como relajar - Cómo relajar a un bebé nervioso

Cómo relajar a un bebé nervioso

Algunos médicos sugieren que si el bebé está nervioso puedes cruzar sus brazos en el pecho y envolverlos en una manta bien ceñida. Esto da resultado con la mayoría de los niños, aunque a algunos no les gusta la sensación. Cuando era un recién nacido, a mi sobrino Noah le disgustaba que le envolverian los brazos. Sin embargo, mi hermana Cheryl ha descubierto que si se los cruza en el pecho, los envuelve y luego lo acuesta de lado de manera que queden inmóviles, se tranquiliza y duerme bien.

articulacion1 - Huesos y articulaciones

Huesos y articulaciones

La estructura subyacente del cuerpo es el esqueleto, que da al cuerpo su forma.  Comprende el esqueleto axial (formado por el cráneo, las costillas y la columna vertebral) y el esqueleto apendicular (formado por dos cinturas: la escapular. en los hombros, y la pélvica. en las caderas!

Los huesos están hechos de tejido vivo, capaz de regenerarse. En cada extremo de los huesos encontramos una funda protectora de cartílago, y en la parte central están las células productoras de médula ósea.

Cada hueso recibe aporte sanguíneo a través de su recubrimiento de tejido fibroso. Los huesos protegen nuestros órganos vitales y, junto con los músculos, nos permiten movernos.

Los huesos del cuerpo

El cuerpo tiene doscientes seis huesos, que pueden ser largos,cortos,planos,irregulares o sesamoideos (formados en un tedón). La columna vertebral, por ejemplo, consta de treinta y tres vértebras:

► siete cervicales
► doce torácias
► cinco lumbares
► cinco sacras
► cuatro coccígeas

 

articulacion1

 

articulacion2

ropa - Ropa y equipo

Ropa y equipo

Cuando te estés preparando para dar un masaje, es bueno que tengas listo todo aquello que puedas necesitar y que te asegures de que la camilla está ajustada a tu altura. De esa forma puedes concentrar tu mente exclusivamente en el masaje.

 

LISTA DE COMPROBACIÓN PREPARATORIA
Para dar un masaje necesitaras:

► Una camilla de masaje o una alfombrilla blanda sobre el suelo (puedes acolcharla un poco más, en caso necesario).

► Una sábana o cubierta protectora sobre la superficie de masaje.

► Al menos una toalla grande y esponjosa, además de otra más pequeña para cubrir la zona del pecho.

► Aceites a tu alcance

► Apoyos para la cabeza, las rodillas a los tobillos

► Un vaso de agua para el que da el masaje y otro para el que lo recibe.

►Pañuelos de papel.

► Música (opcional)

► Velas o aceites en un difusor (opcional)

No olvides:

► Quitarte todas las joyas antes de empezar (también debe hacerlo el receptor)

► Recogerte el pelo si lo tienes largo.

► Tener las uñas cortas.

► Comprobar cualquier contraindicación

►Asegurarte de que la habitación está a una temperatura agradable.

 

ropa

 

La ropa que lleves debe ser suelta y cómoda para que puedas inclinarte,estírate y moverte libremente. Puede que te caigan aceites, asi que es preferible elegir algo que lave bien. La
ropa de la persona que recibe el masaje depende de con qué se sienta mas cómodo para un masaje con aceite deberá quitarse al
menos parte de la ropa (aunque las zonas del cuerpo que no estén siendo masajeadas se cubrirán con toallas), pero eso depende del tipo de masaje; para el masaje holístico tendrá que desprenderse de algo de ropa, pero para el shiatsu o para un masaje de cabeza puede permanecer totalmente vestido.

 

as54d54as4ds5a4d65a4d6a4d - MASAJE PARA SITUACIONES ESPECIALES

MASAJE PARA SITUACIONES ESPECIALES

MASAJE PARA SITUACIONES ESPECIALES

 

 

Cuando estás dando un masaje, tu compañero puede

necesitar un tipo concreto (como un masaje de tejidos

profundos o uno deportivo), o quizá tú mismo desees alterar

el objetivo de las técnicas (por ejemplo, para dar masaje a

una embarazada o un masaje en pareja). En las páginas

siguientes encontrarás algunas sugerencias que puedes

incorporar a tu masaje o utilizar por sí solas. Si las usas solas,

recuerda seguir los principios de relajar los músculos de

antemano y emplear maniobras suaves para cerrar.

