introduction - Calentamientos

Calentamientos

Cuando estás dando un masaje es importante que te sientas relajado, flexible y alerta, por lo que te resultará muy útil hacer antes unos cuantos ejercicios para soltarte. Lleva ropa suelta y cómoda, y reserva unos minutos para hacerlos, de forma que te puedas concentrar plenamente en lo que estás haciendo.

Respiratión

Cierra los ojos. Con los hombros relajados, realiza una aspiración por la nariz. Siente cómo baja hasta el abdomen. Al espirar, imagina que estás expulsando todo el estrés y la tensión de tu cuerpo. Repite varias veces hasta que te sientas más suelto y más tranquilo mentalmente.

respiración

Giro de cabeza

Baja la barbilla hacia el pecho y deja colgar la cabeza. A continuación gírala despacio hacia la izquierda dibujando un círculo grande, imaginando que es muy pesada. Cuando llegues de nuevo al pecho, gírala hacia el lado contrario. Siente cómo cada uno de los músculos del cuello se mueve mientras giras. Te ayudará a liberar todas las tensiones.

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Inclinación de la cabeza hacia atrás

Con la barbilla de nuevo sobre el pecho, levanta despacio la cabeza y continúa el movimiento hasta que la hayas llevado hacia atrás todo lo posible, sin que te resulte incómodo. Relaja la mandíbula. A continuación levanta la cabeza deincbezspacio y vuelve a llevarla hacia el pecho. Levántala una vez más hasta que que de en posición erguida.

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Inclinación lateral de la cabeza

Inclina la cabeza todo lo que puedas hacia un hombro, da otro estirón extra y a continuación levanta el hombro hasta tocar la oreja. Vuelve la cabeza a la posición central y repite hacia el otro lado.

inclination de la cabeza

Giro de hombros

Para completar la relajación de los hombros, encógelos todo lo que puedas subiéndolos hacia las orejas. Bájalos y gíralos hacia delante dibujando un círculo exagerado, hacia las orejas, hacia atrás y hacia abajo. Repite en dirección contraria. Ahora debes sentir los músculos bien estirados, relajados y mucho más sueltos.

giro de ombros

Incorporación de la espalda

Sin separar los pies del suelo, déjate caer hacia delante manteniendo las rodillas, el cuello y los hombros relajados. Deja que los brazos y la cabeza cuelguen sueltos. A continuación ve incorporándote estirando la columna, empezando por las caderas. Siente cada vértebra durante el movimiento y deja los hombros y la cabeza para el final. Cuando te hayas incorporado completamente, deja que la cabeza encuentre su posición natural de equilibrio.

in  de la espalda

Sacudirse

iHa llegado el momento de sacudirse! En primer lugar, estira los brazos hacia arriba todo lo que puedas, relájalos y sacude uno de ellos primero y luego el otro. Todas las articulaciones deben estar sueltas y bien. Sostente sobre un pie y sacude la otra pierna. A continuación cambia de pie. Concéntrate en liberar toda la rigidez y la tensión de tus articulaciones.

sacudirse

Círculo con las caderas

Con los pies separados a una distancia equivalente a la anchura de los hombros, las rodillas ligeramente flexionadas y las manos sobre las caderas, dibuja lentamente un círculo moviendo las caderas hacia la izquierda. Debe ser un círculo exagerado hasta llegar a la posición inicial. Dibuja luego otro círculo generoso hacia la derecha. Esto te ayudará a aflojar la pelvis y la zona lumbar.

circulo con las caderas

Arruga la cara

Para aflojar los músculos faciales, arruga la cara con todas tus fuerzas. Manten toda la tensión durante unos segundos y relájala de forma súbita, abriendo los ojos y la boca todo lo que puedas y sacando la lengua. Es un ejercicio estupendo para despertar todo tu sistema y hacer que estés más alerta.

arrugar la cara

Estiramiento de los dedos

Para relajar las manos, cierra los puños con fuerza, todo lo que puedas, con los dedos doblados sobre las palmas. A continuación relájalos de forma súbita, enderezando los dedos y separándolos todo lo que puedas. Repite con energía varias veces para ejercitar los músculos y las articulaciones.

estiramento de los dedos

Enfoque interior

Con el cuello y los hombros relajados, los pies separados a una distancia equivalente a la anchura de los hombros y las rodillas ligeramente dobladas, concéntrate en tu interior durante unos minutos. Concéntrate en adquirir una respiración, un cuerpo y una mente relajados. Siente cómo todas las tensiones se hunden en tu cuerpo lentamente y atraviesan las plantas de los pies hacia el suelo. Debes sentirte lleno de energía y relajado.

