detalles - Más detalles acerca del vientre

Más detalles acerca del vientre

Alimentado a través del cordón umbilical, el vientre constituye el centro neurálgico de la vida del bebé en útero materno. Durante el parto, la conexión umbilical se mantiene hasta que, poco después, los órganos vitales empiezan a funcionar por sí solos: un perfecto intercambio fisiológico que mantiene el soporte del entorno anterior hasta que el niño está fisiológicamente seguro en el nuevo. Más adelante, cuando los últimos vestigios de la vida uterina desaparecen, los restos del cordón umbilical se desprenden, dejando atrás del ombligo, un punto diminuto que actúa a modo de recordatorio constante de la conexión con nuestra madre. Como centro de intuición, las sensaciones intestinales predicen a menudo el resultado de un evento con mayor precisión que el intelecto. Cuántas veces habrás oído a un padre decir que su hijo parece reconocer instintivamente a las personas y circunstancias «buenas» y «malas»? Como adultos, disponemos de una mente racional que nos ayuda a emitir juicios, dependiendo estrictamente de ella. Pero el bebé sólo dispone de sentimientos dificiles de explicar. Deste tiempos remotos los japoneses han considerado el vientre como el Onaka, o centro venerado, y tanto los japoneses como los chinos por un igual, como el centro del Chi, una fuente de extraordinaria energía utilizado para la autocuración y autodefesa. Como centro emocional, el vientre se tensa como respuesta al miedo, al estrés y a la ansiedad, y se relaja con la camla. Recientes estudiso médicos revelan que las células nerviosas en el intestino delgado son casi tan prolíficas como las del propio cerebro. De ahí que esta área se conozca como el «pequeño cerebro». Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es la relación, si la hay, entre este factor celular y nuestros instintos, es muy posible que aquellas «sensaciones en el estómago» que en ocasiones experimentamos estén de algún modo asociadas a esta gran concentración de nervios.

resumen - Resumen de la secuencia de masaje del vientre

Resumen de la secuencia de masaje del vientre

1. Pase descendente. Alternando las palmas de las mano desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas.

2. Pase circular. Masaje alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.

3. Pases dactilares. Pases cortos y solapados con los dedos, describiendo una «U» invertida.

4. Pase de pulgar. Con los pulgares juntos en el vientre del bebé y empujando suavemente hacia los costados.

5. Almohadilla. Sujetando las piernas del niño con una mano a la altura de los tobillos, o con las dos manos al mismo tiempo, según prefieras, y desplazando el borde blando de la palma de las manos (como si arrastraras arena hacia ti).

masaje de la espalda - Masaje de la espalda

Masaje de la espalda

La espalda suele ser la parte más relajante del masaje para bebés que intentan repetidamente er-
guir la cabeza y gatear. Te resultará más cómodo si te sientas en un sofá o una silla. Extiende
una toalla sobre las piernas y coloca a tu hijo boca abajo, con la cabecita apoyada en una almohada. Lo
más probable es que, en esta posición, vuelva la cara hacia ti para mirarte.
Veamos la secuencia de técnicas de masaje en esta área del cuerpo.

Pase Descendente 1:

Calienta un poco de aceite entre tus manos y apoya una en las nalgas del bebé, mientras deslizas la otra, con suavidad, a lo largo de toda su espalda, desde la nuca hasta las nalgas. Trabaja los dos lados por igual, desde la parte superior del hombro hasta las nalgas. Si dispones de mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas azules en la cara posterior.

Pases Cruzados:

Apoya las manos en la espalda del niño, alternando los pases de lado a lado de la espalda, en direcciones opuestas, adelante y atrás, avanzando hacia las nalgas y luego hasta los hombros. Con este pase, tus manos están perpendiculares a la espalda de tu hijo, con las puntas de
los dedos apuntando hacia el costado más alejado de ti. Trabaja con movimientos lentos y rítmicos. En mi body, este pase corresponde a las flechas verdes en la cara posterior.

Pequeños Círculos con los dedos:

Coloca los dedos índice y corazón de cada mano a cada lado de la columna vertebral del pcqueñín y traza pequeños círculos desde la nuca hasta las nalgas. Puedes alternar las manos, moviéndolas desde un lado de la columna hasta el otro. Tómate tu tiempo y no olvides hablarle suavemente para tranquilizarlo, pues es posible que en esta posición no pueda verte. A medida que vaya creciendo advertirás los cambios en el desarrollo de los músculos de la espalda. En mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas color lavanda en la cara posterior.

