cómo finalizar - Cómo finalizar el masaje de la espalda

Cómo finalizar el masaje de la espalda

Cuando hayas realizado todos los pases, apoya las manos en el centro de la espalda al igual que hiciste
con el masaje del pecho. Inspira y expira profundamente tres veces con los ojos cerrados y disfruta de la maravillosa sensación de tu hijo completamente relajado bajo tus manos. Una vez más, de lo que se trata es de crear una pauta reconocible para el bebé. Cuanto más regular seas en los puntos de conclusión, más cómodo y seguro se sentirá con la rutina de masaje y mayores serán también los beneficios derivados de ella.

resumen1 - Resumen de la secuencia de masaje de la espalda

Resumen de la secuencia de masaje de la espalda

1. Pase descendente 1. Apoya una mano en las nalgas y avanza con la otra desde la nuca hasta las nalgas.

2. Pases cruzados en la espalda. Mueve las manos adelante y atrás en direcciones opuestas, recorriendo
la espalda hasta las nalgas y luego hacia arriba hasta los hombros y la nuca. Repítelo varias veces.

3. Pequeños círculos con los dedos. Traza pequeños círculos en toda la espalda con las puntas de los dedos, alternando las manos y deslizándolos desde un lado hasta el otro de la columna vertebral.

4. Pase descendente 2. Apoya una mano en las nalgas, sin moverla, y usa la otra para trabajar la espal-
da desde la nuca. Sujeta las piernas con una mano y repite el pase con la otra, esta vez hasta las pier-
nas y los tobillos para conectar el cuerpo.

5. Pase del gato. Rastrea la espalda con los dedos empezando por la nuca y hacia las nalgas. Cada paso
debe ser más ligero hasta convertirse en el Pase de Pluma comentado en capítulos anteriores.

masaje3 - Cómo empezar el masaje del bebé

Cómo empezar el masaje del bebé

Sitúa al niño frente a ti, míralo a los ojos y muéstrale las manos. Dilc «¿Te apetece un masaje?». Obser va su reacción y si su actitud es receptiva. A continuación, calienta un poco de aceite en las manos y sigue hablándole.
Para que se acostumbre a tu tacto, empieza por las piernas y los pies, las partes menos vulnerables desu cuerpo.

Piernas

1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continuar hasta el tobillo.
3. Pase de pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
5. Enrollado. Acción de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.
Pies

1. De paseo con los pulgares. Dado que los pies de los bebés son muy pequeños, te recomiendo esta técnica, que te permite estimular áreas más grandes en el pie e influir en todos los sistemas orgánicos en lugar de centrarte en puntos de reflejo específicos. Sujeta el talón con la mano de apoyo y coloca el pulgar en el área de reflejo que deseas trabajar. (En este capítulo encontrarás un gráfico de reflexología e información acerca de los sistemas orgánicos específicos en los que actúa cada área.)
Con un movimiento de «oruga», flexiona la primera articulación del pulgar y desplázalo lentamente desde el talón hasta los dedos, siempre hacia delante, nunca hacia atrás. Para trabajar todo el pie con el «paseo con el pulgar», te aconsejo dividirlo en cinco secciones con líneas horizontales (pelvis, cintura, diafragma y cuello/hombros). Cuando llegues a la sección superior, desplaza de nuevo el dedo hasta la línea de partida, reiniciando el proceso. Con esta técnica trabajarás todo el pie.
Vientre

1. Pase descendente. Alternando las palmas de las manos desde la caja torácica hasta la parte superiorde las piernas.
2. Pase circular. Masaje alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.
3. Pases dactilares. Pases cortos y solapados con los dedos, describiendo una «U» invertida.
4. Pase de pulgar. Con los pulgares juntos en el vientre del bebé y empujando suavemente hacia los costados.
5. Almohadilla. Sujetando las piernas del niño eon una mano a la altura de los tobillos, o con las dosmanos al mismo tiempo, según prefieras, y desplazando el borde blando de la palma de las manos (como si arrastraras arena hacia ti).
Pecho

1. Pase de corazón. Con las dos manos juntas en el centro del pecho del bebé.
2. Pase de mariposa. Cruzando las manos en «X» sobre el pecho, alternando las manos.
Brazos y manos