EL PODER DEL ESTIRAMIENTO

El estiramiento y el calentamiento son importantes para dar energía a tu cuerpo antes de trabajar sobre otra persona. Te ayudan a mantenerte flexible y sintonizado con tu cuerpo, así como a mejorar tu postura y tu facilidad de movimiento. Céntrate en estirar cada músculo, asegurándote de que también te sientes relajado interiormente. Debes estar plenamente concentrado en cada uno de los ejercicios que vayas realizando. Después de estirar, asegúrate de que relajas todos los músculos. Cuanto más a gusto te sientas con tu propio cuerpo, más podrá relajarse tu compañero.

enfoque interior

Continuación: Sensibilidad

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

Además de muy divertido, es estupendo para ayudar a las parejas a desestresarse y
a acercarse más física y emocionalmente. Las técnicas básicas son las mismas, pero
añadir matices sensuales puede convertir el masaje en una danza romántica. Los
toques sensuales son lúdicos, ligeros, prolongados y proceden del corazón.

 

 

1 pases neurosedantes Los pases neurose-
dantes pueden convertirse en una caricia.
A menudo tomamos a nuestras parejas por
algo ya sabido, por lo que aquí tenemos la
oportunidad de redescubrir su piel. Utiliza
los dedos, las yemas y las uñas para tocar
su cuerpo. Cuanto más ligero sea el toque,
más estimulará la piel. Tómate el tiempo
necesario para explorar su perfil de una for-
ma afirmativa y cariñosa.

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2 soplar sobre la piel Se trata de un toque
romántico para cerrar cualquier secuencia.
Tras masajear suavemente los músculos,
sopla sobre la superficie de la piel. Cuan-
to más cerca estés del cuerpo, más cálido
será tu aliento. Es una fantástica técnica de
relajación o para estimular la piel de tu pa-
reja. Pruébalo en brazos y piernas, espalda
o nuca.

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3 roce con el pelo Utilízalo al final de cual-
quier secuencia de masaje. Cuanto más lar-
go tengas el pelo, más fácil te resultará,
pero de todas formas sé imaginativa. Uti-
liza las puntas para barrer y rozar la piel de
tu pareja. Es estupendo sobre zonas am-
plias como la espalda. Los movimientos lar-
gos son los mejores.

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4 amasamiento del cuello Sé creativo con
el masaje. Emplea la cercanía y la intimidad
para masajear en momentos inesperados
como forma de expresar ternura y aprecio.
Es duro sentirse amoroso cuando uno está
tenso. Amasa la nuca de tu pareja entre los
dedos y, como siempre, evita cualquier ma-
niobra directa sobre la columna.

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5 presión de los dedos sobre la cara El
masaje en la cara es fantástico, pero si se
añaden maniobras suaves y cariñosas se
convierte en algo especial. Utiliza las yemas
y las puntas de los dedos para recorrer sua-
vemente las facciones de tu pareja. Traba-
ja desde el centro hacia fuera con manio-
bras lentas y lánguidas. Tómate tiempo
para recorrer el contorno de los ojos, la na-
riz y la boca. Acaricia suavemente los pár-
pados y los labios.

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6 tirar del pelo El masaje del cuero cabellu-
do es muy placentero, al igual que los sua-
ves tironcillos de pelo. Haz que los toques
sean lúdicos. Recorre el pelo desde las raí-
ces hasta las puntas, deslizándolo entre tus
dedos. Enrosca las puntas, tira con mucha
suavidad y alborota el pelo de tu pareja.

