deteccion de gases - Detección de gases

Detección de gases

«Camina» por el vientre del bebé con las yemas de los dedos, de izquierda a derecha, siguiendo la forma de la «U» invertida. Esto te permitirá localizar las burbujas de aire. Si lo prefieres, puedes utilizar las dos manos y caminar con el índice y el corazón. Si detectas una pequeña burbuja, dedica unos segundos a trabajar esta área hasta que la expulse. Habitualmente, los pequeñines recompensan la atención con una sonrisita de alivio. Para completar el masaje del vientre, levanta las piernas del niño hasta el pecho y luego suéltalas. Le facilitarás la digestión y contribuirás a la expulsión de los gases. Haz un breve descanso (también puedes hacerlo después del masaje del pecho) y aprovecha para cambiarle el pañal o limpiar las deposiciones.

A54SD4AS564DSA6DAS65D4 - SHIATSU: PARTE POSTERIOR DE PIRNAS E PIES

SHIATSU: PARTE POSTERIOR DE PIRNAS E PIES

SHIATSU: PARTE POSTERIOR DE PIRNAS E PIES

 

Asegúrate de estar en buena posición para llevar a cabo la secuencia de piernas.
También es importante la posición de las piernas de tu compañero cuando apliques
presión a los meridianos. Al trabajar sobre las articulaciones, debes presionar con
cuidado. Asegúrate de emplear una presión similar en ambas piernas.

 

 

1 presión con las palmas Sitúate junto a sus
caderas. Coloca una mano sobre el cuerpo
como sostén. «Camina» con la palma de la
otra mano, descendiendo por la parte pos-
terior de la pierna a lo largo del meridiano
de la vejiga. Empieza debajo de los glúteos
y termina encima del tobillo, ejerciendo
menos presión detrás de la rodilla. Coloca
la mano, aplica presión, manten y afloja
gradualmente cada vez.

SHIATSU: PARTE POSTERIOR DE PIERNAS E PIES


2 estiramiento Con la pierna en posición
central, desliza una mano por debajo del
tobillo y dobla la pierna hacia el glúteo, con
una mano descansando sobre el sacro, en
la base de la columna, para apoyarte. Te-
niendo en cuenta la flexibilidad de tu com-
pañero, intenta tocar el glúteo con el talón,
pero deten el movimiento cuando percibas
resistencia. Afloja el estiramiento, relaja y
vuelve a intentarlo.

AS21D23A1SDA3D3A1D


 

3 círculos con los pulgares Desplázate has-
ta el pie de tu compañero. Sujétalo con las
manos y traza círculos con los pulgares al-
rededor del hueso del tobillo para relajar Id
articulación. Trabaja tan cerca del tobillo
como te sea posible, y repite varias veces.
Presiona con las yemas de los pulgares y di-
buja círculos pequeños sobre cada punto
para liberar la energía bloqueada y esti-
mular el flujo sanguíneo hacia los pies.

23AS1D23AS1DAS231D23


4 amasamiento Amasa sobre la parte car-
nosa del pie con los nudillos, trabajando al-
rededor de R 1. Manten la mano todo lo
relajada que puedas, para evitar apretar
demasiado, mientras te apoyas contra la
otra mano, colocada debajo del tobillo.
Puedes extender los movimientos por todo
el pie. pero no masajees sobre el puente.

PRECAUCIÓN No utilices el punto R1 durante el emba-
razo.

AS1DAS1DA31DAS3SD132


 

5 tracción Utiliza el pulgar, el índice y el co-
razón para tirar de cada uno de los dedos
de los pies. Aprieta bajando por la parte ex-
terior de cada dedo, tira y da un ligero
apretón antes de cerrar el contacto. Ex-
tiende el movimiento hasta unos dos cen-
tímetros y medio del final de los dedos A
continuación baja el pie y repite todos los
movimientos anteriores en la otra pierna.

2ASD5AD465A4D6A54D


6 tracción Arrodíllate detrás de los pies de
tu compañero. Desliza las dos manos por
debajo de los tobillos, levántalos un poco
y tira hacia ti para efectuar un estiramien-
to. Ten cuidado de no forzarte demasiado
si tu peso corporal es menor que el de tu
compañero. Repite dos veces para liberar
la energía bloqueada de las articulaciones.