Pase Descendente 2:

Apoya la mano más próxima a los pies en las nalgas del niño mientras que con la otra avanzas desde la nuca hasta las nalgas a lo largo de toda la espalda. Repítelo varias veces. A continuación, cógele las piernas con una mano y sigue trabajando el pase descendente a lo largo de toda la espalda y las piernas.

Pase del Gato:

Alternando las manos, como si acaricias un gatito, deslízalas muy suavement a lo largo de la espalda, una mano después de la otra.

masaje del vientre - Masaje del vientre

Masaje del vientre

Un buen masaje en el vientre y el pecho del bebé no sólo lo tranquilizará, sino que también le proporcionará el alivio necesario en el caso de retención de gases y estreñimiento. Si se muestra irritado o nervioso, unos pocos minutos de masaje en el vientre, incluso sobre la ropa, obran maravillas. Por otra parte, ayudar la niño a sentirse conectado con esta área de su cuerpo desarrolla la confianza y la seguridad en sí mismo. En Oriente, en el budismo y taoísmo, así como también en las artes marciales, el ombligo está considerado como el centro del poder personal. También es el área de la que depende el sentido del equilibrio. Antes de examinar las técnicas, permíteme compartir contigo algunas directrices de seguridad:

  1. Asegúrate de que el cordón umbilical se ha curado completamente antes de hacer un masaje en esta área.
  2. Dado que la finalidad del masaje del vientre es facilitar la circulación de los gases y de los residuos de desecho hacia los intestinos, los pases deberían seguir siempre la dirección natural del colon, es decir, desde el lado derecho del bebé hasta el izquierdo. (Si estás mirando al niño, el pase debería realizarse de izquierda a derecha.)
  3. Aplica siempre un movimiento en el sentido de las manecillas del reloj cuando realices un masaje en el vientre. Hacerlo en la dirección opuesta puede provocar molestias en el delicado sistema intestinal del bebé.

 

Pase Descendente:

– Úntate las mano con un poco de masaje, y alternándolas, desplaza las palmas hacia abajo desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas. Repítelo varias veces. Esto ayuda a «conectar» el torso con las piernas, creando una sensación de plenitud corporal iniciada con el pase de saludo. Este pase es especialmente beneficioso para aliviar el dolor producido pro la retención de gases. Los bebés tragan siempre un poquito de aire al comer, aunque algunos son más propensos que otros a retenerlo, sobre todo los que se alimentan con biberón. Puedes detectar la retención si llora y levanta las piernas. Para relajar el vientre aun más si cabe, levántale las piernas con una mano y continúa el masaje con la otra. En mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas de color azul pálido en la parte delantera.Síguelas con las manos para completar el Pase Descendente.

Pase Circular:

– Se realiza alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj y consta de tres etapas. Primero, con el niño mirando hacia ti, desplaza la mano derecha desde justo debajo de la caja torácica (lado iquiero del bebé) hasta la base del vientre con un movimiento vertical. A continuación, con la mano izquierda, describe un ángulo recto («L» invertida) empezando en el área situada debajo de la caja torácica en el lado derecho del niño, continuando hacia el lado izquierdo, con un movimiento horizontal, y por último, de nuevo con la mano derecha, un doble ángulo recto («U» invertida) empezando en la sección inferior del vientre, continuado hacia arriba hasta la caja torácica (lado derecho del bebé), hacia la derecha con un movimiento horizontal (lado izquierdo del niño) y finalmente hacia abajo. Repite varias veces toda la secuencia, alternando la mano derecha y la mano izquierda (como si treparas por una cuerda), y describiendo un círculo ininterrumpido, siempre con una ligera presión. A los pequeñines les encanta! Recuerda que es muy importante realizar este pase sólo en el sentido de las agujas del reloj, ya que éste es el movimiento natural del tracto digestivo y gastrointestinal. Si lo haces al revés, desplazarás los gases en la dirección equivocada, provocando una mayor sensación de dolor en tu hijo. Si dispones de mi body de masaje, el Pase Circular corresponde al círculo amarillo con las manos anaranjadas. Insisto a costa de hacerme pesada: con el niño mirando hacia ti, desplaza las manos en la dirección de las manecillas del reloj, nunca en la contraria. Alterna este pase con el siguiente.

