de la pierna. Procura que los movimientos sean lentos y suaves. Guíate por tu instinto y deja que todo suceda con naturalidad. Sigue hablándole: «Relájate», «Te gusta, verdad?», etc. Esto ayudará al niño a asociar la relajación y la comunicación con la hora del masaje. Poco a poco, responderá de una forma más decidida a tuas palabras y entonación. A muchos pequeñines les encanta este pase y suelen sonreír desde su inicio.

Pase de Pulgares

El pase de pulgares significa lo que su propio nombre indica. En lugar de utilizar la mano abierta, ejercerás la presión con los pulgares en las caras opuestas de la pierna. Esto te permite identificar los músculos en los que se haya acumulado la tensión. Coloca una mano a cada lado del muslo de tu hijo y presiona hacia dentro con los pulgares mientras te desplazas desde el muslo hasta el pie. Puedes repetir varias veces este pase para trabajar la cara anterior y posterior del muslo. El pase de pulgares también te permite actuar con eficacia en los pies. Dado que los pies tienen múltiples puntos de reflexología, que más adelante explicaré, te aconsejo extender el masaje de la pierna hasta el pie, utilizando los pulgares para hacer un suave masaje en la planta. También puedes apretar y girar cada dedo del pie. Pasa los lugares por la cara superior del pie, hacia el tobillo, y luego continúa alrededor del tobillo. Tira ligeramente de las áreas mullidas de la planta, presiónalas con los pulgares y luego tira lentamente de la parte superior del pie hacia el tobillo. Esto prepara al niño para la parte del masaje de reflexología podal.

Ordeño Sueco

El siguiente pase se conoce como Ordeño Sueco. Al igual que el indio, consiste en apretar ligeiramente la pierna con el borde interno de cada mano. Empieza en el tobillo y continúa hasta la parte superior de la pierna. El pase del Ordeño Sueco se dirige hacia el corazón, no hacia las extremidades, para mejorar la circulación sanguínea y tonificar los músculos. Apoya las dos manos una a cada lado de la pierna y apriétala y suéltala, deslizándola desde el tobillo hasta la parte superior del muslo. Repite varias veces este pase con una mano sobre la otra o una después de la otra. Luego sujeta el tobillo del niño con una mano, y con la otra presiona y suelta con suavidad mientras la desplazas hacia arriba a lo largo de la cara interna de la pierna. Cuando llegues arriva, cambia de mano, apretando y soltando con la otra para estimular la otra cara de la pierna desde el tobillo hasta la sección superior del muslo. Repételo varias veces. Recuerda que no existe ningún número «correcto» de pases que deberías realizar en cada parte del cuerpo. Confia en tu intuición y deja que las mano los repitan tantas veces como sea necesario mientras el bebé se muestre satisfecho.

Enrollado

Éste es un pase muy sencillo en el que enrollas la pierna entre las manos desde la rodilla del niño hasta el tobillo. Asimismo, si lo deseas, puedes hacerlo con toda la pierna en dirección opuesta. Todo dependerá de la etapa del masaje en la que vayas a introducir este pase, si es que así lo has decidido. Lo he incluido porque ofrece una amplia superficie táctil, y además, porque resulta muy gratificante para los padres, ya que no implica presión. Cuando lo hagas, piensa en cómo enrollarías con las mano un pedazo de plastilina para estirarlo. Enrollar los músculos estimula el sistema nervioso del bebé y relaja los músculos, y lo que es más importante, es una técnica que obra maravillas para nutrir la piel y reducir es estrés.

