masaje de las piernas - Masaje de las piernas

Masaje de las piernas

La rutina de masaje del bebé que voy a describir combina el método sueco e indio. Ambos pueden mejorar muy eficazmente la circulación sanguínea y el tono muscular. El masaje sueco utiliza «pases» (acción o desplazamiento de las mano; en adelante «pase» o «pases») que empiezan en las extremidades y avanzan hasta el corazón, estimulando el flujo sanguíneo y linfático y potenciando el tono muscular, mientras que el masaje indio trabaja desde el centro y continúa hacia afuera para mejorar todos los niveles de energía y relajar los músculos articulados. Explicaré paso a paso cómo hay que trabajar las piernas, el vientre y el pecho, los brazos, las manos, la cara y la espalda. La rutina completa debe durar alrededor de veinte minutos. Luego te enseñaré a utilizar la reflexología, un tipo de masaje en puntos de presión en los pies para contribuir a la curación de condiciones comunes en el bebé, tales como la indigestón. La reflexología elimina toxinas del cuerpo y lo mantiene fuerte y sano. Más adelante te explicaré cuáles son los puntos de reflexología en los que hay que presionar para aliviar condiciones específicas. Para que esta rutina sea más fácil de aprender, es aconsejable leer el material de cada capítulo, probando los pases en tu brazo o pierna. Cuando te sientas seguro de ti mismo, dale el masaje al bebé. Luego pasa al siguiente capítulo. No te apresures. Hay tiempo para todo. Aun en el caso de que sólo le des un masaje en la tripita durante cinco minutos, es un paso más en la dirección correcta. La mejor manera de hacer las cosas como es debido es seguir tu instinto y observar las respuestas de tu hijo. Antes de abordar las técnicas de masaje, hablemos un poco de la presión que debes ejercer mientras trabajas. Si alguna vez te has sometido a un masaje deportibo, ya sabrás lo que significa un masaje intenso. No te preocupes. No te pediré que recrees este nivel de intensidad. En el caso de tu bebé, debes realizar pases suaves y lentos, con la presión suficiente como para estimular su cuerpo. Ten en cuenta, sin embargo, que tu hijo no es tan frágil como podrías pensar. En realidad, algunos pequeñines prefieren un masaje de presión que otro de pases superficiales. Investigadores del Touch Research en La Universidad de Miami han descubierto que los bebés prefieren una cierta presión, posiblemente porque las caricias ligeras les producen un desagradable cosquilleo. Algunos estudios han demostrado que los bebés de peso por debajo de la media que reciben un masaje con una cierta presión aumentan de peso. Una vez más, observa detenidamente las preferencias de tu hijo. Fíjate en las áreas del cuerpo en las que le gusta más la sensación de fricción y lo que le pone nervioso.

Muchos padres dicen que el masaje preferido de sus hijos es el de las piernas y los pies, un área ideal por la empezar. El placer que experimenta el bebé constituye la primera parte de los extraordinarios beneficios derivados de todo el proceso de masaje, ya que el niño empieza a «esperar» sentirse a gusto, relajándose y aceptando el masaje con mayor predisposición. Una amiga me dijo que cuando su hije Jeremy era un bebé, «lo único que lo reconfortaba cuando estaba enfermo o muy nervioso era frotarle las piernas y los pies. En momentos de disgusto y malestar, cuando lo cogía y empezaba a darle un suave masaje, su respuesta era casi inmediata. Ahora tiene cinco años, y cuando está enfermo o trsite, o simplesmente cuando necesita una atención especial, me pide que se lo haga.»