AS4D56AS4DA64D564


 

7 presión con los pies Coloca tus talones
sobre la parte carnosa de los pies de tu
compañero, con tus dedos apoyados sobre
el suelo. Aplica presión «caminando» sua-
vemente hacia arriba y hacia abajo con tus
pies. Ajusta tu peso en caso necesario para
que la presión resulte agradable y unifor-
memente sobre cada punto. Ten precau-
ción para evitar toda presión sobre el puen-
te de los pies.

A54SD4AS564DSA6DAS65D4


 

8 presión con las palmas Pide a tu compa-
ñero que se ponga de lado, con la pierna
superior doblada para dejar expuesto el
meridiano de la vesícula. Utiliza un almoha-
dón como sujeción. Apoyando una mano
sobre el cuerpo, «camina» hacia abajo des-
cendiendo por el exterior de la pierna has-
ta el tobillo, evitando presionar en la rodi-
lla. La mano debe estar en contacto con la
pierna, aunque la presión se ejerce con la
palma. Colócate, presiona, manten y aflo-
ja, y repite en la otra pierna.

56ASD546SA56D5AS56D4

 

VOLVER: SHIATSU

 

 

después del nacimiento - Después del nacimiento

Después del nacimiento

Primer mes. Los brazos se mueven bruscamente y se flexionan. A menudo se abren y se mueven incontroladamente como respuesta a un reflejo de sobresalto. El bebé empieza a coger cosas cuando se las pones en la mano. Se evidencia el reflejo Moro, estimulado por cambios súbitos de luz o sonido. Este reflejo se caracteriza por la extensión de los brazos y una rápida inspiración, seguido de la unión de los brazos como si estuviera abrazando algo. Desaparece alrededor del sexto mes, sustituido por una pauta de sobresalto más adulta. Otro reflejo común en esta edad es el de «rastreo». El recién nacido vuelve la cabecita en la dirección del pecho de la madre o del biberón. Si le das unos golpecitos en la mejilla, abrirá la boca casi de inmediato. Este reflejo continúa durante un par de meses, y combinado con la succión, lo ayuda a obtener el alimento necesario y le proporciona bienestar, lo que demuestra succionando la mano y el pulgar.

Segundo mes. El bebé controla mejor el movimiento de los brazos. Poco a poco, las respuestas a los reflejos son más voluntarias. Los puños se relajan, la succión del pulgar continúa como mecanismo de bienestar e intenta atrapar un juguete en movimiento y a sujetar cosas con la mano durante más tiempo.

Tercer mes. Los brazos de tu hijo son lo bastante fuertes como para levantar la cabeza y el pecho cuando está echado boca abajo. Ahora alcanza objetos y muestra señales de preferencias en la textura.

Cuarto mes. El control de los brazos continúa mejorando. Coge cosas con las dos manos y las manipula, llevándoselas a la boca instintivamente.

Quinto mes. El bebe empieza a alcanzar objetos con una mano, se los pasa a la otra y luego se los lleva a la boca. Observarás que sus manos empiezan a ajustarse a la forma del objeto y que le encanta juguetear con el pelo, las joyas y sus propios pies.

Sexto mes. El niño empieza a utilizar a propósito una mano para coger objetos, llevárselos a la boca y luego tirarlos. Le gusta muchísimo arrojarlos repetidamente para oír el sonido asociado y observar tu respuesta. Intenta alcanzar cosas que están más allá de su alcance.

Séptimo mes. El bebe alcanza y sujeta un juguete con los dedos en lugar de la mano. Agita, aporrea y experimenta con todo. Se pasa los juguetes de una mano a la otra e incluso coge dos cosas a la vez. Ahora ya es capaz de depositar un objeto en un lugar específico. A estas alturas, es posible que tu hijo ya sepa soportar el peso del cuerpo con las manos o que simule la natación con los brazos. Es el preludio del gateo o una versión del mismo. Algunos pequeñines se arrastran o ruedan por el suelo. Utilizar las manos (los dos lados del cuerpo) para impulsarse y mostrarse interesado por su entorno es una excelente señal en su desarrollo motriz.

