como relajar - Cómo relajar a un bebé nervioso

Cómo relajar a un bebé nervioso

Algunos médicos sugieren que si el bebé está nervioso puedes cruzar sus brazos en el pecho y envolverlos en una manta bien ceñida. Esto da resultado con la mayoría de los niños, aunque a algunos no les gusta la sensación. Cuando era un recién nacido, a mi sobrino Noah le disgustaba que le envolverian los brazos. Sin embargo, mi hermana Cheryl ha descubierto que si se los cruza en el pecho, los envuelve y luego lo acuesta de lado de manera que queden inmóviles, se tranquiliza y duerme bien.

masaje bebe1 - Revisión del masaje del bebé

Revisión del masaje del bebé

Si has llegado hasta aquí y has aprendido y practicado el masaje de las diferentes partes del cuerpo de tu hijo, estarás listo para seguir adelante y ofrecerle una rutina completa de masaje. Ten en cuenta la posibilidad de que el niño no siempre se muestre receptivo a un masaje completo. Le puede gustar un masaje en las piernas o el vientre, pero resistirse si lo intentas en los brazos, por ejemplo. Sin embargo, incluso con un masaje en una o dos áreas el pequeñín se beneficiará de la calidez de tu tacto. Más adelante, a medida que se vaya acostumbrando a la sensación del masaje, podrás probar en otras áreas. Antes de repasar la secuencia de las técnicas, intentaré despejar algunas dudas que podrías tener. Dado que es difícil recordar todos los pases del masaje del bebé, te sugiero utilizar este capítulo a modo de guía durante la sesión.

Preguntas frecuentes

P. ¿Qué debería hacer primero?
R. Antes de empezar el masaje, consulta a tu pediatra.
P. ¿Cuándo debo empezar el masaje de mi hijo?
R. Con la previa autorización del pediatra, puedes empezar el mismo día en que salgas del hospital y lo
lleves a casa.
R ¿Con que frecuencia debería hacer un masaje a mi hijo?
R. Hasta el sexto o séptimo mes, la mayoría de los bebés se beneficia muchísimo de un masaje diario. A
medida que tu hijo se muestre más activo, podrías limitarlo a un par de veces por semana.
P. ¿Cuánto tiempo debería durar el masaje?
R. Dado que la mayoría de los bebés son muy activos y no están quietos en una posición, un masaje completo no debería durar más de veinte minutos. Incluso un masaje diario de pocos minutos te ayudará a sintonizar con su lenguaje corporal y aprender a interpretar sus estados de ánimo, sensaciones y necesidades.
P. ¿Cuándo debería evitar el masaje?
R. Espera siempre cuarenta y cinco minutos después de las tomas. También deberías evitarlo en caso de:
• Enfermedad. No le des un masaje si está enfermo. Consulta a tu pediatra antes de hacerlo.
• Erupciones e infecciones. No trabajes las áreas irritadas o infectadas.
• Vacunas. Es preferible esperar por lo menos una semana antes de darle un masaje después de la vacunación. Evita el masaje directo en el área de la inyección; puede estar muy sensible.
P. ¿Cuándo debería hacer un masaje a mi hijo?
R. El mejor momento es cuando los dos estáis relajados. Observa el comportamiento del niño. Si empiezas y se resiste o disgusta, lo mejor es interrumpir la sesión y dejarlo para más tarde. No fuerces el masaje. Cada bebé es diferente; pruébalo en distintos momentos del día hasta encontrar el ideal para ambos. Después del baño suele dar excelentes resultados.
P. ¿Dónde debería hacer el masaje?
R. Los bebés se relujan más fácilmente si están en un entorno cálido. Elige pues una habitación cálida y silenciosa. Incluso puedes poner música clásica o nanas de fondo.
R ¿Qué material necesito?
R. Vas a necesitar los utensilios siguientes:
• «Tranquilizador» cubierto con una toalla
• Otra toalla para limpiarte las manos
• Aceite inodoro vegetal (de almendra o de sésamo). Te recomiendo los aceites nutritivos 100% naturales y «aptos para el consumo» en lugar de los productos comerciales con una base inorgánica de petróleo, que (Hieden perjudicar el delicado tracto digestivo del bebé. El aceite inodoro es el mejor, ya que el sentido del olfato está muy desarrollado en los pequeñines, y la identificación del olor de la madre es un factor muy importante en el establecimiento de vínculos afectivos.
R ¿Debería hacer algo más?
R. Dedica unos minutos a lavarte a conciencia las manos y a limar las uñas para eliminar los bordes agudos. Procura que éstas no sean demasiado largas.
P. ¿Que debo hacer si llora?
R. Si en cualquier momento de la sesión de masaje tu hijo se echa a llorar, no lo interrumpas de inmediato. El tacto alivia mucha tensión y puede provocar ganas de llorar incluso en los adultos. Continúa durante algunos minutos, hablándole suavemente, o simplemente apoya las manos en el cuerpo del niño mientras le hablas. Además del llanto, el pataleo y desvío de la mirada también son signos de sobrecstimulación. Tcnlo presente y acorta la sesión de masaje, tal vez unos pocos minutos en una sola parte del cuerpo, trabajando esta área durante una semana. Localiza el punto que menos desagrada a tu hijo y aplica el masaje sólo en esa área hasta que se sienta más cómodo. Luego pasa a otra. También puedes hacer un descanso y realizarle algunos estiramientos de brazos y piernas. A menudo, este cambio interrumpe el llanto. Espera un poco y continúa. Si no deja de llorar después de un breve descanso, recuerda dónde le estabas haciendo el masaje. Por ejemplo, si era en el vientre, tal vez tenga gases o dolor de estómago, o si era en un brazo, quizá le haya quedado dolorido durante el paño. Aprovecha esta extraordinaria oportunidad de aprender cómo tu hijo expresa su malestar.