1. Ordeño Indio. Apretar con suavidad desde el hombro hasta la muñeca.
2. Apretar y girar. Empezar en el hombro y continuar hasta la muñeca.
3. Ordeño Sueco. Apretar ligeramente desde la muñeca hasta el hombro.
4. Enrollado. Sujetar el brazo con las dos manos y girarlas como si se pretendiera estirar un pedazo de plastilina.
5. Círculos con los pulgares y arrastre con presión. En la parte superior de la mano, alrededor de la muñeca, en la palma y enrollando cada dedo.
6. Pase de pluma. Todo el brazo con suaves golpecitos.
Cara

1. Pase de pulgares en la frente. Desde el centro hacia fuera y hasta la línea del cabello.
2. Pase de pulgares desde la nariz hasta las sienes. Luego repítelo desplazándolos hacia fuera desde la nariz hasta las mejillas, avanzando con las puntas de los dedos, con cada pase, a lo largo de las mejillas y hasta el mentón.
3. Pase de pulgares en la línea maxilar. Luego traza la silueta de los labios.
4. Círculos alrededor de los ojos. Con las puntas de los dedos, y a continuación siguiendo las cejas desde el borde interior hasta el exterior.
5. Estimulación de las orejas. Con la punta de los dedos.
6. Ahuecar las manos en las orejas. Mantener la posición durante algunos segundos.
Espalda

1. Pase descendente 1. Apoya una mano en las nalgas y avanza con la otra desde la nuca hasta las nalgas.
2. Pases cruzados en la espalda. Mueve las manos adelante y atrás en direcciones opuestas, recorriendo la espalda hasta las nalgas y luego hacia arriba hasta los hombros y la nuca. Repítelo varias veces.
3. Pequeños círculos con los dedos. Traza pequeños círculos en toda la espalda con las puntas de los dedos, alternando las manos y deslizándolos desde un lado hasta el otro de la columna vertebral.
4. Pase descendente 2. Apoya una mano en las nalgas, sin moverla, y usa la otra para trabajar la espalda desde la nuca. Sujeta las piernas con una mano y repite el pase con la otra, esta vez hasta las piernas y los tobillos para conectar el cuerpo.
5. Pase del gato. Rastrea la espalda con los dedos empezando por la nuca y hacia las nalgas. Cada paso
debe ser más ligero hasta convertirse en el Pase de Pluma comentado en capítulos anteriores.

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masajebebe4 - Movimientos Simples

Movimientos Simples

Si deseas realizar un «prccalcntamicnto» antes de empezar el masaje propiamente dicho, esta actividad puede ser ideal, sobre todo para los niños muy activos. A los bebés les encanta el juego con los brazos y las piernas. Estos suaves y divertidos movimientos lo ayudarán a estirarlos, a trabajar el estómago y la pelvis, y a alinear la columna vertebral. Repite cuatro veces cada movimiento.

Piernas

• Mirando al bebé, cógelo suavemente por los tobillos, júntale las rodillas y luego, lentamente, desplázalas hacia el vientre. A continuación, estíralas de nuevo.
• Flexiona y estira cada pierna, como si andará en bicicleta.
• Crúzale las piernas a la altura del vientre y estíralas. Luego invierte su posición, con la otra cruzada encima.

Brazos

• Sujeta las muñecas de tu hijo, estira los brazos hacia los lados y a continuación crúzalos a la altura de las muñecas. Estíralos de nuevo y crúzalos cambiando de brazo.
• Luego, eleva los brazos del niño delante de la cara y extiéndelos por encima de la cabeza, estirándoloscon suavidad.
• Por último, sujeta un brazo por la muñeca y la pierna opuesta por el tobillo. Junta el brazo y la pierna de manera que se crucen en el vientre. Repítelo con el otro brazo y la otra pierna. Desplaza de nuevo el brazo y la pierna hasta su posición inicial y repite la cruz con el brazo y la pierna opuestos.

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dormirbocaabajoarriba - Dormir boca abajo o boca arriba?

Dormir boca abajo o boca arriba?