Pase de Pluma

Concluye el masaje de las piernas atenuando la caricia de las manos y utilizando las yemas de los dedos para deslizarte con el más ligero de los toques a lo largo de toda la pierna del niño, desde la cadera hasta las puntas de los pies, dándoles unos ligeros golpecitos. Este toque prácticamente imperceptible para le pequeñin, pero tiene un extraordinario efecto relajante. El pase de pluma ayuda a integrar las piernas en el tronco y proporciona una inconfundible sensación de «estar llegando al final» de esta etapa del masaje. (Dicho sea de paso, el pase de pluma es uno de los más indicados durante el parto debido a su efecto tranquilizante.) Cuando este toque se aplica con la palma de la mano en grandes áreas del cuerpo, se llama effleurage. Es un pase de masaje sueco y uno de los más relajantes que se conocen. Básicamente, el effleurage consiste en movimientos largos, fluidos y circulares, con las palmas de las mano. Se aplica una ligeríssima presión en los pases ascendentes y se atenúa en los descendentes. Si tu hijo muestra signos de desagrado, tal vez sienta cosquillas. Prueba con un poquito más de presión o arrastrando las yemas de los dedos. EL arrastre es excelente para usar después de una secuencia de pases de masaje para estimular los terminales nerviosos próximos a la superficie de la piel y eliminar la tensión del cuerpo. Arquea un poco los dedos, en forma de garra, y aplica las yemas en la piel con movimientos cortos y solapados, una mano después de la otra, con una acción descendente regular. Empieza desde la parte superior de cada extremidad. Atención!: Si utilizas este pase, es doblemente importantes que las uñas estén bien cortadas y limadas para evitar arañazos en la piel del bebé. Cuando hayas terminado con una pierna, repítelo con la otra. El niño identificará el pase de pluma o el arrastre con la conclusión de esta etapa del masaje, anticipando la siguiente. Cuando hayas terminado con las piernas, continúa en otra área del cuerpo. Te recomiendo los pies, que ya has preparado parcialmente con el masaje de las piernas.

 

Resumen de la secuencia de masaje de las piernas

  1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
  2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continar hasta el tobillo.
  3. Pase de Pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
  4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
  5. Enrollado. Aciión de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
  6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.
que hacer - Que hay que hacer cuando el bebé llora?

Que hay que hacer cuando el bebé llora?

Si tu hijo se echa a llorar al empezar el masaje en las piernas, interrúmpelo, pero mantén las mano apoyadas en ellas. Míralo a los ojos y háblale en un susurro. Lo más probable es que notes cómo se relajan. Luego puedes reiniciar el masaje. Tal vez tengas que hacerlo varias veces, pero después de algunas sesiones, el niño se relajará por sí solo y sonreirá. Si no da resultado, realiza algunos sencillos estiramientos de piernas. Con frecuencia, si las flexionas y acercas al pecho, manteniendo esta posición durante algunos segundo, dejará de llorar.


Si tampoco funciona, sigue adelante con otro de los pases descritos aquí o a otra área del cuerpo. Establecer una relación de confianza significa escuchar a tu hijo, no insistir en que las cosas deben sucederse a tenor de tus propias reglas. Si respetas los límites personales del bebé, que está defendiendo con el llanto, le demonstrarás que le estás escuchando y respondiendo.


Advertencia: No fuerces los estiramientos de las piernas. El recién nacido tiende a mantenerlas flexionadas. Dale tiempo para acostumbrarse. Al darle un masaje, bañarlo o cambiarle el pañal, deja que las rodillas se flexionen hacia fuera cuando las piernas están extendidas hacia el rostro.

algunos aspectos - Algunos aspectos relacionados con el desarrollo de las piernas

Algunos aspectos relacionados con el desarrollo de las piernas

El desarrollo de las piernas en el feto se inicia alrededor de la cuarta semana de gestación, y en la novena empiezan a fortalecerse. Alrededor de la decimotercera semana, los huesos han completado su crecimiento.


Después del parto, los pies planos, el arqueamiento de las piernas, el contacto de las rodillas y los pies zambos son muy comunes, pero en la mayoría de los casos no hay de que preocuparse. El arco suele ser más visible cuando el niño está sentado en el borde de una silla con los pies colgando o cuando camina de puntillas. Aunque que el arco del pie no esté completamente desarrollado, la mayoría de las veces se trata de un tejido indoloro que no interfiere en el crecimiento físico del pequeño.


En los niños, los pies zambos tienen su origen en el pie, a menudo como consecuencia de la postura que tenían en el útero. En el caso de los niños más mayorcitos, la causa está en el mentón, y en los preescolares, en la cadera. En la mayoría de los casos, se corrige con el crecimiento, enderazamiento de los huesos y tonificación muscular.


Entre el nacimiento y la edad adulta, las piernas de los niños pasan por un período normal de arqueamiento. Esto suele ocurrir antes de los 18 meses, que es cuando aparece un espacio entre las piernas y las rodillas. Al igual que en el pie zambo, se suele corregir sin ningún tratamiento.


A medida que el arqueamiento de las piernas va desapareciendo poco a poco, muchos niños desarrollan «rodillas en contacto» (cuando están de pie con las rodillas juntas, queda un espacio a nivel del tobillo). Esta condición puede prolongarse hasta los cuatro años. También se corrige espontáneamente sin necesidad de recurir a un calzado especial.