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manos a la obra - Manos a la obra

Manos a la obra

El masaje propiamente dicho se inicia con el paso de saludo («hola!»). Luego seguirás con las piernas y los pies. El masaje en los músculos de las pantorrillas, muslos y nalgas fomenta la elasticidad y coordinación, y mantiene las piernas flexibles, cualidades todas ellas esenciales para el desarrollo de una buena postura. Aunque no existe una secuencia «indiscutible» para hacer un masaje al bebé, te recomiendo empezar con las piernas y los pies, ya que son las partes menos vulnerables del cuerpo. En ocasiones, los niños se ponen tensos y echan a llorar si empiezas por el tronco, más vulnerable. Los bebés cerrarán los brazos instintivamente si realizas un masaje en un área para la que todavía no están preparados. Cuando hayas aprendido la rutina completa, adáptala a las necesidades de tu hijo según consideres oportuno.

 

Pase de Saludo – («hola!»)

El pase de saludo utiliza la técnica de masaje sueca. Consiste en un movimiento muy ligero y deslizante, sin présion. Se trata de proporcionar al niño una «pista» táctil que le indique que estás a punto de hacerle un massaje. Dile «hola» apoyando las dos manos en el vientre y luego desplanzándolas hacia los lados (con suavidad, pero con la suficiente firmeza como para evitar el cosquilleo). Utiliza este pase para que el niño se familiarice con este nueva sensación y observa si se muestra o no predispuesto al masaje. Esta etapa no forma parte del masaje del vientre propiamente dicho, sino que es una introducción a la sesión. El pase de saludo es un modo de averiuguar el grado de receptividad de tu hijo en este preciso momento. Es posible que al principio las nuevas sensaciones le desagraden, pero a medida que se acostumbre a ellas durante la sesión, empezará a relajarse y a disfrutar de tu suave tacto.