Pases Dactilares:

– Alternando las manos, efectúa pases cortos con los dedos, solapándolos ligeramente. Empieza en el lado derecho del niño y desliza los dedos realizando el mismo movimiento de «U» invertida del Pase Circular y terminando en el lado izquierdo. Estos pases relajantes siguen la dirección del colon y ayudan a expulsar los gases acumulados. Asimismo, alivian el dolor de estómago provocado por la retención de gases, el estreñimiento y los cólicos, que algunos pediatras asocian a la acumulación de gases en el abdomen.

Pase de Pulgar:

– Tal y como su nombre indica, empieza con los pulgares situados justo debajo de la caja torácica del bebé. Desliza los pulgares hacia arriba, a ambos lados del cuerpo, desde el ombligo. Si el niño tiene gases, tal vez le disguste, pero si continúas, lo ayudarás a desplazarlos y expulsarlos más deprisa.

Almohadilla:

– Lo puedes hacer de dos formas, sujetando las piernas del bebé con una mano a la altura de los tobillos, y desplazando la otra de arriba abajo, en un lado del cuerpo, frotando el vientre con el borde de la palma de la mano, como si arrastraras arena hacia ti, y luego cambiando de manos para trabajar el otro lado del cuerpo del niño, o bien con las dos manos a un tiempo, describiendo ligeros semicírculos con el borde de las palmas, en un lado hacia arriba y en el otro hacia abajo (véase ilustración). Es un pase muy eficaz para relajar el vientre.

masajepeeecho - Resumen de la secuencia de masaje del pecho

Resumen de la secuencia de masaje del pecho

Pase de corazón – Con las dos manos juntas en el centro del pecho del bebé.
Pase de mariposa – Cruzando las manos en “X” sobre el pecho, alternando lads manos.

masajepeeecho

la espalda - La espalda

La espalda

El cuerpo de tu hijo es tan fuerte como la espalda que lo soporta. La espalda del recién nacido seguirá
estando redondeada como resultado de su posición en el útero materno. Aun así, desde los primeros días de vida, el niño empezará a estirar los músculos que soportan la columna vertebral, proporcionándole una mayor flexibilidad. A medida que el niño va creciendo, el desarrollo sano de la columna es esencial para el progreso de las habilidades motrices avanzadas. Esto es debido a que la columna es el pilar central de soporte no sólo de la cabeza y el corazón, sino también de los pulmones y órganos digestivos. Es una columna hueca y flexible compuesta por treinta y tres huesos que realiza cuatro curvas simétricas y opuestas para equilibrar y contrarrestar el peso que soporta. Verdadero «árbol de la vida», la columna vertebral aloja el sistema nervioso, y en cada una de sus articulaciones se proyectan y multiplican dos raíces nerviosas que conectan con cada parte viva del organismo. La fortaleza y flexibilidad de la columna es crucial para:

  • la salud del sistema nervioso.
  • la postura y su relación con la gravedad.
  • la flexibilidad del tórax y la capacidad respiratoria.
  • la relajación del abdomen y del tracto digestivo.

Por cierto, es muy importante que el bebé tenga una cama con el suficiente espacio para moverse mientras duerme. La columna vertebral crece principalmiente cuando está dormindo, de manera que es esencial que disponga de una cama con barrotes que eviten caídas.

después del nacimiento - Después del nacimiento

Después del nacimiento

Primer mes. Los brazos se mueven bruscamente y se flexionan. A menudo se abren y se mueven incontroladamente como respuesta a un reflejo de sobresalto. El bebé empieza a coger cosas cuando se las pones en la mano. Se evidencia el reflejo Moro, estimulado por cambios súbitos de luz o sonido. Este reflejo se caracteriza por la extensión de los brazos y una rápida inspiración, seguido de la unión de los brazos como si estuviera abrazando algo. Desaparece alrededor del sexto mes, sustituido por una pauta de sobresalto más adulta. Otro reflejo común en esta edad es el de «rastreo». El recién nacido vuelve la cabecita en la dirección del pecho de la madre o del biberón. Si le das unos golpecitos en la mejilla, abrirá la boca casi de inmediato. Este reflejo continúa durante un par de meses, y combinado con la succión, lo ayuda a obtener el alimento necesario y le proporciona bienestar, lo que demuestra succionando la mano y el pulgar.