Familiarízate con las técnicas (véanse páginas 48-101) antes

de empezar y pide a tu compañero que te vaya

comentando. De esa forma puedes ampliar tu gama

de movimientos y tu experiencia. El masaje para bebés

se presenta como una secuencia de cuerpo entero

independiente para que la disfrutéis tu bebé y tú.

 

 

Lista de contenidos:

 

  1. Masaje para bebés

 

  2. Aplicación

 

  3. Parte delantera del cuerpo

 

  4. La cara

 

  5. Parte posterior del cuerpo

 

  6. Masaje en pareja

 

  7. El masaje durante el embarazo

 

  8. Masaje de tejidos profundos

 

  9. Masaje deportivo

 

10. Masaje de belleza

 

11. Masaje del campo energético

 

 

 

MASAJE PARA SITUACIONES ESPECIALES

CONSEJOS PARA MEJOR ESTILO DE VIDA: RELAJACION

CONSEJOS PARA MEJOR ESTILO DE VIDA: RELAJACION

 

 

La relajación es la forma que tiene el cuerpo de recuperarse de los esfuerzos,
ya sean físicos o mentales. Estos procesos están regidos por el sistema nervioso
parasimpático y ayudan a mantener el equilibrio interno.
La relajación es un estado activo más que pasivo.

 

Puede incluir las diversiones, pero a menudo
relajamos nuestros cuerpos mientras segui-
mos estimulando la mente. La verdadera re-
lajación nos renueva por completo y nos apor-
ta una nueva perspectiva de la vida. Existen
técnicas que se ajustan a los gustos de las per-
sonas, y puede que necesitemos algo de prác-
tica al principio para elegir la nuestra.

 

 

Cómo hacer una relajación progresiva

Túmbate o siéntate en una postura cómoda.
Toma nota de cualquier zona de tu cuerpo
que se sienta tensa o incómoda. A continua-
ción ve tensando y relajando cada una de las
partes de tu cuerpo, comenzando por los pies
y subiendo hasta la cabeza. Relájate unos mi-
nutos y respira con calma. A continuación
vuelve a bajar por el cuerpo, moviendo cada
una de sus partes hasta llegar a los pies.

 

La relajación requiere práctica y esfuerzo, por lo
que debes experimentar con diferentes técnicas
hasta que encuentres tu método.

Visualización

Algunas personas tienen facilidad para visuali-
zar, pero no es algo adecuado para todo el
mundo. La visualización es una forma de ca-
nalizar la energía mental y transformarla en
algo positivo: creas una situación ideal en tu
mente. Incluye tanta información sensorial
como puedas para que se convierta en una ex-
periencia real, y recuerda la imagen o los sen-
timientos que experimentaste siempre que lo
necesites. Las visualizaciones pueden ser guia-
das por otra persona, de forma que puedas de-
jarte llevar y darlo todo en la experiencia.

 

Cómo hacer una visualización
Encuentra un lugar donde estés cómodo. La
música puede ayudarte. Deja a un lado los pro-
blemas diarios y respira con calma. Imagina que

estás en un lugar agradable. Experimenta todo
lo que veas, escuches y huelas, y los colores que
aparezcan. Comienza a subir hasta la cima de
una colina cercana, siéntate, mira a tu alrede-
dor y recuerda esa sensación.

 

Sueño

Un sueño de buena calidad es vital para que
el cuerpo pueda recuperarse tras los esfuer-
zos del día. Con demasiada frecuencia expe-
rimentamos interrupciones del sueño o nos
cuesta desconectar mentalmente. La cantidad
de sueño que necesitan las personas varía, y
preocuparse por no poder dormir no hace
más que aumentar la ansiedad. Establecer
una rutina de relajación puede resultar útil, y
también puedes probar a echarte una sieste-
cita de vez en cuando para recuperarte.

 

CONSEJOS PARA DORMIR
► Evita la cafeína y las comidas pesadas jus-
to antes de acostarte.