 

Después del pase de saludo, continúa con la siguiente secuencia de técnicas para las piernas:

Ordeño Indio

El primer pase del masaje de las piernas es el Ordeño Indio, que se inicia en la parte superior del muslo y discurre hasta el tobillo. Mejora la circulación y relaja y tonifica los músculos. Se denomina así porque desplaza la energía desde el tronco hacia las manos y los pies. Se trata de expulsar el estrés y la energía negativa a través de la punta de las manos y de los pies. El Ordeño Indio se realiza colocando los dedos de una mano sobre la pierna y los dedos de la otra mano, debajo de la pierna, y luego apretando y soltando suavemente la pierna con el borde interior de cada mano mientras te desplazas desde la sección superior del muslo hasta el tobillo. Lo piedes hacer alternando las mano como si estuvireas trepando por una cuerda, o bien manteniéndolas apoyadas en la misma posición y apretar y soltar con suavidad a lo largo de la pierna. Cuando llegues al pie, desplaza de nuevo las mano hasta la parte superior del muslo y repite el pase 2-3 veces para calentar la pierna. Sujeta la pierna con una mano y usa la otra para apretar y «arrastrar» desde la cadera hasta el tobillo. Aplica una presión ligera pero firme, y lo más regular posible. Si la presión es insuficiente, le harás cosquillas. Luego cambia de mano y vuelve a apretar y arrastrarla desde el muslo hasta el tobillo. Repítelo varias veces.

Apretar y girar

Al igual que en el pase del Ordeño Indio, éste empieza en la sección superior del muslo y prosigue hasta el tobillo. Sujeta la pierna del bebé con las dos manos, mientras las aprietas, deslizas y giras alrededor de la pierna. Procura que los movimientos sean lentos y suaves. Guíate por tu instinto y deja que todo suceda con naturalidad. Sigue hablándole: «Relájate», «Te gusta, verdad?», etc. Esto ayudará al niño a asociar la relajación y la comunicación con la hora del masaje. Poco a poco, responderá de una forma más decidida a tuas palabras y entonación. A muchos pequeñines les encanta este pase y suelen sonreír desde su inicio.

Pase de Pulgares

El pase de pulgares significa lo que su propio nombre indica. En lugar de utilizar la mano abierta, ejercerás la presión con los pulgares en las caras opuestas de la pierna. Esto te permite identificar los músculos en los que se haya acumulado la tensión. Coloca una mano a cada lado del muslo de tu hijo y presiona hacia dentro con los pulgares mientras te desplazas desde el muslo hasta el pie. Puedes repetir varias veces este pase para trabajar la cara anterior y posterior del muslo. El pase de pulgares también te permite actuar con eficacia en los pies. Dado que los pies tienen múltiples puntos de reflexología, que más adelante explicaré, te aconsejo extender el masaje de la pierna hasta el pie, utilizando los pulgares para hacer un suave masaje en la planta. También puedes apretar y girar cada dedo del pie. Pasa los lugares por la cara superior del pie, hacia el tobillo, y luego continúa alrededor del tobillo. Tira ligeramente de las áreas mullidas de la planta, presiónalas con los pulgares y luego tira lentamente de la parte superior del pie hacia el tobillo. Esto prepara al niño para la parte del masaje de reflexología podal.

Ordeño Sueco

El siguiente pase se conoce como Ordeño Sueco. Al igual que el indio, consiste en apretar ligeiramente la pierna con el borde interno de cada mano. Empieza en el tobillo y continúa hasta la parte superior de la pierna. El pase del Ordeño Sueco se dirige hacia el corazón, no hacia las extremidades, para mejorar la circulación sanguínea y tonificar los músculos. Apoya las dos manos una a cada lado de la pierna y apriétala y suéltala, deslizándola desde el tobillo hasta la parte superior del muslo. Repite varias veces este pase con una mano sobre la otra o una después de la otra. Luego sujeta el tobillo del niño con una mano, y con la otra presiona y suelta con suavidad mientras la desplazas hacia arriba a lo largo de la cara interna de la pierna. Cuando llegues arriva, cambia de mano, apretando y soltando con la otra para estimular la otra cara de la pierna desde el tobillo hasta la sección superior del muslo. Repételo varias veces. Recuerda que no existe ningún número «correcto» de pases que deberías realizar en cada parte del cuerpo. Confia en tu intuición y deja que las mano los repitan tantas veces como sea necesario mientras el bebé se muestre satisfecho.