El ciclo de sueño del bebé está relacionado con su ciclo de alimentación, por lo
menos en las primeras etapas de la vida. Al principio, el sueño es corto y frecuente, pero a medida que va aumentando su interacción con el mundo que lo rodea, también las horas de sueño se alargan. Un masaje regular, o incluso una suave caricia similar al Pase de Pluma del que ya hemos hablado en este libro puede ayudar a los niños que tienen dificultades para conciliar el sueño. Mejor aún, un masaje como parte de la siesta y de la rutina de acostarse contribuye a ajustar lentamente el programa de sueño del pequeñín al de la familia.

En total, los recién nacidos duermen entre doce y veinte horas diarias, y los períodos de sueño se alargan y disminuye su frecuencia a medida que van madurando.
Durante muchísimos años se ha creído que acostar al niño boca abajo era ideal para
su salud general y su seguridad. No obstante, estudios recientes han demostrado
que esta posición puede aumentar el riesgo del síndrome de muerte súbita. Veamos cuál es el protocolo actual en cuanto a la seguridad en el sueño se refiere:
• Coloca a tu hijo de espalda, asegurándote de que el colchón y la cuna reúnen
las condiciones de seguridad vigentes. Se desaconseja el uso de camas de
agua, sofás y colchones blandos.

• Retira de la cuna toda clase de objetos blandos, tales como almohadas, «tranquilizadores», mantitas de borreguito y muñecos de peluche.

• Utiliza un «pelele» a modo de manta. Es lo bastante caliente.

• Si prefieres usar una manta, pon al niño con los pies al pie de la cuna, sujeta los bordes debajo del colchón y tápalo sólo hasta el pecho.

• Periódicamente durante el día, acuesta al bebé boca abajo para fomentar el
fortalecimiento de los músculos de los brazos y el cuello. Otra alternativa consiste en llevarlo en una mochila delantera.

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SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

Además de muy divertido, es estupendo para ayudar a las parejas a desestresarse y
a acercarse más física y emocionalmente. Las técnicas básicas son las mismas, pero
añadir matices sensuales puede convertir el masaje en una danza romántica. Los
toques sensuales son lúdicos, ligeros, prolongados y proceden del corazón.

 

 

1 pases neurosedantes Los pases neurose-
dantes pueden convertirse en una caricia.
A menudo tomamos a nuestras parejas por
algo ya sabido, por lo que aquí tenemos la
oportunidad de redescubrir su piel. Utiliza
los dedos, las yemas y las uñas para tocar
su cuerpo. Cuanto más ligero sea el toque,
más estimulará la piel. Tómate el tiempo
necesario para explorar su perfil de una for-
ma afirmativa y cariñosa.

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2 soplar sobre la piel Se trata de un toque
romántico para cerrar cualquier secuencia.
Tras masajear suavemente los músculos,
sopla sobre la superficie de la piel. Cuan-
to más cerca estés del cuerpo, más cálido
será tu aliento. Es una fantástica técnica de
relajación o para estimular la piel de tu pa-
reja. Pruébalo en brazos y piernas, espalda
o nuca.

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3 roce con el pelo Utilízalo al final de cual-
quier secuencia de masaje. Cuanto más lar-
go tengas el pelo, más fácil te resultará,
pero de todas formas sé imaginativa. Uti-
liza las puntas para barrer y rozar la piel de
tu pareja. Es estupendo sobre zonas am-
plias como la espalda. Los movimientos lar-
gos son los mejores.

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4 amasamiento del cuello Sé creativo con
el masaje. Emplea la cercanía y la intimidad
para masajear en momentos inesperados
como forma de expresar ternura y aprecio.
Es duro sentirse amoroso cuando uno está
tenso. Amasa la nuca de tu pareja entre los
dedos y, como siempre, evita cualquier ma-
niobra directa sobre la columna.

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5 presión de los dedos sobre la cara El
masaje en la cara es fantástico, pero si se
añaden maniobras suaves y cariñosas se
convierte en algo especial. Utiliza las yemas
y las puntas de los dedos para recorrer sua-
vemente las facciones de tu pareja. Traba-
ja desde el centro hacia fuera con manio-
bras lentas y lánguidas. Tómate tiempo
para recorrer el contorno de los ojos, la na-
riz y la boca. Acaricia suavemente los pár-
pados y los labios.

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6 tirar del pelo El masaje del cuero cabellu-
do es muy placentero, al igual que los sua-
ves tironcillos de pelo. Haz que los toques
sean lúdicos. Recorre el pelo desde las raí-
ces hasta las puntas, deslizándolo entre tus
dedos. Enrosca las puntas, tira con mucha
suavidad y alborota el pelo de tu pareja.