► Date un baño caliente o una ducha unas
horas antes y aplícate aceite relajante.

► Deja a un lado los problemas diarios, por-
que no los puedes solucionar en ese mo-
mento y ya los afrontarás al día siguiente.

► Convierte tu dormitorio en una zona de
relajación, con iluminación suave y músi-
ca tranquilizante.

► Pon una gota de aceite esencial debajo de
la almohada.

► Piensa en alguien o algo agradable. Relá-
jate.

 

 

masaje bebe1 - Revisión del masaje del bebé

Revisión del masaje del bebé

Si has llegado hasta aquí y has aprendido y practicado el masaje de las diferentes partes del cuerpo de tu hijo, estarás listo para seguir adelante y ofrecerle una rutina completa de masaje. Ten en cuenta la posibilidad de que el niño no siempre se muestre receptivo a un masaje completo. Le puede gustar un masaje en las piernas o el vientre, pero resistirse si lo intentas en los brazos, por ejemplo. Sin embargo, incluso con un masaje en una o dos áreas el pequeñín se beneficiará de la calidez de tu tacto. Más adelante, a medida que se vaya acostumbrando a la sensación del masaje, podrás probar en otras áreas. Antes de repasar la secuencia de las técnicas, intentaré despejar algunas dudas que podrías tener. Dado que es difícil recordar todos los pases del masaje del bebé, te sugiero utilizar este capítulo a modo de guía durante la sesión.

Preguntas frecuentes

P. ¿Qué debería hacer primero?
R. Antes de empezar el masaje, consulta a tu pediatra.
P. ¿Cuándo debo empezar el masaje de mi hijo?
R. Con la previa autorización del pediatra, puedes empezar el mismo día en que salgas del hospital y lo
lleves a casa.
R ¿Con que frecuencia debería hacer un masaje a mi hijo?
R. Hasta el sexto o séptimo mes, la mayoría de los bebés se beneficia muchísimo de un masaje diario. A
medida que tu hijo se muestre más activo, podrías limitarlo a un par de veces por semana.
P. ¿Cuánto tiempo debería durar el masaje?
R. Dado que la mayoría de los bebés son muy activos y no están quietos en una posición, un masaje completo no debería durar más de veinte minutos. Incluso un masaje diario de pocos minutos te ayudará a sintonizar con su lenguaje corporal y aprender a interpretar sus estados de ánimo, sensaciones y necesidades.
P. ¿Cuándo debería evitar el masaje?
R. Espera siempre cuarenta y cinco minutos después de las tomas. También deberías evitarlo en caso de:
• Enfermedad. No le des un masaje si está enfermo. Consulta a tu pediatra antes de hacerlo.
• Erupciones e infecciones. No trabajes las áreas irritadas o infectadas.
• Vacunas. Es preferible esperar por lo menos una semana antes de darle un masaje después de la vacunación. Evita el masaje directo en el área de la inyección; puede estar muy sensible.
P. ¿Cuándo debería hacer un masaje a mi hijo?
R. El mejor momento es cuando los dos estáis relajados. Observa el comportamiento del niño. Si empiezas y se resiste o disgusta, lo mejor es interrumpir la sesión y dejarlo para más tarde. No fuerces el masaje. Cada bebé es diferente; pruébalo en distintos momentos del día hasta encontrar el ideal para ambos. Después del baño suele dar excelentes resultados.
P. ¿Dónde debería hacer el masaje?
R. Los bebés se relujan más fácilmente si están en un entorno cálido. Elige pues una habitación cálida y silenciosa. Incluso puedes poner música clásica o nanas de fondo.
R ¿Qué material necesito?
R. Vas a necesitar los utensilios siguientes:
• «Tranquilizador» cubierto con una toalla
• Otra toalla para limpiarte las manos
• Aceite inodoro vegetal (de almendra o de sésamo). Te recomiendo los aceites nutritivos 100% naturales y «aptos para el consumo» en lugar de los productos comerciales con una base inorgánica de petróleo, que (Hieden perjudicar el delicado tracto digestivo del bebé. El aceite inodoro es el mejor, ya que el sentido del olfato está muy desarrollado en los pequeñines, y la identificación del olor de la madre es un factor muy importante en el establecimiento de vínculos afectivos.
R ¿Debería hacer algo más?
R. Dedica unos minutos a lavarte a conciencia las manos y a limar las uñas para eliminar los bordes agudos. Procura que éstas no sean demasiado largas.
P. ¿Que debo hacer si llora?
R. Si en cualquier momento de la sesión de masaje tu hijo se echa a llorar, no lo interrumpas de inmediato. El tacto alivia mucha tensión y puede provocar ganas de llorar incluso en los adultos. Continúa durante algunos minutos, hablándole suavemente, o simplemente apoya las manos en el cuerpo del niño mientras le hablas. Además del llanto, el pataleo y desvío de la mirada también son signos de sobrecstimulación. Tcnlo presente y acorta la sesión de masaje, tal vez unos pocos minutos en una sola parte del cuerpo, trabajando esta área durante una semana. Localiza el punto que menos desagrada a tu hijo y aplica el masaje sólo en esa área hasta que se sienta más cómodo. Luego pasa a otra. También puedes hacer un descanso y realizarle algunos estiramientos de brazos y piernas. A menudo, este cambio interrumpe el llanto. Espera un poco y continúa. Si no deja de llorar después de un breve descanso, recuerda dónde le estabas haciendo el masaje. Por ejemplo, si era en el vientre, tal vez tenga gases o dolor de estómago, o si era en un brazo, quizá le haya quedado dolorido durante el paño. Aprovecha esta extraordinaria oportunidad de aprender cómo tu hijo expresa su malestar.