Enrollado

Éste es un pase muy sencillo en el que enrollas la pierna entre las manos desde la rodilla del niño hasta el tobillo. Asimismo, si lo deseas, puedes hacerlo con toda la pierna en dirección opuesta. Todo dependerá de la etapa del masaje en la que vayas a introducir este pase, si es que así lo has decidido. Lo he incluido porque ofrece una amplia superficie táctil, y además, porque resulta muy gratificante para los padres, ya que no implica presión. Cuando lo hagas, piensa en cómo enrollarías con las mano un pedazo de plastilina para estirarlo. Enrollar los músculos estimula el sistema nervioso del bebé y relaja los músculos, y lo que es más importante, es una técnica que obra maravillas para nutrir la piel y reducir es estrés.

Pase de Pluma

Concluye el masaje de las piernas atenuando la caricia de las manos y utilizando las yemas de los dedos para deslizarte con el más ligero de los toques a lo largo de toda la pierna del niño, desde la cadera hasta las puntas de los pies, dándoles unos ligeros golpecitos. Este toque prácticamente imperceptible para le pequeñin, pero tiene un extraordinario efecto relajante. El pase de pluma ayuda a integrar las piernas en el tronco y proporciona una inconfundible sensación de «estar llegando al final» de esta etapa del masaje. (Dicho sea de paso, el pase de pluma es uno de los más indicados durante el parto debido a su efecto tranquilizante.) Cuando este toque se aplica con la palma de la mano en grandes áreas del cuerpo, se llama effleurage. Es un pase de masaje sueco y uno de los más relajantes que se conocen. Básicamente, el effleurage consiste en movimientos largos, fluidos y circulares, con las palmas de las mano. Se aplica una ligeríssima presión en los pases ascendentes y se atenúa en los descendentes. Si tu hijo muestra signos de desagrado, tal vez sienta cosquillas. Prueba con un poquito más de presión o arrastrando las yemas de los dedos. EL arrastre es excelente para usar después de una secuencia de pases de masaje para estimular los terminales nerviosos próximos a la superficie de la piel y eliminar la tensión del cuerpo. Arquea un poco los dedos, en forma de garra, y aplica las yemas en la piel con movimientos cortos y solapados, una mano después de la otra, con una acción descendente regular. Empieza desde la parte superior de cada extremidad. Atención!: Si utilizas este pase, es doblemente importantes que las uñas estén bien cortadas y limadas para evitar arañazos en la piel del bebé. Cuando hayas terminado con una pierna, repítelo con la otra. El niño identificará el pase de pluma o el arrastre con la conclusión de esta etapa del masaje, anticipando la siguiente. Cuando hayas terminado con las piernas, continúa en otra área del cuerpo. Te recomiendo los pies, que ya has preparado parcialmente con el masaje de las piernas.

 

Resumen de la secuencia de masaje de las piernas

  1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
  2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continar hasta el tobillo.
  3. Pase de Pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
  4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
  5. Enrollado. Aciión de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
  6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.
SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

Además de muy divertido, es estupendo para ayudar a las parejas a desestresarse y
a acercarse más física y emocionalmente. Las técnicas básicas son las mismas, pero
añadir matices sensuales puede convertir el masaje en una danza romántica. Los
toques sensuales son lúdicos, ligeros, prolongados y proceden del corazón.

 

 

1 pases neurosedantes Los pases neurose-
dantes pueden convertirse en una caricia.
A menudo tomamos a nuestras parejas por
algo ya sabido, por lo que aquí tenemos la
oportunidad de redescubrir su piel. Utiliza
los dedos, las yemas y las uñas para tocar
su cuerpo. Cuanto más ligero sea el toque,
más estimulará la piel. Tómate el tiempo
necesario para explorar su perfil de una for-
ma afirmativa y cariñosa.

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2 soplar sobre la piel Se trata de un toque
romántico para cerrar cualquier secuencia.
Tras masajear suavemente los músculos,
sopla sobre la superficie de la piel. Cuan-
to más cerca estés del cuerpo, más cálido
será tu aliento. Es una fantástica técnica de
relajación o para estimular la piel de tu pa-
reja. Pruébalo en brazos y piernas, espalda
o nuca.