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7 rozamiento sobre la espalda Sé imagi-
nativo con las técnicas que ya conoces.
Prueba diferentes formas de rozamiento
sobre la espalda, variando la presión, la
postura y el ritmo. Como las manos y las
puntas de los dedos ya son conocidos, ¿por
qué no pruebas con los antebrazos o los
pies? Manten pleno contacto con los con-
tornos musculares para obtener un resul-
tado óptimo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

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masaje de la espalda - Masaje de la espalda

Masaje de la espalda

La espalda suele ser la parte más relajante del masaje para bebés que intentan repetidamente er-
guir la cabeza y gatear. Te resultará más cómodo si te sientas en un sofá o una silla. Extiende
una toalla sobre las piernas y coloca a tu hijo boca abajo, con la cabecita apoyada en una almohada. Lo
más probable es que, en esta posición, vuelva la cara hacia ti para mirarte.
Veamos la secuencia de técnicas de masaje en esta área del cuerpo.

Pase Descendente 1:

Calienta un poco de aceite entre tus manos y apoya una en las nalgas del bebé, mientras deslizas la otra, con suavidad, a lo largo de toda su espalda, desde la nuca hasta las nalgas. Trabaja los dos lados por igual, desde la parte superior del hombro hasta las nalgas. Si dispones de mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas azules en la cara posterior.

Pases Cruzados:

Apoya las manos en la espalda del niño, alternando los pases de lado a lado de la espalda, en direcciones opuestas, adelante y atrás, avanzando hacia las nalgas y luego hasta los hombros. Con este pase, tus manos están perpendiculares a la espalda de tu hijo, con las puntas de
los dedos apuntando hacia el costado más alejado de ti. Trabaja con movimientos lentos y rítmicos. En mi body, este pase corresponde a las flechas verdes en la cara posterior.

Pequeños Círculos con los dedos:

Coloca los dedos índice y corazón de cada mano a cada lado de la columna vertebral del pcqueñín y traza pequeños círculos desde la nuca hasta las nalgas. Puedes alternar las manos, moviéndolas desde un lado de la columna hasta el otro. Tómate tu tiempo y no olvides hablarle suavemente para tranquilizarlo, pues es posible que en esta posición no pueda verte. A medida que vaya creciendo advertirás los cambios en el desarrollo de los músculos de la espalda. En mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas color lavanda en la cara posterior.

Pase Descendente 2:

Apoya la mano más próxima a los pies en las nalgas del niño mientras que con la otra avanzas desde la nuca hasta las nalgas a lo largo de toda la espalda. Repítelo varias veces. A continuación, cógele las piernas con una mano y sigue trabajando el pase descendente a lo largo de toda la espalda y las piernas.

Pase del Gato:

Alternando las manos, como si acaricias un gatito, deslízalas muy suavement a lo largo de la espalda, una mano después de la otra.

masajelacara4 - Masaje de la cara

Masaje de la cara

Cuando lo acuestes boca abajo durante el masaje, es muy probable que se quede dormido. (AD- VERTENCIA: No lo dejes durmiendo boca abajo después del masaje; aumentaría el riesgo del síndro- me de muerte súbita.) Aunque tu tacto y tu voz seguirán reconfortando al pequeñín, a menudo es acon- sejable dedicar unos minutos más cara a cara para conectar mejor con él. Veamos algunas cosas que también deberías tener en cuenta durante el masaje de la cara. Muchos be- bés, especialmente durante los tres primeros meses, acumulan tensión en el rostro y el cuello como con- secuencia del llanto, succión, dolor en las encías e interacción con el entorno. Este masaje constituye una forma extraordinaria de aliviarla, establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos con tu hija. El método que te enseñaré se basa, en parte, en un estilo de masaje llamado Masaje Indio de la Cabeza, el más popular en aquel país y que incluye pases en la parte superior de la espalda, hombros, cuello, cabeza y cara. Fue desarrollado como parte del sistema curativo ayurvédico practicado en India durante miles de años.
El Masaje Indio de la Cabeza es un proceso sistemático. Está diseñado para liberar la tensión, las capas musculares y el tejido de conexión, dejando espacio para que los músculos se distiendan y se relajen. Se utiliza un ritmo firme, aunque sutil, y el efecto no es sólo físico, sino que también contribuye a equilibrar las emociones. Este tipo de masaje tranquilizará a tu hijo al igual que lo hace con los adultos.