Octavo mes. Tu hijo juega con los dedos de los pies; es capaz de coger objetos más grandes con el pulgar, índice y corazón; usa las dos manos, indistintamente, para gatear y jugar; y la habilidad de arrojar cosas va en aumento (¡a menudo para frustración o desconcierto de los padres!). Ten cuidado, el gateo sólo despertará la atención del pequeño durante un corto período de tiempo. Muy pronto intentará utilizar los brazos y las manos para trepar. Vela por su seguridad; enséñale a sentarse cuando se ha puesto en pie y estáte preparado para una infinidad de lloriqueos derivados de las pérdidas de equilibrio.

Noveno mes. Se desarrolla la sujeción de pinza, lo que permite al niño coger objetos de menor tamaño. Le encanta señalar y es probable que empiece a mostrar su preferencia en el uso de una u otra mano. Puede golpear dos objetos y se lo pasa en grande arrojándolos. Empieza a hacer rodar pelotas, amontonar juguetes y abrir y cerrar cajas con gran deleite por su parte. Procura que los objetos a su alcance sean seguros, pues tenderá a llevárselos a la boca.

Décimo mes. ¡Ha llegado la hora de acondicionar la casa «a prueba de niños», si es que no lo has hecho antes! Intenta encajar un objeto dentro de otro y continúa perfeccionando sus habilidades motrices.

Undécimo mes. La sujeción es mucho más firme. Sigue experimentando con objetos, haciéndolos rodar, pellizcándolos, etc. Enséñale el extraordinario juego de «coger y meter» pequeños objetos en un gran recipiente. A los niños de esta edad les fascina. Empezará a querer comer solo, pero con escaso éxito, ya que el control de la muñeca no se ha perfeccionado. ¡Compra pañales y toallitas húmedas en abundancia!

Un año. Tu hijo empieza a mostrar preferencia por los juguetes con partes móviles. Es cada vez más
hábil e inteligente, y utiliza otro objeto para alcanzar algo que está fuera de su alcance. También empieza a jugar con bloques de construcción y a usar la boca como una tercera mano para sujetar cosas.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO

 

 

El masaje durante el embarazo es estupendo. Ayuda a aliviar el dolor de espalda,
la tensión del cuello, la hinchazón de los tobillos, el cansancio de las piernas y el
dolor de los senos, y con él puedes contribuir al bienestar de tu pareja. Al mismo
tiempo, el bebé empezará a responder a las sensaciones y rutinas familiares.

 

PRECAUCIÓN
Durante el embarazo, la presión debe ser
mucho más ligera para evitar la sobreesti-
mulación. Evita ejercer presión sobre la
zona lumbar y el abdomen durante los pri-
meros cuatro meses.

 

 

1 círculos sobre la zona lumbar La zona
lumbar puede volverse muy molesta du-
rante el embarazo. Prueba esta técnica
mientras tu compañera está tumbada de
lado, y dispon unas almohadas para que se
sienta cómoda. Coloca una mano de apo-
yo sobre el cuerpo y la otra plana en el
hueco de la espalda. Traza círculos en sen-
tido contrario a las agujas del reloj, de for-
ma que tu mano se deslice sobre la piel.
Emplea un poco de aceite. Realiza manio-
bras amplias y relajantes, pero evita toda
presión firme o irregular.

56AS56D4A6D54SAD4A6D4


 

2 apretar los brazos Frótate un poco de
aceite en las manos. Estando tu compañe-
ra bien apoyada, puedes apretarle el bra-
zo. Hazlo con las dos manos rodeando el
antebrazo. Afloja la presión en el codo y
continúa hacia el hombro. Repite las ma-
niobras despacio para que resulten agra-
dablemente tranquilizadoras. Repite en el
otro brazo.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO


3 presión con los pulgares sobre los pies
Los pies son otra parte del cuerpo que se
cansa mucho, especialmente al final del
embarazo. Con las piernas en reposo, pue-
des masajear los pies, trazando círculos al-
rededor de las articulaciones y apretando
entre los tendones. Emplea los pulgares
para dibujar también círculos alrededor de
los tobillos. Aplica un poco de presión so-
bre la parte carnosa del pie, pero evita la
sobreestimulación.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO


 

4 vaciado venoso Con las piernas de tu
compañera en reposo, aplícate un poco de
aceite en las manos y aprieta los músculos
de las pantorrillas, dibuja círculos alrededor
de la rodilla y continúa apretando a lo lar-
go del muslo. Esto ayuda a aliviar el can-
sancio de las piernas. Puede que necesites
cambiar de postura para trabajar sobre el
muslo. Si tu compañera tiene venas vari-
cosas, limítate a rozar suavemente la piel.

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO


 

5 presión con los dedos sobre la espalda
Con tu compañera tumbada de lado y bien
apoyada, utiliza los dedos para deslizante
sobre los músculos situados junto a la co-
lumna. Extiende los dedos y deslízalos
entre las costillas, pasándolos sobre los
músculos como si fueran un rastrillo. Tu
compañera deberá darse la vuelta para que
puedas repetirlo en el otro lado.

5a4sds65a4d56a4das56d4


 

6 amasamiento del cuello Con tu compa-
ñera apoyada en una postura cómoda,
puedes amasar los músculos del cuello con
una mano y mantener el contacto corporal
con la otra. Amasa a ambos lados de la co-
lumna con los dedos, manteniendo los nu-
dillos elevados para evitar la propia colum-
na. Lo mejor es amasar despacio. No se
debe ejercer ninguna presión fuerte alre-
dedor de esta zona.

654asd56sa45d5a4d6as4d6as4d6


7 rozamiento sobre el abdomen Puede
que ya estés realizando este masaje. En
caso contrario, prueba a extenderte acei-
te sobre los dedos y a trazar círculos gran-
des y lentos sobre el abdomen. Emplea las
palmas y amóldalas al vientre de tu com-
pañera. Con el tiempo podrás ver o sentir
cómo responde el bebé.

 

PRECAUCIÓN
Este paso del masaje sólo debe realizarse
después de los primeros cuatro meses de
embarazo.

 

 

SITUACIONES ESPECIALES: MASAJE DURANTE EL EMBARAZO

 

 

VOLVER: MASAJES PARA SITUACIONES ESPECIALES


 

 

as6d4a6d4sa56d4a6d4ad - SHIATSU: APLICACION

SHIATSU: APLICACION

SHIATSU: APLICACION

 

Tradicionalmente, el shiatsu se recibe vestido, sin cremas ni aceite, y con el
receptor tumbado sobre el suelo, aunque en Japón se están dando ya sobre
camilla. El masajista utiliza el peso de su propio cuerpo para aplicar presión
con las manos, así como con los codos, los antebrazos, las rodillas y los pies.

 

La presión debe ser lenta y constante; la pos-
tura, equilibrada, y la energía debe proceder
del abdomen o hará. Esto proporciona esta-
bilidad física, además de emocional. Una
mano, conocida como mano «madre», per-
manece sobre el cuerpo como punto de apo-
yo. Las piernas y los brazos pueden estar es-
tirados o colocados en diversas posiciones
para proporcionar un acceso más efectivo a
los meridianos y permitir presionarlos mejor.
Sin embargo, debes tener siempre en cuenta
tu propia flexibilidad y la de tu compañero.

 

Tanto el masajista como el receptor del ma-
saje deben llevar ropa suelta y cómoda, con
una adecuada sujeción del cuerpo. Tomarse
el tiempo necesario para encontrar posturas
cómodas es importante. El masajista necesita
sentirse equilibrado, tanto física como men-
talmente, para poder apoyarse con su propio
peso y dar un buen masaje El contacto pleno
y comprometido con cada movimiento es vi-
tal, como también lo es la información que el
receptor proporciona al masajista.
Al principio es preferible sentir la energía

de la persona que intentar corregir desequi-
librios. Todo debe tener la máxima sencillez.
Con el tiempo irás aprendiendo a detectar
una deficiencia o un exceso de ki y la mejor
manera de aplicar un remedio. También em-
pezarás a ver más allá de los síntomas con-
cretos para tener una perspectiva más global.