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3 roce con el pelo Utilízalo al final de cual-
quier secuencia de masaje. Cuanto más lar-
go tengas el pelo, más fácil te resultará,
pero de todas formas sé imaginativa. Uti-
liza las puntas para barrer y rozar la piel de
tu pareja. Es estupendo sobre zonas am-
plias como la espalda. Los movimientos lar-
gos son los mejores.

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4 amasamiento del cuello Sé creativo con
el masaje. Emplea la cercanía y la intimidad
para masajear en momentos inesperados
como forma de expresar ternura y aprecio.
Es duro sentirse amoroso cuando uno está
tenso. Amasa la nuca de tu pareja entre los
dedos y, como siempre, evita cualquier ma-
niobra directa sobre la columna.

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5 presión de los dedos sobre la cara El
masaje en la cara es fantástico, pero si se
añaden maniobras suaves y cariñosas se
convierte en algo especial. Utiliza las yemas
y las puntas de los dedos para recorrer sua-
vemente las facciones de tu pareja. Traba-
ja desde el centro hacia fuera con manio-
bras lentas y lánguidas. Tómate tiempo
para recorrer el contorno de los ojos, la na-
riz y la boca. Acaricia suavemente los pár-
pados y los labios.

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6 tirar del pelo El masaje del cuero cabellu-
do es muy placentero, al igual que los sua-
ves tironcillos de pelo. Haz que los toques
sean lúdicos. Recorre el pelo desde las raí-
ces hasta las puntas, deslizándolo entre tus
dedos. Enrosca las puntas, tira con mucha
suavidad y alborota el pelo de tu pareja.

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7 rozamiento sobre la espalda Sé imagi-
nativo con las técnicas que ya conoces.
Prueba diferentes formas de rozamiento
sobre la espalda, variando la presión, la
postura y el ritmo. Como las manos y las
puntas de los dedos ya son conocidos, ¿por
qué no pruebas con los antebrazos o los
pies? Manten pleno contacto con los con-
tornos musculares para obtener un resul-
tado óptimo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

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masaje de las piernas - Masaje de las piernas

Masaje de las piernas

La rutina de masaje del bebé que voy a describir combina el método sueco e indio. Ambos pueden mejorar muy eficazmente la circulación sanguínea y el tono muscular. El masaje sueco utiliza «pases» (acción o desplazamiento de las mano; en adelante «pase» o «pases») que empiezan en las extremidades y avanzan hasta el corazón, estimulando el flujo sanguíneo y linfático y potenciando el tono muscular, mientras que el masaje indio trabaja desde el centro y continúa hacia afuera para mejorar todos los niveles de energía y relajar los músculos articulados. Explicaré paso a paso cómo hay que trabajar las piernas, el vientre y el pecho, los brazos, las manos, la cara y la espalda. La rutina completa debe durar alrededor de veinte minutos. Luego te enseñaré a utilizar la reflexología, un tipo de masaje en puntos de presión en los pies para contribuir a la curación de condiciones comunes en el bebé, tales como la indigestón. La reflexología elimina toxinas del cuerpo y lo mantiene fuerte y sano. Más adelante te explicaré cuáles son los puntos de reflexología en los que hay que presionar para aliviar condiciones específicas. Para que esta rutina sea más fácil de aprender, es aconsejable leer el material de cada capítulo, probando los pases en tu brazo o pierna. Cuando te sientas seguro de ti mismo, dale el masaje al bebé. Luego pasa al siguiente capítulo. No te apresures. Hay tiempo para todo. Aun en el caso de que sólo le des un masaje en la tripita durante cinco minutos, es un paso más en la dirección correcta. La mejor manera de hacer las cosas como es debido es seguir tu instinto y observar las respuestas de tu hijo. Antes de abordar las técnicas de masaje, hablemos un poco de la presión que debes ejercer mientras trabajas. Si alguna vez te has sometido a un masaje deportibo, ya sabrás lo que significa un masaje intenso. No te preocupes. No te pediré que recrees este nivel de intensidad. En el caso de tu bebé, debes realizar pases suaves y lentos, con la presión suficiente como para estimular su cuerpo. Ten en cuenta, sin embargo, que tu hijo no es tan frágil como podrías pensar. En realidad, algunos pequeñines prefieren un masaje de presión que otro de pases superficiales. Investigadores del Touch Research en La Universidad de Miami han descubierto que los bebés prefieren una cierta presión, posiblemente porque las caricias ligeras les producen un desagradable cosquilleo. Algunos estudios han demostrado que los bebés de peso por debajo de la media que reciben un masaje con una cierta presión aumentan de peso. Una vez más, observa detenidamente las preferencias de tu hijo. Fíjate en las áreas del cuerpo en las que le gusta más la sensación de fricción y lo que le pone nervioso.