Segundo mes. El bebé controla mejor el movimiento de los brazos. Poco a poco, las respuestas a los reflejos son más voluntarias. Los puños se relajan, la succión del pulgar continúa como mecanismo de bienestar e intenta atrapar un juguete en movimiento y a sujetar cosas con la mano durante más tiempo.

Tercer mes. Los brazos de tu hijo son lo bastante fuertes como para levantar la cabeza y el pecho cuando está echado boca abajo. Ahora alcanza objetos y muestra señales de preferencias en la textura.

Cuarto mes. El control de los brazos continúa mejorando. Coge cosas con las dos manos y las manipula, llevándoselas a la boca instintivamente.

Quinto mes. El bebe empieza a alcanzar objetos con una mano, se los pasa a la otra y luego se los lleva a la boca. Observarás que sus manos empiezan a ajustarse a la forma del objeto y que le encanta juguetear con el pelo, las joyas y sus propios pies.

Sexto mes. El niño empieza a utilizar a propósito una mano para coger objetos, llevárselos a la boca y luego tirarlos. Le gusta muchísimo arrojarlos repetidamente para oír el sonido asociado y observar tu respuesta. Intenta alcanzar cosas que están más allá de su alcance.

Séptimo mes. El bebe alcanza y sujeta un juguete con los dedos en lugar de la mano. Agita, aporrea y experimenta con todo. Se pasa los juguetes de una mano a la otra e incluso coge dos cosas a la vez. Ahora ya es capaz de depositar un objeto en un lugar específico. A estas alturas, es posible que tu hijo ya sepa soportar el peso del cuerpo con las manos o que simule la natación con los brazos. Es el preludio del gateo o una versión del mismo. Algunos pequeñines se arrastran o ruedan por el suelo. Utilizar las manos (los dos lados del cuerpo) para impulsarse y mostrarse interesado por su entorno es una excelente señal en su desarrollo motriz.

Octavo mes. Tu hijo juega con los dedos de los pies; es capaz de coger objetos más grandes con el pulgar, índice y corazón; usa las dos manos, indistintamente, para gatear y jugar; y la habilidad de arrojar cosas va en aumento (¡a menudo para frustración o desconcierto de los padres!). Ten cuidado, el gateo sólo despertará la atención del pequeño durante un corto período de tiempo. Muy pronto intentará utilizar los brazos y las manos para trepar. Vela por su seguridad; enséñale a sentarse cuando se ha puesto en pie y estáte preparado para una infinidad de lloriqueos derivados de las pérdidas de equilibrio.

Noveno mes. Se desarrolla la sujeción de pinza, lo que permite al niño coger objetos de menor tamaño. Le encanta señalar y es probable que empiece a mostrar su preferencia en el uso de una u otra mano. Puede golpear dos objetos y se lo pasa en grande arrojándolos. Empieza a hacer rodar pelotas, amontonar juguetes y abrir y cerrar cajas con gran deleite por su parte. Procura que los objetos a su alcance sean seguros, pues tenderá a llevárselos a la boca.

Décimo mes. ¡Ha llegado la hora de acondicionar la casa «a prueba de niños», si es que no lo has hecho antes! Intenta encajar un objeto dentro de otro y continúa perfeccionando sus habilidades motrices.

Undécimo mes. La sujeción es mucho más firme. Sigue experimentando con objetos, haciéndolos rodar, pellizcándolos, etc. Enséñale el extraordinario juego de «coger y meter» pequeños objetos en un gran recipiente. A los niños de esta edad les fascina. Empezará a querer comer solo, pero con escaso éxito, ya que el control de la muñeca no se ha perfeccionado. ¡Compra pañales y toallitas húmedas en abundancia!

Un año. Tu hijo empieza a mostrar preferencia por los juguetes con partes móviles. Es cada vez más
hábil e inteligente, y utiliza otro objeto para alcanzar algo que está fuera de su alcance. También empieza a jugar con bloques de construcción y a usar la boca como una tercera mano para sujetar cosas.

desarrollo - Desarrollo medio de las piernas

Desarrollo medio de las piernas

Hitos más importantes en el desarrollo de las piernas en la mayoría de los bebés (por término medio)