 

PUNTOS IMPORTANTES
Técnicas: Las maniobras principales son la
presión con los dedos, con las manos, con
los codos y con los pies, con algún balan-
ceo, alguna fricción y unos estiramientos.
Movimientos: Deben ser lentos y tran-
quilizadores, equilibrados y centrados, uti-
lizando todo el peso del cuerpo.
Equipo: Necesitas una alfombrilla sobre
el suelo y apoyos para la cabeza, las rodi-
llas y los tobillos.
Respuesta: Comprueba primero si existe
algún problema de salud y pide a tu com-
pañero que te vaya informando sobre el
desarrollo de masaje.
Duración: Un tratamiento de shiatsu de
cuerpo entero debe durar unos cuarenta
y cinco minutos.

SHIATSU: APLICACION

VOLVER: SHIATSU

bebeprematuro - Masaje en bebés prematuros

Masaje en bebés prematuros

Los bebés prematuros protegen celosamente su cuerpo y pueden mostrarse reacios al masaje. Lo mejor es dejar que se acostumbre área por área. Esto te permitirá trabajar aquellos puntos más sensibles (pecho, brazos y cara). No te extralimites. Si no vas más allá de su capacidad de resistencia, se sentirá más seguro. Incluso es posible que reaccione emotivamente y que llore al estimular áreas que le recuerdan una experiencia dolorosa. Es normal. El llanto es su forma de «hablar de ello». Es esencial que no pierdas la calma y que sigas relajado. Dale a entender que comprendes lo que te está diciendo. Tu objetivo es ahora ayudarlo a sentirse seguro y amado. Con el tiempo, disfrutará de la rutina completa de masaje.

 

Si empiezas el masaje y se resiste o se muestra disgustado, sigue durante unos segundos para comprobar si se siente incómodo o tal vez está reteniendo gases. Si el malestar continúa, interrumpe el masaje. Puedes intentarlo más tarde.
No fuerces el masaje bajo ningún concepto. Esta experiencia debe ser positiva para ambos y no convertirse en una especie de castigo o tarea habitual. Obligarlo transmite una señal negativa.

bebeprematuro

a32as54da56d4as6d6sad46 - MASAJE INDIO DE CABEZA: PUNTOS MARMA

MASAJE INDIO DE CABEZA: PUNTOS MARMA

MASAJE INDIO DE CABEZA: PUNTOS MARMA

 

Se cree que los chakras se corresponden con los marmas, a los que transmiten
energía vital o prana. Existen tres centros marma principales, situados en la
cabeza, el corazón y la vejiga, vitales para nuestra salud y supervivencia. Se
puede influir sobre la fuerza vital del cuerpo masajeando los puntos marma.

 

 

Los puntos marma son puntos de energía dis-
tribuidos por todo el cuerpo; existen ciento
siete. Contribuyen con nuestra salud estimu-
lando la función de los órganos y mantenien-
do el equilibrio. Los puntos marma son zonas
de energía concentrada, considerada secreta
o escondida, y proporcionan una conexión
entre nuestras energías física y sutil. En gran
medida se localizan en el punto de encuentro
entre los sistemas corporales y en zonas como
las arterias, las venas, los tendones y las arti-
culaciones. Cada punto se corresponde con
un dosha concreto y está relacionado con un

síntoma físico.
Cuando estos puntos se bloquean, la perso-
na enferma.

 

El libre flujo de energía por los chakras pue-
de facilitarse con un suave masaje de los pun-
tos marma, o marmapuntura, similar a la acu-
puntura. Este masaje desbloquea la energía,
ayuda a eliminar la enfermedad y devuelve la
salud al cuerpo. El masaje marma utiliza di-
versos aceites que poseen diferentes cualida-
des; pueden ser calmantes, refrescantes o ca-

lientes, y están relacionados con los tres dos-
has (véanse páginas 246-247). El aceite utili-
zado dependerá del tipo dosha del receptor y
del desequilibrio que se esté tratando. Un ma-
sajista experimentado puede emplear tam-
bién, en ocasiones, aceites esenciales en los
puntos.