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7 rozamiento sobre la espalda Sé imagi-
nativo con las técnicas que ya conoces.
Prueba diferentes formas de rozamiento
sobre la espalda, variando la presión, la
postura y el ritmo. Como las manos y las
puntas de los dedos ya son conocidos, ¿por
qué no pruebas con los antebrazos o los
pies? Manten pleno contacto con los con-
tornos musculares para obtener un resul-
tado óptimo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE EN PAREJA

 

 

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masaje de la espalda - Masaje de la espalda

Masaje de la espalda

La espalda suele ser la parte más relajante del masaje para bebés que intentan repetidamente er-
guir la cabeza y gatear. Te resultará más cómodo si te sientas en un sofá o una silla. Extiende
una toalla sobre las piernas y coloca a tu hijo boca abajo, con la cabecita apoyada en una almohada. Lo
más probable es que, en esta posición, vuelva la cara hacia ti para mirarte.
Veamos la secuencia de técnicas de masaje en esta área del cuerpo.

Pase Descendente 1:

Calienta un poco de aceite entre tus manos y apoya una en las nalgas del bebé, mientras deslizas la otra, con suavidad, a lo largo de toda su espalda, desde la nuca hasta las nalgas. Trabaja los dos lados por igual, desde la parte superior del hombro hasta las nalgas. Si dispones de mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas azules en la cara posterior.

Pases Cruzados:

Apoya las manos en la espalda del niño, alternando los pases de lado a lado de la espalda, en direcciones opuestas, adelante y atrás, avanzando hacia las nalgas y luego hasta los hombros. Con este pase, tus manos están perpendiculares a la espalda de tu hijo, con las puntas de
los dedos apuntando hacia el costado más alejado de ti. Trabaja con movimientos lentos y rítmicos. En mi body, este pase corresponde a las flechas verdes en la cara posterior.

Pequeños Círculos con los dedos:

Coloca los dedos índice y corazón de cada mano a cada lado de la columna vertebral del pcqueñín y traza pequeños círculos desde la nuca hasta las nalgas. Puedes alternar las manos, moviéndolas desde un lado de la columna hasta el otro. Tómate tu tiempo y no olvides hablarle suavemente para tranquilizarlo, pues es posible que en esta posición no pueda verte. A medida que vaya creciendo advertirás los cambios en el desarrollo de los músculos de la espalda. En mi body de masaje, este pase corresponde a las flechas color lavanda en la cara posterior.

Pase Descendente 2:

Apoya la mano más próxima a los pies en las nalgas del niño mientras que con la otra avanzas desde la nuca hasta las nalgas a lo largo de toda la espalda. Repítelo varias veces. A continuación, cógele las piernas con una mano y sigue trabajando el pase descendente a lo largo de toda la espalda y las piernas.

Pase del Gato:

Alternando las manos, como si acaricias un gatito, deslízalas muy suavement a lo largo de la espalda, una mano después de la otra.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DEL CAMPO ENERGÉTICO

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DEL CAMPO ENERGETICO

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DEL CAMPO ENERGETICO

 

 

Todo masaje que trate a la persona en su conjunto posee un efecto sanador.
El enfoque holístico tiene en cuenta el cuerpo, la mente, las emociones y las
dimensiones espirituales de cada persona. Trabajar sobre un aspecto concreto puede
afectar al equilibrio del conjunto, y la sanación depende de conseguir el equilibrio.

 

Centros y campos de energía
Como ya hemos visto, los chakras son puntos
de comunicación de energía.

Se cree que cada uno de los siete
centros energéticos principales está situado en
un punto concreto, asociado con determinados
aspectos físicos, y posee un color y una vibra-
ción sonora diferente. Además, existen varios
campos energéticos que rodean a cada indivi-
duo, conocidos como auras. Algunas personas
pueden verlas o leerlas, así como los colores
que contienen. El campo de energía más cer-
cano al cuerpo se conoce como cuerpo eténco,
y puede que seas capaz de sentirlo si colocas la
mano sobre la piel a una distancia de entre
quince y veinte centímetros. Se cree que los de-
sequilibrios de energía afectan a nuestro
bienestar físico, y pueden incluso ser causa de
enfermedades. Equilibrar la energía puede ayu-
darnos a recuperar la salud, y existen algunos
sanadores que trabajan exclusivamente en los
campos energéticos. Desarrollando un contac-
to sanador puedes enriquecer el masaje.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DEL CAMPO ENERGETICO

Las técnicas relacionadas con el campo
energético trabajan tanto en el cuerpo como
sobre él. El primer paso es desarrollar la sen-
sibilidad, así como la empatia y el respeto ha-
cia tu compañero de masaje. Vacía tu mente,
céntrate en tus manos y toma nota de todas
las sensaciones que percibas. Sé objetivo y li-
mítate a observar. Prueba las siguientes téc-
nicas después de haber masajeado los múscu-
los, o antes de hacerlo, para ayudar a tu
compañero a relajarse. Con la práctica ob-
tendrás confianza y serás capaz de refinar tu
técnica.