  • 3 meses: da pataditas con las piernas.
  • 4 meses: soporta peso en las dos piernas.
  • 6 meses: utiliza las piernas para rodar.
  • 8 meses: empieza a gatear.
  • 9 meses: se tiene en pie sujetándose a una persona u objeto.
  • 10 meses: camina sujetándose del mobiliario.
  • 11 meses: se tiene en pie sin sujeción durante breves instantes.
  • 13 meses: da unos cuantos pasos.
  • 14 meses: camina con ayuda.
  • 15 meses: sube escaleras gateando.
  • 17 meses: trepa y corre.
  • 21 meses: sube escaleras.
  • 23 meses: baja escaleras sin ayuda.
  • 3-4 años: mantiene el equilibrio sobre un pie durante breves instantes.
manos a la obra - Manos a la obra

Manos a la obra

El masaje propiamente dicho se inicia con el paso de saludo («hola!»). Luego seguirás con las piernas y los pies. El masaje en los músculos de las pantorrillas, muslos y nalgas fomenta la elasticidad y coordinación, y mantiene las piernas flexibles, cualidades todas ellas esenciales para el desarrollo de una buena postura. Aunque no existe una secuencia «indiscutible» para hacer un masaje al bebé, te recomiendo empezar con las piernas y los pies, ya que son las partes menos vulnerables del cuerpo. En ocasiones, los niños se ponen tensos y echan a llorar si empiezas por el tronco, más vulnerable. Los bebés cerrarán los brazos instintivamente si realizas un masaje en un área para la que todavía no están preparados. Cuando hayas aprendido la rutina completa, adáptala a las necesidades de tu hijo según consideres oportuno.

 

Pase de Saludo – («hola!»)

El pase de saludo utiliza la técnica de masaje sueca. Consiste en un movimiento muy ligero y deslizante, sin présion. Se trata de proporcionar al niño una «pista» táctil que le indique que estás a punto de hacerle un massaje. Dile «hola» apoyando las dos manos en el vientre y luego desplanzándolas hacia los lados (con suavidad, pero con la suficiente firmeza como para evitar el cosquilleo). Utiliza este pase para que el niño se familiarice con este nueva sensación y observa si se muestra o no predispuesto al masaje. Esta etapa no forma parte del masaje del vientre propiamente dicho, sino que es una introducción a la sesión. El pase de saludo es un modo de averiuguar el grado de receptividad de tu hijo en este preciso momento. Es posible que al principio las nuevas sensaciones le desagraden, pero a medida que se acostumbre a ellas durante la sesión, empezará a relajarse y a disfrutar de tu suave tacto.

 

Después del pase de saludo, continúa con la siguiente secuencia de técnicas para las piernas:

Ordeño Indio

El primer pase del masaje de las piernas es el Ordeño Indio, que se inicia en la parte superior del muslo y discurre hasta el tobillo. Mejora la circulación y relaja y tonifica los músculos. Se denomina así porque desplaza la energía desde el tronco hacia las manos y los pies. Se trata de expulsar el estrés y la energía negativa a través de la punta de las manos y de los pies. El Ordeño Indio se realiza colocando los dedos de una mano sobre la pierna y los dedos de la otra mano, debajo de la pierna, y luego apretando y soltando suavemente la pierna con el borde interior de cada mano mientras te desplazas desde la sección superior del muslo hasta el tobillo. Lo piedes hacer alternando las mano como si estuvireas trepando por una cuerda, o bien manteniéndolas apoyadas en la misma posición y apretar y soltar con suavidad a lo largo de la pierna. Cuando llegues al pie, desplaza de nuevo las mano hasta la parte superior del muslo y repite el pase 2-3 veces para calentar la pierna. Sujeta la pierna con una mano y usa la otra para apretar y «arrastrar» desde la cadera hasta el tobillo. Aplica una presión ligera pero firme, y lo más regular posible. Si la presión es insuficiente, le harás cosquillas. Luego cambia de mano y vuelve a apretar y arrastrarla desde el muslo hasta el tobillo. Repítelo varias veces.

Apretar y girar

Al igual que en el pase del Ordeño Indio, éste empieza en la sección superior del muslo y prosigue hasta el tobillo. Sujeta la pierna del bebé con las dos manos, mientras las aprietas, deslizas y giras alrededor de la pierna. Procura que los movimientos sean lentos y suaves. Guíate por tu instinto y deja que todo suceda con naturalidad. Sigue hablándole: «Relájate», «Te gusta, verdad?», etc. Esto ayudará al niño a asociar la relajación y la comunicación con la hora del masaje. Poco a poco, responderá de una forma más decidida a tuas palabras y entonación. A muchos pequeñines les encanta este pase y suelen sonreír desde su inicio.