 

El masaje indio de cabeza estimula los pun-
tos marma de la parte superior del cuerpo, la
cara y la cabeza, y ayuda a equilibrar la ener-
gía de los chakras superiores.

 

MASAJE INDIO DE CABEZA: PUNTOS MARMA

 

VOLVER: MASAJE INDIO DE CABEZA

a56sd4sa56d4as564d - MASAJE CHINO: PUNTOS DE ACUPRESION

MASAJE CHINO: PUNTOS DE ACUPRESION

MASAJE CHINO: PUNTOS DE ACUPRESION

 

En el cuerpo podemos encontrar un número casi apabullante de puntos de acupresión. Cada uno de ellos está situado en un meridiano concreto, pero la longitud de los catorce meridianos es diferente, por lo que tienen distinta cantidad de puntos. Cada punto se designa mediante el meridiano sobre el que está situado y su número secuencial. 

 

 

Algunos meridianos (como el de la vesícula biliar) comienzan en la parte superior del cuerpo; otros, en cambio, lo hacen en las extremidades y trabajan hacia arriba. Por ejemplo, R 1 (el primer punto del meridiano del riñon) está localizado en el pie. El meridiano de la vejiga es el más largo y tiene sesenta y siete puntos. 

 

El chi fluye de un meridiano a otro y entre los puntos. La estimulación de éstos puede realizarse con agujas (como en acupuntura) o con los dedos (como en TuiNa). Si bien la presión a través de las manos puede ser menos precisa, los principios son los mismos. El objetivo es aliviar los bloqueos de energía de los canales y ayudar al flujo del chi. Esto, a su vez, afecta al funcionamiento de los órganos y ayudará a devolver la salud al cuerpo. 

 

Normalmente se realiza una valoración completa antes del masaje, en la que se incluye el pulso oriental y el diagnóstico de la lengua. Si bien para tratar problemas médicos se requiere una formación especializada, el masaje chino es una forma fantástica de favorecer la relajación y mantener la salud. El conocimiento de unos cuantos puntos principales es una buena manera de empezar, y la localización de los puntos se consigue midiendo con el ancho de los dedos de la persona a la que se está masajeando o con el pulgar. Cada medida del pulgar se conoce como un cun

 

MASAJE CHINO: PUNTOS DE ACUPRESION

 54654564564 56456464

VOLVER: MASAJE CHINO

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

 

 

Esta versión reducida del masaje shiatsu contiene algunos de los pasos más
importantes. Realiza cada uno de ellos con igual atención y céntrate para
conseguir el mejor efecto. De acuerdo con el masaje completo, haz que
los cambios de postura de tu cuerpo sean los mínimos.

 

 

1 presión con las palmas sobre la espalda
Coloca tus manos con la zona hipotenar
entre los omóplatos de tu compañero, a
ambos lados de la columna. Tus dedos de-
ben apuntar hacia los lados del cuerpo.
Apóyate sobre las manos para aplicar pre-
sión sobre los músculos y estimular el me-
ridiano de la vejiga. Trabaja con una ca-
dencia constante hasta la zona lumbar.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

2 presión con el codo sobre las caderas
Redondea el codo y colócalo sobre el glú-
teo. Localiza VB 30, a dos tercios de la an-
chura y un tercio de la altura del músculo.
Aplica una presión razonable sobre el cuer-
po. Continúa presionando sobre la cadera
y alrededor de ella. Repite en el otro lado
o, si crees que puedes lograrlo, intenta pre-
sionar con los dos codos sobre los glúteos
al mismo tiempo.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

3 presión con las palmas sobre el abdo-
men Coloca una mano sobre el cuerpo
para apoyarte mientras presionas con la
otra alrededor del ombligo, en la dirección
de las agujas del reloj. Manten la palma
plana e intenta encontrar zonas de tensión.
Hacerlo de una forma regulada y relajada
estimula la liberación de tensiones, lo que
a su vez producirá una respiración más pro-
funda y completa.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU


 

4 tracción de cuello Siéntate detrás de la
cabeza de tu compañero. Desliza las ma-
nos por debajo del cuello hasta que pue-
das rodear con ellas la base del cráneo.
Asegúrate de que tu compañero está rela-
jado antes de echarte hacia atrás con todo
tu peso, estirando suavemente hacia ti.
Vuelve a deslizar las manos por debajo de
la parte posterior de la cabeza para bajar-
la de nuevo.