precalentamiento - Precalentamiento y mejora de la circulación

Precalentamiento y mejora de la circulación

Cuand el bebé cierra los brazos en señal de protección, es muy probable que tenga las manos frías. Veamos cómo puedes calentárselas. En primer lugar úntate un poco de aceite en la palma de la mano, acaríciale el brazo extendiendo el aceite y luego empieza con el pase de Ordeño Indio desde el hombro hasta la muñeca. Cuando llegues a la mano del niño, tómala con las dos manos (una encima y otra debajo) para transmitirle tu calor. Cambia de lado y repite el pase. Si con todo continúa resistiéndose, sujétalo por la muñeca y dale unos ligeros golpecitos para estimular una respuesta natural de «sigue adelante». Una tercera opción si el niño llora consiste en cogerle de las manos y cruzárselas en el pecho, manteniendo esta posición durante unos instantes. Esto puede relajar el cuerpo del bebé, ya que imita una posición semifetal. Como última alternativa, puedes reiniciar los sencillos movimientos de estiramiento que ya he mencionado en los preparativos para el masaje. Sujeta las muñecas del bebé, est+rale los brazos hacia los costados y después crúzalos a la altura de la muñeca. Repítelo cambiando la posición de los brazos. A continuación, desplaza sus brazos hasta la cara, sobre la frente, para completar el estiramiento. Finalmente, sujétale un brazo a la altura de la muñeca y el otro en el tobillo, desplazando el brazo y la pierna en «X» sobre el vientre. Invierte la cruz y estira de nuevo las extremidades. A menudo, este breve movimiento relaja lo suficiente al bebé como para continuar con el masaje de los brazos y las manos.

Ordeño Indio: Al igual que hiciste con las piernas, apoya los dedos de una mano en el brazo, y los dedos de la otra debajo del brazo. Aprieta y suelta suavemente el brazo con el borde interior de cada mano mientras avanzas desde la sección superior del hombro hasta la muñeca. Puedes hacerlo alternando las manos, como si estuvieras trepando por una cuerda, o bien manteniéndolas en la misma posición mientras desciendes por el brazo. Al llegar a la mano, desplaza de nuevo las palmas hasta la sección superior del hombro y repite el pase2-3 veces. Luego cambia de mano. Repítelo varias veces en ambos lados del cuerpo del niño. Esto le precalentará los brazos y eliminará el estrés y la tensión negativa a través de las manos.

Apretar y Girar: Al igual que en el masaje de ordeño, este pase se inicia en la parte superior del hombro y continúa hasta la muñeca. Sujeta el brazo del bebé con las dos manos, apretandoy girando tus manos con suavidad alrededor del brazo. Trabaja con movimientos lentos y delicados, dejando que tus manos te guién con naturalidad. Presiona con la suficiente firmeza como para ejercer una ligera presión, pero no demasiado fuerte como para tirar de la piel. Con el brazo de tu hijo intado de aceite, tus manos deberían deslizarse suavemente por la piel, adelante y atrás, apretando, girando y luego reduciendo ligeramente la presión para poder llegar hasta la muñeca con la misma delicadeza. Repítelo varias veces y sigue hablándole, y más teniendo en cuenta que en esta etapa del masaje su contacto visual será mucho más acusado.

Ordeño Sueco: Este pase empieza en la muñeca y continúa hasta la parte superior del hombro. Su finalidad es mejorar la circulación sanguínea y tonificar los músculo. Inicia la aplicación apoyando las dos manos, una a cada lado del brazo, y aprentado y soltando con suavidad desde la muñeca hasta el hombro. Repite el pase varias veces con una mano sobre la otra o una después de la otra. Acto seguido, coge la muñeca de tu hijo con una mano, mientras con la otra aprietas y sueltas delicadamente la sujeción para estimular la otra cara del brazo desde la muñeca hasta la sección superior del hombro. Repítelo varias veces. Recuerda que no existe una regla inmutable acerca del número de pases que deberías realizar en cada área del cuerpo. Confia en la intuición y sigue adelante mientras el niño se sienta a gusto.

Enrollado: Es un pase muy sencillo que consiste en enrollar el brazo entre tus manos desde el codo hasta el hombro. Si lo deseas, también lo puedes hacer a lo largo de todo el brazo en la dirección opuesta. La ventaja del enrollado reside en la amplia superficie de tacto que proporciona, al tiempo que facilita el contacto visual con el pequeño. Asimismo, es un pase que resulta muy gratificante para los padres, ya que no implica presión. Al realizar este pase, piensa en cómo enrollarías con las manos un pedazo de plastilina para estirarlo. En realidad, incluso podrías realizar este pase a modo de introducción de la progresión del masaje para relajar al bebé y comprobar lo que le gusta y le disgusta en relación con la forma de presionar. Empieza con un enrollado muy ligero, y luego aumenta gradualmente la presión.

