masajepies2 - El tacto en la reflexología

El tacto en la reflexología

Cuando hagas un masaje a tu hijo, aplica siempre un contacto «sutil», aunque no demasiado leve. Al igual que a la mayoría de los adultos, a los niños les encanta que les froten los pies con una presión bastante firme. A menudo, con un pase muy ligero, el niño aparta instintivamente los pies, tal vez a causa del cosquilleo que produce.
Dado que los pies del bebé son muy pequeñitos, en ocasiones es difícil localizar la posición exacta de las áreas de reflejo. Te recomiendo concentrarte en aquellas que corresponden a los sistemas orgánicos descritos por la reflexología siguiendo el gráfico (véase página siguiente). Pero aun en el caso de que no sepas dónde están exactamente los puntos de reflejo, puedes realizar un masaje eficaz, siempre que frotes los pies con la intención de curar y transmitir paz y amor. Basta con sujetar el pie del niño para influir en su sistema nervioso y relajarlo. En cualquier caso, con un poco de práctica aprenderás a localizar mejor las áreas de reflejo.

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masagedelospies - Masaje de los pies

Masaje de los pies

Ahora que ya te has familiarizado con las técnicas de masaje de las piernas de tu hijo, nos centraremos en los pies. A los bebés les suele gustar muchísimo el masaje de los pies, aunque al principio, si les han extraído una muestra de sangre en el talón para su posterior análisis podrían resistirse al tacto en esta área. Dale tiempo. Acabará gustándole.
Tal vez ya hayas preparado al niño para el masaje en los pies con el pase de pulgares examinado en el ca- pítulo anterior. Ahora te enseñaré un estilo de masaje basado en la modalidad curativa conocida como «re- flexología». La reflexología es mucho más terapéutica que un simple masaje en los pies. Presionando con el pulgar y el índice, y utilizando algunas técnicas con las manos a estas áreas de reflejo, puede relajar y revitaüzar todas las partes del cuerpo, aliviar el estrés y fomentar la sensación de bienestar del bebé. Asimismo, puede solucionar múltiples trastornos de la salud, además de su función de «mantenimiento preventivo». Más adelante te explicaré más cosas acerca de cómo utilizar la reflexología y en qué puntos debes ejercer la presión para contribuir a la curación de condiciones específicas. Por ahora, bastará con algunas técnicas básicas para que puedas hacer un masaje en los pies de tu hijo como parte de la rutina general de masaje. Te será más fácil aprender esta secuencia y luego volver atrás y concentrarte en el aprendizaje de la reflexología.

 

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masaje bebe1 - Revisión del masaje del bebé

Revisión del masaje del bebé

Si has llegado hasta aquí y has aprendido y practicado el masaje de las diferentes partes del cuerpo de tu hijo, estarás listo para seguir adelante y ofrecerle una rutina completa de masaje. Ten en cuenta la posibilidad de que el niño no siempre se muestre receptivo a un masaje completo. Le puede gustar un masaje en las piernas o el vientre, pero resistirse si lo intentas en los brazos, por ejemplo. Sin embargo, incluso con un masaje en una o dos áreas el pequeñín se beneficiará de la calidez de tu tacto. Más adelante, a medida que se vaya acostumbrando a la sensación del masaje, podrás probar en otras áreas. Antes de repasar la secuencia de las técnicas, intentaré despejar algunas dudas que podrías tener. Dado que es difícil recordar todos los pases del masaje del bebé, te sugiero utilizar este capítulo a modo de guía durante la sesión.