masaje_bebe

aceitesmasaje - Elección del aceite esencial adecuado para tu hijo

Elección del aceite esencial adecuado para tu hijo

Aun a riesgo de repetirme, recuerda que debes diluir los aceites esenciales, utili- zando una o dos gotas por cada dos cucharadas de aceite para masaje. La menta, el té y el eucalipto, muy especialmente, pueden perjudicar la piel del bebé a me- nos que se hayan diluido correctamente. Haz siempre una prueba con una gotita de solución varias horas antes del masaje. Si le causa alguna reacción, no lo uses.

Lavanda. Antiséptico, analgésico y relajante. Este aceite es muy apreciado por sus propiedades curativas y se recomienda para relajar y curar pequeñas quemaduras y picaduras de insectos.

Manzanilla. Tranquiliza y relaja los nervios. Es ideal para pieles sensibles. Su efecto es tranquilizante y relajante. Haz un masaje en el vientre del niño para facilitar la diges- tión, y si lo aplicas en las mejillas, puede aliviar el dolor de las encías. De todos los ti- pos diferentes de manzanilla, la romana (Anthemis nobilis) es la más apropiada para la piel del bebé por su carácter no tóxico.

Eucalipto. Este aceite es excelente como descongestivo. Si se diluye correcta- mente y se aplica con un suave masaje en la espalda o pecho del pequeñín an- tes de acostarse, lo ayudará a dormir y respirar mejor. Está especialmente indi- cado en caso de enfriamiento o tos.

Monta. Es relajante v tranauilizador. Si se diluve correctamente, da excelentes resultados cuando se frota en el vientre del bebé; alivia el malestar derivado de la retención de gases y otros trastornos digestivos. Árbol del té. Es un aceite antiséptico, germicida, fungicida, relajante y curativo. No es tóxico, y a pesar de sus propiedades antisépticas y antibacterianas, no irrita la piel. Se recomienda para relajar al bebé y curar heridas, infecciones y erupciones cutáneas.

Rosa. Aceite antiséptico y relajante. Es caro, aunque sólo se necesita una pe- queña cantidad. Es excelente por sus extraordinarias propiedades reconstitu- yentes. Se asocia al amor y el corazón. Reblandece la piel y no es tóxico.

Naranja dulce. Aceite que potencia la energía y mejora el estado de ánimo (se dice que fomenta la alegría).