Muchos padres dicen que el masaje preferido de sus hijos es el de las piernas y los pies, un área ideal por la empezar. El placer que experimenta el bebé constituye la primera parte de los extraordinarios beneficios derivados de todo el proceso de masaje, ya que el niño empieza a «esperar» sentirse a gusto, relajándose y aceptando el masaje con mayor predisposición. Una amiga me dijo que cuando su hije Jeremy era un bebé, «lo único que lo reconfortaba cuando estaba enfermo o muy nervioso era frotarle las piernas y los pies. En momentos de disgusto y malestar, cuando lo cogía y empezaba a darle un suave masaje, su respuesta era casi inmediata. Ahora tiene cinco años, y cuando está enfermo o trsite, o simplesmente cuando necesita una atención especial, me pide que se lo haga.»

que hacer - Que hay que hacer cuando el bebé llora?

Que hay que hacer cuando el bebé llora?

Si tu hijo se echa a llorar al empezar el masaje en las piernas, interrúmpelo, pero mantén las mano apoyadas en ellas. Míralo a los ojos y háblale en un susurro. Lo más probable es que notes cómo se relajan. Luego puedes reiniciar el masaje. Tal vez tengas que hacerlo varias veces, pero después de algunas sesiones, el niño se relajará por sí solo y sonreirá. Si no da resultado, realiza algunos sencillos estiramientos de piernas. Con frecuencia, si las flexionas y acercas al pecho, manteniendo esta posición durante algunos segundo, dejará de llorar.


Si tampoco funciona, sigue adelante con otro de los pases descritos aquí o a otra área del cuerpo. Establecer una relación de confianza significa escuchar a tu hijo, no insistir en que las cosas deben sucederse a tenor de tus propias reglas. Si respetas los límites personales del bebé, que está defendiendo con el llanto, le demonstrarás que le estás escuchando y respondiendo.


Advertencia: No fuerces los estiramientos de las piernas. El recién nacido tiende a mantenerlas flexionadas. Dale tiempo para acostumbrarse. Al darle un masaje, bañarlo o cambiarle el pañal, deja que las rodillas se flexionen hacia fuera cuando las piernas están extendidas hacia el rostro.

masajelacabezaylacara - Resumen de la secuencia de masaje de la cara y la cabeza

Resumen de la secuencia de masaje de la cara y la cabeza

1. Pase de pulgares en la frente. Desde el centro hacia fuera y hasta la línea del cabello.
2. Pase de pulgares desde la nariz hasta las sienes. Luego repítelo desplazándolos hacia hiera desde la nariz hasta las mejillas, avanzando con las puntas de los dedos, con cada pase, a lo largo de las mejillas y hasta el mentón.
3. Pase de pulgares en la línea maxilar. Luego traza la silueta de los labios.
4. Círculos alrededor de los ojos. Con las puntas de los dedos, y a continuación siguiendo las cejas desde el borde interior al exterior.
5. Estimulación de las orejas. Con la punta de los dedos.
6. Ahuecar las manos en las orejas. Mantener la posición durante algunos segundos.