Preguntas frecuentes

P. ¿Qué debería hacer primero?
R. Antes de empezar el masaje, consulta a tu pediatra.
P. ¿Cuándo debo empezar el masaje de mi hijo?
R. Con la previa autorización del pediatra, puedes empezar el mismo día en que salgas del hospital y lo
lleves a casa.
R ¿Con que frecuencia debería hacer un masaje a mi hijo?
R. Hasta el sexto o séptimo mes, la mayoría de los bebés se beneficia muchísimo de un masaje diario. A
medida que tu hijo se muestre más activo, podrías limitarlo a un par de veces por semana.
P. ¿Cuánto tiempo debería durar el masaje?
R. Dado que la mayoría de los bebés son muy activos y no están quietos en una posición, un masaje completo no debería durar más de veinte minutos. Incluso un masaje diario de pocos minutos te ayudará a sintonizar con su lenguaje corporal y aprender a interpretar sus estados de ánimo, sensaciones y necesidades.
P. ¿Cuándo debería evitar el masaje?
R. Espera siempre cuarenta y cinco minutos después de las tomas. También deberías evitarlo en caso de:
• Enfermedad. No le des un masaje si está enfermo. Consulta a tu pediatra antes de hacerlo.
• Erupciones e infecciones. No trabajes las áreas irritadas o infectadas.
• Vacunas. Es preferible esperar por lo menos una semana antes de darle un masaje después de la vacunación. Evita el masaje directo en el área de la inyección; puede estar muy sensible.
P. ¿Cuándo debería hacer un masaje a mi hijo?
R. El mejor momento es cuando los dos estáis relajados. Observa el comportamiento del niño. Si empiezas y se resiste o disgusta, lo mejor es interrumpir la sesión y dejarlo para más tarde. No fuerces el masaje. Cada bebé es diferente; pruébalo en distintos momentos del día hasta encontrar el ideal para ambos. Después del baño suele dar excelentes resultados.
P. ¿Dónde debería hacer el masaje?
R. Los bebés se relujan más fácilmente si están en un entorno cálido. Elige pues una habitación cálida y silenciosa. Incluso puedes poner música clásica o nanas de fondo.
R ¿Qué material necesito?
R. Vas a necesitar los utensilios siguientes:
• «Tranquilizador» cubierto con una toalla
• Otra toalla para limpiarte las manos
• Aceite inodoro vegetal (de almendra o de sésamo). Te recomiendo los aceites nutritivos 100% naturales y «aptos para el consumo» en lugar de los productos comerciales con una base inorgánica de petróleo, que (Hieden perjudicar el delicado tracto digestivo del bebé. El aceite inodoro es el mejor, ya que el sentido del olfato está muy desarrollado en los pequeñines, y la identificación del olor de la madre es un factor muy importante en el establecimiento de vínculos afectivos.
R ¿Debería hacer algo más?
R. Dedica unos minutos a lavarte a conciencia las manos y a limar las uñas para eliminar los bordes agudos. Procura que éstas no sean demasiado largas.
P. ¿Que debo hacer si llora?
R. Si en cualquier momento de la sesión de masaje tu hijo se echa a llorar, no lo interrumpas de inmediato. El tacto alivia mucha tensión y puede provocar ganas de llorar incluso en los adultos. Continúa durante algunos minutos, hablándole suavemente, o simplemente apoya las manos en el cuerpo del niño mientras le hablas. Además del llanto, el pataleo y desvío de la mirada también son signos de sobrecstimulación. Tcnlo presente y acorta la sesión de masaje, tal vez unos pocos minutos en una sola parte del cuerpo, trabajando esta área durante una semana. Localiza el punto que menos desagrada a tu hijo y aplica el masaje sólo en esa área hasta que se sienta más cómodo. Luego pasa a otra. También puedes hacer un descanso y realizarle algunos estiramientos de brazos y piernas. A menudo, este cambio interrumpe el llanto. Espera un poco y continúa. Si no deja de llorar después de un breve descanso, recuerda dónde le estabas haciendo el masaje. Por ejemplo, si era en el vientre, tal vez tenga gases o dolor de estómago, o si era en un brazo, quizá le haya quedado dolorido durante el paño. Aprovecha esta extraordinaria oportunidad de aprender cómo tu hijo expresa su malestar.

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en el utero - En el Útero

En el Útero

Dia 24. Los brazos empiezan a formarse en el feto.
Día 33. Se distinguen las manos y los hombros.
Días 36 a 42. Aparecen los codos, las muñecas y los dedos.

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Movimientos Simples

Si deseas realizar un «prccalcntamicnto» antes de empezar el masaje propiamente dicho, esta actividad puede ser ideal, sobre todo para los niños muy activos. A los bebés les encanta el juego con los brazos y las piernas. Estos suaves y divertidos movimientos lo ayudarán a estirarlos, a trabajar el estómago y la pelvis, y a alinear la columna vertebral. Repite cuatro veces cada movimiento.

Piernas

• Mirando al bebé, cógelo suavemente por los tobillos, júntale las rodillas y luego, lentamente, desplázalas hacia el vientre. A continuación, estíralas de nuevo.
• Flexiona y estira cada pierna, como si andará en bicicleta.
• Crúzale las piernas a la altura del vientre y estíralas. Luego invierte su posición, con la otra cruzada encima.

Brazos

• Sujeta las muñecas de tu hijo, estira los brazos hacia los lados y a continuación crúzalos a la altura de las muñecas. Estíralos de nuevo y crúzalos cambiando de brazo.
• Luego, eleva los brazos del niño delante de la cara y extiéndelos por encima de la cabeza, estirándoloscon suavidad.
• Por último, sujeta un brazo por la muñeca y la pierna opuesta por el tobillo. Junta el brazo y la pierna de manera que se crucen en el vientre. Repítelo con el otro brazo y la otra pierna. Desplaza de nuevo el brazo y la pierna hasta su posición inicial y repite la cruz con el brazo y la pierna opuestos.

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como relajar - Cómo relajar a un bebé nervioso

Cómo relajar a un bebé nervioso

Algunos médicos sugieren que si el bebé está nervioso puedes cruzar sus brazos en el pecho y envolverlos en una manta bien ceñida. Esto da resultado con la mayoría de los niños, aunque a algunos no les gusta la sensación. Cuando era un recién nacido, a mi sobrino Noah le disgustaba que le envolverian los brazos. Sin embargo, mi hermana Cheryl ha descubierto que si se los cruza en el pecho, los envuelve y luego lo acuesta de lado de manera que queden inmóviles, se tranquiliza y duerme bien.

oriente y occidente - Oriente y Occidente

Oriente y Occidente

El Tui Na es un antiguo método chino de masaje, inspirado originariamente en la observación de los animales. La gente se dio cuenta de que cuando un animal tenía una herida, se la frotaba con suavidad. Esto es comparable al instinto humano del tacto.