 


 

 

1 descansar sobre la espalda Después de
masajear la espalda, termina la secuencia
colocando una mano entre los omóplatos
de tu compañero y la otra sobre el sacro (el
triángulo óseo situado en la base de la co-
lumna). Respira con calma, vacía la mente
y céntrate en las sensaciones que recibas
en las manos. Imagina que la energía posi-
tiva fluye de tus palmas. Esto produce una
sensación tranquilizadora y ayuda a co-
nectar la parte superior de la espalda con
la zona lumbar.

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2 sentir la energía de la espalda Coloca la
mano plana sobre el sacro de tu compañe-
ro. Levántala lentamente hasta situarla a
diez o quince centímetros del cuerpo. Tra-
za círculos sobre el sacro, en el sentido con-
trario a las agujas del reloj, y observa cual-
quier sensación que percibas en la palma.
Vuelve a bajarla gradualmente hasta que
descanse de nuevo sobre la espalda de tu
compañero. Este movimiento relaja la zona
lumbar.

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3 descansar los ojos Este movimiento es
muy bueno después de haber masajeado
la cara y resulta profundamente relajante.
Ahueca las manos y colócalas unos quin-
ce centímetros por encima de los ojos, evi-
tando que llegue a ellos la luz. Respira con
calma e imagina que la energía positiva flu-
ye a través de las palmas. Manten las manos
firmes y la mente en silencio. Tu compañe-
ro puede percibir el calor de tus manos.

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4 descansar sobre el abdomen Pruébalo
después de masajear el abdomen. Es espe-
cialmente bueno si tu compañero está par-
ticularmente sensible. Se trata de una téc-
nica muy adecuada para centrar. Sostén las
manos justo por encima del abdomen. Ob-
serva cualquier sensación que puedas per-
cibir. Ve bajando las manos poco a poco
hasta que queden planas a ambos lados
del ombligo. Exhala energía positiva a tra-
vés de las palmas.

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5 descansar en la cabeza Esta maniobra es
muy buena para combatir el dolor de ca-
beza y la tensión mental. Descansa las
manos a ambos lados de la cabeza de tu
compañero, con las manos hacia dentro.
Simplemente déjalas que se relajen. Ob-
serva cualquier sensación que puedas per-
cibir e imagina que la energía positiva flu-
ye a través de tus palmas. Separa las manos
un poco más de la cabeza y repite, aleján-
dolas más cada vez.

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6 descansar en los pies Esta maniobra ayu-
da a que tu compañero se centre o enraice
después de un masaje, al dirigir su atención
a los pies. Después de haberlos masajeado,
coloca las manos en posición relajada so-
bre las plantas. Relaja las palmas de las ma-
nos y siente el contacto con los pies de tu
compañero. Centra tu atención en los pun-
tos de contacto entre los dos.

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7 sentir la energía sobre la cabeza Sitúa-
te de pie detrás de tu compañero. Coloca
las manos juntas unos treinta centímetros
por encima de la cabeza. Relaja las palmas
y observa cualquier sensación que puedas
percibir. Ve bajándolas poco a poco hasta
que rodeen la parte superior de la cabeza.
Toma nota de cualquier cambio en las sen-
saciones a medida que te vayas acercando
al cuerpo. Imagina que la energía positiva
fluye a través de tus manos.

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8 descansar sobre el pecho Coloca una
mano plana sobre el pecho y la otra sobre
el abdomen. Descansa. Observa la subida
y la bajada de la respiración de tu compa-
ñero y manten la tuya propia en calma y
constante. Observa cualquier cambio en la
respiración de tu compañero y concéntra-
te en el calor de tus manos. Es muy útil y
equilibrante si la otra persona está emo-
cionalmente alterada.