Círculos con los pulgares y arrastre con presión: Recuerdas cómo lo hiciste con las piernas, presionando con los pulgares? Pues bien, ahora lo harás en lados opuestos del brazo, lo cual te permitirá detectar los músculos tensos. Coloca una mano a cada lado del brazo del bebé y presiona lenta y uniformemente con los pulgares mientras trabajas desde la parte superior del hombro hasta las manos. El arrastre de los pulgares es excelente para el masade de las mano. Aplica los dos dedos para deslizarlos por las palmas ejerciendo una ligera presión. Primero trabaja toda la palma de la mano trazando círculos, y después realiza un movimiento de arriba abajo. Los círculos con los pulgares estimulan todas las áreas de reflexología en las pequeñitas manos del niño. Finalmente, toma sus manos entre las tuyas como lo hiciste al empezar el masaje.

Pase de pluma: Concluye el masaje de los brazos aflojando tus manos y utilizando las yemas de los dedos para recorrerlos en toda su longitud, con levísimos golpecitos, desde el hombro hasta los dedos, deteniéndote unos segundos en la cadera. La presión es, en realidad, prácticamente imperceptible para el niño, pero su efecto relajante es incomparable. El pase de pluma proporciona una sensación de final a esta parte del masaje. Puedes sujetar la muñeca de tu hijo con una mano y realizar el pase con la otra, o bien soltarle el bracito y hacer el pase alternando las dos manos. Si se resiste al pase de pluma, es posible que le estés haciendo cosquillas. Prueba con un movimiento de arrastre, que da magníficos resultados cuando se realiza después de una secuencia de golpecitos para estimular el cierre de los terminales nerviosos en la superficie de la pierl y canalizar la tensión fuera del cuerpo. Arquea un poco las manos, en forma de garra, y arrástralas con la punta de los dedos con movimientos cortos y solapados, una mano de después de la otra en una acción descendente y continuada. Efectúa el arrastre desde la parte superior del hombro hasta la punta de los dedos, y cuando hayas terminado, toma de nuevo sus manos entre las tuyas a modo de cierre de esta etapa antes de proseguir con el masaje de la cara.

masaje en los brazos y las manos - Masaje de los brazos y las manos

Masaje de los brazos y las manos

Seamos honestos. Los brazos pueden ser una de las áreas más difíciles cuando se trata de hacer un masaje a un bebé. Los recién nacidos tienden a desplazarlos hacia el pecho cuando se sienten vulnerables, y si intentas separarlos, el combate está garantizado! Algunos padres, frustrados en sus reiterados intentos, me preguntan si es realmente necesario hacer un masaje en esta área del cuerpo. Mi consejo es siempre el mismo: paciencia. Realizar un masaje en los brazos del niño desde una tierna edad no sólo contribuye a relajarlos, sino que también lo ayuda a abrirse al mundo. Si el pequeño relaja los brazos durante el masaje, es un signo de que confia en ti y siente cómodo con lo que le estás haciendo. Es posible que la respuesta no sea inmediata, pero a medida que se sienta más y más satisfecho con el masaje en otras partes del cuerpo, acabará aceptando de buen grado el masaje en los brazos. Entretanto, si el pequeño se muestra disgustado y tira de los brazos hacia el pecho, intenta adaptar la aplicación que está adoptando. Podría tranquilizarlo. En caso contrario, toma sus manos entre las tuyas, incorpóralo un poco y mueve el brazo adelante y atrás para relajarlo. Mantén el contacto visual y dile: «Vamos…». El bebé suele responder positivamente, liberando la tensión en los brazos y las manos y consistiendo el masaje. No trates de abrirle los brazos a la fuerza. Sé delicado con él. Si aun así, no parece reaccionar, pasa a otra parte del cuerpo e inténtalo de nuevo más tarde.

masajelacabezaylacara - Resumen de la secuencia de masaje de la cara y la cabeza

Resumen de la secuencia de masaje de la cara y la cabeza

1. Pase de pulgares en la frente. Desde el centro hacia fuera y hasta la línea del cabello.
2. Pase de pulgares desde la nariz hasta las sienes. Luego repítelo desplazándolos hacia hiera desde la nariz hasta las mejillas, avanzando con las puntas de los dedos, con cada pase, a lo largo de las mejillas y hasta el mentón.
3. Pase de pulgares en la línea maxilar. Luego traza la silueta de los labios.
4. Círculos alrededor de los ojos. Con las puntas de los dedos, y a continuación siguiendo las cejas desde el borde interior al exterior.
5. Estimulación de las orejas. Con la punta de los dedos.
6. Ahuecar las manos en las orejas. Mantener la posición durante algunos segundos.