Mirra. Aceite suavizante recomendado para mejorar la respiración. No es tóxico, y se aconseja para aliviar inflamaciones de los conductos bronquiales y expulsar mucosidad. Es particularmente beneficioso cuando el niño está resfriado.

aceitesmasaje

masaje6 - Lo que hay que hacer

Lo que hay que hacer

 Como puedes ver, si bien es cierto que sabemos muchas cosas de lo que no es el cólico, seguimos sin saber qué es o lo que hay que hacer para aliviarlo. Una pequeña minoría de bebés que inicialmente parecían sufrir un cólico, se demostró finalmente que tenían estreñimiento, intolerancia a la lactosa o alergia a los alimentos. Esto es algo que tanto tú como tu pediatra identificaréis a su debido tiempo. Procura no extraer conclusiones precipitadas acerca de estos diagnósticos antes de que su sintomatología sea evidente. Como ya hemos dicho con anterioridad, la única teoría que no ha sido completamente refutada es la del desarrollo neurológico, aunque tampoco se ha podido confirmar. En estas circunstancias, ¿qué pueden hacer los padres? En primer lugar, no desanimarse ni malhumorarse. El niño no lo hace a sabiendas. Aunque es difícil asumir que se pueden hacer muy pocas cosas para aliviar el cólico infantil, lo cierto es que siempre hay una luz al final del túnel. Si has llevado a tu hijo al pediatra y se han detectado otros problemas médicos, ten por seguro que este trastorno remitirá a los cuatro o cinco meses. Recuerda que el llanto de tu hijo no tiene nada que ver con la «calidad» de tu paternidad. Busca el apoyo de otros padres con problemas similares para compartir vuestra experiencia v aprovecha todos los momentos de tranquilidad para descansar; un cólico es agotador tanto para el niño como para ti. Otras cosas que podrías hacer y que podrían resultar eficaces son las siguientes: • Evitar la sobreestimulación. Aumentará el llanto del bebé, sobre todo si empieza a perder el control físico. • Homeopatía. Consulta siempre al pediatra antes de administrar un tratamiento homeopático y si se produce cualquier alteración en los síntomas. Entre los tratamientos de homeopatía para cólicos figu- ran el carho vegetalis para la flatulencia y el eructo; la chamomillia para la irritabilidad que parece remitir cogiendo en brazos al bebé o llevándolo de paseo; y la magnesia phosophoricum para cólicos que se alivian un poco al flexionar la cintura. En general, la dosis es de 12X a 30C cada cuatro horas hasta que mejora la sintomatología. Para bebés, hay que diluir cinco granulos en Va de vaso de agua y darles una cucharada cada cuatro horas. En las farmacias puedes encontrar compuestos especiales para cólicos. • Tés de hierbas relajantes. A menos que el pediatra lo desaconseje, prepara un té añadiendo una cucharada de hierbas en un vaso de agua caliente. Mantenlo tapado entre 5 y 10 minutos si se trata de hojas o flores, y entre 10 y 20 minutos si son raíces. Durante la lactancia materna, la ingesta de 2-4 vasos al día puede contribuir al alivio de un niño aquejado de cólico. Ni que decir tiene que debes siempre consultar al médico para asegurarte de que las hierbas que estás utilizando son inocuas si das el pecho a tu hijo, y que no son incompatibles con ninguna medicación que ya esté tomando. El té de semilla de eneldo {Foeniculum vulgare) o semilla de anís {Pimpinella anisum) suele ser ideal tanto si lo ingiere el niño (1 cucharada antes y después de las tomas) como la madre lactante (1 vaso de tres a seis veces al día). Estas hierbas actúan a modo de relajantes gastrointestinales y facilitan la expulsión de gases. Una vez más, consulta al pediatra antes de dárselos. Otras hierbas para madres lactantes que tienen efectos relajantes y contribuyen a aliviar el cólico son el bálsamo de limón {Melissa offtcinalis), la hierba gatera {Nepeta cateria), la menta {Menthapiperita) y la tila {Tilia cordata)

masaje6

56asd456as4d56a4d6sa54d - SHIATSU: LA ESPALDA

SHIATSU: LA ESPALDA

SHIATSU: LA ESPALDA

 

 

Céntrate, tanto emocional como físicamente, antes de empezar a trabajar sobre
la espalda. Tienes que estar equilibrado y disponer de espacio suficiente para
aplicar las técnicas. La espalda te proporciona una buena oportunidad para
explorar el uso de tu peso corporal.