 

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MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

 

El término ayurveda procede de una palabra sánscrita que significa «ciencia
de vida», y es el complejo y antiguo sistema de filosofía y medicina en el que el
masaje indio de cabeza hunde sus raíces. El ayurveda considera que el equilibrio
y la moderación son esenciales para la salud, en la que el cuerpo y la mente
están inextricablemente ligados.

 

 

Según el pensamiento ayurvédico, el univer-
so está compuesto por cinco elementos —éter,
aire, tierra, fuego y agua—, y los seres hu-
manos están formados por una combinación
de estos elementos.

 

Los doshas
Además, se cree que existen tres doshas. o
energías, en toda la materia. Se denominan
vata, pitta y kapha. La mayoría de las perso-
nas tienen un dosha dominante, y eso es algo
que un tratamiento ayurvédico debe tener en
cuenta. Vata es la energía del aire, y estos ti-
pos tienden a ser delgados, inquietos, ansio-
sos, creativos y con la piel seca. Pitta es una
mezcla de fuego y agua, y estos tipos son ac-
tivos, decididos, con buen apetito, el pelo fino
y la piel suave; también sudan con facilidad.
Kapha es una mezcla de agua y tierra, y estos
tipos tienden al sobrepeso, se mueven lenta-
mente, duermen mucho y tienen el pelo fuer-
te y la piel grasa

 

Los chakras
La energía vital que se mueve por todo el
cuerpo se conoce como prana. Existen siete
círculos principales de energía, o chakras, si-
tuados a lo largo de la columna vertebral, y el
prana fluye a través de ellos. Estos chakras ge-
neran una energía que se transmite a los cen-
tros menores del cuerpo. Los primeros seis
chakras se localizan en los genitales, el sacro,
el plexo solar, el corazón, el cuello y la frente; el
séptimo está situado en la parte superior de
la cabeza. Cuando la energía que fluye por los
chakras se bloquea, se producen trastornos
mentales y físicos. El masaje ayurvédico esti-
mula el flujo libre de energía y, en conse-
cuencia, favorece la buena salud.

MASAJE INDIO DE CABEZA: PRINCIPIOS

 

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masaje oriental relajante - Masaje Oriental

Masaje Oriental

En China existen hallazgos arqueológicos que confirman que ya se practicaba el masaje hace más de tres mil años. El Tratado de medicina interna del Emperador Amarillo, el primer texto médico  y el general, recopilado en algún momento entre el  aC., perfila el tratamiento utilizando hierbas, acunpuntura y masaje. TuiNa, que significa empujar y agarrar, surgiró del masaje popular anmo, todavia en uso hoy en dia. Sus raices se remontam a la dinastia Shang (que comenzó hacia el año 1700 aC.) y emergió entre el 1368 y el 1644.

En el sigilo vi dC. se introdujo en Japón, desde China y a través del budismo, una antigua forma de masaje conocida como anma.  A principíos del siglo xix dominó la medicina occidental, pero un siglo más tarde surgiró el shiatsu, que en la actualidad goza de reconocimiento oficial en este país.

En la Índia encontramos textos sánscritos fechados alrededor del año 1500 aC., que conforman la base de la medicina ayurvédica que hacen referencia al masaje, a los aceites y as hierbas. El masaje índio de cabeza, o champissage (champi significa champú), ha formado parte del aseo familiar desde hace mil años y se utiliza para tener el pelo sano. En jeroglíficos encontrados en tumbas egipicias, y que datan de alrededor del año 2300 aC., aparecen representadas personas frotando manos y pies con sus manos.

 

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MEDIA UNO - Presion Media - parte uno

Presion Media – parte uno

PRESION MEDIA – PARTE UNO

Las técnicas con presión media ayudan a liberar la tensión de los músculos y se utilizan después de haber aplicado el aceite con el rozamiento. Comienza con suavidad; dependiendo de la respuesta que recibas, puedes aumentar la presión hasta que sientas cómo se relajan los músculos. Aplica estas técnicas a zonas musculares y carnosas.