DESARROLLO DEL CEREBRO Y LA CABEZA DEL BEBÉ:

Gestación (semana 6-7). El conducto neural empieza a formar el cerebro. Durante la sexta semana, las
diversas regiones y cámaras del cerebro siguen creciendo y definiéndose. A lo largo de este proceso, la cabeza del niño se proyecta hacia fuera y se redondea. Los ojos y las orejas parecen pequeños huequecitos, y empiezan a formarse las cavidades nasales y la boca.

Gestación (semana 12) – La cabeza continúa redondeándose. La cara ya está formada.
Gestación (semana 16) – En la ecografía se distingue con claridad la cabeza del niño, que incluso se mueve.
Gestación (semana 30) – La cabeza está proporcionada con el resto del cuerpo.
Gestación (semana 36) – Cuando el bebé está despierto, sus ojos se abren y es capaz de diferenciar entre la luz y la oscuridad. Recién nacido. Los músculos del cuello son bastante débiles al nacer. Cuando lo cojas en brazos, sujéta-
le la cabecita y el cuello por lo menos durante el primer mes. Es una excelente oportunidad para estrechar los vínculos afectivos. 

Un mes – El niño mantiene la cabeza/cuello ligeramente levantados cuando está boca abajo. Gira de un
lado a otro.

Dos meses – Sostiene la cabeza levantada hasta un ángulo de 45° cuando está boca abajo. Aumentan las
expresiones faciales. Alrededor de las 6 a 8 semanas puede empezar a levantar un poco la cabeza cuando
está boca arriba. Si lo sostienes en brazos, tiene el control suficiente para sostener la cabeza en equilibrioinestable, aunque por poco tiempo. También es lo bastante fuerte como para mantener la cabeza erguida en la sillita de seguridad del coche, la sillita de paseo o una mochila delantera.

Cuatro meses. – Ahora hace gala de un buen control de la cabeza, incorporándose para sentarse y también
cuando ya lo está. Un juego divertido que contribuye a desarrollar los músculos del cuello consiste en
echarlo boca arriba y tirar lentamente de sus manos hasta la posición de sentado, para luego invertir la
secuencia. Repítelo varias veces. Si lo deseas, puedes incorporarlo a los estiramientos prcmasaje o en el
masaje de los brazos y las manos.

Seis meses – Mantiene una buena alineación de la cabeza y el tronco en una superficie estable. Los mús-
culos del cuello son más fuertes y capaces de sostener la cabeza erguida. Asimismo, se puede tlexionar
hacia delante cuando se le tira de las manos para que se siente. En esta etapa la mayoría de los bebés empiezan a rodar, sentarse sin ayuda y gatear.

Ocho meses – El 80% del crecimiento de la cabeza se produce durante los doce primeros meses, ralenti-
zándose considerablemente a partir del sexto mes. Por término medio, el perímetro de la cabeza mide al-
rededor de 44 cm a los 8 meses y 46 cm a la edad de un año.

Dieciocho meses – Los expertos estiman que el hipotálamo ha madurado en un 40% en el momento de
nacer, un 50% a las 6 semanas, y es plenamente maduro a los 18 meses. De ahí que algunos investiga-
dores aseguren que incluso los recién nacidos tienen capacidad para recordar.

 

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cómo finalizar - Cómo finalizar el masaje de la espalda

Cómo finalizar el masaje de la espalda

Cuando hayas realizado todos los pases, apoya las manos en el centro de la espalda al igual que hiciste
con el masaje del pecho. Inspira y expira profundamente tres veces con los ojos cerrados y disfruta de la maravillosa sensación de tu hijo completamente relajado bajo tus manos. Una vez más, de lo que se trata es de crear una pauta reconocible para el bebé. Cuanto más regular seas en los puntos de conclusión, más cómodo y seguro se sentirá con la rutina de masaje y mayores serán también los beneficios derivados de ella.

resumen1 - Resumen de la secuencia de masaje de la espalda

Resumen de la secuencia de masaje de la espalda

1. Pase descendente 1. Apoya una mano en las nalgas y avanza con la otra desde la nuca hasta las nalgas.

2. Pases cruzados en la espalda. Mueve las manos adelante y atrás en direcciones opuestas, recorriendo
la espalda hasta las nalgas y luego hacia arriba hasta los hombros y la nuca. Repítelo varias veces.