Pase de Pulgares

El pase de pulgares significa lo que su propio nombre indica. En lugar de utilizar la mano abierta, ejercerás la presión con los pulgares en las caras opuestas de la pierna. Esto te permite identificar los músculos en los que se haya acumulado la tensión. Coloca una mano a cada lado del muslo de tu hijo y presiona hacia dentro con los pulgares mientras te desplazas desde el muslo hasta el pie. Puedes repetir varias veces este pase para trabajar la cara anterior y posterior del muslo. El pase de pulgares también te permite actuar con eficacia en los pies. Dado que los pies tienen múltiples puntos de reflexología, que más adelante explicaré, te aconsejo extender el masaje de la pierna hasta el pie, utilizando los pulgares para hacer un suave masaje en la planta. También puedes apretar y girar cada dedo del pie. Pasa los lugares por la cara superior del pie, hacia el tobillo, y luego continúa alrededor del tobillo. Tira ligeramente de las áreas mullidas de la planta, presiónalas con los pulgares y luego tira lentamente de la parte superior del pie hacia el tobillo. Esto prepara al niño para la parte del masaje de reflexología podal.

Ordeño Sueco

El siguiente pase se conoce como Ordeño Sueco. Al igual que el indio, consiste en apretar ligeiramente la pierna con el borde interno de cada mano. Empieza en el tobillo y continúa hasta la parte superior de la pierna. El pase del Ordeño Sueco se dirige hacia el corazón, no hacia las extremidades, para mejorar la circulación sanguínea y tonificar los músculos. Apoya las dos manos una a cada lado de la pierna y apriétala y suéltala, deslizándola desde el tobillo hasta la parte superior del muslo. Repite varias veces este pase con una mano sobre la otra o una después de la otra. Luego sujeta el tobillo del niño con una mano, y con la otra presiona y suelta con suavidad mientras la desplazas hacia arriba a lo largo de la cara interna de la pierna. Cuando llegues arriva, cambia de mano, apretando y soltando con la otra para estimular la otra cara de la pierna desde el tobillo hasta la sección superior del muslo. Repételo varias veces. Recuerda que no existe ningún número «correcto» de pases que deberías realizar en cada parte del cuerpo. Confia en tu intuición y deja que las mano los repitan tantas veces como sea necesario mientras el bebé se muestre satisfecho.

Enrollado

Éste es un pase muy sencillo en el que enrollas la pierna entre las manos desde la rodilla del niño hasta el tobillo. Asimismo, si lo deseas, puedes hacerlo con toda la pierna en dirección opuesta. Todo dependerá de la etapa del masaje en la que vayas a introducir este pase, si es que así lo has decidido. Lo he incluido porque ofrece una amplia superficie táctil, y además, porque resulta muy gratificante para los padres, ya que no implica presión. Cuando lo hagas, piensa en cómo enrollarías con las mano un pedazo de plastilina para estirarlo. Enrollar los músculos estimula el sistema nervioso del bebé y relaja los músculos, y lo que es más importante, es una técnica que obra maravillas para nutrir la piel y reducir es estrés.

Pase de Pluma

Concluye el masaje de las piernas atenuando la caricia de las manos y utilizando las yemas de los dedos para deslizarte con el más ligero de los toques a lo largo de toda la pierna del niño, desde la cadera hasta las puntas de los pies, dándoles unos ligeros golpecitos. Este toque prácticamente imperceptible para le pequeñin, pero tiene un extraordinario efecto relajante. El pase de pluma ayuda a integrar las piernas en el tronco y proporciona una inconfundible sensación de «estar llegando al final» de esta etapa del masaje. (Dicho sea de paso, el pase de pluma es uno de los más indicados durante el parto debido a su efecto tranquilizante.) Cuando este toque se aplica con la palma de la mano en grandes áreas del cuerpo, se llama effleurage. Es un pase de masaje sueco y uno de los más relajantes que se conocen. Básicamente, el effleurage consiste en movimientos largos, fluidos y circulares, con las palmas de las mano. Se aplica una ligeríssima presión en los pases ascendentes y se atenúa en los descendentes. Si tu hijo muestra signos de desagrado, tal vez sienta cosquillas. Prueba con un poquito más de presión o arrastrando las yemas de los dedos. EL arrastre es excelente para usar después de una secuencia de pases de masaje para estimular los terminales nerviosos próximos a la superficie de la piel y eliminar la tensión del cuerpo. Arquea un poco los dedos, en forma de garra, y aplica las yemas en la piel con movimientos cortos y solapados, una mano después de la otra, con una acción descendente regular. Empieza desde la parte superior de cada extremidad. Atención!: Si utilizas este pase, es doblemente importantes que las uñas estén bien cortadas y limadas para evitar arañazos en la piel del bebé. Cuando hayas terminado con una pierna, repítelo con la otra. El niño identificará el pase de pluma o el arrastre con la conclusión de esta etapa del masaje, anticipando la siguiente. Cuando hayas terminado con las piernas, continúa en otra área del cuerpo. Te recomiendo los pies, que ya has preparado parcialmente con el masaje de las piernas.