 


 

AMASAMIENTO

 

PRESION        media
CONTACTO   dedos, toda la mano
El amasamiento es una de las técnicas más estimulantes. Realizada después del rozamiento con aceite para preparar los músculos, el amasamiento (como su propio nombre indica) los trabaja de forma repetitiva para relajarlos, liberar las tensiones y reducir el tono muscular. Se emplea en zonas grandes y carnosas, como los muslos, los glúteos y los músculos situados a ambos lados de la columna, pero no es adecuado para zonas delicadas o para trabajar sobre huesos.

 

Cómo hacerlo
Coloca las yemas de los dedos en posición. Presiona con el pulgar, alejando los músculos de ti; a continuación, sin perder el contacto, coge los músculos con los otros dedos y ruédalos hacia el pulgar. Cuando termines el movimiento, comienza de nuevo a amasar en una zona ligeramente diferente con la otra mano, de forma que trabajes a un ritmo alterno y constante. Cuando te hayas acostumbrado a los movimientos de amasamiento, haz que las palmas de tus manos entren también en contacto para dar mayor efectividad a la técnica.

 

Amasiamento sobre los muslos
Sitúate a un lado de tu compañero. Presiona los músculos con el pulgar y vuelve a rodarlos con los otros dedos. Comienza un movimiento similar con la otra mano, alternándolas hacia arriba y hacia abajo a lo largo del muslo. No te alejes de los músculos carnosos y evita la presión sobre la parte posterior de la rodilla y la cara interna del muslo.

presion media

 

Amasamiento de los glúteos
Sitúate junto a la zona lumbar de tu compañero. Inclínate sobre él y comienza a amasar el glúteo contrario, primero con una mano y después con la otrar hasta que hayas establecido el ritmo. Masajea las zonas carnosas para liberar todas las tensiones. Puedes utilizar bastante presión, pero recuerda que estos músculos están a menudo muy sensibles.

gluteos

Amasamiento de la espalda
Sitúate junto a la espalda de tu compañero. Inclínate y comienza a amasar las bandas musculares del lado opuesto de la columna. Trabaja a dos centímetros y medio de la columna como mínimo, empujando con los pulgares hacia el lado contrario al que estás. Después rueda los otros dedos hacia los pulgares, subiendo y bajando a lo largo de la columna, desde la zona lumbar hasta los hombros, siempre y cuando no amases por encima de ella.

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VACIADO NERVOSO

 

PRESIÓN         media
CONTACTO     toda la mano
El vaciado venoso se realiza en dirección ascendente en brazos y piernas, aplicando presión hacia el corazón. Utilizado después del roce, ayuda a liberar la tensión de los músculos y a estimular la circulación. Los pulgares y los dedos índices rodean el miembro mientras se aplica la presión con toda la mano. El vaciado venoso es también bueno para percibir los «nudos».

 

Cómo hacerlo
Coloca el pulgar y el índice sobre el brazo o la pierna de tu compañero, justo por encima de la articulación, formando una «V» con la mano. Aprieta mientras vas ascendiendo aplicando presión y haciendo contacto con toda la mano. A medida que vayas avanzando puedes presionar por separado con las dos manos, extendiéndolas para acomodarlas a la zona del cuerpo pero sin reducir la presión.

 

Vaciado venoso del antebrazo
Sostén el brazo de tu compañero por la muñeca, coloca el pulgar y el índice justo por encima de ésta y presiona deslizándolos sobre los músculos en dirección al codo. A partir de aquí el contacto debe hacerse con toda la mano. Aplica una presión relativamente firme, aflojándola justo por debajo del codo.

antebrazo

Vaciado venoso del muslo
Coloca ambas manos planas sobre el muslo de tu compañero, empezando justo por encima de la rodilla. Con una ano detrás de la otra, aplica una presión deslizante sobre los músculos en dirección a la cadera. Esta presión debe ser bastante firme, y puedes repetir la maniobra varias veces. Evita la cara interna de los muslos. En su lugar, abre las manos en abanico hacias la caderas.

muslo

 

 

Vaciado venoso de la pantorrilla
Sitúate junto a los pies de tu compañero y coloca ambas manos justo encima del tobillo, en forma de «V» y amoldándolas a la pierna. Presiona deslizándolas hacia la rodilla, aplicando una presión mayor sobre los músculos de la pantorrilla. Evita trabajar sobre venas varicosas, y afloja la presión al llegar debajo de la rodilla.

pantorrilla

 

 

 

 


 

RODADO CON LOS PULGARES

 

PRESIÓN       media
CONTACTO   pulgares
Utiliza el rodado con los pulgares para relajar los músculos, encontrar los «nudos» y conectar los movimientos de una zona a otra. Úsalo a lo largo de la columna o sobre zonas más pequeñas, como las manos, empleando los dedos como apoyo. Los pulgares se van alternando para conseguir un efecto constante.