3. Pequeños círculos con los dedos. Traza pequeños círculos en toda la espalda con las puntas de los dedos, alternando las manos y deslizándolos desde un lado hasta el otro de la columna vertebral.

4. Pase descendente 2. Apoya una mano en las nalgas, sin moverla, y usa la otra para trabajar la espal-
da desde la nuca. Sujeta las piernas con una mano y repite el pase con la otra, esta vez hasta las pier-
nas y los tobillos para conectar el cuerpo.

5. Pase del gato. Rastrea la espalda con los dedos empezando por la nuca y hacia las nalgas. Cada paso
debe ser más ligero hasta convertirse en el Pase de Pluma comentado en capítulos anteriores.

masaje3 - Cómo empezar el masaje del bebé

Cómo empezar el masaje del bebé

Sitúa al niño frente a ti, míralo a los ojos y muéstrale las manos. Dilc «¿Te apetece un masaje?». Obser va su reacción y si su actitud es receptiva. A continuación, calienta un poco de aceite en las manos y sigue hablándole.
Para que se acostumbre a tu tacto, empieza por las piernas y los pies, las partes menos vulnerables desu cuerpo.

Piernas

1. Ordeño Indio. Ligera presión desde la cadera hasta el tobillo.
2. Apretar y girar. Empezar en la cadera y continuar hasta el tobillo.
3. Pase de pulgares. En la parte superior e inferior del pie, y alrededor del tobillo.
4. Ordeño Sueco. Suave presión desde el tobillo hasta la cadera.
5. Enrollado. Acción de enrollar la pierna entre las manos desde la rodilla hasta el tobillo.
6. Pase de pluma o arrastre. Pases ligeros en toda la pierna con las yemas de los dedos o las manos levemente arqueadas, en forma de garra.
Pies

1. De paseo con los pulgares. Dado que los pies de los bebés son muy pequeños, te recomiendo esta técnica, que te permite estimular áreas más grandes en el pie e influir en todos los sistemas orgánicos en lugar de centrarte en puntos de reflejo específicos. Sujeta el talón con la mano de apoyo y coloca el pulgar en el área de reflejo que deseas trabajar. (En este capítulo encontrarás un gráfico de reflexología e información acerca de los sistemas orgánicos específicos en los que actúa cada área.)
Con un movimiento de «oruga», flexiona la primera articulación del pulgar y desplázalo lentamente desde el talón hasta los dedos, siempre hacia delante, nunca hacia atrás. Para trabajar todo el pie con el «paseo con el pulgar», te aconsejo dividirlo en cinco secciones con líneas horizontales (pelvis, cintura, diafragma y cuello/hombros). Cuando llegues a la sección superior, desplaza de nuevo el dedo hasta la línea de partida, reiniciando el proceso. Con esta técnica trabajarás todo el pie.
Vientre

1. Pase descendente. Alternando las palmas de las manos desde la caja torácica hasta la parte superiorde las piernas.
2. Pase circular. Masaje alrededor del ombligo en la dirección de las manecillas del reloj.
3. Pases dactilares. Pases cortos y solapados con los dedos, describiendo una «U» invertida.
4. Pase de pulgar. Con los pulgares juntos en el vientre del bebé y empujando suavemente hacia los costados.
5. Almohadilla. Sujetando las piernas del niño eon una mano a la altura de los tobillos, o con las dosmanos al mismo tiempo, según prefieras, y desplazando el borde blando de la palma de las manos (como si arrastraras arena hacia ti).
Pecho

1. Pase de corazón. Con las dos manos juntas en el centro del pecho del bebé.
2. Pase de mariposa. Cruzando las manos en «X» sobre el pecho, alternando las manos.
Brazos y manos

1. Ordeño Indio. Apretar con suavidad desde el hombro hasta la muñeca.
2. Apretar y girar. Empezar en el hombro y continuar hasta la muñeca.
3. Ordeño Sueco. Apretar ligeramente desde la muñeca hasta el hombro.
4. Enrollado. Sujetar el brazo con las dos manos y girarlas como si se pretendiera estirar un pedazo de plastilina.
5. Círculos con los pulgares y arrastre con presión. En la parte superior de la mano, alrededor de la muñeca, en la palma y enrollando cada dedo.
6. Pase de pluma. Todo el brazo con suaves golpecitos.
Cara