SHIATSU: SOLUCION RAPIDA CON SHIATSU

 

VOLVER: SHIATSU

 

masaje de las piernas - Masaje de las piernas

Masaje de las piernas

La rutina de masaje del bebé que voy a describir combina el método sueco e indio. Ambos pueden mejorar muy eficazmente la circulación sanguínea y el tono muscular. El masaje sueco utiliza «pases» (acción o desplazamiento de las mano; en adelante «pase» o «pases») que empiezan en las extremidades y avanzan hasta el corazón, estimulando el flujo sanguíneo y linfático y potenciando el tono muscular, mientras que el masaje indio trabaja desde el centro y continúa hacia afuera para mejorar todos los niveles de energía y relajar los músculos articulados. Explicaré paso a paso cómo hay que trabajar las piernas, el vientre y el pecho, los brazos, las manos, la cara y la espalda. La rutina completa debe durar alrededor de veinte minutos. Luego te enseñaré a utilizar la reflexología, un tipo de masaje en puntos de presión en los pies para contribuir a la curación de condiciones comunes en el bebé, tales como la indigestón. La reflexología elimina toxinas del cuerpo y lo mantiene fuerte y sano. Más adelante te explicaré cuáles son los puntos de reflexología en los que hay que presionar para aliviar condiciones específicas. Para que esta rutina sea más fácil de aprender, es aconsejable leer el material de cada capítulo, probando los pases en tu brazo o pierna. Cuando te sientas seguro de ti mismo, dale el masaje al bebé. Luego pasa al siguiente capítulo. No te apresures. Hay tiempo para todo. Aun en el caso de que sólo le des un masaje en la tripita durante cinco minutos, es un paso más en la dirección correcta. La mejor manera de hacer las cosas como es debido es seguir tu instinto y observar las respuestas de tu hijo. Antes de abordar las técnicas de masaje, hablemos un poco de la presión que debes ejercer mientras trabajas. Si alguna vez te has sometido a un masaje deportibo, ya sabrás lo que significa un masaje intenso. No te preocupes. No te pediré que recrees este nivel de intensidad. En el caso de tu bebé, debes realizar pases suaves y lentos, con la presión suficiente como para estimular su cuerpo. Ten en cuenta, sin embargo, que tu hijo no es tan frágil como podrías pensar. En realidad, algunos pequeñines prefieren un masaje de presión que otro de pases superficiales. Investigadores del Touch Research en La Universidad de Miami han descubierto que los bebés prefieren una cierta presión, posiblemente porque las caricias ligeras les producen un desagradable cosquilleo. Algunos estudios han demostrado que los bebés de peso por debajo de la media que reciben un masaje con una cierta presión aumentan de peso. Una vez más, observa detenidamente las preferencias de tu hijo. Fíjate en las áreas del cuerpo en las que le gusta más la sensación de fricción y lo que le pone nervioso.

Muchos padres dicen que el masaje preferido de sus hijos es el de las piernas y los pies, un área ideal por la empezar. El placer que experimenta el bebé constituye la primera parte de los extraordinarios beneficios derivados de todo el proceso de masaje, ya que el niño empieza a «esperar» sentirse a gusto, relajándose y aceptando el masaje con mayor predisposición. Una amiga me dijo que cuando su hije Jeremy era un bebé, «lo único que lo reconfortaba cuando estaba enfermo o muy nervioso era frotarle las piernas y los pies. En momentos de disgusto y malestar, cuando lo cogía y empezaba a darle un suave masaje, su respuesta era casi inmediata. Ahora tiene cinco años, y cuando está enfermo o trsite, o simplesmente cuando necesita una atención especial, me pide que se lo haga.»