DESARROLLO DEL CEREBRO Y LA CABEZA DEL BEBÉ:

Gestación (semana 6-7). El conducto neural empieza a formar el cerebro. Durante la sexta semana, las
diversas regiones y cámaras del cerebro siguen creciendo y definiéndose. A lo largo de este proceso, la cabeza del niño se proyecta hacia fuera y se redondea. Los ojos y las orejas parecen pequeños huequecitos, y empiezan a formarse las cavidades nasales y la boca.

Gestación (semana 12) – La cabeza continúa redondeándose. La cara ya está formada.
Gestación (semana 16) – En la ecografía se distingue con claridad la cabeza del niño, que incluso se mueve.
Gestación (semana 30) – La cabeza está proporcionada con el resto del cuerpo.
Gestación (semana 36) – Cuando el bebé está despierto, sus ojos se abren y es capaz de diferenciar entre la luz y la oscuridad. Recién nacido. Los músculos del cuello son bastante débiles al nacer. Cuando lo cojas en brazos, sujéta-
le la cabecita y el cuello por lo menos durante el primer mes. Es una excelente oportunidad para estrechar los vínculos afectivos. 

Un mes – El niño mantiene la cabeza/cuello ligeramente levantados cuando está boca abajo. Gira de un
lado a otro.

Dos meses – Sostiene la cabeza levantada hasta un ángulo de 45° cuando está boca abajo. Aumentan las
expresiones faciales. Alrededor de las 6 a 8 semanas puede empezar a levantar un poco la cabeza cuando
está boca arriba. Si lo sostienes en brazos, tiene el control suficiente para sostener la cabeza en equilibrioinestable, aunque por poco tiempo. También es lo bastante fuerte como para mantener la cabeza erguida en la sillita de seguridad del coche, la sillita de paseo o una mochila delantera.

Cuatro meses. – Ahora hace gala de un buen control de la cabeza, incorporándose para sentarse y también
cuando ya lo está. Un juego divertido que contribuye a desarrollar los músculos del cuello consiste en
echarlo boca arriba y tirar lentamente de sus manos hasta la posición de sentado, para luego invertir la
secuencia. Repítelo varias veces. Si lo deseas, puedes incorporarlo a los estiramientos prcmasaje o en el
masaje de los brazos y las manos.

Seis meses – Mantiene una buena alineación de la cabeza y el tronco en una superficie estable. Los mús-
culos del cuello son más fuertes y capaces de sostener la cabeza erguida. Asimismo, se puede tlexionar
hacia delante cuando se le tira de las manos para que se siente. En esta etapa la mayoría de los bebés empiezan a rodar, sentarse sin ayuda y gatear.

Ocho meses – El 80% del crecimiento de la cabeza se produce durante los doce primeros meses, ralenti-
zándose considerablemente a partir del sexto mes. Por término medio, el perímetro de la cabeza mide al-
rededor de 44 cm a los 8 meses y 46 cm a la edad de un año.

Dieciocho meses – Los expertos estiman que el hipotálamo ha madurado en un 40% en el momento de
nacer, un 50% a las 6 semanas, y es plenamente maduro a los 18 meses. De ahí que algunos investiga-
dores aseguren que incluso los recién nacidos tienen capacidad para recordar.

 

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precalentamientos - Precalentamiento opcional

Precalentamiento opcional

Si deseas realizar un «precalentamiento» antes de empezar el masaje propiamente dicho, esta actividad puede ser ideal, sobre todo para los niños muy activos. A los bebés los encanta el juego con los brazos y las piernas. Estos suaves y divertidos movimientos lo ayudarán a estirarlos, a trabajar el estómago ya la pelvis, y a alinear la columna vertebral. También puedes hacerlos si se muestra nervioso durante la sesión. A menudo, si interrumpes el masaje durante alagunos minutos y realizas estiramientos, el niño se relaja de nuevo y puedes proseguir sin la menor resistencia. Personalmente, me gusta empezar cada sesión de masaje con estos movimientos, ya que la atención del pequeñin en sí mismo y en el masaje. Realiza cada movimiento cuatro veces.