 

1 presión con las palmas Arrodíllate a un
lado de tu compañero. Aspira, inclínate ha-
cia delante y coloca las palmas de las dos
manos a ambos lados de la columna. «Ca-
mina» con las manos hacia arriba y hacia
abajo, desde la zona lumbar hasta los hom-
bros, evitando ejercer presión sobre la co-
lumna Apoya tu peso sobre tus manos, pero
permanece en todo momento bien equili-
brado. Repite varias veces para relajar a tu
compañero y aumentar su confianza.

SHIATSU: LA ESPALDA


2 balanceo Situado de frente a tu compa-
ñero, coloca las dos manos sobre los
músculos del lado opuesto de la columna,
sobre el meridiano de la vejiga. Balancea el
cuerpo con la zona hipotenar (la almoha-
dilla situada justo encima de la muñeca)
para separarlo de ti. Trabaja varias veces su-
biendo y bajando por el meridiano, desde
la zona lumbar hasta los hombros, para re-
lajar toda la espalda.

4asd54a4d5as4d65a4d


 

3 estiramiento con los antebrazos Coloca
los antebrazos juntos y en diagonal sobre
el centro de la espalda. Debes tener los pu-
ños cerrados, pero sin apretar Lentamen-
te estira un brazo sobre la espalda hacia el
hombro y el otro hacia la cadera. Manten
contacto pleno con tus antebrazos para
que tu compañero perciba un buen estira-
miento. Sin cambiar de posición, puedes
repetir todos los movimientos en el otro
lado de la columna.

4asdas4d56sa4d56as6d4


4 estiramiento con las palmas de las ma-
nos Arrodíllate junto a la zona lumbar Cru-
za los brazos y coloca una mano sobre el
sacro (el triángulo óseo de la base de la co-
lumna) y la otra más arriba. Sin deslizarías,
empuja separándolas para estirar la zona
lumbar. Comprueba si hay resistencia y
vuelve a empujar, estirando esta vez un
poco más.

546as4d56a4d6as4d6s4


 

5 presión con las palmas Sitúate junto a Id
parte superior de la espalda de tu compa-
ñero, suficientemente equilibrado para po-
der inclinarte sobre él. Céntrate en el hará.
Coloca las manos planas a ambos lados de
la columna, con la zona hipotenar sobre los
músculos y los dedos hacia las costillas.
Apóyate contra su cuerpo y aprieta sin que
le resulte desagradable. Trabaja descen-
diendo hasta la zona lumbar.

as565d45ad4s6a4da6s5d4


6 presión con las palmas Sitúate de cara a
la columna vertebral. Coloca las manos pla-
nas a ambos lados de la zona lumbar, con
la zona hipotenar hacia dentro y los dedos
hacia las caderas. Presiona con las palmas
de ambas manos utilizando tu peso corporal
para ejercer presión con cuidado. Com-
prueba que a tu compañero le resulte agra-
dable. Afloja la presión de manera unifor-
me y retira las manos.

as5d456ad45as64d6a54d


 

7 presión con los pulgares Vuelve a la par-
te superior de la espalda. Coloca los dos
pulgares sobre los músculos de los lados de
la columna mientras te apoyas sobre los
otros dedos. Presiona con los pulgares a lo
largo del meridiano de la vejiga hasta la
zona lumbar. Hazlo siguiendo aproxima-
damente la línea de las depresiones entre
las vértebras, evitando siempre la columna.
Utiliza tu peso corporal lo necesario para ir
aumentando lentamente la presión.

56asd456as4d56a4d6sa54d


8 presión con los pulgares Coloca los pul-
gares en la zona lumbar, a unos tres dedos
de la columna. Localiza las bandas de
músculos, mucho más anchas en este pun-
to. Presiona con los pulgares en tres sitios
a los lados de estos músculos, a lo largo del
meridiano externo de la vejiga. Presiona,
manten la presión y aflójala lentamente.

a56sd4sa56d4sa56d4a6d54


 

9 círculos Desplázate hasta la zona lumbar
de tu compañero. Coloca las dos manos,
una encima de la otra, sobre el sacro. Tra-
za círculos en ese punto, en dirección con-
traria a las agujas del reloj, para relajar la
zona lumbar y las caderas; esto también
ayuda a calentar los ríñones. Repite con
lentitud y sensibilidad varias veces, amol-
dando las manos a la forma del cuerpo.