 

Beneficios del Masaje Indio de la Cabeza:

• Alivia el estrés y la tensión en los músculos adyacentes.
• Proporciona una sensación de bienestar general.
• Alivia los dolores de cabeza, oído y dentición.
• Estimula la circulación y aumenta el flujo linfático.
• Estimula la piel y los terminales nerviosos situados debajo de la misma.
• Fomenta elevados niveles de alerta y concentración.

 

El único problema que se puede plantear es que no a todos los bebés les gusta el tacto cerca de la cara.
Les provoca un reflejo de sobresalto. Algunos niños pueden echarse a llorar al apoyar las manos en el rostro demasiado deprisa. Para evitarlo, empieza esta parte del masaje apoyándolas lenta y suavemente en diversas áreas de la cabeza, incluyendo las siguientes:

 

• Frente, sienes y base del cráneo
• Cejas y párpados
• Nariz
• Mejillas
• Alrededor de la boca
• Orejas y áreas adyacentes.

Actúa con un tacto firme; si es excesivamente delicado le harás cosquillas. Deja que se acostumbre a tus manos alrededor de la cara. Mantenías en cada posición durante algunos segundos hasta que se relaje, v luego pasa a otra área. Sólo entonces deberías empezar el masaje. Calienta un poco de aceite en las manos, asegurándote de que no gotee. ¡Cuidado! Evita siempre los ojos y la boca. En realidad, si te ha quedado un poco después de los masajes anteriores durante la sesión, no hace falta añadir más. En la cabeza y la cara del niño hay muchas más áreas de trabajo de las que podrías imaginar. Empieza con los pulgares. Desplázalos por la trente a partir del centro y moviéndote hacia los lados, como si intentaras alisar las páginas de un libro. Actúa con lentitud, manteniendo una presión firme. Puedes empezar en la línea del cabello y avanzar hacia las cejas con cada pase. A continuación, mueve las manos hasta la nariz, y con la punta de los dedos, desplaza los pulgares desde la nariz hasta las sienes. Manten una presión firme pero ligera. No tires nunca de la piel del niño. Los dedos se deben deslizar suavemente, tal y como lo haces cuando te maquillas los párpados. Repítelo varias veces, dejando que las puntas de los dedos continúen hasta las mejillas y luego el mentón. Repite varias veces esta secuencia, dependiendo siempre de la mayor o menor respuesta de satisfacción del bebé.

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Cuando estés muy cerca del mentón, pasa los pulgares hacia fuera a lo largo de la línea maxilar.
Les suele encantar y a menudo reaccionan con una amplia sonrisa. Después, traza pequeños círculos con los dedos en el maxilar. Esto alivia a los niños que tienen dolor de encías o que succionan mucho.
Ahora desplaza los pulgares hacia arriba, por debajo del mentón, para relajar el área maxilar. Si no tienes demasiado aceite en las manos, resigue la silueta de los labios. (De lo contrario, sécate un poco.) No te extrañes si el niño empieza a girar la cabeza en busca de tu pecho o del biberón. Es una respuesta perfectamente normal.Acto seguido, desliza las puntas de los dedos índice y corazón hasta el área situada debajo de los ojos, y traza pequeños círculos muy lentamente alrededor de los ojos. Trabaja también las cejas, desde el borde interior hasta el exterior. Por último, pasa a las orejas usando los pulgares y la punta de los dedos. Puedes hacer el masaje en las dos orejas al mismo tiempo, resiguiendo el borde de las mismas y su cara posterior, desplazándote acto seguido hasta el mentón. Este pase es muy reconfortante cuando el niño tiene dolor de encías. Estimular las orejas de este modo también toca todos los puntos de reflexología en esta área. ¡Hay tantos como en las manos y los pies! Luego pasa a la cabeza y el cabello (si lo tiene).
Es un área extremadamente sensible y saturada de terminales nerviosos. La receptividad al tacto es extraordinaria. El masaje en la cabeza y el cuello relaja profundamente.