 

Cómo hacerlo
Coloca uno de tus pulgares sobre el cuerpo de tu compañero y deslízalo lentamente sobre los músculos alejándolo de ti, empleando una presión media. Cuando alcances el final del movimiento, separa el pulgar del cuerpo con suavidad para llegar a la siguiente posición. Al hacerlo, comienza a deslizar el otro pulgar, de forma que ambos se alternen y sus posiciones se solapen.

 

Rodado sobre la columna
Sitúate junto a la cabeza de tu compañero. Inclínate hacia delante y comienza a deslizar uno de los pulgares sobre los músculos de un lado de la columna. Alterna con el otro pulgar levantando las manos entre movimientos, para llegar hasta la zona lumbar. Repite varias veces.

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Rodado sobre la mano
Sujeta la mano de tu compañero con tus dedos y rueda los pulgares sobre la palma. Este movimiento es un buen liberador de tensiones Oüttza el pulgar alejándolo de ti y repite con el otro, de forma que cubras la mayor superficie posible de la palma. La presión firme puede ser efectiva, pero comprueba siem pre si a tu compañero le resulta molesta.

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Rodado sobre la nariz
Ésta es una versión más suave para trabajar sobre zonas delicadas. Cuando estés trabajando en la cara de tu compañero, puedes utilizar una presión deslizante muy suave para maniobrar sobre toda la nariz, desde el puente hasta la punta. Emplea movimientos de rotación diminutos, que resultan realmente reconfortantes, para cubrir toda la zona.

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Continuación: Presión Media – parte dos

 

MASAJE CHINO: APLICACION

MASAJE CHINO: APLICACION

 

La medicina china hace referencia a dos tipos de chi en el cuerpo: el chi con el que nacemos (conocido como chi original o prenatal), que se almacena en los ríñones y que, en algunas personas, puede estar débil o agotado y resulta difícil de restaurar, y el chi postnatal, que fluye por todo el cuerpo.

 

 

El chi puede verse influido, por ejemplo, por la dieta, el aire fresco y nuestro estilo de vida. Debe fluir libremente a lo largo de los meridianos, nutriendo y sosteniendo el cuerpo. El bloqueo de este flujo puede ocasionar un exceso, deficiencia o estancamiento del chi, que puede percibirse como dolor, inflamación o hinchazón. Estimular el flujo de energía y dispersar la acumulación de chi ayuda a aumentar la vitalidad y a devolver al cuerpo el equilibrio y la buena salud.

 

Tradicionalmente, el masaje chino se recibia vestido, a través de una sábana, para preservar el pudor del receptor. Sin embargo, puede utilizarse aceite para que los pases relajen los músculos, además de trabajar a lo largo de los meridianos. La presión para estimular los puntos se efectúa con los dedos. En los movimientos más profundos pueden emplearse las yemas de los pulgares y los codos, y para la estimulación más ligera, vibratoria, las puntas de los dedos resultan excelentes. Hay que escuchar al cuerpo y utilizar la presión adecuada. Los movimientos pueden ser rápidos y ligeros o más profundos y lentos. Cuando des un masaje, intenta mantenerte en sintonía con tu propio cuerpo y eso se trasladará a tu compañero. Estar correctamente situado te permitirá centrarte en la sensibilidad. Masajea alrededor de las zonas doloridas, y no sobre ellas, para dispersar la energía.

 

MASAJE CHINO: APLICACION

En el masaje chino se utilizan los dedos y los codos para estimular el flujo de energía y favorecer el flujo del chi.