56as4da564ds6a54d6


 

10 fricción Manteniendo el contacto con
una mano, frota vigorosamente a lo largo
del meridiano de la vejiga con los dedos
planos. Frota desde los hombros hasta la
zona lumbar a lo largo del meridiano in-
terior. Hazlo primero sobre los músculos
de un lado y repite luego sobre el otro
lado de la columna. Termina colocando
una mano sobre la zona lumbar, y des-
cansa unos momentos.

6a5s4d6as5d456a54d


 

11 presión con el codo Utiliza una mano
para apoyarte sobre la zona lumbar e in-
clínate sobre el otro codo contra el glúteo
de tu compañero. Relaja el ángulo del
codo y deja que la mano se doble por la
muñeca. Comienza en la mitad del glúteo
e inclínate sobre los músculos apoyándo-
te en el codo. Relaja. Trabaja descendien-
do por el canal de la vejiga hasta el plie-
gue de los glúteos.

as4da65d4sa6d4as65d4


 

12 presión con el codo Localiza VB 30, a
dos tercios de la anchura de los glúteos y
un tercio hacia abajo. Utiliza la otra mano
como sostén, coloca el codo (mantenién-
dolo redondeado) sobre la zona y traza
circuios sobre el punto. Suele ser una zona
tensa pero carnosa, por lo que puedes
emplear bastante presión. Manten con-
tacto continuo sin deslizarte. Inclínate y re-
pite ambos movimientos en el otro lado.

56asd4sa6d4as6d6as54d

 

VOLVER: SHIATSU

MASAJE INDIO DE CABEZA: LOS BRAZOS

MASAJE INDIO DE CABEZA: LOS BRAZOS

MASAJE INDIO DE CABEZA: LOS BRAZOS

 

El trabajo en los brazos sigue a la secuencia de los hombros y ayuda a relajar
la parte superior del cuerpo. Asegúrate de que puedes moverte con facilidad
alrededor de tu compañero y dobla las rodillas en lugar de agacharte para
llegar con comodidad.

 

 

1 rozamiento Con los brazos de tu compa-
ñero relajados, fricciona hacia abajo. Se tra-
ta de un rozamiento sin aceite. Amolda las
manos para acomodarlas a la forma del
brazo y fricciona hasta el codo. Repite va-
rias veces, y hazlo luego por la parte pos-
terior de los brazos para ayudar a relajar los
músculos.

as54da4ds5a4d6a4d6as54d


 

2 fricción Repite los mismos movimientos
por la cara exterior de los brazos, con un
vivo movimiento de fricción, utilizando las
palmas de las manos. Frota los brazos has-
ta el codo, como hiciste anteriormente. Tu
columna debe estar lo más recta posible y
debes doblar las rodillas en lugar de incli-
narte sobre tu compañero. Repite con
energía varias veces.

56as4d65as4d6asd6as4d


 

3 elevar Avanza las manos hacia delante y
coge los codos de tu compañero de forma
que sienta los brazos seguros. Eleva los dos
codos al mismo tiempo para encoger los
hombros, pero no los fuerces ni los tenses.
Manten las manos cerca del cuerpo para
proteger los codos. Manten unos momen-
tos y suelta. Los hombros de tu compañe-
ro deben relajarse y caer

MASAJE INDIO DE CABEZA: LOS BRAZOS


4 apretar Rodea la parte superior de los bra-
zos con los dedos, haciendo contacto con
toda la mano. Aprieta los músculos entre
los dedos y la zona hipotenar, teniendo cui-
dado de no pellizcar la piel. Baja por el bra-
zo apretando a intervalos iguales desde el
hombro hasta el codo. Repite varias veces.

as5d4as56d5as6d4a6d4

VOLVER: MASAJE INDIO DE CABEZA