1. Pase de pulgares en la frente. Desde el centro hacia fuera y hasta la línea del cabello.
2. Pase de pulgares desde la nariz hasta las sienes. Luego repítelo desplazándolos hacia fuera desde la nariz hasta las mejillas, avanzando con las puntas de los dedos, con cada pase, a lo largo de las mejillas y hasta el mentón.
3. Pase de pulgares en la línea maxilar. Luego traza la silueta de los labios.
4. Círculos alrededor de los ojos. Con las puntas de los dedos, y a continuación siguiendo las cejas desde el borde interior hasta el exterior.
5. Estimulación de las orejas. Con la punta de los dedos.
6. Ahuecar las manos en las orejas. Mantener la posición durante algunos segundos.
Espalda

1. Pase descendente 1. Apoya una mano en las nalgas y avanza con la otra desde la nuca hasta las nalgas.
2. Pases cruzados en la espalda. Mueve las manos adelante y atrás en direcciones opuestas, recorriendo la espalda hasta las nalgas y luego hacia arriba hasta los hombros y la nuca. Repítelo varias veces.
3. Pequeños círculos con los dedos. Traza pequeños círculos en toda la espalda con las puntas de los dedos, alternando las manos y deslizándolos desde un lado hasta el otro de la columna vertebral.
4. Pase descendente 2. Apoya una mano en las nalgas, sin moverla, y usa la otra para trabajar la espalda desde la nuca. Sujeta las piernas con una mano y repite el pase con la otra, esta vez hasta las piernas y los tobillos para conectar el cuerpo.
5. Pase del gato. Rastrea la espalda con los dedos empezando por la nuca y hacia las nalgas. Cada paso
debe ser más ligero hasta convertirse en el Pase de Pluma comentado en capítulos anteriores.

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masajebebe4 - Movimientos Simples

Movimientos Simples

Si deseas realizar un «prccalcntamicnto» antes de empezar el masaje propiamente dicho, esta actividad puede ser ideal, sobre todo para los niños muy activos. A los bebés les encanta el juego con los brazos y las piernas. Estos suaves y divertidos movimientos lo ayudarán a estirarlos, a trabajar el estómago y la pelvis, y a alinear la columna vertebral. Repite cuatro veces cada movimiento.

Piernas

• Mirando al bebé, cógelo suavemente por los tobillos, júntale las rodillas y luego, lentamente, desplázalas hacia el vientre. A continuación, estíralas de nuevo.
• Flexiona y estira cada pierna, como si andará en bicicleta.
• Crúzale las piernas a la altura del vientre y estíralas. Luego invierte su posición, con la otra cruzada encima.

Brazos

• Sujeta las muñecas de tu hijo, estira los brazos hacia los lados y a continuación crúzalos a la altura de las muñecas. Estíralos de nuevo y crúzalos cambiando de brazo.
• Luego, eleva los brazos del niño delante de la cara y extiéndelos por encima de la cabeza, estirándoloscon suavidad.
• Por último, sujeta un brazo por la muñeca y la pierna opuesta por el tobillo. Junta el brazo y la pierna de manera que se crucen en el vientre. Repítelo con el otro brazo y la otra pierna. Desplaza de nuevo el brazo y la pierna hasta su posición inicial y repite la cruz con el brazo y la pierna opuestos.

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dormirbocaabajoarriba - Dormir boca abajo o boca arriba?

Dormir boca abajo o boca arriba?

El ciclo de sueño del bebé está relacionado con su ciclo de alimentación, por lo
menos en las primeras etapas de la vida. Al principio, el sueño es corto y frecuente, pero a medida que va aumentando su interacción con el mundo que lo rodea, también las horas de sueño se alargan. Un masaje regular, o incluso una suave caricia similar al Pase de Pluma del que ya hemos hablado en este libro puede ayudar a los niños que tienen dificultades para conciliar el sueño. Mejor aún, un masaje como parte de la siesta y de la rutina de acostarse contribuye a ajustar lentamente el programa de sueño del pequeñín al de la familia.