 

 

PUNTOS PRINCIPALES

 

Técnicas: Las técnicas principales son el rozamiento, la presión con los codos, el rodado con los pulgares, la presión con los dedos, el estiramiento y el balanceo.

Movimientos: Varían entre los movimientos fluidos, los estimulantes y los de presión, y deben seguirse unos a otros para dar la forma del masaje.

Equipo: Necesitas una superficie firme, como una camilla de masaje o una alfombrilla blanda sobre el suelo; toallas para cubrir Ia zona que no estés trabajando; apoyos para la cabeza, las rodillas o los tobillos, y un poco de aceite.

Respuesta: Toma nota de todos los problemas antes de empezar y pide a tu compañero que te informe acerca de la localización y, muy especialmente, de cualquier molestia asociada a los puntos de acupresión.

Duración: Un masaje TuiNa de todo el cuerpo debe durar unos cuarenta y cinco minutos, aproximadamente.

 

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A5SD4AS564DAS6DD4 - MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO

 

 

 

Estas maniobras deben realizarse con aceite, pues proporciona una sensación
voluptuosa y es bueno para el pelo. Si decides no utilizarlo, estos pasos pueden
ir directamente detrás de la secuencia previa sobre la cabeza. En cualquier caso,
la técnica del descanso (paso 4) es el contacto final de todo el masaje.

 

 

1 presión con los dedos Si vas a emplear
aceite, éste es el momento de aplicarlo.
Vierte un poco en tus manos y aplícalo al
pelo de tu compañero, frotándolo y masa-
jeándolo hasta las puntas. Si no utilizas
aceite, realiza esta secuencia antes de tra-
bajar sobre la cara. Comienza como si es-
tuvieras lavando la cabeza, aplicando pre-
sión con las puntas de los dedos para
conseguir una maravillosa relajación.

MASAJE INDIO DE CABEZA: EL PELO Y EL CUERO CABELLUDO


2 rotación Sujeta la cabeza de tu compañe-
ro con una mano y coloca las puntas de los
dedos de la otra sobre el cuero cabelludo.
Extiende los dedos y manten la posición.
Gira las puntas de los dedos sin desplazar-
las, de forma que se mueva el cuero cabe-
lludo debajo de tu mano en cada giro.
Cambia de manos para cubrir la mayor su-
perficie de la cabeza posible.

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3 tirones Sujeta la cabeza con una mano e
introduce la otra por debajo del pelo, aga-
rrándolo firmemente desde la raíz. De este
modo impedimos que la técnica resulte do-
lorosa. Tira con bastante fuerza sin deslizar
y trabaja sobre todo el cuero cabelludo co-
giendo un pequeño mechón de pelo cada
vez. Esto resulta especialmente agradable
en la nuca. Cambia de mano para traba-
jar el resto de la cabeza.

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4 descanso Para terminar, respira con calma
y coloca las manos justo por encima de la
corona de la cabeza de tu compañero.
Manten unos momentos y bájalas gra-
dualmente hasta que descansen sobre la
cabeza. Respira con calma una vez más,
manten la postura unos momentos y des-
liza las manos por encima de los hombros
de tu compañero para cerrar el masaje.

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articulacion1 - Huesos y articulaciones

Huesos y articulaciones

La estructura subyacente del cuerpo es el esqueleto, que da al cuerpo su forma.  Comprende el esqueleto axial (formado por el cráneo, las costillas y la columna vertebral) y el esqueleto apendicular (formado por dos cinturas: la escapular. en los hombros, y la pélvica. en las caderas!

Los huesos están hechos de tejido vivo, capaz de regenerarse. En cada extremo de los huesos encontramos una funda protectora de cartílago, y en la parte central están las células productoras de médula ósea.

Cada hueso recibe aporte sanguíneo a través de su recubrimiento de tejido fibroso. Los huesos protegen nuestros órganos vitales y, junto con los músculos, nos permiten movernos.

Los huesos del cuerpo

El cuerpo tiene doscientes seis huesos, que pueden ser largos,cortos,planos,irregulares o sesamoideos (formados en un tedón). La columna vertebral, por ejemplo, consta de treinta y tres vértebras:

► siete cervicales
► doce torácias
► cinco lumbares
► cinco sacras
► cuatro coccígeas

 

articulacion1

 

articulacion2