Esta información puede ser muy útil para los nuevos padres. Por otro lado, el programa de masaje del bebé contribuye a un crecimiento sano, acelerando la corrección de este tipo de condiciones.

laspatitas - Técnicas - De Paseo con los pulgares

Técnicas – De Paseo con los pulgares

Ésta es una técnica extraordinaria que permite estimular grandes áreas del pie e influir en todos los sistemas orgánicos en lugar de puntos de reflejo específicos. Sujeta el talón con la mano de soporte y apoya el pulgar en el área de reflejo que quieras trabajar. (Usa el gráfico de reflexología de este capítulo.) Con un movimiento de «oruga», flexiona la primera articulación del pulgar y desplázalo.

lentamente desde el talón hasta los dedos, siempre hacia delante, nunca hacia atrás. Para trabajar todo el pie con el «paseo con el pulgar», te aconsejo dividirlo en cinco secciones con líneas horizontales (pelvis, cintura, diafragma y cuello/hombros). Cuando llegues a la sección superior, desplaza de nuevo el dedo hasta la línea de partida, rciniciando el proceso. Con esta técnica trabajarás todo el pie.
LO QUE DEBES RECORDAR
1. Suavidad con las manos
Procura trabajar con las manos relajadas al dar un masaje en los pies. Recuerda que el objetivo es poten-
ciar tus propias habilidades relajando y desestrcsando el cuerpo. Si mantienes la concentración, el tacto
transmitirá la energía necesaria para serenar el cuerpo y la mente, eliminando los bloqueos de energía. Es difícil de conseguir si tus manos irritan la piel del bebé.

2. Comunicación
Cuando estés haciendo un masaje a tu hijo, deberás confiar en una detenida observación para saber cuándo hay que reajustar la presión en los puntos sensibles, especialmente si al niño le han extraído muestras de sangre en el talón u otra área del pie, en cuyo caso puede estar extremadamente sensible. Al principio de un tratamiento es importante prestar atención a las respuestas del pequeñín para saber si estás ejerciendo una presión adecuada. No olvides que la reflexología debería provocar siempre una sensación agradable. Si el bebé se pone tenso porque siente dolor, se desaprovechará una buena parte del efecto positivo.
Tómate el tiempo necesario para explorar mientras trabajas. Si encuentras áreas «granulosas», dedícales varios minutos. (Cuando hablo de áreas «granulosas» me estoy refiriendo a zonas que parecen «nudosas», como si hubiera arena debajo de la piel.) Poco a poco desaparecerán.
3. Sentir el pie
Mientras aplicas las técnicas de reflexología en los pies, recuerda sintonizar el masaje con tu propio sentido del tacto. Cuanto más practiques, más fácil te resultará localizar las áreas «nudosas», que indican la existencia de trastornos potenciales en su órgano correspondiente. A medida que vayas desarrollando la sensibilidad en las yemas de los dedos, serás capaz de detectar sutiles cambios en la superficie de la piel y eliminar los problemas antes de que se manifiesten en el cuerpo del niño. Aun en el caso de que conozcas la existencia de algún trastorno, si prestas atención a lo que están sintiendo tus dedos, en lugar de limitarte simplemente a realizar la secuencia de movimientos de la técnica, podrás aplicar un tratamiento de reflexología más eficaz. Una forma excelente de desarrollar el sentido del tacto consiste en practicar con tus pies. Antes de iniciar la sesión con tu hijo, dedícales unos minutos y hazte un masaje para descubrir lo que se siente.
4. Intuición
Los tratamientos de reflexología carecen de una rutina precisa. Guíate por la intuición. Cuando estés
trabajando los pies, concéntrate en las áreas «congestionadas» que dan la sensación de estar «granulosas», es decir, como si se hubieran alojado diminutos cristalitos debajo de la piel. Aunque al principio te pueda parecer difícil, dejando que sean las propias manos las que se desplacen a su antojo, te será mucho más fácil confiar en tu intuición. Unas veces detectarás áreas más calientes o más frías que otras. Es un signo de una posible congestión; y otras simplemente tendrás un «presentimiento» que te llevará a prestar atención a una área de reflejo determinada. Las respuestas del niño te indicarán la dirección en la que se deben desplazar los dedos.
5. Cuidado con los cosquilieos
Muchos bebés tienen cosquillas cuando les tocas la planta de los pies, aunque casi siempre es el resultado de un contacto excesivamente leve que provoca risitas nerviosas y que obliga al pequeñín a apartar instintivamente los pies. Si es el caso de tu hijo, interrumpe el masaje y sujétale el pie con firmeza entre las manos durante diez segundos. Así se acostumbrará a las sensaciones del tacto y se relajará. A continuación, cuando empieces a estimular el pie, procura mantener una presión uniforme y
movimientos cortos. La mejor técnica en el caso de bebés hipersensibles o propensos al cosquilleo
consiste en realizar pequeños círculos con el pulgar muy lentamente. Cuando el pie se haya relajado,
prueba con otras técnicas de reflexología. Recuerda que la presión con el dedo debe ser firme y el movimiento, lento.