En total, los recién nacidos duermen entre doce y veinte horas diarias, y los períodos de sueño se alargan y disminuye su frecuencia a medida que van madurando.
Durante muchísimos años se ha creído que acostar al niño boca abajo era ideal para
su salud general y su seguridad. No obstante, estudios recientes han demostrado
que esta posición puede aumentar el riesgo del síndrome de muerte súbita. Veamos cuál es el protocolo actual en cuanto a la seguridad en el sueño se refiere:
• Coloca a tu hijo de espalda, asegurándote de que el colchón y la cuna reúnen
las condiciones de seguridad vigentes. Se desaconseja el uso de camas de
agua, sofás y colchones blandos.

• Retira de la cuna toda clase de objetos blandos, tales como almohadas, «tranquilizadores», mantitas de borreguito y muñecos de peluche.

• Utiliza un «pelele» a modo de manta. Es lo bastante caliente.

• Si prefieres usar una manta, pon al niño con los pies al pie de la cuna, sujeta los bordes debajo del colchón y tápalo sólo hasta el pecho.

• Periódicamente durante el día, acuesta al bebé boca abajo para fomentar el
fortalecimiento de los músculos de los brazos y el cuello. Otra alternativa consiste en llevarlo en una mochila delantera.

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SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

Además de muy divertido, es estupendo para ayudar a las parejas a desestresarse y
a acercarse más física y emocionalmente. Las técnicas básicas son las mismas, pero
añadir matices sensuales puede convertir el masaje en una danza romántica. Los
toques sensuales son lúdicos, ligeros, prolongados y proceden del corazón.

 

 

1 pases neurosedantes Los pases neurose-
dantes pueden convertirse en una caricia.
A menudo tomamos a nuestras parejas por
algo ya sabido, por lo que aquí tenemos la
oportunidad de redescubrir su piel. Utiliza
los dedos, las yemas y las uñas para tocar
su cuerpo. Cuanto más ligero sea el toque,
más estimulará la piel. Tómate el tiempo
necesario para explorar su perfil de una for-
ma afirmativa y cariñosa.

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2 soplar sobre la piel Se trata de un toque
romántico para cerrar cualquier secuencia.
Tras masajear suavemente los músculos,
sopla sobre la superficie de la piel. Cuan-
to más cerca estés del cuerpo, más cálido
será tu aliento. Es una fantástica técnica de
relajación o para estimular la piel de tu pa-
reja. Pruébalo en brazos y piernas, espalda
o nuca.

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3 roce con el pelo Utilízalo al final de cual-
quier secuencia de masaje. Cuanto más lar-
go tengas el pelo, más fácil te resultará,
pero de todas formas sé imaginativa. Uti-
liza las puntas para barrer y rozar la piel de
tu pareja. Es estupendo sobre zonas am-
plias como la espalda. Los movimientos lar-
gos son los mejores.

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4 amasamiento del cuello Sé creativo con
el masaje. Emplea la cercanía y la intimidad
para masajear en momentos inesperados
como forma de expresar ternura y aprecio.
Es duro sentirse amoroso cuando uno está
tenso. Amasa la nuca de tu pareja entre los
dedos y, como siempre, evita cualquier ma-
niobra directa sobre la columna.

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5 presión de los dedos sobre la cara El
masaje en la cara es fantástico, pero si se
añaden maniobras suaves y cariñosas se
convierte en algo especial. Utiliza las yemas
y las puntas de los dedos para recorrer sua-
vemente las facciones de tu pareja. Traba-
ja desde el centro hacia fuera con manio-
bras lentas y lánguidas. Tómate tiempo
para recorrer el contorno de los ojos, la na-
riz y la boca. Acaricia suavemente los pár-
pados y los labios.

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6 tirar del pelo El masaje del cuero cabellu-
do es muy placentero, al igual que los sua-
ves tironcillos de pelo. Haz que los toques
sean lúdicos. Recorre el pelo desde las raí-
ces hasta las puntas, deslizándolo entre tus
dedos. Enrosca las puntas, tira con mucha
suavidad y alborota el pelo de tu pareja.

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7 rozamiento sobre la espalda Sé imagi-
nativo con las técnicas que ya conoces.
Prueba diferentes formas de rozamiento
sobre la espalda, variando la presión, la
postura y el ritmo. Como las manos y las
puntas de los dedos ya son conocidos, ¿por
qué no pruebas con los antebrazos o los
pies? Manten pleno contacto con los con-
tornos musculares para obtener un resul-
tado óptimo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

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