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Experimenta con otros pases y dedícales todo el tiempo que consideres oportuno, dependiendo
siempre de la respuesta de bienestar de tu hijo.
Aunque «inventes» algunos pases, lo verdaderamente importante es el cariño y el amor con el
que lo haces. Personalmente, me gusta apoyar la palma de las dos manos en la cabecita del niño y
acariciarle lentamente los dos lados de la misma.
Es un momento ideal para establecer contacto visual y fortalecer los vínculos afectivos.
Termina el masaje de la cara y la cabeza apoyando delicadamente la palma de las manos en las orejas del pequeño, ahuecándolas para apagar un poco los sonidos del entorno. Quédate así durante algunos segundos para que el bebé sienta el calor de tus manos. Es una posición muy relajante que lo ayuda a concentrarse en ti y a bloquear todo cuanto pueda distraer su atención. Puedes utilizarla siempre que quieras reenfocar la atención de tu hijo.

 

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masajefacialdelbebe - La expresión facial del bebé

La expresión facial del bebé

Tu hijo puede «hablar» contigo mediante un lenguaje no verbal. Las sesiones
de masaje te ofrecen la excelente oportunidad de analizar y aprender esteenguaje
Una de las formas en las que «hablan» los bebés es a través de los ojos. Los niños usan sus ojos para llamar tu atención. Los recién nacidos enfocan la visión entre 18 y 30 cm, es decir, la distancia que media entre ambos cuando lo tienes
en brazos y la ideal para establecer un contacto visual durante el masaje. Cuando os miráis, su expresión se anima y los ojos se abren más para observarte intencionadamente y explorar tu rostro (¡para delicia de mamá o papá!). Si desvías
la mirada, es probable que haga algún ruido o que mueva los brazos para llamar de nuevo tu atención. Es importante que te fijes en estas pequeñas reacciones de tu hijo cuanto antes; te ayudarán a comprender lo que está intentando comunicarte y, en definitiva, a satisfacer sus necesidades.
Una vez establecido el contacto visual, el bebé puede desviar la mirada de vez en cuando. Esto le proporciona unos instantes de descanso en los que procesa los estímulos visuales recibidos. Luego volverá a mirarte y el proceso de comunicación proseguirá. Empieza con expresiones faciales y movimientos simples.
Por ejemplo, simula una «O» con los labios. Si el niño te puede ver con claridad, te imitará. Lo mismo ocurre si sacas la lengua. Los bebés son imitadores extraordinarios y reflejan tus expresiones como si de un espejo se tratara. A la edad
de seis semanas, tus esfuerzos se verán recompensados con sonrisas y grititos de alegría. También existen otras respuestas físicas. Así, por ejemplo, si tensa los músculos, es señal de excitación. Observa estas señales durante todo el proceso de masaje para que podáis aprender juntos.

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masajepecho222 - A tener en cuenta durante el masaje en el pecho

A tener en cuenta durante el masaje en el pecho

En el pecho convergen los latidos del corazón y el ritmo de la respiración, creando el pulso sinfónico de la vida. Mientras que el área del corazón ha sido considerada desde hace mucho tiempo como el centro del amor, valor e incluso de la nostalgia, los pulmones, en la medicina china, están asociados al dolor emocional. Curiosamente, la profunda ola de aliento que precede a un sentimiento de júbilo, euforia o satisfacción personal es la misma que suele preceder a las lágrimas de tristeza.
En cualquier caso, respirar es sentir, y el propio término «inspirar» significa tanto «inhalar el aire» como «despertar un sentimiento». Por el contrario, respirar poco equivale a sentir poco. ¿Te has fijado alguna vez en que una de las formas en las que nuestro cuerpo afronta un trauma o aliviar la sensación de dolor consiste en contener la respiración? Como residencia emocional del pesar y la nostalgia, aunque las sensaciones del corazón se asocian habitualmente al dolor, en realidad están mucho más relacionadas con la contracción muscular del pecho y la garganta que acompaña al llanto prolongado o reprimido. En consecuencia, facilitar la respiración del niño genera vida y sentimientos. Un pecho y unos hombros abiertos, combinado con un vientre relajado, absorben la máxima cantidad de oxígeno, el verdadero espíritu de la vida.

 

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