 

Resumen de la secuencia de masaje de las piernas

  1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
  2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continar hasta el tobillo.
  3. Pase de Pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
  4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
  5. Enrollado. Aciión de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
  6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.
SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

Además de muy divertido, es estupendo para ayudar a las parejas a desestresarse y
a acercarse más física y emocionalmente. Las técnicas básicas son las mismas, pero
añadir matices sensuales puede convertir el masaje en una danza romántica. Los
toques sensuales son lúdicos, ligeros, prolongados y proceden del corazón.

 

 

1 pases neurosedantes Los pases neurose-
dantes pueden convertirse en una caricia.
A menudo tomamos a nuestras parejas por
algo ya sabido, por lo que aquí tenemos la
oportunidad de redescubrir su piel. Utiliza
los dedos, las yemas y las uñas para tocar
su cuerpo. Cuanto más ligero sea el toque,
más estimulará la piel. Tómate el tiempo
necesario para explorar su perfil de una for-
ma afirmativa y cariñosa.

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2 soplar sobre la piel Se trata de un toque
romántico para cerrar cualquier secuencia.
Tras masajear suavemente los músculos,
sopla sobre la superficie de la piel. Cuan-
to más cerca estés del cuerpo, más cálido
será tu aliento. Es una fantástica técnica de
relajación o para estimular la piel de tu pa-
reja. Pruébalo en brazos y piernas, espalda
o nuca.

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3 roce con el pelo Utilízalo al final de cual-
quier secuencia de masaje. Cuanto más lar-
go tengas el pelo, más fácil te resultará,
pero de todas formas sé imaginativa. Uti-
liza las puntas para barrer y rozar la piel de
tu pareja. Es estupendo sobre zonas am-
plias como la espalda. Los movimientos lar-
gos son los mejores.

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4 amasamiento del cuello Sé creativo con
el masaje. Emplea la cercanía y la intimidad
para masajear en momentos inesperados
como forma de expresar ternura y aprecio.
Es duro sentirse amoroso cuando uno está
tenso. Amasa la nuca de tu pareja entre los
dedos y, como siempre, evita cualquier ma-
niobra directa sobre la columna.

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5 presión de los dedos sobre la cara El
masaje en la cara es fantástico, pero si se
añaden maniobras suaves y cariñosas se
convierte en algo especial. Utiliza las yemas
y las puntas de los dedos para recorrer sua-
vemente las facciones de tu pareja. Traba-
ja desde el centro hacia fuera con manio-
bras lentas y lánguidas. Tómate tiempo
para recorrer el contorno de los ojos, la na-
riz y la boca. Acaricia suavemente los pár-
pados y los labios.

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6 tirar del pelo El masaje del cuero cabellu-
do es muy placentero, al igual que los sua-
ves tironcillos de pelo. Haz que los toques
sean lúdicos. Recorre el pelo desde las raí-
ces hasta las puntas, deslizándolo entre tus
dedos. Enrosca las puntas, tira con mucha
suavidad y alborota el pelo de tu pareja.

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7 rozamiento sobre la espalda Sé imagi-
nativo con las técnicas que ya conoces.
Prueba diferentes formas de rozamiento
sobre la espalda, variando la presión, la
postura y el ritmo. Como las manos y las
puntas de los dedos ya son conocidos, ¿por
qué no pruebas con los antebrazos o los
pies? Manten pleno contacto con los con-
tornos musculares para obtener un resul-
tado óptimo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

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