Piernas:

  • Mirando al bebé, cógelo suavemente por los tobillos, júntate las rodillas y luego, lentamente, desplázalas hacia el vientre. A continuación, estíralas de nuevo.
  • Flexiona y estira cada pierna, como si andara en bicicleta.
  • Crúzale las piernas a la altura del vientre y estíralas. Luego inviert su posición, con la otra cruzada encima.

Brazos:

  • Suejta las muñecas de tu hijo, estira los brazos hacia los lados y a continuación crúzalos a la altura de las muñecas. Estíralos de nuevo y crúzalos cambiando de brazo.
  • Luego, eleva los brazos del niño delante de la cara y extiéndelos por encima de la cabeza, estirándolos con suavidad.
  • Por último, sujeta un brazo por la muñeca y la pierna opuesta por el tobillo. Junta el brazo y la pierna de manera que se crucen en el vientre. Repítelo con el otro brazo y la otra pierna.
  • Desplaza de nuevo el brazo y la pierna hasta su posición inicial y repita la cruz con el brazo y la pierna opuestos.

Esta sencilla rutina relaja los músculos, y lo que es más importante, abre las articulaciones para que funcionen correctamente. Durante el proceso, a menudo el bebé parece adormilarse un poquito, lo que facilita mucho más el masaje posterior. Después de este breve «precalentamiento», ambos estaréis listos para empezar el masaje.

masajepies2 - El tacto en la reflexología

El tacto en la reflexología

Cuando hagas un masaje a tu hijo, aplica siempre un contacto «sutil», aunque no demasiado leve. Al igual que a la mayoría de los adultos, a los niños les encanta que les froten los pies con una presión bastante firme. A menudo, con un pase muy ligero, el niño aparta instintivamente los pies, tal vez a causa del cosquilleo que produce.
Dado que los pies del bebé son muy pequeñitos, en ocasiones es difícil localizar la posición exacta de las áreas de reflejo. Te recomiendo concentrarte en aquellas que corresponden a los sistemas orgánicos descritos por la reflexología siguiendo el gráfico (véase página siguiente). Pero aun en el caso de que no sepas dónde están exactamente los puntos de reflejo, puedes realizar un masaje eficaz, siempre que frotes los pies con la intención de curar y transmitir paz y amor. Basta con sujetar el pie del niño para influir en su sistema nervioso y relajarlo. En cualquier caso, con un poco de práctica aprenderás a localizar mejor las áreas de reflejo.

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masaje en los brazos y las manos - Masaje de los brazos y las manos

Masaje de los brazos y las manos

Seamos honestos. Los brazos pueden ser una de las áreas más difíciles cuando se trata de hacer un masaje a un bebé. Los recién nacidos tienden a desplazarlos hacia el pecho cuando se sienten vulnerables, y si intentas separarlos, el combate está garantizado! Algunos padres, frustrados en sus reiterados intentos, me preguntan si es realmente necesario hacer un masaje en esta área del cuerpo. Mi consejo es siempre el mismo: paciencia. Realizar un masaje en los brazos del niño desde una tierna edad no sólo contribuye a relajarlos, sino que también lo ayuda a abrirse al mundo. Si el pequeño relaja los brazos durante el masaje, es un signo de que confia en ti y siente cómodo con lo que le estás haciendo. Es posible que la respuesta no sea inmediata, pero a medida que se sienta más y más satisfecho con el masaje en otras partes del cuerpo, acabará aceptando de buen grado el masaje en los brazos. Entretanto, si el pequeño se muestra disgustado y tira de los brazos hacia el pecho, intenta adaptar la aplicación que está adoptando. Podría tranquilizarlo. En caso contrario, toma sus manos entre las tuyas, incorpóralo un poco y mueve el brazo adelante y atrás para relajarlo. Mantén el contacto visual y dile: «Vamos…». El bebé suele responder positivamente, liberando la tensión en los brazos y las manos y consistiendo el masaje. No trates de abrirle los brazos a la fuerza. Sé delicado con él. Si aun así, no parece reaccionar, pasa a otra parte del cuerpo e inténtalo de nuevo más tarde.