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secuencia masajes - Resumen de la secuencia de masaje de los brazos

Resumen de la secuencia de masaje de los brazos

1. Ordeño Indio. Apretar con suavidad desde el hombro hasta la muñeca.

2. Apretar y Girar. Empezar en el hombro y continuar hasta la muñeca.

3. Ordeño Sueco. Apretar ligeramente desde la muñeca hasta el hombro.

4. Enrollado. Sujetar el brazo con las dos manos y girarlas como si se pretendiera estirar un pedazo de plastilina.

5. Círculos con los pulgares y arrastre con presión. En la parte superior de la mano, alrededor de la muñeca, en la palma y enrollando cada dedo.

6. Pase de pluma. Todo el brazo con suaves golpecitos.

masajebebe2 - Técnicas de masaje para bebés

Técnicas de masaje para bebés

Si tienes mi body de masaje, sigue las flechas y desliza suavemente las manos por encima. Más adelante,cuando te hayas acostumbrado, haz lo mismo por debajo del body, realizando el masaje directamente la piel de tu hijo. Finalmente, cuando ya te hayas familiarizado con los pases y la dirección en el movimiento de las manos, quítaselo.Ejerce una presión ligera y regular. Con frecuencia los bebés se sienten incómodos si los tocas con excesiva suavidad y les haces cosquillas. Si se pone nervioso transcurridos algunos minutos, pasa a otra área del cuerpo. Recuerda que, en masaje, el «pase perfecto» no existe. Siempre que trabajes con delicadeza y lo acaricies con amor, sus resultados serán maravillosos.

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las manos - Las manos

Las manos

En el feto humano las manos se distinguen a modo de diminutos «remos» carnosos en el extremo de las extremidades superiores hasta el sexto mes de gestación. A partir de ese momento empiezan a asomar los dedos. Poco después, las manos y los brazos realizan movimientos de vaivén en el líquido amniótico.


Los bebés nacen con una habilidad incipiente para coger y sujetar objetos.


A los cinco meses de vida, utilizan los brazos y las manos para «calcular» el tamaño y la dureza (o blandura) de los objetos que tienen a su alcance.


Nuestro cerebro dedica una parte inusualmente extensa de su superficie a las manos y los dedos. A decir verdad, las manos del bebé están conectadas por fibras a una amplísima gama de áreas sensoriales, motrices y de asociación de la mente, sentando las bases del aprendizaje no verbal (p. ej., lo que le enseñas a través del masaje).


Las manos tienen 27 huesos, 33 músculos, 20 articulaciones y 20 tipos diferentes de fibras nerviosas, mientras que los brazos sólo tienen seis nervios principales y tres huesos.

musculos de la espalda - Los músculos de la espalda sentado y de pie

Los músculos de la espalda sentado y de pie

A los cuatro meses observarás que tu hijo junta los omóplatos cuando lo sostienes en la posición de sentado o de pie, aunque todavía no puede moverse o sentarse y jugar por sí solo. Entre el sexto y noveno mes ya será capaz de hacerlo. Éste el momento en el que el masaje de la espalda es más beneficioso. En el sexto mes, el niño continúa desarrollando sus habilidades para sentarse; Alrededor del séptimo lo hará él solo; y entre el décimo y duodécimo mes se pondrá de pie. La secuencia de aprendizaje para sentarse y estar de pie es fascinante. En los primeros meses, su espalda es muy débil. Alrededor del tercer y cuarto mes se fortalece la parte inferior de la espalda y empieza a incorporarse, aunque a menudo se desplomando, pero empieza a extender los brazos hacia delante y hacia los lados. En esta etapa usa los músculos de la espalda, que se fortalecen para que pueda sentarse. Estar sentado y de pie requiere un equilibrio que sólo se consigue con unos músculos de la espalda fuertes y desarrollados. Cuando ya utiliza estos músculos, el masaje de la espalda es muy relajante, además se ser una de las partes favoritas para el masaje tanto para los bebés como para los niños más mayorcitos.