En el Tui Na hay un pase llamado Mo, o «barrido», que consiste en un toque ligero y rápido que se usa para relajar áreas estimuladas. Es casi idéntico al pase de pluma del Masaje Sueco!

dormirbocaabajoarriba - Dormir boca abajo o boca arriba?

Dormir boca abajo o boca arriba?

El ciclo de sueño del bebé está relacionado con su ciclo de alimentación, por lo
menos en las primeras etapas de la vida. Al principio, el sueño es corto y frecuente, pero a medida que va aumentando su interacción con el mundo que lo rodea, también las horas de sueño se alargan. Un masaje regular, o incluso una suave caricia similar al Pase de Pluma del que ya hemos hablado en este libro puede ayudar a los niños que tienen dificultades para conciliar el sueño. Mejor aún, un masaje como parte de la siesta y de la rutina de acostarse contribuye a ajustar lentamente el programa de sueño del pequeñín al de la familia.

En total, los recién nacidos duermen entre doce y veinte horas diarias, y los períodos de sueño se alargan y disminuye su frecuencia a medida que van madurando.
Durante muchísimos años se ha creído que acostar al niño boca abajo era ideal para
su salud general y su seguridad. No obstante, estudios recientes han demostrado
que esta posición puede aumentar el riesgo del síndrome de muerte súbita. Veamos cuál es el protocolo actual en cuanto a la seguridad en el sueño se refiere:
• Coloca a tu hijo de espalda, asegurándote de que el colchón y la cuna reúnen
las condiciones de seguridad vigentes. Se desaconseja el uso de camas de
agua, sofás y colchones blandos.

• Retira de la cuna toda clase de objetos blandos, tales como almohadas, «tranquilizadores», mantitas de borreguito y muñecos de peluche.

• Utiliza un «pelele» a modo de manta. Es lo bastante caliente.

• Si prefieres usar una manta, pon al niño con los pies al pie de la cuna, sujeta los bordes debajo del colchón y tápalo sólo hasta el pecho.

• Periódicamente durante el día, acuesta al bebé boca abajo para fomentar el
fortalecimiento de los músculos de los brazos y el cuello. Otra alternativa consiste en llevarlo en una mochila delantera.

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detalles - Más detalles acerca del vientre

Más detalles acerca del vientre

Alimentado a través del cordón umbilical, el vientre constituye el centro neurálgico de la vida del bebé en útero materno. Durante el parto, la conexión umbilical se mantiene hasta que, poco después, los órganos vitales empiezan a funcionar por sí solos: un perfecto intercambio fisiológico que mantiene el soporte del entorno anterior hasta que el niño está fisiológicamente seguro en el nuevo. Más adelante, cuando los últimos vestigios de la vida uterina desaparecen, los restos del cordón umbilical se desprenden, dejando atrás del ombligo, un punto diminuto que actúa a modo de recordatorio constante de la conexión con nuestra madre. Como centro de intuición, las sensaciones intestinales predicen a menudo el resultado de un evento con mayor precisión que el intelecto. Cuántas veces habrás oído a un padre decir que su hijo parece reconocer instintivamente a las personas y circunstancias «buenas» y «malas»? Como adultos, disponemos de una mente racional que nos ayuda a emitir juicios, dependiendo estrictamente de ella. Pero el bebé sólo dispone de sentimientos dificiles de explicar. Deste tiempos remotos los japoneses han considerado el vientre como el Onaka, o centro venerado, y tanto los japoneses como los chinos por un igual, como el centro del Chi, una fuente de extraordinaria energía utilizado para la autocuración y autodefesa. Como centro emocional, el vientre se tensa como respuesta al miedo, al estrés y a la ansiedad, y se relaja con la camla. Recientes estudiso médicos revelan que las células nerviosas en el intestino delgado son casi tan prolíficas como las del propio cerebro. De ahí que esta área se conozca como el «pequeño cerebro». Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es la relación, si la hay, entre este factor celular y nuestros instintos, es muy posible que aquellas «sensaciones en el estómago» que en ocasiones experimentamos estén de algún modo asociadas a esta gran concentración de nervios.

resumen - Resumen de la secuencia de masaje del vientre

Resumen de la secuencia de masaje del vientre

1. Pase descendente. Alternando las palmas de las mano desde la caja torácica hasta la parte superior de las piernas.

2. Pase circular. Masaje alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.

3. Pases dactilares. Pases cortos y solapados con los dedos, describiendo una «U» invertida.

4. Pase de pulgar. Con los pulgares juntos en el vientre del bebé y empujando suavemente hacia los costados.

5. Almohadilla. Sujetando las piernas del niño con una mano a la altura de los tobillos, o con las dos manos al mismo tiempo, según prefieras, y desplazando el borde blando de la palma de las manos (como si arrastraras arena hacia ti).